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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

01-07-2006 13:03:38

Entrevista con Eduardo Milán

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

Un mes después de su aparición en Quimera, y en extended version, con alguna pregunta más que no cupo en la edición de la revista, cuelgo la interesante entrevista que sostuve con Eduardo Milán al hilo de Cosmopoética. El interés, desde luego, está en las respuestas, no en las preguntas.


El de Cosmopoética es uno de los muchos congresos o encuentros de poesía en los que participas anualmente a lo largo y ancho del mundo. ¿Te enriquecen estos encuentros? Dando por hecho –no sé si es mucho dar, aunque yo creo que sí– que al público le interesan y que se ofrece a los espectadores elementos de reflexión o delectación estética, ¿crees que eso es algo que también les ocurre a los poetas participantes, o sólo sucede en contados casos?

Creo que actualmente no hay ningún interés real en despejar ciertas incógnitas, o hacerse preguntas demasiado profundas sobre el significado de la poesía, o el papel que cumple en este momento histórico, o si ha cambiado en algo el espíritu de lo poético después de la Modernidad. Lo que te puedo decir es que son ejercicios de mantenimiento de lo que, de alguna manera, se entiende que es la poesía, por un consenso que nadie establece con claridad. De modo que si uno va a un encuentro como éste esperando que se le aclare algo que no tenga claro, daría la impresión de que anda perdido o equivocó el rumbo. Para lo que sí sirve es para descubrir algún poeta que uno no conoce; escucharlo, que no es lo mismo que leerlo, y hacer algún que otro amigo o algún que otro enemigo.

Si te parece, comenzaremos por alguna pregunta biográfica para ir pasando gradual o simultáneamente a la obra. Escribes en español, aunque tu lengua materna era el portugués; vives en México, por un exilio forzado por motivos políticos, pero eres uruguayo. Steiner señaló la extraterritorialidad como una de las experiencias constitutivas de la estética del siglo XX, y uno de tus ensayos se titula “El poema como errancia”. ¿Te afecta (a ti y a tu obra) ser extraterritorial?

No, al contrario, aprendí con el tiempo a sacar partido de esa situación. Incluso me ha servido para reflexionar mucho más de lo que pensé que sería capaz. En un primer momento, un poco abismal, salir del lugar de origen es llegar a un espacio que si bien poéticamente está retorizado o canonizado, desde el punto de vista personal es bastante angustiante. Luego te haces cargo de un cierto arsenal o bagaje instrumental para dar cuenta del monstruo. El exilio se vuelve un espacio manejable, donde está el lugar real del escritor.

Leo en tu poemario Unas palabras sobre el tema (Libros del Umbral, México, 2005): “Emergencia, surgimiento, súbito, / no imperioso suceder como este Imperio / que grava, hunde, horada, agrava la hendidura, / harta la sed, el sedimento base”. ¿Pueden tener relación estos versos con la conciencia de vivir en un país como México, donde la “hendidura” o fractura social entre personas con una economía solventada y personas excluidas socialmente es tan vertical y visible?

Por supuesto que sí. El territorio en el cual uno vive, aunque sea transitoriamente, es fundamental para poder conceptuar o tener una visión de conjunto. Incluso aunque sea un territorio muy marcado históricamente, como es el caso de México, por el afuera, por el exterior (en este caso, la cercanía con los EEUU). Eso delimita el marco de reflexión. No es lo mismo pensar un tema desde Córdoba que desde México D. F. Y mucho menos escribir o formular; de alguna manera, la topografía –sobre todo la histórica– influye mucho más de lo que uno cree sobre el posicionamiento del decir.

Se pregunta mucho hoy por el lugar de la poesía, pero no por el lugar del poeta en el mundo actual. Te cito a Sor Juana Inés: “no haber con quiénes conferir y ejercitar lo estudiado, teniendo sólo por maestro un libro mudo, por condiscípulo un tintero insensible” ¿Te sientes así?

Creo que Sor Juana acertó, y lo curioso es que estamos hablando de la época del Virreinato colonial en México, pero es real. El poeta padece de una enfermedad que sufre la gente que trabaja con lenguajes específicos, que es la carencia de interlocución. Y cuando estás en ciertos sitios marginados, donde no ocurre una circulación del mundo, la marginación es peor, porque te preguntas realmente qué es lo que se puede –si eso es esencial para ti– intercambiar o comunicar con el resto de la gente. Y si tú no puedes hablar de lo que te interesa, tu relación social se ve mediatizada. Uno debe intentar la búsqueda de la interlocución como algo normal, y no como algo excepcional. Sin duda el libro es, hasta ahora, el mejor interlocutor, con la capacidad que tiene de ser un interlocutor mudo, y de ser sujeto –aunque sea objeto, según la dicotomía kantiana– de interpretaciones.

Tengo la sensación de que Eduardo Milán tiene una serie de preocupaciones, no quiero decir obsesivas, sino más bien recurrentes, y que va dándoles forma discursiva unas veces en prosa, mediante el ensayo, y otras en verso. Leo tres versos de Unas palabras sobre el tema: “Tiempo precisa el poema, / precisa un tiempo especial / y tiempo es lo que no hay”. Y ahora, un párrafo de uno de los ensayos incluidos en tu recién publicado Crítica de un extranjero en defensa de su sueño; (Huerga y Fierro, 2006): “para que haya metáfora son necesarias distancia y juego: lo inminente posibilita el ir más allá del lenguaje. Allí donde lo literal opera no hay tiempo disponible. Lo inminente deshace el tiempo. ¿Cómo sustituir sin tiempo, cómo ir más allá sin tiempo?”. La pregunta es: ¿se conforma para ti la escritura como una discontinuidad formal para defenderte de la continuidad semántica del pensamiento?

Yo pienso que sí, porque en mí hay dos vertientes. Una tiene que ver con cierta discontinuidad, como tú dices, con esa protoformalización que se nota en los poemas, que tiene que ver también con un movimiento que llamaría de un inconsciente; y otro es esa racionalización del mundo, e incluso del lenguaje como organizador, que es lo que posibilita la forma. Ahora bien, al tratarse de ensayo por un lado y poesía por otro, hay un juego de interconexiones entre esas dos formas, del cual soy absolutamente consciente y del que intento sacar partido. A veces me planteo escribir un poema desde el punto de vista de su funcionamiento como ensayo; a veces me planteo la escritura de un ensayo como si fuera un poema, como en los cuatro primeros ensayos breves de Resistir, donde esto es muy patente. Lo rico de un ensayo es que es una forma abierta, a partir de la cual tú puedes, a esta altura del siglo XXI y luego de abolidas las barreras genéricas, experimentar como si estuvieras en un laboratorio de creación.

