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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

28-07-2006 19:18:42

Diego Vaya y el misticismo oscuro

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

Diego Vaya
Un canto a ras de tierra; La Garúa Libros, 2006


Con este libro ganó brillantemente Diego Vaya (Sevilla, 1980) el I Premio de Poesía Joven La Garúa. Alterado y dolorido, Un canto a ras de tierra busca incardinarse en una tradición de palabra exigente que, desde la línea vallejiana (y como ella), rescata una tradición española barroca, si bien Vaya no ahonda en los entresijos quevedianos sino en la línea mística. Pocos antecedentes tiene este modo de proceder en poetas jóvenes, quizá El único umbral (1990), opera prima de Diego Doncel, tenía similares pretensiones, aunque Un canto a ras de tierra no busca subvertir irónicamente, como aquel, el orden logomáquico místico, sino hacer una recuperación contemporánea, evitando –y no es poco– el anacronismo habitual en este tipo de prácticas. La posmodernidad es muy reacia a rescates de corte religioso, y sin embargo nuestra poesía joven no escasea en muestras de acusado (Raúl Alonso, Jesús Beades, Enrique García-Máiquez) o sugerido (Juan Antonio Bernier) compromiso trascendente. Vaya estaría en un terreno intermedio, donde los sentidos homenajes a San Juan de la Cruz no impiden en ocasiones un distanciamiento irónico, acentuado por el inteligente uso de la paronomasia: “Qué otra cosa podía hacer oh padre sino buscar tu filo tus clavos y tu púa Qué otra cosa podía ser oh puadre” (p. 29). Esos deslizamientos paronomásicos son uno de los mayores aciertos (como señala Andrés González Castro en el prólogo) del libro, y lo convierten en una experiencia creativa bastante singular dentro de la poesía española joven. Luego volveremos a esta insularidad, pero para cerrar la semántica religiosa del libro debemos aclarar que el del autor es un cristianismo nada complaciente, unamuniano, agonístico; un credo hecho a partir de la experiencia del abandono (véase la alusión al Sermón de las siete palabras en p. 45) y de la caída en la existencia, que tiene muy presente que “el cielo es oscuro y sin estrellas y dura lo que dura” (p. 47): es decir, una travesía religiosa que se debate (como la de casi todos, supongo) entre la esperanza y la más cruda desesperanza.

Vaya consigue, con apenas 26 años, el milagro de no parecerse a nadie, de tener una voz propia, quizá aún no del todo conseguida, pero de sorprendente madurez y consistencia. De la capa de sus claras y no escondidas referencias hace un sayo muy personal, muy consciente y de honda valentía. Vaya se atreve a cortar la expresión poética al uso, dejando las frases, por ejemplo, a medio terminar cuando el lector ya tiene la suficiente información para tejer por sí solo el resto del discurso. Esta mutilación de la retórica, en combinación con la esencialidad vallejiana, dota a sus poemas de una tensión expresiva por desgracia poco extendida:

Y queda lo que somos nombre número fecha dirección y la huida quizás de ester resumen bautizo libro de familia nómina de esta esquela objetiva de periódico desde el principio hsata el final y mientras Y en este mientras que es la vida no merece la pena que me escuches soy un hombre solo que solamente lleva un canto a ras de tierra

Podemos destacar también el tratamiento de ciertos temas poco habituales en la poesía joven, como el Holocausto (que emparentan este libro con el poemario El sueño del monóxido –DVD, 2006– de José Daniel García, otro nombre joven a tener muy en cuenta), y la existencia en Un canto a ras de tierra (título de feliz anfibología) de numerosos hallazgos particulares, que suelen rozar lo aforístico: “quien se duerme a la sombra de una fuente despierta con los cabellos azules” (p. 27); “despertar es llegar a aquello que no quiero de la forma más simple” (p. 41); “ya ciego la belleza sigo buscando en ti con la memoria” (p. 52). La última parte del libro, ya absolutamente despojada, sustituye la mística semántica por la expresiva, en un ejercicio lírico de contención y persecución expresiva muy en la órbita del mejor José Ángel Valente, con quien tantas cosas comparte el autor. En resumen, el libro de Diego Vaya es de lo más sugestivo que uno ha leído en la poesía joven última, sin que con esto queramos decir que estamos ante un proyecto de futuro: Un canto a ras de tierra es un presente incontestable, que contiene mejores textos que algunos poemarios publicados en este año por autores consagrados. Termino transcribiendo este poema, donde Vaya teje la línea de sus ascendencias, en una pieza que, por cierto, será muy del interés de Ángel Zapata, de Eduardo García y de todos aquellos que utilicen el psicoanálisis como medio de exploración analítica de textos:

He buscado tantísimo la llave que la búsqueda ha sido la prisión Algo falta en mí en aquel anciano San Juan de la Cruz extendiendo la celda con sus pasos en éste Fray Luis que se encierra en la música de las esferas en el niño César Vallejo que se ciega con su propia orfandad y en ese otro Juan Rulfo ardiendo en el comal de su pasado y en ése Lorca doméstico perdido en la arista hiriente interminable de la pena fraguada con su sangre en mano ajena Es muy triste saber que no podemos tener otra hermandad que no sea esta Falta lo que no existe

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Comentarios

  1. Gracias por la recomendación. Parece interesante este joven poeta. Leeré su libro a la primera oportunidad.
    Sólo un reparo. Su orientación vallejiana y su insistencia en la Falta me parecen muy prometedoras, pero ¿a qué viene Juan de la Cruz en todo esto? Cuando me hablan de mística actual se me enciende el piloto de la desconfianza. ¿Trascendencia? ¡a estas alturas! Si se tratara de una mística del vacío, de la ausencia de Dios, quizá todo encajaría. ¿Van por ahí los tiros?
    Por lo demás los fragmentos que citas me han gustado. Ojalá acabe de nacer un poeta.

