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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

10-07-2006 09:25:48

El tecnorromanticismo de Alberto Santamaría

Categoria: GeneralVicente Luis Mora


Alberto Santamaría, El idilio americano. Ensayos sobre la estética de lo sublime ; Ediciones Universidad de Salamanca, 2005.


Alberto Santamaría es uno de los poetas jóvenes más raros de nuestro panorama, capaz de montar un libro sobre la anécdota de un hombre que muere dentro de la tarta sorpresa que quiere regalarle a su mujer, y de juntar a los Ramones con Wallace Stevens. Parece difícil superar estas simbiosis, y hacerlo con una poesía depurada y honda, y sin embargo él es capaz de hacerlo, constituyéndose como una de las voces más interesantes de entre los poetas de su edad. Sin embargo, no viene hoy Santamaría aquí por un poemario nuevo, sino por una investigación más próxima a la reflexión estética global que a la estrictamente poética: su ensayo El idilio americano. Ensayos sobre la estética de lo sublime . Un libro que cubre un hueco en la bibliografía sobre el tema, desde su perspectiva particular, ya que su objeto es más amplio de lo que los estudios habituales sobre lo sublime suelen abarcar.

Santamaría marca para empezar el recorrido tradicional que la Estética suele hacer del concepto de lo sublime: comenzaría en Longino, se recobra en la obra de Addison y Edmund Burke a mediados del XVIII tras el tratado anónimo de 1554, para pasar a la “normalización” que hace Kant del concepto en 1790 y el paso del mismo a lo romántico, confundido con la visión del Romanticismo sobre la naturaleza; en todo caso, siempre hablamos de una “noción de matiz trascendental, sometida a cánones históricos, y en última instancia (Kant mediante) situada en la órbita moral” (p. 12). El propósito del ensayo es rastrear dónde “había estado” lo sublime en aquellas épocas de aparente abandono, explorando la multiformidad que a finales del XX toma el concepto, una vez desmoralizado (quizá en ambos sentidos del término) y disperso en cuanto a los distintos paisajes que toma como referencia. Entre estos últimos, destaca el configurado por “los efectos estéticos de la tecnología”. Por ello, siguiendo los pasos de su maestro, José Luis Molinuevo, que en su indispensable Humanismo y nuevas tecnologías (Alianza, 2004), se lanza a un estudio estético del modo en que varios mitos (la Caverna platónica, el Prometeo, el tecnocuerpo) se han reformulado en las últimas décadas, Santamaría obra lo propio con la presencia de nuevos paisajes codificados en la literatura norteamericana el siglo XX y en el movimiento ciberpunk. El factor geográfico es importante: a juicio del autor, es en “el espacio cultural norteamericano desde el siglo XIX” el más propicio a ser considerado como “lugar de apropiación de lo sublime” (p. 13).