En algún lugar tienes escrito que “la palabra poética besa”, y sin embargo, cuando pienso en tu poesía la veo más bien como un puño que golpea, que me sacude como lector. Recuerdo la famosa frase de Kafka de que los libros deben romper el hielo de nuestro interior, y recupero una frase suya de “Sin novedad”, texto incluido en el indispensable ensayo Resistir. Insistencias sobre el presente poético (FCE, México, 2004), allí donde defiendes que “la forma íntima de un poema está dada por un manejo no instrumental del lenguaje merced a una política de descolocación del lenguaje respecto de lo que el receptor de ese mismo lenguaje espera”. ¿Hay contradicción entre ese beso de la poesía y esa descolocación, o es que, para ti, todo beso (lírico o no) descoloca al que lo recibe?

Creo que la alusión que hago al beso en Unas palabras sobre el tema hacía referencia a que antes de que la palabra estuviera en cierta situación, era beso. Pero sé a qué te refieres. En la Modernidad, sobre todo, el poema debía tener una posición instintiva respecto al lector, para colocarlo en una situación receptiva. Obviamente, besando no se puede poner al otro en posición de alerta.

¿Puede tener relación esa dislocación textual con la dislocación personal, la extraterritorialidad, de la que hablábamos antes?

Pienso que sí. En mí, al menos –no puedo generalizar– la práctica poética y la reflexiva tienen una estrecha relación con la vivencia y con los avatares por los que tuve que atravesar. Resistir tiene ese doble significado de aguantar y de durar. Errar es andar a la deriva, no dar en el blanco, pero también apunta a algo bajo apercibimiento. Todo extranjero es sospechoso, y todo sospechoso está bajo apercibimiento, bajo observación.

Américo Ferrari hablaba en su ensayo El bosque y sus caminos del “mundo dislocado y fragmentario” de Oliverio Girondo. ¿Puede estar eso detrás de la atracción que este poeta te provoca?

Oliverio, Vallejo –el de Trilce–, forman lo que se podría llamar poéticas de la discontinuidad, que dicho así parece que existieran como formulación teórica, aunque no estoy seguro de que existan sino como dato de hecho. Como dato, uno puede recabar textos de poetas que tienen una conciencia desarrollada de esa discontinuidad frente a lo que había sido una continuidad con la poesía clásica, o romántica. Aparentemente la Modernidad es discontinua pero, a un cierto nivel de percepción, es ahora cuando creo que la discontinuidad es más pronunciada. Más que en 1860, cuando la modernidad industrial alcanzaba el auge.

Me gustaría que nos acercásemos a tu poemario Habla (Pre-Textos, 2005), tu último libro publicado en España. Desde el título, es obvio que supone un ahondamiento en el lenguaje. Pero también en la vertiente política del lenguaje, en la difícil acomodación entre la palabra política y la poética, para evitar que lo histórico pese más que lo artístico en el poema, como advertías en un artículo titulado “Juan Bañuelos: a propósito del compromiso poético”. ¿Escribes contra las armas, por ejemplo, para concienciar contra las guerras o para dolerte en alto porque eres consciente de que no puedes pararlas con la poesía?

Hay un ejercicio de evidenciación en ese libro de una situación prácticamente sin salida. No quiere decir que no haya soluciones, sino que las soluciones no cambiarían la relación espacio-temporal en que se mueve el individuo. En el caso de que hubiera una paz –cosa poco previsible– entre EEUU e Irak, o entre los aliados y los países árabes, eso no significaría que nuestra condición de habitantes de este momento histórico fuera a cambiar. Una cosa es la situación política mundial, y otra cosa es nuestra situación desde un punto de vista humano. Esta doble situación está planeando siempre sobre todo, y no es conveniente perderla de vista. La poesía, en ese sentido, es un acto de interiorización de la conciencia del mundo exterior, pero también un acto de evidenciación de la conciencia de uno sobre ese mundo. Cuando uno vive un determinado nivel de conciencia exterior, está perdiendo la conciencia de que todo forma parte de lo mismo, y uno no puede huir a los refugios antiaéreos líricos, como tampoco puede salir a combatir desde un punto de vista poético al enemigo.

Tu libro comienza con estos versos: “Porque el sueño no se ve / vive seguro. / Porque no será jamás contado”. Ayer escuchábamos a Gamoneda citar a Lezama: “la luz es el primer animal visible de lo invisible”. Y sigues diciendo en Habla, en otro poema: “y también lo invisible, inocente / Reino que no se reduce”. ¿Es lo no visible, como defiende el poeta y ensayista Antonio Méndez Rubio, lo esencial de la poesía, lo que debe pronunciarse? ¿Crees que la preocupación por lo invisible, por lo que está detrás, puede ser un modo de resistir la civilización hipervisual del espectáculo?

Te refieres a Poesía y mundo

Y a La apuesta invisible.

Creo que en Méndez Rubio es muy claro, pero en mi caso hay una tensión, un equilibrio, entre lo visible y lo invisible. No puedo formularlo en términos ideológicos de resistencia, como lo hace Antonio, porque él lo hace un poco así. La discontinuidad puede verse como la irrupción de la invisibilidad en el terreno de lo visible. Por lo menos es la discontinuidad de la percepción. Visibilidad siempre y cuando estemos hablando en términos de reconocimiento del fenómeno, de lo que aparece, no en términos de la visión. Él no se refiere a la posición visionaria.

Veo diferencias entre Unas palabras sobre el tema y Habla, incluso a la hora de abordar un mismo asunto. En ambos libros, por ejemplo, comparas la poesía con el pájaro, pero en el primer libro ejecutas un ejercicio de sonido sobre un poema de Pignatari, y en Habla el tema es más comedido y discursivo: “es que aquel pájaro, aquella fuente, este sol / son la tensión necesaria, tú sabes, estas aves (…) todo / junto sostiene este decir frágil”. ¿Cada libro tuyo es un proyecto estético –y ético– distinto?