    Eduardo García — 29-07-2006 10:40:32

  2. No sé qué decirte, Eduardo. Como apunto en la reseña, hay ausencia de Dios, sí, pero hay demasiada presencia (en el sentido de Steiner) para que esa ausencia baste como tal: tú me entiendes. Dios está demasiado presente en el libro para hablar siquiera de teología negativa. Yo no trato de cualificar o juzgar la cuestión religiosa en el poemario: sólo apunto la manera en que Diego Vaya la articula en él. Describo, no valoro. Quizá es el propio Vaya quien deba responder a esa cuestión de la trascendencia. Mi opinión ya la sabes. Un abrazo.

    vicente luis mora — 29-07-2006 11:40:40

  3. Opiniones:
    http://huellaindeleble.blogspot.com/2006/06/diego-...

    http://www.ucm.es/info/especulo/numero32/sombagua....

    Tipo de incognito — 29-07-2006 18:53:03

  4. Gracias por las pistas, Tipo, pero si la obra de Diego Vaya fuese "una reflexión sobre la soledad esencial del poeta, condenado a cantar aquello que pierde y a perderlo cantando", como se lee en la reseña de Espéculo, no le hubiera dedicado ni dos minutos. La poesía casi nunca es cantar lo que se pierde, sobre todo la buena. Saludos.

    vicente luis mora — 29-07-2006 18:58:05

  5. "La poesía casi nunca es cantar lo que se pierde"
    No me atrevo. Excesivo. Me pierdo en la perspicacia. Me faltan lecturas. Lo que no me creo es que estés imponiendo cláusulas, no es su estilo, vaya. Lo cuál significaría que hay una cualidad inherente (no por aceptada sino por indisociable) dentro de la poesia que desactiva cualquier presunción de pensar lo afirmado por el "crítico" de espéculo.

    Luego vuelvo con la esperanza de que ya no quede agua en la piscina.

    Tipo de incognito — 29-07-2006 19:40:08

  6. No consiste en saber si la aspiración y el esfuerzo de la mística convierte a un joven poeta, aún joven, en funcionario de aduanas o en historicista pletórico de exquisiteces ajadas. El poema está bien formado en raíces que muchos de nosotros y nosotras hemos estudiado, interpretado, adivinado el trayecto oscuro en la palabra y vuelto a releer como si en cada nueva lectura hubiera un átomo escondido que se nos vuelve inútil. Es «la búsqueda de la pomada que cure» lo que interesa en Vaya porque todos los autores que cita en su POEMA buscaron el sentido de lo que les falta a su obra, o cumple, y no existe, pero existe igualmente al final de la búsqueda ansiada. ¿Dónde está el sentido de Auschwitz, por ejemplo, después de los sesenta años; el sentido del 20N si esta España nuestra se ha vuelto (o siempre ha sido) incontestable? Sobre la búsqueda de la pomada que cure decía Freud que si no puedo convocar a las fuerzas celestiales, moveré a las del infierno. Yo prefiero convocar a los ángeles caídos, aunque desconozca su sexo, con sus ladridos celestiales y su ferocidad de alas. De hecho, el perro de busca es el que sigue la caza y el que, a veces, se coloca, por aspiración poderosa, frente al lobo. Debería ser el mastín blanco el poeta que busca entre los árboles del bosque de la historia (esto no lo hacen todos) para ayudar a que lectores, o los que sufrieron Auschwitz, o celebraron el 20N del 75 con cava catalán, encuentren la búsqueda del sentido de la historia en unos versos salvadores (reniego aquí de Adorno). Y puede ser que César Vallejo se cegara con su propia orfandad, o que Lorca sea un poeta familiar (ahora dicen que fueron sus primos los que lo mataron), pero no podemos negar que buscaron el camino, y lo encontraron, para que otros buscadores del petróleo versal arraigaran en ellos la hermandad lírica de la historia. ¿Me explico?

    roberto garcia baque — 29-07-2006 20:24:35

  7. Tipo, no quiero ahora entrar en ese tema. Además, lo toco en una nota al pie en Singularidades. Ahí digo lo que me apetece decir de momento sobre el asunto. Pero no lo dudes, en esa frase aparentemente leve e ingeniosa, "se canta lo que se pierde", anda buena parte del problema. Otro día, otro año, seguimos. Saludos.

    vicente luis mora — 29-07-2006 21:17:45

  8. Disculpame pero Vallejo apartir de Trilce no tiene lugares comunes como este parrafo tan explicito:

    "Y queda lo que somos nombre número fecha dirección y la huida quizás de ester resumen bautizo libro de familia nómina de esta esquela objetiva de periódico desde el principio hsata el final y mientras Y en este mientras que es la vida no merece la pena que me escuches soy un hombre solo que solamente lleva un canto a ras de tierra"

    ¿Que eso es de la esencialidad vallejiana?,bueno,las cosas que uno tiene que leer en este blog.¿Esencialidad?.¿Vallejo no era marxista?.Desde que Enrique Chirinos Soto hablo de su Vallejo poeta Metafisico,no habia leìdo una categoria tan hilarante sobre Vallejo.

