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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

27-04-2006 17:08:49

Respuesta a José Luis García Martín

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

(Respuesta a la reseña de García Martín publicada hoy en La Nueva España sobre mi ensayo Singularidades):




































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Comentarios

  1. Radicalidades y singularidades de Vicente Luis Mora

    A los no escasos críticos feroces de la historia de la literatura española, a los que quieren echar abajo todo el tinglado -la Generación del 27 es su último objetivo-, a los que piensan que la cultura peninsular anda por un camino equivocado desde, por lo menos, el Paleolítico, a los libelistas de La fiera literaria (que acaban de recibir el importante refuerzo del asturiano Argüelles-Meres), a los Juan Goytisolo y a los Jenaro Talens, se ha sumado últimamente, con ejemplar brío, el cordobés Vicente Luis Mora. Desde las páginas de diversas revistas y suplementos literarios, desde su muy visitado blog «Diario de lecturas», arremete con contundencia contra los valores establecidos y propone su personal canon, en el que poetas como Diego Doncel, Fernando MilánEnrique Falcón ocupan el lugar que otros conceden a Luis Cernuda, Francisco BrinesLuis García Montero.

    Tras publicar en la última década varios libros de poesía y de narrativa (acompañados siempre de profusas aclaraciones teóricas), reúne ahora una selección de sus ensayos críticos. Lo primero que sorprende de Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual (Bartleby Editores) es la variedad de lecturas del todavía joven ensayista (nació en Córdoba en 1970). Nada parece serle ajeno, todo lo conoce, todo lo cita. No extraña por eso demasiado que desde su omnívora avidez mire por encima del hombro al resto de sus colegas: «Muchos autores y críticos patrios no podrían elaborar un ensayo consistente sobre materias indispensables en Francia o Alemania, como la desaparición del yo moderno, el psicoanálisis o la descomposición estructural de la novela posmoderna a partir de CalvinoJohn Barth». Pero no sólo mira por encima del hombro a los novelistas y poetas españoles actuales «que tienen una ignorancia enciclopédica de las cuestiones básicas que requiere lo que se llama una formación cultural completa», sino que el mal viene de lejos: Ortega, en muchas cuestiones, no dice más que tonterías, Antonio Machado demuestra su ignorancia filosófica a través de Juan de Mairena... ¿Y qué decir de Cernuda? Precisamente fue una lectura de su prosa completa lo que le reveló «la gravedad del problema». Cernuda no era más que «un plagiario y un gran desconocedor de los rudimentos de la poesía y la filosofía inglesas», como demostró «en un artículo científico» Julián Jiménez Heffernan. El que este hecho «no interfiera en absoluto para su máxima consideración actual en ciertos círculos poéticos actuales» demuestra sólo «lo poco que lee nuestra élite poética, ya que un argumento tan brutal contra Cernuda no puede ignorarse: o se combate o se asume, no hay más».

    De argumentos tan brutales está lleno el libro de Vicente Luis Mora, que sin duda entusiasmará y convencerá a quienes se limiten a hojearlo. No ocurre lo mismo si lo leemos con alguna atención. Vayamos al artículo «científico» de Jiménez Heffernan, profesor de literatura inglesa en la Universidad de Córdoba muy citado por Mora (es una de sus fuentes de autoridad y quizá también el modelo de sus modales intelectuales), para saber por qué Cernuda no es más que un plagiario. Está incluido en su libro Los papeles rotos. Al parecer Cernuda, en la nota preliminar a su traducción de un poema de Andrew Marvell, parafrasea, sin citarlos, a los autores de una monografía sobre el poeta. Tampoco el libro Pensamiento poético en la lírica inglesa del siglo XIX le parece a Heffernan un ejemplo de rigor intelectual: como tesis doctoral no habría merecido el aprobado. «Cernuda se limita a traducir las opiniones de un puñado de poetas sin ofrecer ni un verso», le reprocha. Pero el prólogo al volumen comienza con las siguientes líneas: «El tema de este libro no es propiamente la poesía inglesa, sino, como su título indica, las ideas que acerca de la poesía expusieron los poetas ingleses». ¿Resulta un gran descubrimiento afirmar que Cernuda no era un investigador universitario ni un experto en filología inglesa, que ese libro lo escribió por razones de supervivencia, para que le concedieran una beca del Colegio de México? Todo eso es bien sabido, y el propio Cernuda era consciente de ello, como Heffernan y Mora pueden leer en la introducción a la prosa completa del poeta. ¿En qué desmerece ello la calidad de su obra poética?

    Vicente Luis Mora cita mucho, practica una suerte de dogmatismo y matonismo libresco que asusta a los más ingenuos, pero quien se tome el trabajo de comprobar esas citas verá que no escasean las de segunda mano y que bastantes no han sido bien entendidas o no vienen a cuento. A propósito de Pablo García Casado afirma, con una frase de Antonio Enrique en su Canon heterodoxo, que hace «lo mismo que la Pardo Bazán aconsejaba a sus colegas: déjense de decir cómo es, expresen simplemente lo que hace. Las imágenes, que atajan terreno». Pero ¿dónde aconsejaba eso Emilia Pardo Bazán a sus colegas? En ninguna parte: Antonio Enrique habla de oídas y lo confunde con lo que le reprochaba a ella Ortega.

    Las reiteradas citas menos encubren que descubren la falta de criterio y rigor de estos ensayos, lo que hay en ellos de jactancioso autodidactismo (y de una sospechosa falta de sensibilidad estrictamente literaria). Vicente Luis Mora está en su derecho (¡faltaría más!) de tener su propio canon de la poesía española e incluso de la literatura universal (aunque nos haga sonreír cuando afirma que a Kafka «no hay por donde cogerlo artísticamente», como él demostrará pronto); puede preferir Melción Mateo a Felipe Benítez Reyes, Kirmen Uribe a Carlos Marzal, Eduardo Moga a Vicente Gallego, Luis Melgarego a José Mateos, pero que no engañe: no hay teorías ni criterios «científicos» (por muy posmodernos que resulten) que avalen esa decisión. En última instancia, cada uno lee (y estudia) a los poetas que le apetece (que suelen acabar siendo los que se merece).

    josé luIs garcía martín

    JLGM — 27-04-2006 20:11:40

  2. Tu post va en blanco. Solo veo el comentario de García Martin en los comentarios. Por cierto, el artículo de Hefferman sobre Cernuda es brillante.

    Jonathan Mayhew — 28-04-2006 02:42:47

  3. La reseña de JLGM me parece natural. Cuando uno se alista en la vanguardia es de esperar que se produzcan escaramuzas y choques de primera línea. No se puede pretender estar en la vanguardia con la tranquilidad del que se queda en su propia casa, leyendo a Horacio. El audaz puede pensar, como consuelo, que si sirviese en la retaguardia, lo tratarían con cierto desdén despegado. Quizá el único retaguardista actual que, más o menos, se ha salvado de eso es Andrés Trapiello, a fuerza de talento, de diarios y porque cuando él reivindicó "Las tradiciones", aquello pareció casi un -ismo, el tradicionalismo, diríamos.

    Enrique — 28-04-2006 07:21:39

  4. Son varias las personas que me están escribiendo, diciéndome que la respuesta a García Martín no aparece, que está en blanco. Claro que aparece. ¿Es que no la veis?

    Se ve perfectamente...

    vicente luis mora — 28-04-2006 08:39:08

  5. miedo a la página en blanco,el silencio g´rafico dice mucho de ti.Ya te han colocado en el sitio que la gloria te tenía reservada.saludos

    craven — 28-04-2006 10:26:03

  6. Aparte de un par de correcciones a detalles ridículos como equivocar el origen de una cita, no veo en el ¿artículo? ¿crítica? ¿artefacto? de García Martín ni un solo argumento: más bien mala baba a raudales. Es la manera que tienen los de cerebro cuadrículado por tantas lecturas insulsas y clónicas de ejercer su parodia de juicio, porque ni siquiera saben qué es lo que atacan, sólo que es distinto a lo suyo, y así reaccionan, como un perro al que le pinchasen con un alfiler. Creo que cualquiera puede darse cuenta que, en realidad, García Martín no ha escrito ninguna crítica, por lo que la respuesta de Vicente es perfectamente adecuada.
    Por cierto, lo de "su muy visitado blog" me suena a que lo dice con una rabia contenida que pá qué.

    Jorge Lobo Aguilar — 28-04-2006 11:20:48

  7. si GM te ha hecho una crítica es que tienes ya un hueco en este jodido mundo literario.

    Karbaj — 28-04-2006 11:45:39

  8. García Martín hizo su primera crítica a un libro mío en 1999. Créeme que ninguna crítica, de nadie, te hace un hueco en eso que llamas "mundo literario", que es largo y, además, no importa.

    vicente luis mora — 28-04-2006 12:08:13

  9. Y cómo fue esa crítica?qué libro?

    karbaj — 28-04-2006 12:42:00

  10. Javier Marías decía el domingo pasado que estaba orgulloso de las críticas de Jaime Campmany. Hombre, no es que JLGM te haga hueco en ninguna parte, pero si le fastidia tanto tu visión de la literatura, teniendo en cuenta la suya, es porque debe de haber algo que estás haciendo bien, ¿no?
    En cuanto a sus argumentos críticos, hombre, con ver los poetas que reivindica (Benítez Reyes, Carlos Marzal, Vicente Gallego y ¡José Mateos, por el amor de dios!), ya se desprende en qué década se quedó a vivir. Me parece que se ha llevado la respuesta que se merece.

    Mastronardi — 28-04-2006 12:58:06

  11. (para Karbaj): fue el "Texto refundido de la ley del sueño", mi primer y bastante normalizado libro. La crítica fue como todas las suyas: una de cal y una de arena. La de arena, más gorda, pero pasado el tiempo veo que tenía mucha razón, ese libro tenía grandes errores.

    (para Mastronardi): en parte de acuerdo, aunque no en tu mención de poetas concretos. Hay en esos poetas que citas cosas interesantes y, en algunos, cosas que me parecen menos interesantes. Por supuesto, este no es el lugar -y menos el momento- de expresar unas y otras. Un juicio crítico no se solventa en un comentario puntual. Todo se andará.

    vicente luis mora — 28-04-2006 13:06:43

  12. Sobre Trapiello: el principal argumento en contra de su proyecto es ecológico: cuántos árboles, dios mío, y la Amazonia en peligro de extinción.
    Si los comentaristas se animan a leer Singularidades, me apunto a un debate sobre las opiniones de V.L.M.

    Jordi C. — 28-04-2006 13:22:21

  13. Vicente, ¿no te cansan tantos turiferarios en tu página? Algunos dan vergüenza ajena. Si les tiraras un hueso te lo traerían en las fauces.