En la medida en que pueda, sí; es más, hay un deseo de ello. Por ejemplo, en Querencia, gracias y otros poemas (Círculo de Lectores, 2003), yo escribía poemas con una cierta serialización; eran poemas que se sucedían dentro de un mismo libro. Pero entre un libro y otro, yo intento cambiar de punto de vista, aunque sea mínimamente, y un pequeño cambio de vista cambia la estructura del libro por completo.

Me gustaría abordar ahora esa metáfora nietzscheana a la que te has referido varias veces, por la cual “el desierto crece”. El interesante filósofo Slavoj Zizek publicó recientemente un ensayo, Bienvenidos al desierto de lo real (Akal, 2005), donde analizaba a través de la metáfora del desierto el concepto de realidad a través de los órdenes Imaginario y Simbólico, siguiendo, como siempre hace, a Lacan. Tú has examinado esta imagen del desierto a través de lo lingüístico, de lo simbólico, de lo filosófico en el sentido de Nietzsche, y en casos textuales concretos, como en la poesía del chileno Raúl Zurita. ¿Crees que la pregnancia, la intensidad atractiva del desierto, que en algún lugar y referido a lo poético defines como la ausencia de metáfora (1), se debe a nuestra asociación inmediata de lo real con un páramo, con un lugar yermo, con un sitio donde es imposible la existencia?

Sí. Creo que tal vez, con un cierto matiz en la literalización árida –puede ser entre almohadones–, creo que la significación, que es lo que importa, está profundamente alterada y desertificada. La aridez no necesariamente se reconoce por el caminar entre piedras, o evitando reptiles sobre el piso, sino que está en el intercambio de significación. Si las palabras ya no logran transmitir nada, estamos en posición de desierto de significado, de sentido.

Hablemos de la resistencia a la teoría, un tema que creo de tu interés. En el Ricardo III de Shakespeare, se dice de un personaje que “fue pensar su falta”. Y Milosz dijo que “el pensamiento es libre por la sencilla razón de que está absolutamente prohibido”. ¿Por qué esta persecución constante?

Pienso que porque en nuestra sociedad la teoría representa un grado de complejidad y de desestructuración, en el caso derrideano, de un cierto orden, que complica la vida, en vez de facilitarla. Nosotros queremos facilidades de la vida, o vivir fácilmente, en todos los sentidos. Yo me contentaría si lo que se facilitara fuera la vida económica, si se humanizara en lo posible la necesidad de subsistencia. Pero no el nivel de complejidad del pensamiento, no la complejidad de una mirada profunda sobre el mundo. Eso es lo que, de alguna manera, la mediatización del mundo ofrece: simplificación de la existencia hasta el grado de perder la conciencia de lo que uno es.

¿Te apetece hablar de Las ínsulas extrañas?

Si quieres…

La antología, publicada por Galaxia Gutemberg y Círculo de Lectores en 2003, se ha convertido en un éxito de ventas. ¿Te arrepientes, ahora, de alguna inclusión o, sobre todo, de alguna exclusión?

Me arrepiento de la exclusión de Gerardo Deniz. Siempre hay ausencias en una antología, en la medida en que no es una historia, y siempre hay criterios que tienen que ver con determinaciones teóricas y cierto gusto de los antologadores. Es inevitable. Pero a veces pesan, y otras veces no pesan las ausencias, porque el nivel de la presencia es suficiente. Pero en el caso de Deniz, hablamos de un caso muy importante en una poesía paródica de alto nivel, y su ausencia no determina la antología, pero sí es notoria.

¿Te interesan la poesía, el pensamiento y la crítica literaria que actualmente se hacen en España? ¿Qué nombres destacarías?

Mira, José Miguel Ullán, Gamoneda, Aníbal Nuñez son grandes poetas. En cuanto a los jóvenes, yo arrancaría con una generación no tan joven, pero que para mí fue marcante: Miguel Casado, Ildefonso Rodríguez, Jorge Riechmann, Antonio Méndez Rubio y Olvido García Valdés, que me parece la poetisa más importante que conozco en España; y entre la gente joven está Marcos Canteli, Mariano Peyrou y Jorge Gimeno, un poeta interesante que acabo de descubrir aquí. Creo que en España no faltáis personas con una doble vertiente: la capacidad de pensar sobre poesía y de hacer poesía, algo poco frecuente porque es difícil e implica el desarrollo paralelo de esas fuerzas. En América Latina estamos en un páramo respecto a pensamiento; todo el mundo escribe pero poca gente piensa. Quizá porque la determinación de la realidad impone una falta de distancia, necesaria para pensar la poesía. Y en España creo que sí hay esa posibilidad.


Notas.
(1) “(…) lo literal sólo puede ser desértico. ‘El desierto crece’ sólo puede querer decir que lo literal avanza, que la metáfora se va perdiendo”; Eduardo Milán, “Situaciones: testimonio, Zurita”, Crítica de un extranjero en defensa de su sueño; Huerga y Fierro, Madrid, 2006, p. 132.




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Comentarios

  1. Millan es un poeta interesante. Pero obviamente no muy informado. Hay gran cantidad de libros de ensayo en Latinoamérica, capaz al poeta el ir a tantos congresos literarios
    -donde además se pierde el tiempo en vanidades sociales-le ha hecho perder el rigor de leer las imprescindibles novedades del pensamiento en América Latina.

    A diferencia de otros autores latinoamericanos yo no vengo a chuparle las medias al circuito académico español, simplemente hago mi camino con independencia critica. Ese siempre ha sido mi norte.


    Para que veas Víctor que mis baterías no las dirijo solamente contra la poesía española, en mi blog hago apenas un bosquejo critico al viejo Whitman.

    Saludos.