    No hay mayor retorica que lo no-retorico.

    leo zelada — 31-07-2006 19:22:22

  9. Eduardo, en este libro hay una caída y una búsqueda. Y esa búsqueda conduce a varios lugares... Pero sobre el asunto de Dios, Vicente ya lo apunta: una ausencia que siempre está presente. La cuestión, efectivamente, es la Falta, que es lo que no existe. Pero, ¿es posible necesitar algo que no existe?

    diego vaya — 31-07-2006 19:58:14

  10. Esencialidad de lenguaje, Leo, que hay que explicártelo todo. Comienzo a arrepentirme de haberte dicho que dejaras el autobombo y pasaras a lo literario. Desde mi añorado Larsen ningún comentarista me ha hecho pasarlas tan moradas. Saludos.

    vicente luis mora — 31-07-2006 20:57:20

  11. "A veces tengo conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que no entiendo nada de lo que digo..." "¡Eso está muy bien! debería usted dar clases de filosofía." De verdad, me encantan estás tertulias... continuad, os lo ruego.

    K.M. Murphy — 01-08-2006 12:38:29

  12. Siempre hay ocasiones para la interpretación y la pedagogía. Miré usté por dónde, pero hay muchas modalidades de interpretación, una de ellas, la más interesante de todas, es la que alude a la diferencia entre interpretación y traducción. En este “blog” resulta costoso entender a muchos tertulianos porque escriben en lenguas que desconocen.

    Una de mis hijas llora y debo atenderla.

    roberto garcía baque — 01-08-2006 17:54:40

  13. Desarrolle su concepto de "esencialidad de lenguaje" en Vallejo y dejese de dar vueltas al asunto como quinceañera.¿Sabia que en su libro El Arte y la Revoluciòn a Vallejo le molestaban los teoricos del lenguaje y los falsos esencialismos?.Lease su critica letal a los surrealistas y a las vanguardias,como su critica a los filosofos del Lenguaje.

    Victor,veo que tendre que enseñarle a leer a Vallejo.Desde mis epocas de profesor en la casa Mariategui no he tenido un alumno mas retorico y altisonante -con acceso de pataletas linguisticas-que usted mi querido Victor.

    leozelada — 01-08-2006 21:19:09

  14. La esencia del lenguaje en la poesía de Vallejo no depende de la voluntad de Vallejo. Ni de la tuya, Leo. Una palabra esencial no es una palabra esencialista ni ha de responder a tal estética. No necesito tus clases, Leo, te lo aseguro. Ni Vallejo tu defensa. Saludos.

    vicente luis mora — 01-08-2006 22:01:49

  15. dÉjese
    ¿SabÍa
    RevoluciÓn
    teÓricos
    LÉase
    CrÍtica
    FilÓsofos
    VÍctor
    tendrÉ
    Épocas
    retÓrico
    linguÍsticas

    el corrector. — 02-08-2006 14:15:18

  16. Leo, me hizo mucha ilusión verte citado en el periódico
    y que no fuera por asesinato. Estoy de acuerdó con que Vallejo es cualquier cosa menos esencial. Mora, para renegar de la estilística, te pones demasiado alonso con los términos profundos.
    Me hace tanta gracia como la cortinilla: "unas pocas palabras verdaderas".
    Y vaya, parece que de presencia a ausencia, y del desvelar ocultando, nos vamos a quedar sin sobrasada de una vez por todas
    -Sobrasasada es el jugo de la superrealidad-.

    Clemente — 02-08-2006 19:09:28

  17. Clemente, si te lees el trabajo introductorio que hice a la antología de Francisco Ruiz Noguera (está en mi web), verás que ahí digo que estoy en contra de la Estilística como único criterio interpretativo, y defiendo que debe completarse con otros métodos (morfológico, deconstructivo, los polisistemas, el psicoanálisis junguiano o lacaniano) cuando sean pertinentes. Lo repito en algún lugar de Singularidades, al decir que los demás medios (entre ellos, la Estilística) arrojan datos, pero sólo el psicoanálisis junguiano, cuando es aplicable, añade sentido. E insisto en que, precisamente porque está devestido de toda trascendencia y es pura materia, el lenguaje poético de Vallejo busca (como el de Mallarmé) la palabra poética esencial, el no ser más que poesía. En su magnífico ensayo sobre Vallejo dentro de Los papeles rotos (Abada, 2004), Julián Jiménez Heffernan cita el ensayo de 1958 de Xavier Abril, quien sostenía que había en el lenguaje poético de Vallejo una "vuelta al habla anterior. Un habla, conviene recordar, que en su estructuración, ya no es habla (continua) sino escritura (discontinua)"; en suma: un retorno al origen, a la esencia, que no tiene absolutamente nada que ver con la "pureza", sino con todo lo contrario: con la torcedura, el esquinamiento, la discontinuidad, el requebramiento, la retorsión, el habla torcida y retorcida, el "tortilogio" dirigido a "revelar la matemática discontinua que late bajo el mundo" (Heffernan, p. 70). En este sentido digo que Vallejo usa un lenguaje esencial, lo poético último, con una potencia que sólo veo comparable a la de Celan. Eso es lo que quiero decir, y lo mantengo. Saludos.