    Montserrat M. — 28-04-2006 13:46:19

  14. Lo que a mí me pasa con García Martín es que soy un fanático rabioso de sus diarios: me lo paso pipa leyéndolos. Y no sólo por los cotilleos, sino también por todo lo demás, apuntes líricos y filosóficos inclusive. Dejan una impresión del curso de la vida muy eficaz. Sus libros de crítica también me gustan, pero por sus textos en sí y por la frescura de su prosa; porque luego pasas a los autores que él elogia, y me suelen parecer un coñazo. Sus diarios, por cierto, me parecen mucho mejores que los de Trapiello. Los de éste son estimables, pero me parece un abuso endilgarle 700 páginas a cada año. Lo que no se le puede escatimar a Trapiello es el reconocimiento de su valentía y de su singularidad. Su trayectoria tiene mucho mérito. Y aquello que él hizo a principios de los ochenta de ponerse a reivindicar a Baroja y a Juan Ramón, y de tachar a Rimbaud de delincuente, fue algo de una osadía tremenda que nos dejó a todos alucinados. En este sentido: bravo Trapiello! El también se plantó en escena con sus *singularidades*...

    Atleta — 28-04-2006 13:56:19

  15. Tampoco digo que sean malos. Bueno, sí, de Mateos sí que digo que es malo. Pero me refería a que en el artículo de JLGM aparecen invocados para reivindicar una estética, un grupo y una década que ya están, me parece a mí, definitivamente finiquitados. El autorreciclaje en que anda metido Gallego (que por cierto no me convence mucho) me parece una prueba más.
    Dices que ves en ellos cosas buenas. Yo, desde luego, también. No creo que sea demasiado pronto aún para empezar a delimitar los logros de los experiencialistas de los 80 y 90. A mí por ejemplo Fernando Ortiz me parece un pedazo de poeta como la copa de un pino. Aunque bien pensado, tampoco es éste el post idóneo para empezar a echarle flores a los garciamartinitos. En otro momento tal vez.

    Mastronardi — 28-04-2006 13:57:32

  16. Para Montserrat M.: No te preocupes, Montserrat. En el dudoso caso de que sean turiferarios, como dices, pronto se llenará el blog de quienes opinan de muy distinta manera. Al tiempo.

    A todos: A Trapiello siempre se le acaba metiendo en todos los fregados. Por favor, no utilicéis (hasta el momento no se ha hecho) términos subidos de tono hacia nadie. Precisamente hace poco, por culpa de un imbécil, tuve que hacer una gestión aclarándole a Trapiello que no tengo nada contra él, ni contra su obra. Saludos a todos.

    vicente luis mora — 28-04-2006 14:40:39

  17. ¿He leído de verdad que José Mateos es mal poeta??

    Probablemente sea de los mejores poetas vivos en España. Lean, si quieren, el libro "La niebla", y díganme si no quién ha conseguido esa unidad, esa intensidad, y esa contención expresiva, en los últimos diez años. Es el caso también de Martínez Mesanza. Pero yo es que no puedo conversar con alguien que afirma tajantemente eso, sencillamente no hablaríamos el mismo idioma. Lo flipo.

    Jesús Beades — 28-04-2006 15:52:28

  18. Aunque le pese hay una gran lección en la crítica de jlgm si quiere más humana que literaria, saque algo de ella querido amigo, no se puede ir por la vida así

    Machado — 28-04-2006 18:15:51

  19. Caramba, y yo que pensaba que Machado había muerto. Está bien, aprenderé la lección de García Martín. Seré bueno, no llevaré la contraria a los críticos prestigiosos. No levantaré mi lengua contra el sistema de cosas de la poesía española. Aceptaré como discurso dominante el no-discurso. Defenderé como imprescindible toda poesía premiada con el Nacional de la Crítica. No criticaré a García Posada. Suplicaré a Villena y a García Martín para que me saquen en sus antologías. Quizá debí hacerlo alguna vez, mira como he acabado. Qué triste. No seré malo. Me humillaré y pediré perdón. Seré sumiso y acudiré presto a la llamada de los popes. Pueden quedar migajas para mí. Estoy a tiempo. Gracias, Machado, por enseñarme la lección.

    Me siento mucho mejor persona.

    Ahora entiendo lo bien que se vive dentro de la norma, sin estar a la intemperie, protegido por los amos. Te comprendo. Qué tranquilidad da no moverse de la foto, no tener ambición, no sobresalir, no sembrar discordia, no agitar. No escribir.

    Qué sueño tengo.

    Voy a dormir.

    Gracias.

    vicente luis mora — 28-04-2006 18:45:07

  20. No crea, hablamos el mismo idioma. Y sí, podemos conversar: por ejemplo, a ambos nos gusta Martínez Mesanza.

    Mateos, también en La niebla, lo que hace es seguir por las huellas abiertas delante de él y adoptar el mismo tono, el mismo punto de vista, el mismo protagonista poemático y los mismos topoi que todos los demás. Para hacerlo aún más infumable, pone el acento en la recreación de estrofas de la tradición, rimas incluidas. Es decir: la misma melancolía existencial, la misma ironía dolida, los mismos amables juegos de palabras, el mismo lenguaje simple y la misma "virtuosa versificación" que Juan Lamillar, Javier Salvago, José Antonio Mesa Toré, Ángel Paniagua, etcétera etcétera, pero con muchos ripios. No aporta nada, eterniza los tics, esclerotiza: definición de epígono. Mal poeta, vamos.

    He visto en tu blog que te gusta lo épico. Seguramente a Martínez Mesanza hemos llegado por caminos diferentes. Un saludo.

    Mastronardi — 28-04-2006 18:47:48

  21. Lo ve, en su respuesta se ve el tipo de persona que es. Autobombeo y posesión de la verdad, salvará a las letras hispanas de tanto error sólo por la fe que tiene en que su visión es la correcta, los demás somos perrillos falderos, tal vez, simple y llanamente, usted se equivoque, es una posibilidad

    Machado — 28-04-2006 19:29:03

  22. Mientras algunos se llenan la boca tratando de demostrar lo rigurosos y selectivos que son con su propia obra, pero no dejan de publicar prosas y versos sin parar (véase al propio VLM), Martínez Mesanza lleva desde el 96 sin sacar libro. Y sin darse golpes en el pecho. A José Mateos tampoco lo veréis mucho por la imprenta. Dos poetas admirables.

    Fernando Castro — 28-04-2006 20:39:48

  23. "Ahora entiendo lo bien que se vive dentro de la norma, sin estar a la intemperie, protegido por los amos. Te comprendo. Qué tranquilidad da no moverse de la foto, no tener ambición, no sobresalir, no sembrar discordia, no agitar. No escribir."
    Coño, que tenemos a Nietzsche en España y no nos hemos enterado, un hombre que está a la intemperie y que tiene por principal actividad la agitación, que está a punto de transformar el perfectamente engrasado sistema de la poesía española. No todos son borregos adocenados, viva Córdoba. Lo mejor, con todo, es lo de Kafka, a quien también va a derribar de su pedestal nuestro hombre, suerte y al toro.
    Rerspecto a lo que dice Jordi C. de Trapiello, el argumento ecológico, no estaría mal volver a las cuatro reglas de la matemática básica, la de andar por casa, siempre funciona. Una novela, de Marías por ejemplo, de la que se venden 1.200.000 ejemplares sólo en Alemania, cosa de la que el presume parece que con razón, es peor para la maltrecha Amazonía, que el ejército de libros de Trapiello de los que se venden 5.000 ejemplares. Digo yo, ¿eh?

    Kehre — 28-04-2006 21:10:48

  24. (al redivivo Machado): se nota que no ha leído el ensayo. Sólo creo en mis dudas, y en las de usted, porque duda de mí.

    (a Fdo. Castro): ¿quién ha hablado mal de Martínez Mesanza? Lo digo porque a mí me gusta, como a usted. Saludos.

    vicente luis mora — 28-04-2006 21:37:07

  25. Siento interrumpirte la siesta, querido Vicente. Una sola consideración porque en tu respuesta a la apareción de Machado parece que desdeñas a los que no le hemos cogido el gusto a la experimentación (excepto con gaseosa) y asumimos a nuestros maestros; no a todos los popes, que ahí hay de todo, ojo. Ya sabes que "nadie elige su amor", como sabrá también este reaparecido Machado, y que cada uno sigue a su musa por donde ésta quiera llevarle. Lo importante, a fin de cuentas, no es el planteamiento previo sino el poema escrito, la emoción que produce en el lector. Para ningún poeta hay vida fácil. A los que la líais de vez en cuando os tiran de la oreja; a los que preferimos el silencio del locus amoenus, no nos echan mucha cuenta. Así son las cosas. "Paciencia y barajar, que éste es tu oficio", como nos dicen a coro Cervantes y Luis Rosales, ambos acusados de epígonos, y tan novedosos. Abrazos.

    E G-Máiquez — 28-04-2006 21:41:13

  26. Pues eso, Enrique: como hagamos lo que hagamos, no hay vida fácil, yo prefiero darme el gusto. De escribir raro, probando, y de decir lo que me parece, mientras pueda. Y respetando las otras opciones, y leyéndolas con cariño, como bien sabes por experiencia propia.

    vicente luis mora — 28-04-2006 22:07:49

  27. Si García Martín hubiese señalado un error en las notas del libro Singularidades cuando se dice que Enrique es el hijo mayor de Julio Iglesias a lo mejor yo estuviese de acuerdo con él, porque, en realidad, Enrique no es el hijo mayor de Julio y aquí Vicente Luis se equivocó. Pero, en lo demás creo que el libro es muy arriesgado y positivo.
    En cuanto a la respuesta que da VLM a García Martín me parece que en el párrafo 32, donde habla de la fisonomía del asturiano, VLM dibujó una caricatura difusa porque, si se fijan bien, en la cabeza de García Martín hay una cagada de pájaro.

    caridad cabaas — 28-04-2006 22:09:17

  28. Caridad, que sepas que me has hundido. ¿Quién es el hijo mayor, Chabeli? Eso me pasa por hablar de lo que no entiendo, o sin citar de libros. Si al final van a tener razón, me gusta escribir sobre todo, y escribo demasiado. La próxima vez, consultaré la enciclopedia para hablar de famosos, o te consultaré. Gracias y saludos.

    vicente luis mora — 28-04-2006 22:16:15

  29. Vicente Luis, creo que tengo razón en lo de Enrique Iglesias, pero no me hagas mucho caso. Ya sabes que nosotras las chicas le damos un poco a la tele. Tú aprendes conmigo de los famosos, y yo, contigo, de literatura. Saludos.

    caridad cabaas — 28-04-2006 22:44:47

  30. En una cosa tiene razón Vicente, hablamos sin haber leído el libro sólo la crítica, y damos por cierto lo dicho por jlgm -ningún santo de nuestra devoción-. Defiéndase usted, diga si es o no cierto lo que en la reseña se dice. Por cierto si quita el filtro esto sería bastante más interesante.

    Machado — 28-04-2006 23:50:47

  31. Vicente Luis, sigue por ahí.Tirándole piedras a las estatuas. Ese aire fresco es necesario. Auque algunas de las estatuas que tú quieres bajar del pedestal a mí me parezcan muy vivas.
    Y pasando a otra cosa: Matronardi, tampoco a mí me gusta José Mateos, auque confío en que con el tiempo haga algo que me satisfaga.