    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

    leo zelada — 01-07-2006 17:54:56

  2. Querido Leo, tus "baterías" no dan luz alguna. Milán, durmiendo, sabe más sobre poesía hispanoamericana (que dentro de poco antologará por tercera o cuarta vez, por cierto) que tú despierto. Saludos.

    vicente luis mora — 01-07-2006 18:42:54

  3. No creo que llevemos esa ventaja a los latinoamericanos en cuanto a "pensar poesía/ hacer poesía" simultáneamente: las ciudades lejanas se nos ofrecen siempre con luces prometedoras, pero es un efecto de la lejanía. En cualquier caso, qué oasis de lucidez nos ofrece siempre Eduardo, dentro de esos arduos desiertos de significación donde intentamos no dejarnos morir. Un abrazo transatlántico

    Jorge Riechmann — 02-07-2006 13:36:51

  4. Señor zelada: ¿no cree usted que claudicar ante su supuesta capacidad, es un tanto presuntuoso? No digo con esto que yo no le crea capaz, al contrario; pero, las bajas formas del orgullo siempre me parecieron algo a evitar. Para hablar sobre poesía hay que ir con pies de plomo, o por lo menos, advertir la modestia del comentario antes de realizarlo. Yo creo que la poesía es un poco com aquel código indescifrable. Por tanto, cuando hablemos de ella o cuando hablemos de los que hablan de ella (los poetas no los críticos), debe uno ponerse las raquetas de la modestia para evitar hundirse en la nieve aparentemente firme. Y esto se lo comento desde la más pura ignorancia poética.
    De muchacho (yo) a poeta (usted) se lo digo con todo el respeto: Las conclusiones en poesía no existen.

    Tipo de incognito — 02-07-2006 15:27:33

  5. Queridos, antes de leer la entrevista y antes de que se me olvide: ¿Qué os parece que, en el último mensaje de Bin Laden, este hiciera una loa a Al Zarqaui en la cual intercalaba poemas? Es una de las cosas más inquietantes y fascinantes que he oído últimamente. ¿No nos dice que la poesía es, a todas luces, una cosa de un pasado mítico, que estos premodernos que tan bien saben usar los medios postmodernos para convocar al ojo mundial ante sus masacres, escogan la poesía para despedir a uno de los suyos, es normal?... ¿De quién es hoy la poesía?

    Baudrillard — 02-07-2006 18:51:44

  6. Se me ha escapado el asunto. ¿Tienes alguno de los poemas? ¿Podrías copiarlo por aquí? Por lo demás, que a Bin Laden le guste la poesía --si es que le gusta-- no quiere decir nada a favor o en contra la misma, igual que las preferencias dietéticas de Hitler no son un argumento a favor o en contra del vegetarianismo.

    Jorge Riechmann — 02-07-2006 20:02:29

  7. La pregunta es muy interesante Baudrillard. A mí me parece que sí, ese uso es normal, porque una de las funciones de la poesía desde su aparición es crear otro tiempo (que sublimamos como mítico), pero también está la de tener una aplicación práctica, propagandística. Bin Laden ciertamente es alguien que maneja muy bien las categorías temporales, sean simbólicas, políticas o económicas. Bin Laden es al menos tan posmoderno como Borges (algo que el propio Stockhausen ya sugirió, elogiando la coreográfía del 11-S): formado en las instituciones del poder, es socio, cómplice y luego renegado, y conoce perfectamente todos los lenguajes imaginables para hacer llegar su mensaje. Además su propia existencia es, como sabemos, si no un misterio, al menos definitivamente una construcción. No estaría mal recordar el poético final de "Los dos reyes y los dos laberintos"...

    Y para regresar a Milán: ¿escribir un poema político será tan difícil como realizar un acto poético político? ¿la dimensión moral, la que no duda en reconocer la barbarie, es sólo una lectura? ¿qué tiene que ver con esto el azar, las versiones de los vencidos o los vencedores, aquellos devaneos o giros que asume la historia?

    Martín Rodríguez-Gaona — 02-07-2006 20:29:46

  8. Estimado señor Baudrillard,
    A sabiendas de que no dirige usted a mí su pregunta, cometeré la osadía de responderle.

    Realmente no sé de qué se extraña.
    La primera forma, el primer cuerpo y la primara función de la poesía es la Oración.

    Oración a los dioses en primer lugar y a los hombres mucho después. Primero como pasaportes para los hombres muertos (oraciones fúnebres) y después como proyección hacia la vida futura de los hombres vivos (epopeyas).
    La poesía procedía de lo desconocido y era vehículo de comunicación con lo desconocido.
    Dada su relación con el mito, la poesía cumple la función de divinizar, de convertir en mítica la figura de un hombre, refiriéndose a él en el lenguaje de los dioses.
    Se le salva así del anonimato y de la desaparición de la memoria de los hombres.
    Los héroes merecen convertirse en mito. Su historia debe ser Oración.
    Dentro de este contexto se halla la poesía de Bin Laden. Un concepto clásico y mistérico de la poesía. Una elegía al héroe muerto en las fauces del enemigo. ¿Qué otra cosa podría haberse esperado de un hombre pre-clásico?

    LO verdadeamente extraño y vergonzante es que lo hubiese hecho el señor Jorge Arbusto. En labios de Bin Laden posee la belleza terrible de todo lo primitivo.

    Por cierto y por si le interesa. La figura de las tribus rapsodas aún existe entre algunas tribus mandingas del noroeste de África. Son familias de poetas sagrados, poetas que aprenden los metros y memorizan desde niños poemas centenarios sobre familias de todas las tribus cercanas. Cuando alguna tribu celebra una ceremonia importante, (bautizo, boda, rito de iniciación), en el que la tribo necesita sentirse en comunión con los muertos de su estirpe, los poetas sagrados son llamados a la fiesta.
    ”Canta la historia del padre del padre del padre del padre del padre de mi padre”, dice el noble de la tribu. Entonces los poetas sagrados rescatan de la memoria el poema tejido en vida o en muerte del individuo en cuestión y lo recitan para la concurrencia fascinada.
    También, por supuesto, se ganan la vida tejiendo nuevos mitos sobre las vidas o las muertes de los hombres importantes.