    vicente luis mora — 02-08-2006 19:51:37

  18. Entonces, ¿la renovación poética formal es volver a ese origen?

    m. jans — 02-08-2006 20:33:41

  19. ¿Qué pregunta es esa? Lo es para Vallejo, y su renovación no sólo consistía en eso. Cada poeta renovador lo es porque encuentra su propio modo de serlo; la vuelta al origen, aunque esté, como viera Ortega, en el seno de toda originalidad, funcionará según autores y casos.

    vicente luis mora — 02-08-2006 20:49:37

  20. Voy a hacer caer todo el parabrisas barroco de Victor de su idea de la esencialidad en la poesìa de Vallejo y justamente citare a Vallejo,el cual habla en este fragmento de entrevista de la "pureza" mas que la visiòn totalitaria de la "esencialidad".La "esencialidad",
    esto me suena a un anacronico discurso moderno,hay que actualizarese Victor.Como que Vallejo aùn cuando este èl en su libro el arte y la revolucion contra los discursos esencialistas,nunca he visto desde Hegel tanto determinismo totalitario en la estètica.
    Vallejo dice en una entrevista que le hacen luego de la publicaciòn de Los Heraldo Negros:

    "Busco la expresiòn pura que hoy mas que nunca lo encuentro en los verbos y sustantivos".

    Todo tu rollo teorico adjetivizante-esencialista mi querido Victor queda destruido con esta afirmacion de Vallejo.Ni la decontruccion discusiva te salvara.

    Clemente al fin en algo estamos de acuerdo.¿No sera esto un anuncio del fin del mundo?

    leozelada — 02-08-2006 20:56:21

  21. Ahora me voy, pero volveré para discutirte el camelo de los fondos y esencias, y el mito del origen, por citar sólo títulos.
    ¿Qué origen ni qué niño muerto?
    ¿Emergencia y contingencia son las madres de la ciencia!

    Clemente — 02-08-2006 20:59:52

  22. Leo, como veo que me sigues llamando Victor (y además, sin acento), a partir de ahora voy a llamarte Peo Zelada. Bueno, a lo mejor eso es pasarse. Mejor Reo Zelada.

    Te repito, querido Reo Zelada, que no siempre se puede hacer caso de lo que un autor dice sobre su obra. Faulkner dijo, cuando le preguntaron por qué había escrito una novela, que el objeto de escribirla había sido comprar un caballo. Vallejo puede decir misa sobre su obra, lo importante es lo que la obra diga. A mí me dice eso, y mi opinión es tan válida, al menos, como la de Clemente y la tuya. Si no estás de acuerdo con ella, querido Reo, y quieres desmontarla, busca argumentos más sensatos que las palabras, siempre interesadas, del propio poeta.

    Clemente, haciéndote caso sobre lo de la emergencia y la contingencia, me voy al cuarto del lado, porque tengo una emergencia. No sé si contingente, luego te cuento. Saludos.

    vicente luis mora — 02-08-2006 21:09:43

  23. Un matiz. Que las palabras del poeta sean interesadas, como las de todos, supongo, quizás las hagan aún más relevantes (aunque no por su veracidad o acierto).
    De todos modos, sr. Zelada, si el motivo de que Vallejo no sea esencialista es su producción en Trilce o su posterior orientación marxista, por muy autocrítico y objetivo que fuera, no tiene sentido referirse a unas declaraciones de un momento poético que, según se entendería de tu comentario, todavía admite "lugares comunes". Perdón si incurro en "decontrucciones dicusivas". Por cierto, dándole en parte la razón al sr. corrector, no ponga usted tildes o póngalas todas: si se queda a medio camino, canta más.
    Coincido sin embargo, con usted y con el sr. Clemente en que el término esencial es, en cualquier caso, ambiguo. Creo que en Vallejo hay lo que Fredric Jameson señala en Mallarmé (creo que las referencias a él y Celan son acertadas), "para quien la poesía nace no como un intento de restaurar los antiguos nombres de Adán, sino como reacción contra ese carácter arbitrario del lenguaje y como intento de motivar lo que en su origen era totalmente inmotivado" (La cárcel del lenguaje, Barcelona, Ariel, 1980). Creo que a esa reacción responden tanto el momento de desconfianza hacia el lenguaje como comunicación o referencialidad de Trilce (y el modernismo, en general hacia la representación) como la búsqueda de un lenguaje al servicio de la revolución: "¿Cuáles son los más saltantes signos de la surgente literatura proletaria? El signo más importante está en que ella devuelve a las palabras su contenido social universal, llenándolas de un substractum colectivo nuevo, más exuberante y más puro y dotándolas de una expresión y una elocuencia más diáfanas y humanas. El obrero, al revés del patrono, aspira al entendimiento social de todos, a la cabal comprensión de seres e intereses. Su literatura habla, por eso, un Lenguaje que quiere ser común a todos los hombres. A la confusión de lenguas del mundo capitalista, quiere el trabajador sustituir el esperanto de la coordinación y justicia sociales, la lengua de las lenguas. ¿Logrará la literatura proletaria este renacimiento y esta depuración del verbo, forma suprema ésta y la más fecunda del instinto de la solidaridad de los hombres?" (en "Duelo entre dos literaturas", un artículo interesante en http://www.marxists.org/espanol/vallejo/artic1.htm). Esta "lengua de las lenguas" puede leerse como lenguaje esencial, supongo. Respecto a la filosofía del lenguaje y Vallejo, creo que la lectura de Vallejo se enriquece bastante junto a la de Mauthner, Bakhtin/Medvedev y Voloshinov.
    (A VLM) De Sloterdijk, sólo conozco su Crítica de la razón cínica y, la verdad, no me entusiasmó.¿Has leído el epílogo de Zizek a Ideología: un estado de la cuestión? "Moralidad puesta al servicio de la inmoralidad". Perdonadme la extensión y me perdone Diego Vaya no haberle dedicado cuanto menos la atención que, de acuerdo a lo que Vicente ha citado de su libro, parece merecer. Un saludo.