    José Mateos — 29-04-2006 09:51:24

  32. (para Machado): Yo le hago críticas a libros, no a otras críticas. El caso, recogido más abajo, ocurrido con Ayala-Dip, se debió a que lo que hizo este crítico en un Babelia del año pasado no era en realidad una reseña literaria. García Martín es muy libre de tener su opinión sobre mi ensayo, sólo faltaría; y yo, muy libre para no contestar.

    (Para José Mateos): José, es un placer verte por aquí. No te conozco, pero me encantó "Canciones" (2001), que leí poco después de la muerte de mi padre, con lo que ya imaginas hasta que punto me dolió tu poemario. En efecto, creo que es necesario un poco de aire fresco, como dices. Intentaremos seguir aventando. Y respecto a lo de las estatuas, de eso precisamente de trata: de moverlas, a ver si se caen... o aguantan. De todas formas, te recomiendo el interesante ensayo de Álvaro García que acaba de salir en Pre-Textos, "Poesía sin estatua", del que comparto numerosas partes, entre ellas la referente a las estatuas. Un abrazo y gracias por entrar.

    vicente luis mora — 29-04-2006 10:39:04

  33. Blogueros, vengo del pasado a deciros que no le hagáis demasiado caso a mi hermano pequeño, Antoñito, siempre fue un poco adicto a la polémica insulsa. Ya de pequeño se empeñaba en preguntarse, ¿quién es el cabrón que le quita el hueso a las aceitunas y las rellena de anchoa, un animal bastardo y no terrestre?: veía ahí una conspiración nacional contra las infinitas bondades de "lo nuestro", de "lo de siempre", de nuestro hueso, y le daba patadas a nuestra pobre madre en la espinilla no entendiendo cómo ella osaba a comprar semejante producto tan diabólico y aventajado a aquellos tiempos.

    Por el contrario, si queréis polémica desternillante de verdad, echad un vistazo a al recién salido "Manual de Literatura Para Caníbales", editado por una de esas editoriales tan raras que tenéis ahora llamada Debate, y que firma un novelista extraterrestre muy simpático llamado Rafael Reig.
    Y un consejo desde la tumba: tomaos las cosas con más humor, que como bien sabéis, no hay arte sin artificio y todo es artificio; os lo digo yo, que ya os he dejado y lo veo todo desde el otro lado.

    Manuel Machado — 29-04-2006 11:36:36

  34. Manuel, nunca me perdonaste mi éxito. Eres un caín.

    Machado (Antonio) — 29-04-2006 16:44:07

  35. Discrepo con el que prefiere los diarios de jlgm sobre los de Trapiello, infinitamente mejores los del leonés. /00 páginas que se leen como 10. Precioso el reportaje del domingo pasado "Esta es mi tierra" de Trapiello.

    A favor de Trapiello. — 29-04-2006 16:46:30

  36. Hola, soy nuevo en esta plaza. Me ha interesado mucho tu blog, Vicente Luis. Yo pienso que por mucho que os empeñeis García Martín es el mejor critico de poesía actual que hay en estos momentos. El mejor informado, el de más olfato, el más persistente. No siempre acierta y el ejemplo de Vicente Luis Mora es claro. Vicente Luis es un buen poeta que trae aire fresco.
    Felipe Benítez y Vicente Gallego a mí me parecen poetas falsos y son un coñazo. Pero Martínez Mesanza y sobre todo José Mateos están muy bien. Hay partes en La niebla como apocalípticas y otras en que responde al último Juan Ramón que creo muy interesantes.
    Os gusta Trapiello? Sus diarios tienen gracia pero su poesía no vale un duro.

    manolo — 30-04-2006 09:48:02

  37. Lo curioso es que jlgm (tan informado) no da ni un solo dato para desacreditar a vlm, recurre al rumor, el vilipendio y la sospecha, cosa harto criticable e incluso éticamente condenable. Si como él dice: el canon es respetable y discutible, que lo discuta con argumentos y no con torticeros comentarios de taberna.

    delasGibas — 30-04-2006 11:15:09

  38. Es tontería discernir entre Trapiello poeta, novelista o diarista, él mismo se percata de los plastas que ahora le dicen los diarios sí las novelas no, con que te guste algo de él es bastante, o acaso no es poesía sus diarios, acaso no son novela.
    La cuestión del canon no es más que una cosa infantiloide para los que ya reconocen la literatura en estado puro.

    A favor de Trapiello — 30-04-2006 18:37:02

  39. De acuerdo en lo referente a Trapiello. Respecto a lo del canon, lo que me parece infantiloide es toda renuncia apriorística y generalizante de una categoría científica, sobre todo si se hace desde el desconocimiento -los estudiosos de la teoría del canon no suelen denostarlo, todo lo demás someterlo a crítica-. No se puede distinguir entre literatura en estado puro y canon: si éste se ha hecho bien, acabarán siendo, necesariamente, la misma cosa.

    vicente luis mora — 30-04-2006 20:14:51

  40. ¿Pero qué esperais de una reseña de periódico o de revista? No se trata de un ensayo. Sólo se trata de dar una opinión, de hacer un comentario. ¿Por qué no le pedís lo mismo a quienes elogian? No entiendo cómo se le puede pedir a Jlgm que razone sus gustos. El que los comparta le servirá para ahorrarle algunos libros y comprar otros y aquien no los comparta con no hecerle caso es suficiente
    Será una tontería discernir entre el Trapiello poeta, novelista o diarista pero yo qué quiere que te diga, sus libros de poemas se me caen de las manos, sus diarios, no. El es inteligente y que se defienda de esto es normal: así se cubre las espaldas. ¿O es que porque a uno le guste El Quijote es un plasta sino aprecia la poesía de Cervantes? Que también hay poesía en el Quijote, claro. Pero son cosas distintas, digo yo. Y no vamos ahora a meternos en esos líos.
    Eso del canon es una tontería con la que hacen negocio los catedráticos de universidad, sobre todo americanos.

    Manolo — 30-04-2006 21:40:39

  41. Yo también estoy a favor de Trapiello, querido A favor de Trapiello. Pero eso no me impide ver que es un abuso endilgarle 700 páginas a cada año. 700 páginas, por cierto, normalmente sin mácula, de una prosa excelente y una sintaxis cristalina... pero la Literatura no es sólo darle a la manivela de emitir buenas frases. También es, y de un modo importantísimo, saberse callar de vez en cuando. Pero en fin, yo soy un lector gustoso de los diarios de Trapiello. Sólo que la selección que él no hace, se la hago yo: y de cada tocho de 700 páginas me termino leyendo unas 150, que me dan gran placer.

    Atleta — 30-04-2006 22:11:48

  42. Pues a mí los Diarios de Trapiello me parecen cortos, me los bebo en dos días, y después vuelvo a ellos bastantes veces; todo me interesa, desde los cotilleos literarios más sabrosos a las cosas en principio más absurdas e intrascendentes. Ahora bien, lo de que la sintaxis es cristalina, que dice Atleta, no me parece del todo acertado. Sin ser desde luego un zopenco a lo Suso de Toro, siempre se le escapan ciertos errores de concordancia y algunos anacolutos, no precisamente de los llamados artísticos o de renovación lingüística, que a mí me impacientan un tanto. Un cristal, sí, pero con pequeñas opacidades.
    De todas formas, me encantan esos libros.

    Kehre — 30-04-2006 23:07:21

  43. Eso es verdad atleta, yo tambien me salto trozos, no tantos como tú.

    A favor de trapiello — 01-05-2006 00:48:30

  44. "Creo que la crítica al poema,
    al poema que entró en el canon,
    es saludable. Que es difícil atrapar
    el presente en la retórica al uso,
    que no es una paloma ni un gatito,
    que no es un pez, ni esto una pecera"

    Eduardo Milán, de "Unas palabras sobre el tema", Libros del Umbral, , México, 2005

    vicente luis mora — 01-05-2006 10:36:51

  45. ¿No es curioso lo que pasa? VLM propone un debate de ideas sobre una poesía, que él llama "de la normalidad", y JLGM no menciona absolutamente nada del análisis de VLM en su crítica sobre esa poesía, que en efecto sigue pautas y es voz de ecos. Y luego aquí, en el blog, se plantea el tema y los posts se dedican a hablar de los Diarios de Trapiello y otras cosas por el estilo. ¿Qué esperabas de este cotarro, VLM? ¿Cómo se te ocurre proponer debate?

    Bapher Dolls — 01-05-2006 12:33:01

  46. Quiero pensar que no tienes (o tenéis) razón, Bapher Dolls. Creo que puede haber debate porque en este mismo blog, sobre muy diversos temas, lo ha habido. Pero te concedo que advierto cierta resistencia a tratar ciertos temas (sobre todo con el nombre real), como si a muchos les diera miedo retratarse... La poesía de la normalidad también es eso: ser incapaz de tomar partido, no por unos grupos u otros, no por unas tendencias u otras, sino por las ideas de uno mismo.

    vicente luis mora — 01-05-2006 12:36:32

  47. Miren, yo creía que jlgm no hacía otra cosa que justificar sus argumentos y sus posturas, de hecho me parece injusto el punto de vista desde donde plantea sus reseñas (las críticas son otra cosa que merece mayor objetividad). Aún con todo, él pide que vlm se justifique, pues plantea el exceso de citas y falta de argumentos, ¿por qué entonces no pedirle lo mismo?. Yo entiendo el miedo que se le tiene a este señor en este país, su poder y todo eso —ahora que lo pienso quizá por ello recurro al seudónimo o nick—, pero insisto en la necesidad de no evitar conflicto alguno y en el debate sano desde la igualdad. Pienso que jlgm debería predicar con el ejemplo y ser el primero en dar lo que solicita, por educación simplemente. Y que conste que yo no entro en simplezas del tipo bueno/malo, si no en la certeza (inocente si queréis) de que a través del diálogo y el respeto se construye, ya sabemos cómo se destruye ¿verdad?

    delasGibas — 01-05-2006 12:39:02

  48. Perdona la interpelación personal, amigo delasGibas, pero ¿de verdad crees que cualquier crítico, que cualquier antólogo, va a decidir qué puedas llegar a ser en la poesía? ¿Crees que tu obra, o tu proyección, dependen de lo que la crítica diga o de estar en una antología concreta, en todas o en ninguna? ¿Qué miedo tienes? Tampoco está bien que le reclames a García Martín un debate que tú mismo no ofreces. Yo doy mi nombre, argumentos y citas en apoyo de mis argumentos. JLGM da su nombre. ¿Qué vas a dar tú?

    vicente luis mora — 01-05-2006 12:59:49

  49. enhorabuena por tu respuesta............de lo mas acertada

    luis — 01-05-2006 20:51:27

  50. Gracias, Luis. Pero, si te fijas, la mejor respuesta al artículo es "Singularidades". Ahí está todo respondido, todo ese modo de hacer ¿crítica? está ahí examinado y triturado. Por eso el ataque es imposible; el no discurso no puede enfrentarse al discurso.

    vicente luis mora — 01-05-2006 21:18:43

  51. En realidad la poesia española nunca ha sido de mi agrado,solo hay dos poetas del siglo xx de España que me producen admiraciòn,El Lorca de el poemario "Poeta en New York" y la obra de Leopoldo Maria Panero.En verdad la mejor en poesìa en castellano del pasado siglo se escribio en Latinoamerica.

    leo zelada — 01-05-2006 22:04:06

  52. Amigo Luis,

    No, no me lo creo, y eso es lo malo, porque la situación ha llegado a un extremo en que esto se acepta como "normal". Desgraciadamente la proyección de la obra de uno depende en gran medida de las reseñas y las antologías, no es lo deseable y no es lo justo, pero es real.