    Abrazos

    Sísifo k. — 02-07-2006 21:36:46

  9. Por supuesto que el origen de la poesía está ahí Sísifo, pero lo que me sorprende es esa irrupción, ahora y aquí, de la poesía en el espacio de la maldad con un desparpajo deslumbrante... No basta con decir que son salvajes, primitivos, no eran sólo eso los nazis tampoco, creo que eran y son enfrentamientos totales de un sistema filosófico contra otro. No sé si "los buenos" usarían la poesía, así, al más alto nivel de la bondad y en forma de discurso político, creo que muy al contrario se cuidarían de pronunciar para todo el planeta un poema pues este pondría en cuestión todo el desencantamiento racional del mundo que lleva instaurando la modernidad. Si ellos, que son el reverso, usan el espectáculo para desestabilizar nuestra paz, parece que ahora vinieran a desear el mundo antiguo de la magia en cuyo seno palpitan aún cosas como la poesía.

    Baudrillard — 03-07-2006 14:36:30

  10. Estimado Señor Baudrillard,

    Ese “ahora y aquí” no existe. El tiempo cronológico no existe. Todos los pasados conviven en nosotros. Nada está superado: usando el título de Salabert: quizás en el pasado “arde lo que será”.
    Bin Laden es pasado, presente, o futuro según desde qué perspectiva y desde qué hombre interprete usted el tiempo.

    Entre esos “buenos” (me han pitado los oidos al escribirlo) un poema al héroe caído sería inconcebible y ridículo, porque la imagen de poeta y poesía que, esos “buenos”, tienen, es frívola y ridícula (a ello contribuye el 90% de lo editado).
    La poesía se ha desubicado de la verdad. Su conexión con las “tres heridas” ya no existe. Ni con la Vida ni con la Muerte, ni con el Amor. Tanto leer novedades editoriales que no pasan de “interesantillas” se nos ha entorpecido el conocimiento (a unos cuantos) y hemos olvidado que la poesía puede conmocionar, causar dolor profundo y homenajear a un muerto.
    Sin embargo, vaya usted a los cementerios y lea los epitafios de las lápidas. Vaya a los entierros y escuche el sermón de los curas. O vea esas películas americanas en las que se escriben discursos fúnebres que no dejan de ser poemas en prosa con los que alguien de verdad dolorido intenta expresar cuán profundo dolor siente, y, no hallando palabras en la prosa, tiene que “retorcer palabras de amor” para intentar expresarse. La poesía y la muerte siguen unidas, porque en origen estuvieron unidas, del mismo modo que la muerte y las flores siguen unidas, porque en origen estuvieron unidas.

    Y con respecto a “los otros buenos” (esta vez no me pitan los oídos). ¿Recuerda usted los de poemas que pegaban, en las estaciones de metro del 11 M, millares de personas anónimas que jamás comprarán un libro de poesía?. Por qué? Por qué la prosa no basta?... Porque las palabras son, en general, ineficaces para expresar la profundidad del instante en que somos, pero la prosa es aún mas torpe. Hay que intentar, aún a fuerza de no conseguirlo, expresarse de un modo más profundo y más cercano al lenguaje de lo trascendente, pues el dolor que se sufre es trascendente.

    Ese, creo que es el “aquí y ahora” poético del señor Bin Laden.

    Abrazos

    Sísifo k. — 03-07-2006 18:56:22

  11. Otra cosa.

    “se cuidarían de pronunciar para todo el planeta un poema pues este pondría en cuestión todo el desencantamiento racional del mundo que lleva instaurando la modernidad”


    No cree usted que “esos buenos” recurrieron al discurso poético del homenaje a sus muertos para justificar sus acciones?
    No cree usted que enarbolaron la muertes del 9-11 y del 11-M como materia prima sobre la que elaborar toda suerte de discursos elegíacos mass-media? Horas y horas de videos musicales ambientados con tristes cuartetos de cuerda y borrosas imágenes de madres llorando en blanco y negro??
    De verdad no cree usted que no había un discurso poético tras todo eso?? Un discurso que justificaba y lavaba la conciencia en una especie de catarsis colectiva como la que vive en la muerte de los héroes??

    Y los discursitos de la “Libertad duradera”? La justicia que viene del cielo? El maná de barras y estrellas que traerá un futuro mejor? ¿Y aquellas imágenes de gloriosas juventudes iraquíes liberadas por los padres de la democracia que destruían (previo pago) la estatua de Sadam? Cree que estaban libres de discurso poético?

    Bin Laden simplemente es más primitivo, menos sofistiado en su poesía.

    Con respecto a lo de los sistemas filosóficos,

    No hay ningún enfrentamiento de distintos sistemas filo-sóficos, sino de distintos sistemas FILO-MÍTICOS. Uno anclado en el codigo de Hammurabi y otro que enarbola el mito de la libertad, para vampirizar la riqueza del primero.

    “ellos, que son el reverso, usan el espectáculo para desestabilizar nuestra paz”

    La verdad es que no tengo muy claro eso de los an-versos y re-versos. Ni creo que “nuestro espectáculo” (perdóneme el juego) sea muy estable. Ni considero que nuestra paz sea demasiado justa (ni merecedora de inmunidad), en tanto que se basa en el uso privado de la riqueza de los des-heredados.
    No olvide quíénes gestaron a Bin Laden, cómo nació al qaeda, ni quién les enseñó lo que saben. Esto es más un Frankenstein intentando degollar a su padre, que otra cosa.

    Abrazos, y gracias por su respuesta. :)

    Sísifo k. — 03-07-2006 19:02:35

  12. Víctor, veo que defiendes con uñas y garra a Milán. Bueno si te vendieron el cuento "Millán", allá tu. Dudo mucho que Millán sepa de la poesía o la teoría literaria ultima latinoamericana. Pero te digo que si quieres leer los mejores poetas latinoamericanos vivos, haré pedagogía y te nombrare algunos:

    Antonio Cisneros(Perú), Enrique Verastegui (Perú), Raúl Zurita(Chile),Eduardo Llanos(Chile),Eduardo Lizarde (México),Jeannette L Clariond (México),Alfonso Chase (Costa Rica),Roberto Sosa(Honduras),Raúl Pérez (Ecuador) por nombrar algunos.