    Carlos VG — 03-08-2006 01:44:20

  24. Gracias, Carlos, así da gusto. A ver si los demás contraesencialistas, Reo y Clemente, se toman las mismas molestias que tú. Saludos. Léete Extrañamiento del mundo de Sloterdijk, verás cómo se te quita la alergia.

    vicente luis mora — 03-08-2006 08:29:07

  25. A mi parecer, la esencialidad de la poesía de Vallejo, sea como tensión de lenguaje o intención de discurso, es evidente a lo largo de su obra, pero por zonas. Esta no se contradice con su filación ideológica, y se resuelve en una síntesis, como sugiere ya Carlos VG, en su última etapa, la que responde a la conmoción de la Guerra Civil española.

    La esencialidad, el afán de conciliación espiritual, en Vallejo, es de origen religioso (v.g. su madre quería que fuera sacerdote "como sus dos abuelos", y el poeta Thomas Merton, su traductor al inglés lo llama "el escritor cristiano más importante después de Dante").

    La necesidad de crear un lenguaje nuevo puede tener varias explicaciones: el ethos vanguardista, que conocía muy bien como para matizar carencias antes de 1922, su experiencia carcelaria, en la que la injusticia y la incomunicación lo hicieron dudar de su palabra, la materialidad verbal del "Golpe de dados", del que consiguió un ejemplar y cuidaba con recelo, influencia, en cuanto a ruptura de lenguaje, ya entrevista en otros poetas del Mundonovismo (segundo momento del modernismo hispanoamericano), como Herrera y Reissig. El apego a lo local, a lo telúrico, en el caso peruano, viene de la continuidad y superación de propuestas como las de Abraham Valdelomar y José Santos Chocano. Y según versión del poeta José Watanabe, porque en Santiago de Chuco, localidad originaria de Vallejo, todavía hoy se habla un español con giros muy peculiares.

    En Perú son muy pocos los poetas recientes que algo han podido desarrollar a partir de Vallejo (pienso en Jorge Pimentel, en "Tromba de agosto"). En América Latina, los nombres que primero recuerdo son Juan Gelman y Jorge Enrique Adoum. Por eso me parece muy interesante que el primer libro de Diego Vaya haya motivado algunos comentarios sobre su obra (finalmente, es en España donde alguien como Blas de Otero realiza una primera aproximación al océano de posibilidades que abre su escritura). También, de los poetas españoles más recientes, Julieta Valero, en mi opinión, ha conseguido algo interesante por ese camino tan difícil.

    Martín Rodríguez-Gaona — 03-08-2006 10:03:13

  26. Vicente, desde que eres censor te has vuelto muy faltón.
    Estoy completamente de acuerdo en la manera de tratar el tema -el nacimiento del lenguaje deficitario, el no-origen-mítico del logos, las limitaciones del homínido con una herramienta lingüística en un mundo… si es que el mundo existe...- de Carlos. Vamos, que eso dice Mauthner, que critica toda la superchería esencialista, eso dicen Bajtín, por supuesto Nietzsche y... para de contar, porque Sloterdijk, magnífico poeta en prosa, se mantiene e una especie de hermenéutica misticoide de complemento en el Otro, e incluso, de triple unicidad, en su intento provocador de restaurar materialistamente viejas ortodoxias. No me extiendo, pero me entiendo. Las teorías del lenguaje de Sloterdijk en Esferas son deudoras claras del chic neoplatónico de filósofos como Agamben: el símbolo, la irrealidad, el lugar del encuentro... Muy divertidas, eso sí. En cuanto a su texto sobre Celan -la poesía no se impone, se expone-, muy poético también, pero más de lo mismo: las piruetas del Logos para saltar del Yo al Ello, y del Ello al Súper Yópez... Uno acaba cogiéndole manía hasta a San Juan de la Cruz…
    En cuanto a Vallejo, ya desde su temprana tesis doctoral sobre Espronceda y El Diablo Mundo como antecedentes del Expresionismo –qué tío más listo, Vallejo-, une crisis del lenguaje –por qué desmembraría sus sonetos, si no…- y crisis de la conciencia. De ahí al impulso anticartesiano de su relectura del surrealismo, Trilce, como crítica social-lingüística, inseparable… lo uno y lo otro confundidos, exteriorinterior.
    Y en esa época está claramente influido por el materialismo lingüístico de Mauthner, traducido por Moreno Villa, años antes. No soy especialista en Vallejo, si no aportaría más datos.
    El paso del surrealismo al comunismo no es tan abrupto, everybody knows, ambos característicos de un nuevo romanticismo, o impulso libertario, que a Vallejo le dio por el lado irónico –perdóname de nuevo, si digo contingente, pero es que yo también me “incontinengo”.
    El intento de “comunicar” en sus poemas posteriores –otra época venía a reivindicar el panfleto, por qué no- nunca le hace olvidar esa crisis lingüística.
    Y a la tal Epifanía, Vicente, no la conozco... ¿es familia tuya?