    ¿Miedo? Miedo a no "existir en los días" que dejó escrito Parreño.

    Y no creo que mis opiniones, que en ningún caso son ataques personales a nadie (no me gustaría que lo parecieran), pierdan fuste por no llevar el carné en la boca. Y, ya lo decía mi madre: doy guerra. Y busco respuestas más que bronca gratuita.

    delasGibas — 02-05-2006 08:22:23

  53. En "Singularidades" intento determinar que, en realidad, no deberíamos hablar de poesías españolas o hispanoamericanas, sino más bien en lengua castellana o, como señalan Sánchez Robayna y compañía, "poesía hispánica". Porque se suscitan, Leo, diversas situaciones problemáticas. Tú, por ejemplo, que vives ahora en Madrid: si publicas en una editorial española, ¿haces literatura hispanoamericana? Y Tomás Segovia en México, ¿hacía poesía española? Mariano Peyrou, Rodrigo Fresán, Andrés Neuman, Edgardo Dobry, Gottopo, ¿hacen literatura hispanoamericana o, más bien, literatura a secas? ¿Y los hispanoamericanos que se van a vivir a USA y se contaminan de spanglish, también son sólo hispanos? Tú ya eres global, Leo. Incluso creo recordar, de cuando entré en tu blog, que el título de uno de tus libros está en inglés. ¿Por qué particularizas localmente cuando te interesa? La literatura, la buena al menos, no entiende de geografías.

    vicente luis mora — 02-05-2006 08:24:45

  54. (para DelasGibas): Dar guerra siendo enemigo invisible... Hum. Así da guerra cualquiera, claro. Guerrilla, más bien. No es cuestión de carnet, sino de valor. Si tú crees en tu obra, existirás en los días, como existe Parreño, por ejemplo, nada amigo ni de García Martín ni de otras cosas. Ya que le citas a modo de ejemplo, tómale también de modelo. Valora tu obra, trabájala, y aparecerá sola en antologías, hazme caso. He leído ya muchas, y sé cómo funcionan. Hay tantas que lo bueno termina por aparecer en ellas. Pero no creo que uno pueda valorarse, que tenga respeto por su obra, si ni siquiera puede sostenerse a sí mismo en público, si ni siquiera es capaz de dar su opinión, firmándola. Tú mismo.

    vicente luis mora — 02-05-2006 08:30:13

  55. Ahora si estoy de acuerdo con Zelada. No hay un poeta español en el siglo XX que se pueda comparar con los poetas latinoamericanos (Vallejo, Lezama, Huidobro, Borges, etc, ni en el caso de las mujeres, Mistral, Loynaz, Agustini, Pizarnik, etc). ¿No debería este parámetro llamar la atención de VLM y "ampliar" un poco más sus críticas que, por cierto, pecan a veces de regionalistas (Córdoba no es el ombligo del mundo, a pesar de ciertos eventos). Ten cuidado VLM, no vaya a ser que, mirando la nueva poesía, fijados tus ojos en los Lorcas, se te escapen, por falta de visión crítica, los Borges.

    Roberto Raiza

    Roberto Raiza — 02-05-2006 10:01:08

  56. ¿Valentía? No creo. Recapacitaré sobre ello. La guerrilla me parece bien, no aparecer en antologías también, no me molesta y (ya) no es mi problema.
    Efectivamente, Parreño me parece un modelo válido.

    DelasGibas — 02-05-2006 12:53:49

  57. Perdona, Roberto, pero ¿Juan Ramón no es del siglo XX? Es que lo mismo me he equivocado con la cronología. ¿Y Gabriela Mistral es mejor que Lorca? Vaya, vaya. Pero además, voy más lejos, y retomo mi post anterior: ¿por qué hacen falta estas competiciones absurdas? ¿no es mejor hablar de una sola poesía en castellano? Una vez, charlando con Eugenio Montejo, me dijo que hay más diferencia entre la poesía mexicana y la chilena que entre, por ejemplo, la argentina y la española. Hacer de lo latinoamericano un "todo" oponible a lo peninsular sí que es absolutamente artificial. O tomamos un criterio común (el único posible: la lengua), o, si el criterio es geográfico, deberemos hablar de multitud de "poesías" hispanoamericanas.

    Y respecto a mi "regionalismo" (manda huevos que se me diga a mí eso), haz una media de las reseñas colgadas en este blog, y saca el porcentaje exacto de poetas cordobeses. Lo vas a flipar.

    vicente luis mora — 02-05-2006 13:20:52

  58. No compares a Lorca con la Mistral porque me refería a poetas mujeres en España (a no ser que lo cites debido a su "parte femenina"). En cuanto a Juan Ramón, no le quito valía alguna, pero considero su lírica no superior a la de Neruda (el de Residencias), a la de Vallejo, y a la de Lezama. Dime un sólo poema de Juan Ramón que consideres supera a Los Poemas Humanos de Vallejo o a la Rapsodia del mulo de Lezama y te adoraré toda la vida, aunque no seas dios (¿o sí?). En cuanto a tu regionalismo, te lo digo no por el blog (que lo considero bastante diverso), sino por los (y las) poetas que te atreves a citar en tu libro Singularidades, y por los cuales apuestas. Sobre esto te haré sólo una pregunta: ¿De verdad crees que ellos superan a Albert Balasch, por ejemplo, al que no mencionas en tu "bolsa" particular?

    Roberto Raiza — 02-05-2006 14:00:34

  59. A mí, Singularidades, me parece, ante todo, un libro muy valiente, que pone el dedo en la herida en muchas cuestiones importantes y que desarrolla otras con audacia, y por eso, ante todo, me parece necesario. Otra cosa es que se esté o no de acuerdo con todo lo allí vertido; eso es otro asunto. Aunque yo estoy muy de acuerdo con el “espíritu” del libro, no lo comparto, como es lógico, en su totalidad, en ocasiones nada; pero si partimos de una mínima honestidad intelectual, no debe ser esa razón para ser denostado sin más argumento. El libro discrepa de la estética dominante, y eso, hablemos de lo que hablemos, ya sea de poesía o de la fabricación de tornillos, o se es un obcecado irremediable, o uno se da cuenta de que es necesario para que las cosas avancen, sin más: eso es tan viejo como el hombre en la tierra, y negarlo es tontos. El problema está cuando la crítica se toma (y se ejerce) como una ataque personal; en ese momento entran en juego las venganzas bastante naifs, las luchas de vanidades, etc. Es curiosa la diferencia que existe entre el mundillo poético y el científico. En este último, no solo se entiende que es sano discrepar, si no que hasta se exige, considerándose reprobable el silencio de una persona o un grupo que teniendo argumentos suficientes para discrepar o poner en tela de juicio alguna teoría, no lo haga. En este sentido, que nadie se ofenda, el mundillo poético cae a veces fuera de lo estrictamente poético y se convierte en un patio de comadres.
    En fin, mi enhorabuena a Vicente por ese libro.

    Agustín Fernández Mallo — 02-05-2006 14:13:21

  60. Poema de Juan Ramón que supera todo lo que citas: "Espacio".

    No conozco la obra de Albert Balasch. Sorry. No trabajo en universidad y todo lo que leo tengo que comprarlo de mi bolsillo o pedirlo a otros. Ya lo leeré. Pero creo recordar que, entre mis apuestas en "Singularidades" hay, también, muchos no cordobeses. Y que Córdoba es un auténtico filón de poesía joven no lo digo yo: lo dicen Jesús Munárriz (prólogo a 25 poetas jóvenes), Lostalé en "Edad presente" y Luis García Montero lo dijo en la inauguración del Mapa Poético 5, en 2003. Creo recordar que Villena lo ha escrito alguna vez, pero como no recuerdo dónde, no lo doy como cierto. Así que, si todos esos no-cordobeses reconocen lo que es palmario, ¿por qué iba a negarlo yo?

    vicente luis mora — 02-05-2006 14:15:48

  61. Estimado Roberto Raiza: Bien aciertas cuando citas a Albert Balasch como un poeta excelente. Su primer libro Decaer (Lumen) y sobre todo su segundo poemario Las ejecuciones (Les excucions), donde el poeta desconstruye (y construye) un poemario descendente (y ascendente) descifrando el poema en diez partes, del número diez al uno, así lo avalan.Pero creo que comparar la obra de los poetas es un poco baladí.¿Dónde existe ese medidor infalible? Ninguna obra lírica es divina a plenitud. Como ser humano, la obra del crador, del artista, del poeta, tendrá momentos altos e instantes bajos. No compares a nadie, querido Roberto, sino con él mismo. ¿O no has leído la entrevista de Faulkner?
    En cuanto al libro Singularidades, creo que es necesario, valiente, muy documentado y provocador.¿Perfecto?. Claro que no. "Ninguna obra humana es perfecta", me decía mi abuela cuando yo trataba de construir castillos en la arena y el mar (no confundir con el mal, que es más azul y profundo) venía y me los desmoronaba, ante mis pueriles, asombrados ojos.
    Si lees con el espíritu, concluirás que estupendos son los versos de "Espacio", y la "Rapsodia" y los poemas de Darío, de donde bebe el joven Juan Ramón. Estupendo también, por supuesto, que tú discrepes, porque piensas... y ya sabes el axioma cartesiano. Pero el mar sube, amigo (y el mal también), y vendrán las aguas finales y para el instante inevitable, para el negro verso de ese poema escrito por Dios, no sé dónde estarás tú, estimado amigo. Yo, sin embargo, quiero un epitafio como el poema "Postrado", de Alexis Zakythinos: Un poco, un poco más alto/ colocadme, para ver en alta mar/ los que se ahogan.

    Espero que, si nadas, no lo hagas contra la corriente, porque, aunque vayas bien, y la corriente esté equivocada, parecerá que tú vas contrario.
    Demás está decirte que no quisiera encontrar tu cuerpo entre los ahogados.