    En este momento me voy a ver el partido Alemania-Italia, mañana pondré los nombres de ensayistas jóvenes latinoamericanos.

    leo zelada — 04-07-2006 20:21:30

  13. De todas las formas de ignorancia, Leo, la peor es la del perdonavidas. De casi todos esos poetas ha escrito, con mucho fundamento, Milán en sus ensayos Resistir, Crítica de un extranjero en defensa de un sueño y Justificación material. Y además, lo digo porque puedes aprender bastante si lees sus libros, en vez de juzgarle desde la ceguera, ha escrito sobre:

    Nicanor Parra
    Vallejo
    Lezama
    Huidobro
    Viel Temperley
    Cardenal
    Girondo
    Haroldo de Campos
    Martínez Rivas
    Coral Bracho
    Oswald de Andrade
    Hinostroza
    Perlongher
    Kozer
    David Huerta
    Sucre
    Deniz
    etc.

    Por no hablar de decenas de poetas españoles y europeos. Esos no los cito porque no los conoc... quiero decir, porque no te gustan.

    Saludos.

    vicente luis mora — 04-07-2006 20:41:46

  14. Yo en ningun momento he dicho groserias,solo he dado opiniones criticas y ahora resulta que me moderan mis comentarios,lo cual en si ya es una censura.Si hay censura a las ideas y opiniones discrepantes en este blog,entonces no tengo razon de estar aqui.Pense que en este lugar se podian debatir opiniones.

    Parra,Vallejo,Girondo,Haroldo de Campos,Lezama y Huidobro son clasicos de la poesia latinoamericana y hasta los niños en las escuelas lo conocen,no me dices nada con esa lista Victor.Y los otros nombres que mencionas son inferiores en calidad a los poetas vivos latinoamericanos que te mencione,a ti que te gusta el canòn consulta con la academia y lo comprobaras.¿Kozer,Sucre,Deniz,Coral Bracho a la altura de genios como Cisneros,Lizarde,Chase o Zurita?.No me hagas reir Victor.

    Yo no emiti adjetivos califaticos contra ti.Asi que veo que pierdes la discusiòn y quieres defender a ultranza a tu amigo Millan,el cual todos saben que no representa nada en la literatura latinoamericana actual,a diferencia de los autores que te mencione que si son paradigmaticos.

    Creo que el ignorante en poesìa latinoamericana es usted Victor.Y es mas le voy a decir nuevamente:"La poesia latinoamericana hoy por hoy es inmensamente superior a la española" y muchos poetas españoles lo afirman tambièn.

    leo zelada — 05-07-2006 00:47:05

  15. Sísifo, muchas gracias por tu contestación pero no me aclaras nada... "Libertad duradera" es claramente una sustitución del discurso de Pericles por la lógica del eslogan. Evidentemente en todas las acciones hay posos residuales del habitar poéticamente, el propio eslogan es en sí una degeneración del verso, pero se trata de preponderancias... ¿Se diría sin sonrojo que Bush ha hecho unos cuantos poemas por tal o cual suceso? Creo que no, puesto que la poesía es una cosa de los tiempos donde los dioses no eran los mismos. La cuestión es que la poesía no es legitimante... Bin Laden se dirige al mundo con la poesía y Bush con el eslogan, creo que es algo muy complejo que alberga muchas de la cuestiones cruciales del significado de la poesía en esta "postmodernidad" que no se pueden saldar con tus explicaciones.
    Sobre lo de que el tiempo no existe, bueno, pues que es que me tengo que ir a dormir porque, para no existir, a mí no me cunde nada.

    Baudrillard — 05-07-2006 01:33:51

  16. Como decía el poeta Groucho "Es mejor permanecer callado y parecer idiota que hablar y despejar definitivamente las dudas" A ver si se aplica el Zelada el cuento, que no creo.

    Apéndice — 05-07-2006 08:51:21

  17. Leo, no tendremos la suerte de que te vayas. Me temo que te quedarás, para desgracia de todos, porque es la única forma de que se te conozca como escritor. Saludos.

    vicente luis mora — 05-07-2006 10:05:45

  18. Estimado señor Baudrillard,

    Si quiere tomar usted la parte por el todo, aceptaremos pulpo como santo patrono del día, pero creo que es evidente que las horas y horas de videos musicales, discursos elegíacos, madres lacrimógenas y revelaciones divinas sobreimpresas en la bandera de barras y estrellas, distan mucho de ser un simple slogan publicitario, y se asemejan bastante más a un relato epopéyico moderno.

    “Libertad duradera” por supuesto sí es un slogan, pero ese slógan (con todo el trasfondo histórico-filosófico-sicológico-sociológico que arrastra) es sólo él mínimo verso de un tejido mítico mucho más complejo, armado desde distintos frentes y a distintos niveles, por el “aparato poético” (miles de tecno-poietai asalariados) de la administración Bush (y sus adláteres bigotudos).

    Un mito, que cumple la función de todos los mitos, crear un “anverso” y un “reverso” un “ellos” y un “nosotros”, un “buenos” y un “malos” un “bien” y un “mal” (absolutos e indiscutibles)....
    En fin, una “ofensa” y un “derecho” que legitime la venganza, autojustifique la violencia del propio discurso (y de lo que no es el propio discurso) y aleje de las acciones iniciadas por los “buenos” todo rastro posible de “maldad”.

    “¿Se diría sin sonrojo que Bush ha hecho unos cuantos poemas por tal o cual suceso?”

    La verdad, yo digo “sin sonrojo”, y mantengo “sin sonrojo” que Bush no solo “ha escrito algunos poemas”, sino que ha escrito la más vergonzosa epopeya moderna de autojustificación del crimen, que se ha hecho en Occidente desde el discurso poético del régimen hitleriano (con sus Reifenstals, juegos olímpicos y demás parafernalia). Un regimen con el que comparte además de su carácter “multi-media”, su dimensión “trágica”.

    "la poesía es una cosa de los tiempos donde los dioses no eran los mismos. La cuestión es que la poesía no es legitimante..."


    ¿Los tiempos y dioses no eran los mismos? Me reitero en lo relativo de los “aquí y ahora”. Quizás para usted o para mí los dioses no sean los mismos, pero seguro que para el señor Bin Laden, dios es, fue, y será, uno y único (me ha vuelto a pitar los oídos no sabe usted de qué manera). Y los tiempos del mito, etán, lamentablemente muy lejos de ser "pasado".
    Con respecto a lo legitimante o no.... En fin, ...no creo yo que la poesía sea legitimante, (por más que los textos sagrados se empeñen)...
    La Poesía no conoce de buenos ni malos. Como todas las artes, conoce sólo funciones, estructuras y lenguajes. Las intenciones con que se utilice, y lo que con estos lenguajes y estructuras, se fabrique, es otro cantar...