Para Santamaría, es importante la noción de “inversión de lo sublime”, generada por Harold Bloom (entre otros lugares, en Poesía y creencia), conceptualizada como un agón o lucha entre el sublime del creador contra los sublimes anteriores; a juicio de Santamaría, esto es fácilmente legible en la estética norteamericana desde finales del XIX, pero especialmente en el XX y en algunos autores tardomodernistas como Wallace Stevens (un poeta al que el propio Bloom toma como referencia insoslayable). Así que estamos ante una noción de sublime que es, en realidad, un anti-sublime, algo opuesto a las estéticas anteriores, frente a las cuales se opone con una ansiedad de superación. Frente a este modelo americano, la lectura europea del sublime, desde Lyotard a Nancy, se construye más bien como una reflexión sobre la posibilidad / imposibilidad de presentación (p. 22). Una de las partes más interesantes del ensayo es precisamente la descripción del “idilio americano”, de la voluntad constituyente de lo norteamericano como “posibilidad” y no como fin (p. 90) por sus fundadores, desde Jefferson a sus primeros literatos. De los documentos aportados por Santamaría se genera una sorprendente diferencia de mirada entre los jóvenes “yanquis” de principios del XIX y sus contemporáneos y antiguos vecinos ingleses. Charles Olson, en una frase que me gusta mucho y que quizá cito demasiado, sostenía que el hecho diferencial de Norteamérica es el espacio, y muchas de las citas aportadas en El idilio americano prueban que, precisamente el paisaje monumental recién descubierto es uno de los hechos que los nuevos pobladores arguyen como signos distintivos de esa identidad posible y diferente a la europea. Los textos de Jefferson, de Twain, de Whitman, de Emerson, son muy claros a este respecto, y dan pábulo a una auténtica fundación cultural de lo norteamericano partiendo de lo sublime de su naturaleza. Es cierto que en esa mirada hay, como apunta Santamaría, cierta ingenuidad (p. 92), pero esa inocencia en obras como La naturaleza de Emerson no se debe a la inmadurez, sino a la pureza de la mirada infantil, en el sentido de mirar lo nuevo con ojos nuevos y capacidad de asombro. Dentro del largo y ameno desarrollo de este nuevo “sublime norteamericano” es muy valioso el apartado (pp. 190ss) dedicado por Santamaría a Wallace Stevens, uno de sus (y mis) poetas preferidos y clara influencia en su propia obra poética. La última y muy sugestiva parte del libro aborda las pervivencias del sublime romántico en su disolución en el sublime tecnológico, auténtico mundo aparte cuyo gigantesco tamaño ha obligado a Santamaría a elegir una de sus partes para incorporarla a su libro. El autor, creo que con buen tino, ha elegido la literatura ciberpunk, un género literario de no poco valor dotado de un elemento que Santamaría ha sabido ver, y es su metatecnologismo: es una literatura construida, completa y conscientemente, sobre el hecho tecnológico, hasta el punto de convertirse en una criatura doble, hija de dos excesos técnicos: el literario y el semántico, la estructura de la prosa como engranaje y la tecnología como fin. De ahí que sea especialmente rica para ver en ella los procesos de transformación de lo sublime de nuestro tiempo (no en vano la colección que aloja el ensayo de Santamaría se llama “Metamorfosis”), que han terminado en una incontestable secularización. Como dice Santamaría, “en las nuevas tecnologías se produce, en tanto que extensión de modelos estéticos previos, un desarrollo o herencia de esa secularización (…) se abandona la pesada carga trascendental de absolutos y totalidades, creando entonces ese nuevo romanticismo” (pp. 299-300). En suma, un libro muy valioso y, como la propia poesía del autor, dotado a la vez del rigor y de la originalidad.

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Comentarios

  1. ¿y si aprovechamos que hablamos de alberto santamaría, y que él habla de jessie, para comentar algo sobre los gatos de estuco en colores brillantes y raritos, como chicle (hace demasiado calor), limón (jessie lee a hegel, pero dudo que lo haga esta noche), o azul piscina?
    ¿sobre gatos blogueros pasmados y presumidos, mudos últimamente?

    ¿no será eso literario?
    ¿hay alguien al otro lado?

    superwoobinda — 12-07-2006 20:18:03

  2. Querida Superwoo, ¿qué te has tomado? Aquí tienes gatos:

    "Que regreses. Ya para ti soy el animal
    que guías como un pez desnudo
    hacia su origen, hacia el asfalto
    que en su negrura nos da vida
    y hace de la edad lento sabor a cerveza
    enamorada.

    Llega al fin el verano: perro y luz a un tiempo,
    y es mi cama un nombre, deseo
    detenido en el pecho"

    (Alberto Santamaría, “Diálogo del perro y de la luz”, Notas de verano sobre ficciones de invierno, 2005)

    Caramba, pues eran perros.

    vicente luis mora — 12-07-2006 20:51:18

  3. que me gusta.
    pero quería hacer una simulación estilística del aguzadísmo oído de alberto y su capacidad para las intuiciones sutiles, así que lo de los gatos blogueros y los colores chicles querían ser detalles significativos que vinculasen por los pelos a alberto, a tu blog y a los ausentes en una bronca y enigmática epifanía, a ver si esto se animaba.
    no tomo nada más que zumo de pomelo.
    rosa.
    y es verdad, lo de los gatos me lo he inventado absolutamente. pero qué quieres. con esta ola de calor que revienta los oídos.

    en ese momento me pareció una buena idea.

    un abrazo.

    superwoobinda — 12-07-2006 21:46:40

  4. Trobar un gat en una cambra negra, quina dificultat!
    I sobre tot si és que no hi és el gat.

    Josep Carner

    Tipo de incognito — 12-07-2006 23:04:07


  5. "The hapless nymph with wonder saw:
    A whisker first and then a claw,
    With many an ardent wish,
    She stretched in vain to reach the prize.
    What female heart can gold despise?
    What cat's averse to fish?"