    Dolan Mor — 02-05-2006 15:32:15

  62. En el diario "Leña al fuego"(2003)JLGM,que estoy leyendo estos días, apareces Mora en la página 120.Saludos

    Craven — 03-05-2006 09:09:58

  63. Dejáros ya de tanto parloteo. La verdadera poesía trabaja siempre en silencio como lo hacen hoy Diego Doncel, Eduardo Moga, josé Mateos, Álvaro García o Mario Miguez.
    Le quitas autoridad a García Martín y sin embargo se la concedes cuando te conviene a Villena, Lostallé, García Montero y a otros petardos. ¡Por favor!
    Qué gran poema Espacio Menos mal que en algo estamos de acuerdo. ¿Conocéis Muerte sin fin de Gorostiza? A mí me parece otro gran poema. Borges ¡qué horror! Neruda ¡qué horror casi todo él! Lorca, y sobre todo en Poeta en Nueva York ¡qué horror¡

    Manolo — 03-05-2006 11:59:55

  64. Es inevitable: cuando se intenta establecer un orden, de cualquier tipo, aparece la civilización y sus malestares. Qué aburrido es el chauvinismo, de la clase que sea. Sólo más aburridos somos los poetas cuando nos indignamos porque alguien no quiere comprar nuestros cromos favoritos ( también llamados figuritas).

    Lo único que puedo decir es que Juan Ramón Jiménez no ha encontrado todavía un eco, una adecuada recepción en la poesía latinoamericana (pese a que Paz haya dado ciertas claves). Pero lo mismo se puede decir a la inversa, con los nombres de Jorge Eduardo Eielson o Ernesto Cardenal (por citar dos voces antagónicas). Quizá lo interesante de estos medios que estamos exploranddo es que podemos ayudarnos a suplir esas carencias.

    Pero no nos provoquemos, ¿no? Bastante espectáculo ya hay en los medios masivos (me refiero a los culturales), para seguir repitiendo esos patrones desinformativos.

    Martín Rodríguez-Gaona — 03-05-2006 14:23:58

  65. Besos a todos y haya paz. Craven, la verdad es que no me voy a comprar el diario de GM para saber qué dice de mí. Me quedaré con la duda. Creo que podré dormir. Saludos.

    vicente luis mora — 03-05-2006 14:27:45

  66. Para Manolo: De acuerdo contigo en "Muerte sin fin" de Gorostiza, pero has dicho también: "Borges ¡qué asco!" . Si no te pido mucho, dime dónde puedo leer un texto tuyo para ver si tú eres el mejor ESCRITOR del siglo XX en lengua española y no Borges.¿Qué crees?

    Para Mora: ¿Qué casualidad, VLM, que los poetas que te defienden en este debate (AFM, DM) han sido citados por ti en este blog? ¿

    Roberto Raiza — 03-05-2006 16:07:40

  67. No suelo hacerme amigo de malos poetas.

    vicente luis mora — 03-05-2006 17:02:25

  68. no sé si tiene que ver. trabajo en la actualidad, en la Universidad de Salamanca, en una tesis sobre poesía y teoría, bueno, este es el tema en un sentido muy general (creo que es un tópico decir esto cuando uno habla de su tesis). El objetivo es estudiar al poeta-teórico, (no simplmente las poéticas, muchas veces inútiles) y veo que tras muchos años de blando sentido teórico en la poesía contemporánea se va saliendo poco a poco de ello. Lo veo en Singularidades, a través del cual he llegado a su bolg, todo hay que decirlo, pero en muchos poetas más o menos jóvenes: Alvaro García recientemente, Eduardo García (en su poética del límite), Alberto Santamaría, José Luis Rey, Jordi Doce, etc. Parece que finalmente la teoría va encontrando hueco... no sé si opinan lo mismo.
    saludos.

    josé luis ramírez — 03-05-2006 17:23:51

  69. Para Roberto Raiza: No hay que ser el mejor tenista para criticar a un mal tenista. Qué tontería. Yo no escribo poesía, pero me gusta leerla. La devoro.¿Me impide eso hablar de mis gustos? Y despùés de haber leído todo lo de Borges me parece que es una especie de Nuñez de Arce: literatura sin vida, sin sangre, lúdica y hecha con la cabeza fría.

    Manolo — 04-05-2006 10:13:05

  70. Iba a defender a Borges, pero creo que Borges se defiende bien solo.

    vicente luis mora — 04-05-2006 11:49:52

  71. ja,ja, ja ¿Qué os parece la última pirueta de hiperión premiando a un niño de 16 años? Rimbaud redivivo. ¿Qué quieren en lugar de vender 1000 ejemplares vender 1100?

    Baudrillard — 04-05-2006 19:36:27

  72. Claro que se defiende muy bien solo. De igual modo, quien equipara a Borges con Nuñez de Arce se denuncia a sí mismo. Además, poner a Alvaro García por encima de Lorca y Neruda me parece una barbaridad. No es siquiera cuestión de "gustos".

    Jonathan Mayhew — 04-05-2006 19:49:40

  73. Baudrillard, bienvenido de nuevo. Hay mucha gente que me ha preguntado por ti, tienes auténticos fans dentro del blog. Leeremos al nuevo Hiperión, y lo comentaremos aquí. Saludos.

    Jonathan: he estado revisando los comentarios, y creo que nadie ha escrito que Álvaro García sea mejor que Lorca. ¿Dónde lo has leído? Saludos.

    vicente luis mora — 04-05-2006 20:33:28

  74. Es el número 63, de Manolo: "La verdadera poesía trabaja siempre en silencio como lo hacen hoy Diego Doncel, Eduardo Moga, josé Mateos, Álvaro García o Mario Miguez." Termina hablando pestes de Lorca, Neruda, Borges. Implícitamente, por lo menos, se supone que los poetas citados en a la primera parte superan a los poetas horrorosos como el Lorca de Poeta en Nueva York.

    Jonathan Mayhew — 04-05-2006 20:57:46

  75. Jonathan : Relee lo que dije. En absoluto digo eso. Citar unos cuantos poetas no es menospreciar a otros. Aunque reconozco que Lorca no me gusta nada. Pero no se puede comparar una obra en marcha como la de Alvaro garcía, por ejemplo, con una obra cerrada y ya hecha como la de Lorca. Por otra parte veo que os molesta bastante la iconoclastia. Ya veo que para vosotros hay ídolos intocables.Viva el Canon establecido, no? qué asco.

    Manolo — 04-05-2006 21:49:30

  76. Depende, Manolo, depende. "Singularidades" intenta ser, precisamente, una deconstrucción del canon establecido durante los últimos años por cierta crítica.

    vicente luis mora — 04-05-2006 23:02:26

  77. Manolo una precisión: Lorca cuando murió era menor que Álvaro García.

    Vanitas — 05-05-2006 13:15:21

  78. Hola, me llamo Marian, y me encanta este blog. Estoy leyendo el libro de Mora, y hay algo que me extraña muchisimo. En el libro de Mora hay muchas referencias y acusaciones concretas a Garcia Martin, pero Garcia Martin no responde a ninguna. ¿no es raro? si no reseñara el libro, vale, pero si hace una critica, ¿como es que no alude a las acusaciones de Mora? sera que el calla otorga. Besos a todos.

    marian b. i. — 05-05-2006 14:07:21

  79. Realmente la iconoclastia no vale nada si se funda solo en el "no me gusta." Si yo dijera que no me gusta Cervantes, eso no arroja luz sobre Cervantes, sino sobre mí mismo. Hay escritores canónicos que no me gustan pesonalmente, pero el gusto personal es enteramente banal es este sentido.

    Jonathan Mayhew — 05-05-2006 15:49:00

  80. Chapeau, Jonathan. Demoledor.

    vicente luis mora — 05-05-2006 17:04:40

  81. No me diga, Vicente, ¿de verdad que alguien le preguntó por mí? Yo que me fui con el rabo entre las piernas incomprendido e incomprensible. Por favor, dígame quién le preguntó por mí...
    Y perdón por si, agobiado por mi ansiedad, les impotuné en algún momento

    Baudrillard — 05-05-2006 17:49:13

  82. Se dice el pecado, pero no el pecador (lo cual es una forma elegante de decir que no me acuerdo con seguridad, pero sí que fueron varias personas). Quédese, aunque a mi amigo Agustín le ponga de los nervios, su opinión es interesante, por alternativa. Saludos.

    vicente luis mora — 05-05-2006 19:05:10

  83. Francamente, no recuerdo si me pone de los nervios o no.

    Agustín Fernández Mallo — 05-05-2006 20:57:59

  84. No suelo hacerme amigo de malos poetas.

    eso dice mucho de tí

    alvaro de luna — 07-05-2006 17:34:26

  85. Querido Don Vi...
    no se enoje con el vil
    de don Joséluisgarcíamartín

    mal poeta
    peor diarista
    gran proxeneta
    de la crítiqueta

    no caiga, como él,
    en querer hacer
    a medida de su talento
    de la poesía el comportamiento

    no cambie el oro de poeta
    por la plata de critiqueta

    Baudrillard — 08-05-2006 00:51:37

  86. (Para Baudrillard) El último hiperión al habla. No sé qué decir ante la suposición de que la editorial premie a ciegas siguiendo obtusas estrategias comerciales. Ateneos a hechos y no a piruetas de pasillo. Enhorabuena Vicente. (Tu tía Mª. Teresa aparece en las dedicatorias).

    D. L. G. — 09-05-2006 01:03:45

  87. Celebro las nueva visita de Baudrillard,viene de la Cuesta Moyano o de la Sierra de Lagareros?.

    Craven — 09-05-2006 10:59:08

  88. (para todos): perdón por el retraso. He estado unos días de viaje.

    (para alvaro de luna): es que los malos poetas sois gente rencorosa y, en general, poco interesante. Estabas mejor de Algarrobo.

    (para D.L.G.): leche, no sabía que habías sido alumno de mi tía. Seguro que te habrá leído algún poema mío en clase: créeme que lo siento mucho, lo que os habrá hecho pasar. Leeré tu libro en cuanto salga. Saludos.

    vicente luis mora — 09-05-2006 22:45:16

  89. De JLGM se pueden decir muchas cosas, cada cual es muy libre (faltaría más). Lo que no se puede negar es su agudeza crítica, su cultura, su inteligencia y una porción de cosas más que no abundan precisamente. Vicente, eso de "no criticaré a ningún premio nacional ni a García Posada, etc."... No es necesario, hombre. JLGM lo ha hecho muchas veces (ambas cosas). Pocos críticos con un criterio tan independiente como el suyo.
    De otras cosas que he visto por aquí, como que José Mateos no es un buen poeta, no diré nada porque se caen solas y describen a quien las dice. ¿Qué erá entonces un buen poeta?
    Saludos.