    Con respecto a tiempo.... Perdone mi torpeza. Lamento haberle malinterpretado.
    Creí que se refería usted a un aquí y ahora histórico. No a su aquí y ahora de lavarse los dientes, ir a la compra y esas cosas.
    Desde ese contexto de un aquí y ahora histórico, y desde la perspectiva de la hermenéutica contemporánea, que identifica la historia como una secularización de la metafísica cuya estructura mítica pretende justificar la violencia del propio discurso; desde esa, y sólo desde esa perspectiva, me atreví a decir que el tiempo cronológico no existe, que todos los pasados conviven en éste, y que no es, en absoluto, extraño, que un hombre que vive inmerso en una mentalidad filo-mítica, como es el caso de el señor Bin Laden, usara el lenguaje poético para homenajear al héroe caído.

    Y por supuesto, está bastante lejos de mis pretensiones andar saldando, (¡Yo!, ¡Mísero de mí!, ¡Oh! Infelice!) la historia de la poesía a estas alturas.
    Bastante tengo con ir saldando mis propia pereza para adentrarme en según qué vericuetos (y no haberme echado la siestita de esta tarde). Pero eso sí, le reconozco la culpa de intentar ir un poco más allá de esos saldos “de saldo” que identifican “buenos” y “malos”, “anversos” y “reversos”, “bondad” y “maldad”, “unos” y “otros”.

    Este trocito,
    “evidentemente en todas las acciones hay posos residuales del habitar poéticamente, el propio eslogan es en sí una degeneración del verso, pero se trata de preponderancias...”

    me tiene un poco desconcertado. Esas “preponderancias” (en lo otro, veo que estamos de acuerdo).
    ¿Cree usted que ese la “poesía” se circunscribe al ámbito de las palabras escrita o declamada?
    Porque es la única premisa desde la que podría pensarse que el discurso poético de señor Bin Laden y sus “coplas a la muerte de su amigo” es “preponderante”, poéticamente, sobre el gran despliegue multimedia de la administración norteamericana, sus discursos televisados, sus imágenes low-fi, edificios cayéndose a cámara lenta, violonchelos desgarrándose, mujeres corriendo con la boca abierta, y la voz de los mártires, los héroes americanos, repitiendo una y otra vez las últimas llamadas a sus familiares (Iloveu, Iloveu, Iloveu...). (Aún recuerdo los vídeos y se me remueve el cuerpo)
    ...Quizás el 11 S sea la primera elegía mediática (a estos niveles) de la historia. Elegía, que como toda elegía, invocaba a las furias y presagiaba el advenimiento de la Venganza. . .

    Frente e todo eso, los poemas de Bin Laden parecen coplillas de ciego medieval que se colaran un instante entre los espectaculares vídeos de la MTV...


    Gracias de nuevo por su respuesta, señor Baudrillard, le aseguro que es un verdadero honor hablar con usted. :)



    P.D. Por cierto, esta mañana estuve viendo un capítulo de las Supernenas que tenía mucho que ver con todo esto. ( No lo narro porque después de este post me pueden echar lo perros si “me arranco” por Supernenas...) :)

    Sísifo k. — 05-07-2006 18:44:49

  19. Hola a todos. Cuanta agresividad contra E. Milán. No lo entiendo ni creo que merezca la pena. Sobre lo de Bin Laden, hace un tiempo escribí una entrada en mi blogo sobre violencia política y poesía que tal vez interese (vale, autobombo, ya sé... prometo no hacerlo más):
    http://www.islasenlared.net/poesia-y-violencia-pol...

    daniel — 05-07-2006 18:49:16

  20. Quería decir en mi comentario anterior "ni creo que merezca la pena entenderlo", en lo que se refiere a la agresividad contra a E. Milán, a quien no tengo el gusto de conocer pero que considero uno poeta importante y un ensayista imprescindible.

    Daniel — 06-07-2006 14:13:40

  21. Hay cierto polemista que lamenta la censura y tiene activado el control previo sobre los comentarios en su blog. Enhorabuena sr. Mora por la parte de su obra que conozco y ánimo para soportar "embozcadas" de tan poco fuste.

    Jairo — 06-07-2006 14:53:41

  22. Sísifo, creo que pensamos lo mismo, ya no sé ni de qué polemizamos, sólo es que me asombró que, de pronto, Bin Laden, fuera como nosotros, que le gustase la poesía, yo qué sé... será todo mentira como cuando Aznar decía que leía a Alberti y le va a ver, en fin...
    un saludo, También es un honor para mí charlar contigo

    Baudrillard — 06-07-2006 19:33:21

  23. Ya dije lo que tenia que decir sobre Millan .En cuanto a que nadie criticara a Millan en este blog,eso es verdad, puesto que no solo Victor le hace una entrevista,sino que Millan señala a algunos poetas que participan en este blog.¿Sera que esa rebeldia de estos poetas otroras tan criticos,ahora es apaciguada por el halago academico de Millan?...
    Si,es verdad yo modero los comentarios en mi blog,por que van gente anonima diciendome vulgaridades y groserias.Pero pongo los mails discrepantes con mi opinion siempre que sean escritos con educaciòn.

    Siempre la gente independiente y critica que esta fuera de los espacios de poder, seran los eterno aguafiestas de los espacios literarios.
    No hay mayor dictadura que el virtual y mediocre consenso.

    leozelada — 06-07-2006 23:01:02

  24. Claro, por eso no aparecen tus comentarios, porque tú sí aceptas las críticas y yo no. Anda, Leo, no fastidies.

    vicente luis mora — 07-07-2006 08:10:57

  25. Estimado señor Baudrillard,
    Supongo que porque, como hubiera dicho la BMW, "nos gusta discutir"? :).
    Sabe?, su "todo será mentira" me ha traido a la memoria el poema "El nadador" de M. Vilas.
    También acabo de rescorar cuando Aznar decía que se había llevado de vacaciones una antología de Cernuda, jejeje, y yo pensaba: (...pos como se entere la botella con lo homófoba que es, vas listo, chemari, te corre de la cama por marrano!) ...En fin...
    Discúlpeme la bromita aznarista.
    Dejando en paz a Rumpelstinsky y su señora, y retomando la pervivencia de formas arcaicas de poesía, ¿Conoce "El suicidio y el canto", una recopilación de la poesía de las mujres pastún de Afganistán hecha por Sayd Bahodín Majruh, y que en España ha editado Ed. del oriente y del mediterráneo?