    Thomas Gray (1716-1771), Ode on the Death of a Favourite Cat.




    vicente luis mora — 13-07-2006 00:06:42

  6. Eliot tiene un montón.


    The Naming of Cats, de Old Possum's Book of Practical Cats

    The Naming of Cats is a difficult matter,
    It isn't just one of your holiday games;
    You may think at first I'm as mad as a hatter
    When I tell you, a cat must have THREE DIFFERENT NAMES.
    First of all, there's the name that the family use daily,
    Such as Peter, Augustus, Alonzo or James,
    Such as Victor or Jonathan, George or Bill Bailey--
    All of them sensible everyday names.
    There are fancier names if you think they sound sweeter,
    Some for the gentlemen, some for the dames:
    Such as Plato, Admetus, Electra, Demeter--
    But all of them sensible everyday names.
    But I tell you, a cat needs a name that's particular,
    A name that's peculiar, and more dignified,
    Else how can he keep up his tail perpendicular,
    Or spread out his whiskers, or cherish his pride?
    Of names of this kind, I can give you a quorum,
    Such as Munkustrap, Quaxo, or Coricopat,
    Such as Bombalurina, or else Jellylorum-
    Names that never belong to more than one cat.
    But above and beyond there's still one name left over,
    And that is the name that you never will guess;
    The name that no human research can discover--
    But THE CAT HIMSELF KNOWS, and will never confess.
    When you notice a cat in profound meditation,
    The reason, I tell you, is always the same:
    His mind is engaged in a rapt contemplation
    Of the thought, of the thought, of the thought of his name:
    His ineffable effable
    Effanineffable
    Deep and inscrutable singular Name.

    T. S. Eliot

    vicente luis mora — 13-07-2006 00:10:18

  7. El libro de Alberto Santamaría puede ser interesante, me parece, para debatir también las relaciones actuales (diferencias, peculiaridades, etc.) entre las poesías que se producen en Europa y América. Si en el viejo continente la obsesión es revisar si es posible el pensamiento, la proyección monstruosa de las ideas se realiza indeclinablemente allende los mares.

    La conexión edípica de lo sublime, ese anhelo de confrontación histórica, es una moneda común en el modernismo anglosajón. Pero desde finales de los años cincuenta dicha aproximación se hizo inviable (por poetas que no le gustan nada a Harold Bloom), desde proyectos que eran generosos en matices o dudas, como los de Olson o Duncan, para finalmente cederle el protagonismo a escritores en los que "la angustia de la influencia" se vence con otros métodos. Es decir, la trascendencia como resultado de un efecto verbal perdió vigencia frente a propuestas más contextualizadas en un aquí y ahora: los Beats y su recorrido on the road de Nueva York a San Franciasco son los más célebres, pero no los únicos. Allí están Ashbery y la New York School y la burguesía asociada a las artes plásticas, por ejemplo.

    Pero el tema da para mucho. Por ejemplo, en América el "sublime histórico" fue trabajado, entre otros, por una tríada aparentemente exttraña, que va de Martí a Nicolás Guillén a Lezama. Y lo del humor y la valoración del poeta mulato van unidas de la mano: no olvidemos que el Eliot de The Old Book of Practical Cats fue considerado por su autor como entretenimiento, una obra menor para agradar a los pequeños hijos de sus amigos.