    José Luis Piquero — 10-05-2006 00:38:44

  90. José Luis, lo de García Posada era una coña. Si lees "Singularidades", verás que ahí no se escatiman precisamente duras revisiones de algunas barbaridades que ha escrito el ínclito y anacrónico reseñista oficial. Saludos.

    vicente luis mora — 10-05-2006 09:20:03

  91. José Luis, me gusta mucho tu libro El buen discípulo.
    Es verdad que los libros se parecen a sus dueños.

    Roberto Raiza — 10-05-2006 09:32:16

  92. qué ingenioso este Baudrillard

    Craven — 10-05-2006 12:08:59

  93. Querido D.L.G. mis más sinceras disculpas en lo referente al prejuicio sobre tu poesía, a veces soy víctima del penoso personaje que me he creado en este blog. Ojalá todos los muchachos de 16 años fueran como tú, me cegó la estulticia que veo en ellos a diario y que tanto tú como yo seguramente padezcamos. Espero que la poesía te dé lo mejor que ella puede dar, y, con permiso de Don Vicente te invito a que nos adelantes algún verso tuyo en este blog.
    Atentamente
    Tuyo Baudrillard

    Baudrillard — 10-05-2006 16:21:25

  94. DLG, no lo hagas. Te descuartizarán. ¡que se compren el libro!

    Mario Cuenca — 11-05-2006 12:20:14

  95. Qué fue del Baudrillard crítico y sagaz? Me defrauda su condescendencia y apatía.No se venda,también le queremos con aristas.

    F.A. — 11-05-2006 12:31:09

  96. Se ha acabado el blg de Care Santos,qué ha pasado?

    Craven — 11-05-2006 13:29:24

  97. El blog de Care (en el que colaboraré en pocos días) sigue abierto y funcionando perfectamente: http://latormentaenunvaso.blogspot.com

    vicente luis mora — 11-05-2006 16:03:54

  98. Mario Cuenca, no lo dirá por mí. Yo ya he pedido disculpas y no descuartizaría a nadie. Aqui publicó el amigo Agustín algún poema y nadie hizo un guiso con sus carnes. Por favor...en todo caso al único que se descuartizó fue a mí, cuando envíe mis tan incomprendidos poemas como el de la ballena y otros...

    Baudrillard — 11-05-2006 16:43:10

  99. GM y su corte Oliveriana sigue siendo caricaturas de los literatos que en los tiempos de mariacastaña se pasaban los días de tertulia en desvecijados cafetones.SAludos para Baudrillard amigo de mil batallas. Craven te han echado del Öliver?

    G.Noriega — 12-05-2006 10:20:11

  100. El poema"Meditación en Atlanterra" de J.Mateos nos salva de nuestra vanidad.Gracias J.M..Muchos no te perdonan que hable bien de ti GMartín.Qué culpa tiene la vela de atraer a los insectos.Saludos Mora

    Craven — 12-05-2006 11:34:39

  101. Para J.L Piquero. He visto como utilizaban tu poema "apunte biográfico" para tratar el tema del bulling en un instituto de provincias

    Spender — 12-05-2006 11:58:20

  102. Valiente debate crítico tenéis aquí. Suerte, Mora, que Jauss ilumine la recepción de tu libro con contertulios de esta talla.

    Jambrinator — 12-05-2006 12:53:08

  103. G. Noriega, ¿nos conocemos?
    Yo no veo mal las tertulias de García Martín en el cafetón, ¿qué es sino un cafetón este blog, hoy que todo el mundo dice que las tertulias literarias son cosa del pasado? ¿No son acaso los gestores, los intermediarios los que más aborrecen de ellas porque en ellas son los autores los que toman las riendas de la literatura?
    Magnífica la contestación de Gamoneda a los medios hoy tras la concesión del premio Reina Sofía: "No desprecio el premio pero no me excito" Cuando todos los gestores culturales institucionales o privados, todos los medios, sólo se ocupan de excitar al personal, de gestionar la ansiedad, él sólo añade que simplemente no se excita... colosal!!!

    Baudrillard — 12-05-2006 16:13:27

  104. Gracias, Spender. Ese poema precisamente llevaba una cita tuya ;-)
    G. Noriega: qué mezquino y qué mediocre, te pueden el rencor y la mala baba.
    Saludos.

    José Luis Piquero — 12-05-2006 18:06:08

  105. A favor de la abolición de los premios literarios. Yo los aboliría, con verbo defectuoso.

    Los abuelo
    Tú los abuelas
    Ud. los abuela.

    Todos juntos abulámoslos! ¡Ojalá que fueran posibles esas conjugaciones del verbo!

    Son reconocimentos posteriores. Sirven para que discutamos los méritos de los ganadores. Al final acaban desprestigiando lo que intentan prestigiar. El prestigio de la literatura es lo que podría de lo no institucional, ese residuo cantabile.

    Jonathan Mayhew — 12-05-2006 18:43:18

  106. José Luis, por favor, evita los insultos. Desde hace tiempo hay un buen clima en este sentido, y llevo un par de meses sin censurar ningún comentario. No volvamos a las andadas. Se puede discrepar rotundamente, e incluso despreciar, sin caer en insultos. Saludos.

    vicente luis mora — 12-05-2006 19:15:27

  107. Se me olvidaba: Janbrinator, lo que dices está muy bien, quedas de guay y muy superior, pero... tú tampoco elevas el debate; en realidad no hay ningún discurso en tu comentario. Es fácil criticar el nivel de los demás sin descubrir el propio, ¿verdad?

    vicente luis mora — 12-05-2006 19:17:23

  108. ASi tratas a quienes defienden tu libro? Pues te vas a quedar solo, Mora.

    Jambrinator — 12-05-2006 19:46:23

  109. ¿Es insulto llamar a alguien "mediocre" y llamarle "caricatura" no?
    Pero tienes razón, VLM, mis disculpas.

    José Luis Piquero — 12-05-2006 21:46:46

  110. Gracias, José Luis.

    Jambrinator: Ya estoy solo. Siempre lo he estado, por eso mi opinión vale algo, porque no se debe a capillas. Y además, tú no has tratado bien a mi libro; has hecho lo que denuncias: criticar ad hominem a personas (en este caso, los lectores del blog), sin dar un solo argumento. Hablar a favor de un libro se hace con más discurso, no con ninguno. Llevas ya dos comentarios y aún no sabemos cuál es tu mayestática e inmarcesible opinión sobre la poesía española contemporánea. Mójate. Di algo. A ver cómo te portas en el tercero.

    vicente luis mora — 12-05-2006 23:42:58

  111. Estuve en la presentación en Córdoba de Singualidades y tu presentador, al que por cierto citas mucho en el libro, dijo que decías en tu libro que no querías hacer sociología literaria, pero que luego hay mucha en el libro. Ahora estoy leyéndolo, y el apartado "Ontología y antología" es pura sociología. ¿En qué quedamos? Deberías aclararte, V.

    Tggg — 13-05-2006 12:25:18

  112. Amigos, creo que mi intervención no aporte demasiado, pero en vista de que participan algunos amigos he pensado en que podría hacer una reflexión en voz alta. Creo que las reseñas están completamente sobrevaloradas y creo, que hasta las malas (recuerdo una sobre la última novela de Sergi Puertas en la que prácticamente le llamaban Mengele) hacen que se vendan o no (normalmente no) los libros. Las reseñas alimentan un territorio peligroso del "autor": las pantanosas aguas de la vanidad. Los reseñistas resumen y traducen a la velocidad de los tiempos obras más complejas y trabajadas (tu libro, Vicente Luis, me ha encantado) y quizá por ello tienden a agrupar, minimizar, maximizar y reducir a descripciones generalistas los datos que aportan, si es que los aportan. Los críticos, cuando los hay porque tampoco lo son todos los que enarbolan el título, debieran tener la función moral de instruir deleitanto (que dice la coplilla). Creo que no aporto nada, pero con materia subjetiva (el arte, la poesía…) uno sólo puede aspirar a un acercamiento incompleto. Uno otea, pero a veces el paisaje está más allá de la niebla.

    kb — 13-05-2006 12:28:55

  113. ¿A qué viene lo de abuelar los premios ahora?¿En qué desprestigia el reina sofía a Gamoneda?¿En qué le desprestigia al chaval de 16 años el hiperión? No os inventéis que los premios no valen... además que lo diga uno que tiene muchos, Jonathan: ¿Tienes alguno?¿En qué te han desprestigiado a ti? Muy al contrario te animan y, hoy por hoy, en poesía es la única manera de recibir un mínimo feedback e incluso de publicar sin ser amiguete de nadie, que propones amiguetear en lugar de concursar, tú me dirás que sistema propones...

    Baudrillard — 13-05-2006 22:14:22

  114. Este mensaje es solamente para pasar a larsen en el top comentaristas

    Baudrillard — 14-05-2006 13:38:49

  115. Vicente,Es verdad lo que dices de que un escritor de nuestra epoca es global.Aqui no estamos hablando de chovinismos,asi como se reconoce que el siglo de oro español es la cumbre de la literatura en esa epoca,hay que reconocer que la literatura latinoamericana en poesia y narrativa viviò su siglo de oro en el siglo XX y que fue inmensamente superior en calidad,propuestas y busquedas que la literatura española.
    Mistral es pesima poeta,aqui estamos hablando de grandes como Vallejo,Huidobro,Paz,Borges que ni de lejos tienen equivalentes en España.Y esto sin mencionar la narrativa latinoamericana.
    Ahora en el siglo XXI,muchos escritores españoles toman a la literatura latinoamericana como su tradiciòn y referente,asi como los latinoamericanos estamos comenzando a leer con mayor fervor la literatura española ultima.

    leo zelada — 14-05-2006 15:28:46

  116. (A Baudrillard): echo de menos a Larsen. Los días son grises sin su extemporáneas y constantes preguntas.

    (A Leo Zelada): fíjate, si me hubieras dicho eso mismo en narrativa (esto es, que la literatura latinoamericana es superior) te hubiera puesto mucho menos peros. Pero sigo discordando contigo en lo tocante a la poesía. Hubo muy grandes poetas aquí en España durante el XX; si coges el índice de "Las ínsulas extrañas" lo verás. ¿Más? ¿Menos? Ya es una cuestión más relativa. Respeto tu opinión, Leo. Y estoy de acuerdo contigo en lo apuntado al final de tu post: por fortuna, en España ahora leemos más cosas de allá (todavía falta trecho, pero estamos caminándolo), y los de allí leéis a los de acá (o venís aquí, algo que agradecemos, porque nos enriquece a todos). Como siempre hubiera debido ser. Esperemos que no cambie la tendencia. Saludos.

    vicente luis mora — 14-05-2006 16:19:10

  117. Tengo entendido que Larsen es un personaje secreto, un lector extemporáneo y caótico, verdaderamente un personaje literario y real que está apareciendo en novelas de autores jóvenes que le han conocido o han oído hablar de él, que ha ido adoptando distintos nombres a lo largo de la historia de nuestras letras hispánicas. Dicen que era de los pocos que iba a visitar, al final de su vida, a Cansinos Assens y que fue el que hizo la gestión necesaria para que le pusieran la calle a Armando Buscarini en su pueblo natal, dicen que es una especie de ángel de la guarda de escritores fracasados, de ahi su explorar a la deriva, si te das cuenta siempre te ha preguntado como buscando a los pobrecillos que naufragarán en las letras...