    Un abrazo

    Sísifo k. — 07-07-2006 13:12:40

  26. Vicente,dejemos de lado las discusiones esteriles.Un amigo poeta español que me conoce y que revisa esta blog,me dice que no expuse bien mi punto de vista.Por ello debo decir que mi indignaciòn surgio de una parte de la entrevista que le haces a Milàn,la cual me parece ofensivo para todos los pensadores latinoamericanos,cito textualmente:

    "Creo que en España no faltáis personas con una doble vertiente: la capacidad de pensar sobre poesía y de hacer poesía, algo poco frecuente porque es difícil e implica el desarrollo paralelo de esas fuerzas. En América Latina estamos en un páramo respecto a pensamiento; todo el mundo escribe pero poca gente piensa. Quizá porque la determinación de la realidad impone una falta de distancia, necesaria para pensar la poesía. Y en España creo que sí hay esa posibilidad."

    1.-Con estas palabras desconoce Milàn toda la larga tradiciòn critica literaria que viene desde autores tan heterogeneos como Octavio Paz y sus mìticos ensayos sobre literatura titulados "El arco y la Lira",o "Los hijos de limo",Cesar Vallejo en el Arte y La revoluciòn,los estudios sobre lo barroco en Perù de Martin Adan o sobre Gongora de Lezama Lima.O los estudios criticos sobre la heterogeneidad cultural de Antonio Cornejo Polar.Por mencionar algunos autores.
    2.-Hay una posta de reflexìòn sobre la poesia en autores jovenes como Ernesto Lumbreras(Mèxico),Manuel Lozano (Argentina),Jose Antonio Mazzotti(Perù),Carmen Berenguer(Chile),Alberto Lauro(Cuba)entre otros,autores que invito a leer.

    3.-Solo en Perù por mencionar un paìs, ha habido excelentes revistas de critica literarias hecha por jovenes escritores como "Dedo Critico","More Feratum",que han hecho estudios desde las mas novedosas teorias literarias actuales y a su vez creando las bases para nuevos discursos criticos desde Amèrica Latina".

    En suma mi reacciòn fue contra esa grave omisiòn por parte de Milàn y sus palabras ofensivas para los latinoamericanos.Cosa que yo jamas permitire.

    Espero se haya entendido mejor mi posiciòn.

    Por lo demas estoy feliz por que ha salido una pequeña reseña en Babelia sobre una antologia que compile y edite.

    Saludos.

    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

    leozelada — 07-07-2006 17:32:57

  27. Eduardo Milán es a mi juicio uno de los más grandes poetas en español de nuestro tiempo. Y sus ensayos son de una lúcida penetración poco menos que insólita en nuestros días. Sus opiniones vertidas en la entrevista han de ser leidas/confrontadas con su obra para alcanzar su plena dimensión. Desde esta perspectiva me han resultado de lo más sugerentes y enriquecedoras. Como suele ocurrir en los blogs siempre hay quien se encarga de errar el blanco, concentrar la atención de todos en el margen del margen para divagar en círculos en torno a lo que menos importa. La entrevista contiene jugosas reflexiones sobre la discontinuidad y el extrañamiento, es decir, suministra propuestas de lectura sociológico-literarias que nos abren los ojos a la peculiaridad de nuestra época (lo cual es particularmente valioso en un tiempo de continua transformación y dispersión donde tan difícil es orientarse, generar discurso).
    El ejemplo vivo del poeta me confirma que rara vez hay auténtica evolución en poesía, conquista de nuevos territorios, sin una reflexión de hondo calado. En su caso nos encontramos con una intuición poética desbordante, una sensibilidad hacia el lenguaje y, sobre todo, una libre capacidad de someterlo a violentas torsiones que dan lugar a un auténtico terremoto emocional. De eso se trata en poesía, por supuesto. Corremos el riesgo de olvidarlo, después de años de consumir toneladas de poesía correcta, bien peinadita, tranquilizadora (¿o sería mejor decir "narcótica"?). MIlán no nos adormece, sino que nos despierta. En sus versos deslumbra un torrente de lenguaje que ahonda la fractura, la saca a la luz, remueve las honduras.
    Es posible que sobrevalore los escasísimos focos de reflexión poética que hay en España. De hecho, un país que no tuvo ni Romanticismo ni Ilustración lo tiene francamente difícil para valorar y cultivar el pensamiento. Creo que más bien habitamos un desierto donde es posible encontrar a leguas de distancia algún que otro oasis. Pero los ensayos del propio Milán son otro de esos escasos oasis donde es posible beber agua de manantial. Lo demás, lo que pasa por pensamiento en nuestro país (la lluvia en los cristales, el tiempo pasa, el "ubi sunt", las presuntas pseudo-metafísicas anacrónicas...) es agua estancada, simulacro sin sustancia cuando no fraude declarado. Claro que si no se lee pensamiento no se puede saber qué es y acaba uno llamando pensar a cualquier cosa.
    Pero Milán piensa (subrayo "piensa", palabra que se menciona en vano sin cesar en nuestro país). Sus ensayos poetizan y sus poemas reflexionan. Su palabra viva me da ánimos para insistir en la aventura. Si sus libros existen, si sus versos están naciendo ahora, la poesía no ha muerto ni está abocada al mero simulacro. El poeta abre futuro, se enraiza en su tiempo para dar el salto decisivo. Quería dejar constancia aquí de mi admiración. Y gracias, Vicente, por proporcionarnos tan suculento manjar.

    Eduardo García — 29-07-2006 10:29:03

  28. Eduardo, me has recordado la frase Lyotard: "en un universo donde lo importante es ganar tiempo, pensar no tiene más que un defecto, pero incorregible: hace perderlo".

    vicente luis mora — 29-07-2006 12:21:07


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