    Clemente — 03-08-2006 10:45:32

  27. Clemente, veo que eres partidario de la ironía y la corrosión cuando tú las aplicas, pero te sientan mal cuando las utilizan contra ti. Eso dice mucho, créeme. Volviendo al caso, desde esa perspectiva apuntada por Carlos VG, que pareces suscribir, estamos más cercanos a un entendimiento, aunque hay discrepancia parcial, y eso es bueno. No espero que nadie esté de acuerdo conmigo, lo interesante es la pluralidad, y no el pensamiento normalizado, que es justo lo que combato. Y no te preocupes, ya no seré más epifánico, ni corrosivo contigo... a menos que tú lo seas. Saludos.

    vicente luis mora — 03-08-2006 12:08:27

  28. No me enfado, Vicente, y menos cuando sabes que disfruto
    llamándote censor, por ejemplo.
    Corrosión es una palabra que impone hasta que la dice alguien de Cádiz.
    Partidarios de la ironía es un título irónico.
    Estoy hasta los huevos de la ironía -dicho sin ella.
    Nos acercamos a un entendimiento.

    Clemente — 03-08-2006 12:30:17

  29. Sobre la crisis del lenguaje en Vallejo, puede leerse un artículo de Anthony L. Geist en Cuadernos Hispanoamericanos (en doble número monográfico sobre Vallejo: 454-457, 1988, 497-503). Los artículos de Geist y son básicamente el mismo: triple crisis (biográfica, lingüística, social), que el autor de turno manifiesta e intenta resolver en su poesía. El problema de la crítica marxista (y NO sé con certeza si Geist es marxista, pero sus referencias -Jameson, Marcuse, Benjamin- dan cuenta de una cierta dirección) es que descubre muchos Mediterráneos: nos informa de una tendencia a identificar vida y literatura y revolucionarlas, como si los propios autores no nos lo hubieran dicho alto y claro una y otra vez. De todos modos, me parecía bien señalar un autor que ha insitido mucho sobre la fijación con y contra el lenguaje de la vanguardia histórica hispánica. Perdón por, como diría Sánchez Ferlosio, el "híspido látigo del dáctilo" y un saludo.

    Carlos VG — 03-08-2006 15:47:35

  30. Vicente,restituyeme mi nombre"Leo",no me gusta el otro.Oye,tu eres o pareces al menos educado,por favor no caigas en las sugerencias vulgares por favor.

    Por otro lado yo vengo aqui cuando tengo tiempo,tampoco quieras que me extienda en mis argumentos y luego me roben mis ideas.Ademas ni me pagan aqui para desarrollarlas.Bromas aparte.Hombre,te equivocastes en lo de la esencialidad de Vallejo.Anda,aceptalo.

    leozelada — 03-08-2006 23:35:11

  31. Así me gusta, Leo, que me hagas caso. Y, por supuesto, no acepto haberme equivocado. A lo mejor tenemos (a lo mejor no, seguro) ideas distintas sobre lo que es esencial y lo que no lo es. Para mí la corrección al escribir castellano, por ejemplo, es esencial. Será un defecto, no lo niego. Saludos.

    vicente luis mora — 04-08-2006 08:20:15

  32. No lo dudéis. A juzgar por la fotografía, ahora sé que Mr. Zelada es sólo un personaje de Roberto Bolaño (o Bolàño).

    JALL — 04-08-2006 11:01:29

  33. Sobre el tema de la esencialidad, independientemente de Vallejo y en aras de tratar de regresar al origen de este post, es decir, la obra de Diego Vaya, creo que estamos ante una dificultad interpretativa. Si por “esencial” designamos “lo trascendente”, “lo ascético”, “lo apartado e independiente del alma humana” (ya sea en sus laderas ilustrado-objetiva o romántica como expone Eduardo García en su Poética del Límite), me sumo a las desconfianzas expresadas ya, e incluso me atrevo a aventurar que ese rastro no nos será muy útil para el caso de Vallejo. Ahora bien no creo que Vicente se refiriera en estos términos cuando apostilló la palabra “esencial”. Por el contrario, si por esencial entendemos “despojamiento” y “complejidad”, intento (en ocasiones frustrado) de acceso a un habla que inspecciona en nosotros para entrometerse después en el mundo, yo creo que el término esencial es útil y necesario. Del mismo modo que la razón instrumental se ha empeñado en denostar la imaginación y el símbolo, la lírica realista (en especial la última poesía realista) se ha empeñado en encapsular “lo esencial” dentro de las catacumbas de lo místico, y esto es una amputación ominosa. Incluso Machado refería a la poesía como “palabra esencial en el tiempo”. Creo que uno de los intentos más hermosos de la vanguardia ha sido tratar de ampliar las capacidades y concavidades humanas mediante un uso “nuevo” de la palabra (no ajustado a norma), y ahí sí que creo que Vallejo es un maestro. No conozco aún la obra de Diego Vaya pero si su estela es esa, no me cabe la menor duda que estaremos ante un autor interesante. Un saludo a todos.
    Ernesto García López