    Baudrillard — 15-05-2006 01:18:16

  118. Totalmente de acuerdo con VLM en la supremacía latinoamericana en novela. Y que en poesía, en cambio, España ha dado en el siglo XX grandísimos poetas (muy superiores a los latinoamericanos, que sólo han dado cuatro o cinco nombres destacables). En lo que discrepo es en que esos nombres haya que buscarlos en "Las ínsulas extrañas", la peor antología de las muchas que han aparecido en cualquier momento y lugar: la más parcial, incompleta, malintencionada y cutre (sí, cutre) que se podía haber hecho. Afortunadamente, la poesía en español del periodo del que hablamos no tiene nada que ver con el canon que, patéticamente, intentó consagrar esa antología hecha desde la pataleta y el complejo de inferioridad. El mundo es ancho y los lectores inteligentes. Menos mal.
    Saludos.

    José Luis Piquero — 15-05-2006 01:50:09

  119. Si el el premio es requisito mínimo para recibir cualquier reconocimiento, ya no es premio sino despremio deprimente. Se trata de un discurso totalmente inflacionario, porque abundan los premios.

    Gamoneda ¿no era ya gran poeta antes del premio? Entonces es Gamoneda quien concede prestigio al premio, y no viceversa, lógicamente. Luego son los premios los que nos quitan un poco de nuestro prestigio a lo poetas, al pedírnoslo prestado.

    Tendría que haber algo admirable de un poeta totalmente desprovisto de premios, desnudo de superfluos laureles. Así opino yo, por lo menos, estimado Baudrillard. ¿Estoy en lo cierto? No lo sé... Solo quiero ser el top comentarista del blog de Vicente Luis.

    Jonathan Mayhew — 15-05-2006 03:49:23

  120. (A Baudrillard y Jonathan): os alabo el pulso por el top 1 de comentaristas, pero si no leo mal os faltan más de 300 para llegar a mi marca. Dadle caña. Seguid ahí, que yo voy a por los 400.

    (A Piquero): José Luis, lamento disentir respecto a "Las ínsulas extrañas". Hay ausencias ahí, por supuesto, pero casi ningún nombre de más. Y por cierto, ¿cuál es la antología que tú propones como buena y canónica? ¿La de José-Carlos Mainer? ¿Selección nacional?

    vicente luis mora — 15-05-2006 09:56:54

  121. A Braudrillard: No sé quién es Larsen, pero te puedo asegurar que conozco muy de cerca de las personas que pelearon y consiguieron esa calle para Armando Buscarini en Ezcaray. También te puedo adelantar que pronto aparecerá una antología de su poesía completa a cargo de estas mismas personas. Y creo que valdrá la pena el libro porque se aclararan algunas incorrecciones sostenidas anteriormente, y porque más de uno encontrará más de un poema interesante. Lo que sí puedo recomendarte ya es, precisamente, un epistolario de Buscarini con Cansinos-Assens de reciente aparición. Búscalo en http://www.4deagosto.com
    Perdón por la publicidad.
    Respecto a los cánones, insisto en la idea de la subjetividad, es más insisto en la idea de que todo autor debe ser cambiante e ir buscando nuevas veredas donde transitar.

    Saludos a todos. Abrazos para JLP.

    kb — 15-05-2006 10:35:12

  122. Jonathan, verdad que gamoneda era un gran poeta antes del premio, seguramente por eso se lo dan, decir a priori que un poeta carente de premios es mejor que otros me parece excesivo, demasiado romántico, demasiado literario... Dime cómo puede hoy darse a conocer un poeta si no es así... ¿alguien lo sabe?

    Baudrillard — 15-05-2006 12:53:54


  123. En el próximo número de la revista “Tropelías”, que publicamos desde el Área de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Zaragoza, aparecerá esta reseña del libro de Vicente Luis Mora, "Singularidades". Me parece pertinente adelantar aquí su contenido, para unirlo al debate.


    SOBRE LA EXCEPCIÓN CRÍTICA

    MORA, Vicente Luis, Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual, Madrid, Bartleby Editores, 2006, 261 pp.

    En estos últimos años han visto la luz algunos trabajos que han afrontado el análisis de la literatura española contemporánea sin los prejuicios y la estrechez de miras con que nos tiene acostumbrados la crítica literaria más cicatera y convencional; se trata de trabajos que han leído la literatura a la luz de las principales corrientes estéticas y de pensamiento que se han sucedido en el escenario internacional desde los albores de la modernidad. En este sentido, Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual supone un golpe de aire fresco en el muchas veces enrarecido e interesado panorama crítico. Su autor es Vicente Luis Mora (Córdoba, 1970), narrador, poeta —ahí está su extraordinario y “singular” Construcción (2005)—, coordinador del Mapa Poético que se viene celebrando desde hace varios años en su ciudad natal y crítico literario en diversas publicaciones y en su blog personal “Diario de lecturas”, accesible en la web www.vicenteluismora.com.

    Con un sólido y exhaustivo conocimiento de su ámbito de estudio, V. L. Mora lleva a cabo en Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual un certero análisis de las principales líneas y tendencias que recorren ese panorama. Con la excepción de “Sueño y documento. La literatura de Javier Cercas” y “Trabajos del reconstructor. Caballero Bonald y la memoria”, artículos en los que se abordan cuestiones narrativas o relacionadas con el género autobiográfico, los restantes ensayos recogidos en este volumen son reflejo de una lectura singular de la poesía española actual —en la que Mora encuentra dos grandes itinerarios, una “poesía de la indagación” y otra “poesía de la recepción”— aunque muchos de sus argumentos —como trataré de mostrar— tengan un alcance y unas implicaciones mucho más generales.

    Así, desde “Introducción. Descripción de una mentira”, el ensayo de título gamonediano que abre el volumen, pasando por “La poesía de la normalidad” (pp. 47-131, donde se defienden algunas de las tesis más sólidas de todo el conjunto), “Notas sobre poesía contemporánea joven”, “La supuesta poesía metafísica”, “Antología y ontología: la confusión entre el ser y el estar”, hasta llegar a “Programa crítico”, “El mapa de Pablo García Casado. Un mundo infeliz” y “Jorge Riechmann, trastorno y transformación”, más allá de las referencias y alusiones —más o menos anecdóticas y concretas— a títulos de obras y autores de la poesía y la crítica literaria más recientes, este volumen es todo un ejemplo de frescura y honestidad lectoras —en el que nunca se ocultan las referencias (Talens, Jiménez Heffernan, Eduardo Milán, Jordi Doce…)— a la vez que un inteligente y comprometido ejercicio de análisis crítico.

    En las antípodas del rancio actuar de la crítica filológica más alicorta (incapaz de ver en el texto literario un producto ideológico, cultural, social), pero a la luz de esos grandes maestros que supieron ensanchar las fronteras de la filología y leer el texto literario como un documento escrito sobre la piel del mundo, con un bagaje de lecturas estéticas, filosóficas, políticas (¿pero cuáles no lo son?) verdaderamente arrollador (que para sí quisieran muchos de nuestros analistas literarios más conspicuos) y sin dejarse embarcar en paradigmas —caso de la deconstrucción— extraordinariamente atractivos y sugerentes para algunos de nuestros más preclaros críticos, V. L. Mora no oculta en ningún momento sus cartas y hace su particular apuesta: frente a la uniformidad y homogeneización con que parte de la crítica ha leído la poesía española actual, Mora lanza su defensa de la diversidad y, sobre todo, su propuesta de una lectura inocente y crítica al mismo tiempo, desprovista en lo posible de prejuicios y capaz de devolver al texto literario el protagonismo que nunca debió perder. Como señala Manuel Rico en “Lo saludablemente polémico”, prólogo de esta obra: “frente a las sectas que establecen cánones y definen estrategias que descansan en la exclusión o en el capricho, el rigor que apela a la obra escrita, a la única verdad posible en literatura” (p. 12). Muy próximo en algunos pasajes a los estudios culturales (Raymond Williams), en otros a los planteamientos de la sociología crítica (Pierre Bourdieu y, más al fondo, la Escuela de Frankfurt), con frecuencia al hilo de una crítica dialógica de ascendencia bajtiniana, revisitando al joven Marx de la Tesis XI sobre Feuerbach que reivindicaba una transformación que superara la interpretación del mundo —“mi hipótesis es que en el dudoso caso de que la poesía no pudiera transformar (por supuesto, parcialmente) el mundo, sí al menos puede trastornarlo”, p. 238— Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual es fruto de una tensión permanente y no elude el conflicto y el debate en ningún momento quizás porque quien escribe sabe que la verdad es una construcción histórica, un concepto inseguro en todo caso, algo que debería ser siempre resultado de negociaciones entre iguales y nunca una imposición de unos sobre otros. Se escarba un poco y uno acaba con frecuencia contemplando la mierda por debajo de la realidad (“Una cosa es la realidad y otra la mierda”, dejó escrito Manuel Sacristán), distinguiendo las relaciones entre los hechos y las interpretaciones, entre las situaciones y los discursos, hasta el punto de que en demasiadas ocasiones interpretaciones y discursos preceden de un modo perverso a los hechos y las situaciones. Debord, Bourdieu, Dorfles y Baudrillard, entre otros, han analizado con rigor las conexiones entre los montajes mediáticos de la sociedad del espectáculo y la construcción de la verdad y, desde esta perspectiva, V. L. Mora sostiene que “lo que habrá que estudiar son los métodos de construcción del simulacro, del artificio, de la mentira, para destrozarlos”, para acabar reconociendo que, al final, “Si después de limpiar todo encontramos que no hay ninguna verdad al fondo, tanto mejor” (p. 70). Deconstruir para después construir otro sistema, otro mundo.

    Una de las propuestas más sólidas y coherentes que podemos encontrar en estos ensayos —recogida ya en el título con que se presenta el conjunto—es la vindicación de la singularidad —ese rasgo tradicionalmente ignorado cuando no despreciado por la crítica artística de este país, acostumbrada muchas veces a funcionar de un modo borreguil y gregario—, una singularidad entendida como una marca de valía y excepcionalidad estéticas. Esa vindicación de la singularidad alienta también el trabajo crítico que algunos estamos llevando a cabo desde hace tiempo, un trabajo centrado en la necesidad de recuperar algo tan simple —pero al parecer tan difícil— como es el latido de los textos literarios, silenciado por ese poderoso instrumento de control social que es el mercado, que supone una pérdida de la individualidad y, por lo tanto, un aumento de los comportamientos acríticos. Leer —como ya he apuntado en otros lugares y como hace en este caso Mora— la poesía española de estas últimas décadas desde esta perspectiva exige desprenderse de numerosos prejuicios, adentrarse en un vasto paisaje polifónico en el que es preciso diferenciar las voces de los ecos, “desandar lo andado” (por decirlo con el título de un libro de Riechmann) y volver a escribir —o escribir, sin más, por vez primera— la historia de sus diferentes itinerarios. Se trataría, en suma, de activar desde la crítica un proceso de indagación e interrogación sobre el alcance y los límites de la poesía, un proceso en el que se han volcado algunas propuestas poéticas de estos últimos años y que ha consistido en la puesta en marcha de una crítica radical de las relaciones entre el lenguaje y la realidad, y esa crítica —que algunas vanguardias históricas hicieron suya— es propia de una actitud permanente de vanguardia, entendida como “un espíritu de renovación de las estructuras artísticas de cualquier momento” (p. 102).