    Curiosamente todo el viaje de lo sublime quizá pueda resumirse en eso: agradar (a un destinatario) antes que conmover (a los Dioses, sordos por definición)

    Martín Rodríguez-Gaona — 13-07-2006 13:40:38

  8. Interesante reflexión, Martín; sobre todo me ha encantado la frase final. Cómo me gustaría que alguien, de la misma manera que Jordi Doce expone en Imán y desafío las diferencias sustanciales entre la poesía inglesa y la continental, sistematizara esas y otras discrepancias que apuntas entre la poesía americana (del norte y del sur) y la europea. Saludos.

    vicente luis mora — 13-07-2006 18:20:28

  9. wallace linkado por vicente a alberto, alberto linkado a jessie, jessie linkada a hegel. vosotros (los gatos) linkados a alberto a través de jessie, o a jessie a través de hegel. alberto linkado a wallace y wallace linkado a los gatos, en este "El hombre de la guitarra azul":

    Sostenía el mundo sobre su nariz
    y de_esta_manera lo hacía rotar.
    Con sus togas e insignias, ay-yi-yi
    y de_esta_manera creaba un vertiginoso torbellino.
    Sombríos como abetos, gatos líquidos
    se movían sin sonido por la hierba
    sin saber que la hierba rotaba.
    Los gatos tenían gatos
    y la hierba se volvía gris
    y el mundo tenía mundos, ay, de_esta_manera:
    la hierba se volvía verde y la hierba se volvía gris.
    Y la nariz era eterna, de_esta_manera.
    Las cosas como eran, las cosas como son,
    las cosas como serán más y más adelante...
    Un pulgar gordo golpecito a golpecito ai-yi-yi.




    superwoobinda — 13-07-2006 18:36:05

  10. Creación de los poemas "en la cabeza de":

    Ejemplo: J.A. Goytisolo

    1- Abrir http://cmdrtaco.net/poemgen.cgi/

    2- Añadir la página http://amediavoz.com/goytisolo.htm

    3- Ver el resultado:
    (En el caso de J.A.Goytisolo el programa retornó "esto")

    "Jos Agustín Mucho
    más íser familiar con
    sus labios
    para qué hará con mús t
    odo SUCEDA DONDE TÚ que
    luego ha de terminar mil veces tienen maniatados.
    ESA flor INSTANTÁNEA que ama dulce
    en ti
    y beben prodigiosamente se llama, contra pero
    yo
    cuando te vayas. ¡Quiero ser todo pasó, tal como es
    porque la escalera y dulzura.
    Noche fogatas erande dolor de la
    vidriera. Puso la piel DE
    animal acosado, mientras el polvo
    no sabíapor qué lengua habla, de los que un pálvora
    y más acorralada, te hacen imperceptible."

    4- Identificar la esencia.

    5- Modificar al gusto del autor:


    Mientras el polvo no sabía por qué mi lengua hablaba,
    y la pólvora acorralada te hacía imperceptible,
    noches de fogatas eran de dolor
    y en la vidriera te pusiste la piel de animal acosado.

    Mucho más familiar eras con tus labios
    qué hacían que con música
    todo sucediera donde tú,
    para luego terminar mil veces maniatado.

    Esa flor instantánea del alma dulce
    que en ti bebía prodigiosamente
    se llamaba, contra llama, yo.

    Noches de fogatas eran de dolor
    y en la vidriera te pusiste la piel de animal acosado.

    Tipo de incognito — 13-07-2006 21:52:25

  11. Un buen invento, el generador de poemas.
    A ver si alguien reconoce al autor de este poema –lo he retocado un poco-:

    Vicente Luis Mora Manuel Vilas perecen del contenido y
    claro: su
    libro. Ancho del fenó-
    meno de
    léderecho de blog nació
    no hay criterios en su
    correo electrónico.
    Interesante para empezar la antología
    un lobo marcado en
    cualquier calificación de
    lo aterrador. Es
    por el diario
    de tiempo disponible
    en tranquilidad.
    Y esa es también con
    una
    de
    que
    en
    la
    costilla,
    por lo poética, hipertextual,
    en
    que parece de una de alguna realidad dentro del mito se
    ha parecido a ciudadanos (ESIC, Madrid, 2004)
    donde
    se repetirán: la forma.

    Clemente — 16-07-2006 11:57:48

  12. He estado con muchas presentaciones literarias y trabajos criticos que entregar, por eso mi tan "anunciada ausencia" jejeje.