    Ernesto García López — 04-08-2006 11:41:17

  34. Por ahí justo van los tiros, Ernesto. En ningún momento he hablado de "esencias sacramentales" en la obra de Vallejo, sino sólo de lenguaje. Gracias. Un saludo.

    vicente luis mora — 04-08-2006 12:00:16

  35. Lo que voy a decir está muy visto, pero:
    Ser, que viene de esse, se supone, comparte raíz con esencia.
    Busquemos esencia en el diccionario:
    1.1 Aquello que constituye la naturalez de las cosas, lo invariable y permanente en ellas
    1.2 Lo más importante y característico de una cosa
    1.3 extracto líquido concentraddo de una sustancia generalmente aromática

    Y sigue, aunque lo demás son derivaciones de estas tres definiciones.
    1-La primera apesta, porque concibe una realidad atemporal en las cosas, algo como su Idea, es decir su Esencia. Y eso no hay quen se lo crea
    2-La segunda es una definición políticamente correcta propia de tiempos descreídos: si el amor eterno no existe, quedémonos al menos con el significativo... Vamos, desplazamientos
    3.La tercera es la más bonita, parecida al Qui o Chi de los chinos: alma o vapor de arroz. En este caso algo así como el sudor de las cosas, un sudor aromático, por supuesto.

    Quien dice "esencial" corre el riesgo que de que piensen que se refiere a lo permanente eterno -las palabras "esenciales" serían las que siempre significan lo mismo, las "naturales"- y eso, yo, por lo menos, no me lo creo. quizá es que es un lenguaje viciado por siglos platónicocristianos. Ya decía Chuang Tzu: la palabra no está echa de aire, tiene un decir, pero lo que dice no es fijo.

    Si quieres ser preciso, Vicente, y a la vez posmoderno, no seas cursi y no digas esencial.

    Clemente — 04-08-2006 12:35:32

  36. No puede haber nada nuevo y esencial a la vez, digo yo.

    Clemente — 04-08-2006 12:57:07

  37. Qué coñazo perder el tiempo en esto, Clemente.

    1) Diccionario RAE:
    esencialista
    3ª acepción. adj. Defensor a ultranza de determinados valores y creencias.

    valor
    3ª acepción. m. Alcance de la significación o importancia de una cosa, acción, palabra o frase.


    2) Conclusión: La poesía de Vallejo es esencialista en el único sentido de defender el lenguaje como valor central, medular, capital, más importante, último, inexcusable, impostergable, ineludible o básico de la poesía.

    Y por mí basta. Hoy comienzo mis vacaciones, y me gustaría descansar también un poco de Leo y de tus quisquillosas puntualizaciones. Y por cierto, mi intención no es ser posmoderno, nunca lo ha sido; a mí me interesa, está escrito en este blog, lo que viene después.

    Saludos.

    vicente luis mora — 04-08-2006 13:44:05

  38. Eah, que pases unas buenas vacaciones, y que no te encuentres en la playa, de noche, bañándote... LO QUE VIENE DESPUÉS.

    Clemente — 04-08-2006 13:47:10

  39. Clemente, he recibido un comentario tuyo que no he colgado porque no lo entiendo. ¿Qué quieres decir exactamente?

    vicente luis mora — 04-08-2006 14:16:09

  40. "A contraposición, el llamado “Esencialismo”, -cuya autoría se le atribuye a Platón-, no contempla a las palabras sólo como meros símbolos convencionales, si no que va más allá y las concibe como verdaderos signos de las cosas. Es decir, para esta postura, las palabras obedecen a una relación natural e innata con las cosas que representan. Así, la palabra mesa ya no sería entonces un simple símbolo que convencionalmente se ha establecido para designar al objeto, si no más bien sería cierta esencia del objeto la que se encontraría ínsita en la palabra. Cada término es considerado por el esencialismo como un verdadero vehículo de las cosas, el cual permite su conexión entre éstas y el lenguaje para su representación. Por ello, mientras el esencialismo concibe al lenguaje como un verdadero conjunto de signos –como lo es por ejemplo, el rayo del trueno-, para el convencionalismo el lenguaje remite sin más a un conjunto de símbolos dada su relación de origen consuetudinario con las cosas que denotan",Karina Weisman.

    Te dejo como Tarea alumno Victor para tus vacaciones meditar sobre este fragmento.Espero alcanzes la iluminaciòn "esencial" en la playa.



    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

    Leo Zelada — 04-08-2006 21:34:55

  41. Para Leo ZeGoogle:

    ¿Me estás poniendo como cita filosófica de autoridad un comentario marginal de una abogada argentina que escribe en un blog de educación infantil? Mira cómo se presenta ella misma en su bitácora:

    “Mi nombre es Karina Weisman, tengo veintiocho años y soy abogada. Me gradué en la Universidad de Buenos Aires, alcanzando un promedio que me permitió obtener el Diploma de Honor. En la actualidad me desempeño como auxiliar docente en el ámbito universitario, en la materia Elementos de los Derechos Reales."

    Ahora entiendo todo, Leo, ahora sí que comprendo tu formación intelectual, tu rigor y un montón de cosas... tu teoría literaria consiste en pinchar "Esencialismo" en el Google, como la de los niños de colegio. Eres como uno de esos personajes ágrafos de la novela jPod (2006), del canadiense Douglas Coupland, uno de los cuales dice: “después de una semana sin parar de mirar en Google, nos empieza a agobiar la sensación de saber la respuesta a todo. Seguro que Dios se siente siempre así. Creo que la gente en el año 2020 echará de menos la sensación de no tener ni idea”.

    Y además, lo que yo apunto es una definición personal de esencialidad, que no tiene nada que ver con la platónica, ni con la de esa señora, ni con ninguna otra. Leo, cómprate en una librería "Vacaciones Santillana" y ensaya las "a" y la "o" y, sobre todo, las tildes. Hay que tener narices para apoyarse en el Google y vacilar de conocimientos. Bueno, amigo, fue bonito mientras duró, pero quedas solemnemente sepultado. Te has enterrado tú mismo. Iba a escribir "saludos", pero quizá sea mejor R.I.P.

    vicente luis mora — 05-08-2006 10:50:22

  42. ¿Has tenido un mal dia?.No encuentro otra explicaciòn a la pataleta que acabas de hacer.Es obvio que esa referencia la ibas encontrar en internet por que te deje el nombre de la autora.Si no lo sabes soy filosofo de profesiòn Vicente.

    Mi opiniòn es que tus ùltimos escritos estan ausentes de rigor.Mezclas categorias que no tienen relaciòn entre si,inventas acepciones a terminos como "esencialidad" meramente caprichosos y sin valor intelectual.El hecho de seas barroco en tus ideas no quiere decir que sea mas interesante tus opiniones.Hay personas que nos fijamos en el argumento central y el resto son solo meros accesorios retoricos .

    Vallejo estuvo en contra de los discursos de esencialidad y ello esta escrito en su libro que te recomiendo leer en la playa llamado:"El arte y la revoluciòn".Un critico jamas podra saber mas que el autor de su obra,eso es mas obvio que dos mas dos son 4.A menos que tengas la pretenciòn intelectual de saber mas de la obra que el propio autor.Si es asi librenos a los escritores de los criticos.Por ùltimo para mi la critica es solo una aproximaciòn,una tentaviva,jamas un tratado absoluto como tù lo planteas.

    Ya te he dicho que no soy español,ni me rigo por la real academia española.Ni soy un subdito español de su rey y sus academias.Asi que vendele el sueño de la correccion gramatical a los acomplejados latinoamericanos que quieren ser como españoles.Yo soy mestizo y hablo otro idioma distyinto.Hasta un pesado como Javier Marias diferencia el castellano que se habla en españa del que se habla en las americas.

    Leo Zelada — 05-08-2006 21:27:25

  43. ¿Filósofo? ¿Mestizo? Por si no lo sabes, un filósofo es algo distinto, muy distinto, de un profesor de filosofía. Segundo, hasta un profesor de filosofía citaría a filósofos, y no a blogueros abogados, para sustentar sus hipótesis, cuando las tenga. Y tercero, no sé qué hago contestándote, en vez de buscar "mestizo" o "idioma" en el Google, a ver si encuentro algo parecido a Leo Zelada y su vehículo de expresión. Por cierto, Vallejo también era de las Américas, y ponía las tildes en su sitio, no escribía "tentaviva" ni "pretencion", y su idioma era el mismo que el nuestro. O lo mismo es que hablamos de otro César Vallejo, quizá ese sea el problema. Me aburro, Leo, hasta pronto.

    vicente luis mora — 05-08-2006 22:20:13

  44. Los comentarios de Leo Zelada serían inimaginables si no fuera porque están publicados, los he leído una y otra vez, no sólo no ha entendido nada de lo que se comenta en la reseña, sino que tampoco parece haber leído con un mínimo de atención las obras del gran César Vallejo. Por su forma de desmontar la inteligibilidad de la lengua castellana parece que no ha entendido nada de lo que ha leído en su vida, si es que ha "leído" alguna vez.

    Felicidades por el blog, es más que interesante.

    javier v. andreas — 08-08-2006 00:24:31

  45. Por volver tangencialmente a Vaya, ¿no os parece que a partir del trayecto vanguardia-compromiso, que señala, por ejemplo, Clemente, habría en un número significativo de autores un tercer paso hacia una trascendentalidad vacua, una especie de misticismo laico? Estoy pensando en la tríada francesa Bataille, Blanchot y Char, en Emilio Prados, o en Valente y Gelman (leídos como post-surrealistas). No digo que tal evolución sea forzosa, o que haya estadios evolutivos más o menos avanzados en poesía, digo que por ese camino ha andado más de uno. ¿Puede leerse la poesía de Vaya en esta tradición, Vicente? O mejor, ¿existe esa tradición o me la estoy inventando?

    Carlos VG — 08-08-2006 18:12:04

  46. Vicente, me parece normal que censures los insultos, pero no lo que no entiendes. Trè paranoiac. En fin.

    Clemente — 09-08-2006 12:37:43

  47. Os recomiendo un libro para que dejéis estupefactos a vuestros enemigos: El arte de insultar. Es un gran libro digno de llevar en el bolsillo

    O — 11-08-2006 23:13:58

  48. No hace mucho escuché decir a una mediocre escritora, aunque mujer de sabiduría añeja, quien tuvo la suerte de convivir y aprender con personajes tan imprescindibles como Carlos Barral, que añoraba las discusiones literarias. La pedrada en la cabeza por abanderar una o otra postura. No sé cuantas astillas de verdad hay en todo lo que leo en esta bitácora, pero al menos las claváis con ganas. Y eso es divertido, casi alentador.

    Sergi Bellver — 26-08-2006 15:10:28


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