    Interesante lo que plantea Martin,aunque no me quedo claro eso de la triada "Marti-Guillen-Lezama".Me gustaria que la desarrollase.Aunque Ruben Dario en su celebre poema contra los Estados Unidos anunciara ya la actual pugna historica entre Estados Unidos y Amèrica del sur y nuestras mutuas confrontaciones y diferencias historicas culturales.Y dentro de esa categoria"sublime historico" ¿se podria mencionar a algunos escritores indigenistas como Peralta o Dante Nava?.Aunque cuando estuve en el Caribe muchos escritores amigos negros negros me dijeron que su autor preferido que planteaban con lùcidez su identidad y confrontaciòn historica y ademas con una perfecciòn estètica inusal era Jacques Roumain,el cual es un genio aùn poco estudiado.

    Bueno,tengo unas traducciònes de la gran poeta Alda Merini realizada por la poeta Mexicana Jeannette L Clariond en mi blog,los invito a darse una vuelta por alli:

    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

    Otra vez no invoquen al Dragòn.

    leozelada — 16-07-2006 17:38:12

  13. Lo curioso es que los intentos salen mejor cuánto menos los modificas. Yo como soy un poco patético, tengo esta necesidad de manipulación para buscar un mínimo de inteligibilidad y no caer en una impostada hipocresía.
    Para el principiante que soy yo, y aunque les parezca cursi, es una buena herramienta para endulzar el alma.

    En la cabeza de J.A.Rimbaud

    Alegres, danzantes, sus bellos pies cortaste
    con el vals de romper ídolos de cristal.

    En la cabeza de T.S.Eliot

    CONVERSACIÓN del colibrí queriendo Muerte.
    Señoras están envueltas en hoteluchos para abortar, dijo
    Le juro que van formando el salón
    de los tres bastos.
    Y la sombra de ninguna manera
    Hubiera preferido ser un Sweeney,
    Custodia del tiempo para mancillar
    el vertebrado silencioso
    vestido de marfil y en polvo
    Frisch weht der Wind Der Heimat zu Mein Irisch Kind Wo weilest du?
    ¿Hace divagar así?
    Hasta no le gusta lo que soplaba de la incipiente noche,
    y desnudos
    mas no pesé mis costumbres y sus ojos.
    Conocidas las obras y apaciguados los últimos dedos
    largos, dormidos, exhaustos.




    ¡Qué divertido!

    Tipo de incognito — 16-07-2006 21:43:24

  14. Bueno,parece que aqui estan de vacaciones jajaja.

    Los poetas no tenemos vacaciones.Hoy salì otra vez en Babelia,dos veces en un mes,no esta mal

    Abrazos calurosos.

    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

    leozelada — 22-07-2006 17:48:15

  15. Tambien ese mismo sabado que sali en Babelia sali en el diario El Mundo,los textos integros los he puesto en mi blog.

    ¿Que esta de vaina de vacaciones?,las vacaciones son para los burgueses caray.Los poetas no tenemos vacaciones.Asi que despiertense ya y dejense de playita y sol que la poesia y la literatura espera sus comentarios.

    ¿Vacaciones?,esto es el colmo.

    Saludos.

    leo zelada — 24-07-2006 18:09:40

  16. Querido Leo, eso no estaría mal, que hablaras de literatura, en vez de dedicar tus post únicamente a alimentar tu incansable ego y a darte autobombo y publicidad. Esperamos tus aportaciones literarias. Saludos.

    vicente luis mora — 24-07-2006 19:19:23

  17. Por cierto, mejor reseñado lo suyo en ABCD que en otros medios, ¿no?, sr. Mora.

    Jairo — 25-07-2006 10:35:25

  18. Evidente, Jairo. Como dice bien Ángel Zapata, no todo el monte es orgasmo, pero tampoco frustración. Saludos.

    vicente luis mora — 25-07-2006 13:37:38

  19. Querido Victor,

    No reacciones con amargura.Hombre tu eres lùcido por favor.Ok,dejare las bromas y me ceñire a lo literario.

    ¡Que falta de humor por dios!

    leozelada — 31-07-2006 19:03:54

  20. Leo, te aseguro que hay que tener bastante sentido del humor para entrar de vez en cuando y leer ciertos comentarios. Ni te imaginas el humor que hace falta. Saludos.

    vicente luis mora — 31-07-2006 20:58:50


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