    Vicente Luis Mora ajusta su análisis al marco teórico y epistémico de la posmodernidad, un escenario en el que la fijación de la escritura ha sido sustituida por la movilidad de las lecturas, el realismo por la simulación y la apariencia, la realidad sensible por la realidad virtual, el logocentrismo por el discurso holográfico y de las imágenes, la lógica lineal, coherente y discursiva por la elipsis y la fragmentación inconexa y discontinua. Al parecer, esta situación ha alentado simultáneamente actitudes iconoclastas y conservadoras, transgresoras y proteccionistas. Si, por un lado, se ha tratado de romper el cordón umbilical que nos unía a la idea de un canon rector a través del pluralismo, la divergencia, la diferencia, la diseminación y el descentramiento, por otro —desde ese lugar ocupado por los defensores de la aquí denominada “poesía de la normalidad” (pp. 47 y ss.)— se ha intentado mantener activo ese contacto mediante una recuperación de los recursos expresivos más tradicionales, en los que lo referencial y lo figurativo, lo anecdótico y lo narrativo han cobrado un renovado protagonismo.

    Quienes hemos dedicado algún tiempo a estudiar cuestiones relacionadas con la modernidad y la posmodernidad somos conscientes del exiguo papel desempeñado por la cultura artística y el pensamiento españoles en la construcción de ambas epistemes. V. L. Mora señala con acierto que el pensamiento y el quehacer artístico españoles han heredado “dos rémoras históricas de peso” (p. 16), dos lastres o dos carencias, según se mire, que han impedido que la cultura española comparta latidos con otras culturas de su entorno. La primera de esas rémoras es la carencia de un romanticismo español —en un sentido parecido a como se produjo en Alemania, Inglaterra e, incluso, Francia—, carencia que impidió el acceso de España a la modernidad; la segunda fue ese regalo envenenado que supuso —según recuerda Mora con un título de C. E. Ferreiro— “la larga noche de piedra del fascismo” (p. 17), un fascismo que vino a coincidir en el tiempo con el inicio de la posmodernidad y que asimismo impidió que sus aires entrasen en el país. Ese vivir al margen de los grandes desafíos de la modernidad y la posmodernidad ha provocado en la cultura literaria española una ausencia de reflexión y de pensamiento crítico que ha heredado la poesía más joven y que se aprecia en “una notable reticencia no sólo a la teoría en cuestiones de poética, sino a que la teoría pudiera u osara manchar o salpicar el poema” (p. 48). De la teoría —ese bicho raro y peligroso— hay que huir como de la peste no sea que nos haga pensar y que se tambaleen nuestras bases, por ejemplo, poéticas.

    Así pues, y teniendo en cuenta estas carencias, esta situación de precariedad ideológica y teórica en que nos encontramos, sería deseable fomentar —si es que queremos entender nuestro tiempo y el lugar que en el mismo ocupa la poesía— “una respuesta teórica modificada”, en palabras de Fredric Jameson, forzar un desplazamiento del punto de vista desde el que se contempla la producción cultural posmoderna, un desplazamiento que supone la deconstrucción de sistemas filosóficos, estéticos y de pensamiento elaborados durante la modernidad y que implica, a la vez, un riesgo de pérdida de sentido. La literatura, decía Derrida, no sería nada sin ese riesgo, idea que hace suya V. L. Mora y que le lleva a elaborar una propuesta teórica concebida como una obra en marcha, un trabajo crítico en construcción, no fijado de antemano sino sometido a las inclemencias y conflictos generados por los diferentes acontecimientos, un análisis de la poesía española actual (se anuncia otro dedicado a la narrativa) basado en “una ética laica de la singularidad” (p. 39) y, en este sentido, “hay que destruir, o al menos deconstruir, la dinámica previa de la crítica española” (p. 45), y un espejo en el que contemplarse lo tiene en la crítica latinoamericana, mucho más abierta y receptiva a las singularidades (un libro citado con frecuencia por Mora es el extraordinario y radical Resistir. Insistencias sobre el presente poético del poeta y crítico uruguayo Eduardo Milán).

    Este proyecto pasa por reescribir la historia y la crítica de la poesía española de estas últimas décadas teniendo en cuenta que son la diversidad y la heterogeneidad —y no la uniformidad y el monologismo— sus principales señas de identidad; el trabajo de Mora —elaborado con rigor, redactado con soltura y amenidad y apoyado en un considerable aparato crítico— se inscribe en este proyecto al reconocer expresamente que para “luchar contra el pensamiento único la única solución es comenzar a crear uno plural que nos incluya a todos” (p. 89). Sumar en lugar de restar, incluir en vez de excluir. Sin embargo, aceptar este estado de cosas es necesario pero no suficiente. Haría falta —y aquí me sitúo en un escenario en el que la poesía, la teoría y la crítica comparten rasgos y registros en esa otra forma ciertamente informe de discurso que es la escritura— prestar una atención mayor a esas otras voces que nos hablan desde el cuestionamiento de los modelos sociales y literarios institucionales, desde la otredad y el compromiso con sistemas políticos y culturales alternativos, convencidas —como señala Bernard Stiegler— de que “no habrá política de futuro que no sea una política de las singularidades”. Ahí se encuentra uno de los principales desafíos de nuestro tiempo, un desafío que V. L. Mora ha sabido afrontar con una enorme generosidad y valentía.

    Alfredo Saldaña
    Universidad de Zaragoza

    Alfredo Saldaña — 15-05-2006 12:59:29

  124. Leyendo por encima el artículo veo que salgo citado yo, Baudrillard, ¡Dios mío! ¿Seré yo o el impostor francés de mí mismo?
    Kb una cosa es la literatura metaliteraria y otra que te me ofendas... es lo que me fascina de la literatura esa fina línea entre lo real y lo imaginado

    Baudrillard — 15-05-2006 13:09:22

  125. Vicente no ansío en quitar a Dios de su lugar, pero sí podría soñar con desbancar a su arcángel Agustín, sólo 78 comentarios...

    Baudrillard — 15-05-2006 13:11:24

  126. 4 ó 5 nombres descatables. A ver si adivino: Huidobro, Vallejo, Neruda, Paz. 4 ó 5 nombres destacables, versus 2: García Lorca y (sólo recientemente) Luis Cernuda. Y empatamos en Premios Nobel de ambigua recepción: Mistral y Aleixandre (Oh, los buenos sentimientos, oh los homenajes a los grupos que sucumben). Bueno, al menos hemos añadido un nombre y medio al canon de Harold Bloom. ¿Alguien da más?

    Creo que es evidente que esa lectura sesgada es la que no satisface a nadie: ¿a quién favorecemos cuando defendemos unos colores? ¿No es evidente que, leyendo sin contexto histórico, y obviando las circunstancias editoriales nos llenamos la boca de aire que asfixia?

    ¿Cuántas obras completas de poetas latinoamericanos nacidos a partir de los años treinta o cuarenta se pueden comprar en España? ¿Acaso no se sabe que un libro de poesía editado en la península, en Santiago o Buenos Aires, cuesta 4 ó 5 veces más que uno que allá se saca?

    Uno de los aspectos más interesantes de Singularidades es que desentraña ciertos vicios de la institución literaria española. Pero los libros son caros y/o no hay tiempo para leerlos (ni siquiera los que queremos comentarlos). Por eso se critica a las Insulas extrañas por su parcialidad (contexto local), sin saber que allá (contexto de la lengua) influye poco: no por desinterés, sino porque no circula.

    Deberíamos sentarnos en el diván y explicarnos nuestros problemas:
    ¿Cuál es la lectura de la transición española desde la poesía? ¿Cómo están constituidas las nacionalidades latinoamericanas, desde las letras, 500 años después del feroz descubrimiento?

    Martín Rodríguez-Gaona — 15-05-2006 13:11:49

  127. Claro, no se puede darse a conocer sin ganarse premios. Pero luego el premio es el requisito mínimo para la mera existencia, no el reconocimiento de un poeta realmente superior. Dentro del sistema actual, entonces, los premios son necesarios, pero con tan poco valor que acaban pareciéndonos la señal de una ausencia de prestigio--no para el poeta que no gane sino para la poesía misma. En este contexto el poeta despremiado merece todo mi respeto, y no por romanticismo sino por astucia. Diría lo mismo de las antologías. Si no hubierra antologías, nadie sospecharía la existencia de un tipo tan nefasto como García Martín, pienso yo.

    Jonathan Mayhew — 15-05-2006 16:20:23

  128. ¡Por fin un comentario sensato y profundo sobre el libro! Alfredo Saldaña ha hecho una lectura muy inteligente de Singularidades, aunque trayéndolo, también es lógico, a su propio campo, a la apuesta por una palabra historizada y rebelde con el sistema de cosas. Es normal que pase esto y que cada uno escriba desde sus backgrounds. Demasiado alineado con Mora, poca disensión, pero por fin algo de vida inteligente en los comentarios bloguísticos. Por cierto, Mora, aún estoy esperando contestación a mi pregunta sobre la sociología en tu libro, un tema que Saldaña no resuelve.

    Tggg — 15-05-2006 18:21:31

  129. Pues por muy inteligente
    se tendrá usted Tggg de mente
    despreciando
    a los comentaristas de Don Vicente
    pues siendo este como es
    el mejor blog literario del reino
    parece usted ser un poco improcedente,
    no sólo no firma con su nombre
    sino que ni siquiera
    inventa un alias decente.

    Baudrillard — 15-05-2006 19:30:18

  130. (Para Tggg – por cierto, Baudrillard tiene razón, ¿no tenías otro nickname?)
    Vamos a ver: la cuestión sociológica no se despacha fácilmente. Lo que yo quería decir en la línea, algo descontextualizada, que citas, es que no quería hacer sociología literaria al uso. Pero claro que la hay en “Singularidades”. Lo que ocurre es que de las muchas corrientes socioliterarias posibles (círculo de Batjin, marxismo primario de Marx y Engels, marxismos secundarios como los de Lukacs o Althusser, estructuralismos genéticos, o la última variedad historicista de Jameson, apuntada en otra entrada del blog), a mí me interesa más –no sólo, pero sí más, me parece la más acertada, pero también mejorable- la de la Escuela de Frankfurt, sobre todo los trabajos de Adorno. Y eso sí que está en el libro. En realidad, nutre la esencia del trabajo sobre Riechmann, pero también un examen del impacto de los medios de comunicación en la literatura al hablar de la poesía de García Casado. Dentro de poco publico un ensayo sociológico sobre Internet y nuevas tecnologías, y llevo años estudiando el tema. ¿Cómo no va a incorporarse a mi visión sobre la literatura, si la mirada de todos los escritores, desde hace más de un siglo, está contaminada por el cine y, desde hace media centuria, por la televisión? Creo que estos fenómenos son ya indisociables de lo literario, y creo que la crítica literaria debe incorporar elementos de estudios audiovisualísticos, teoría de la información, cibernética, computación, media studies y sistemática del montaje en cine y televisión, porque todos esos elementos, en una medida más o menos inconsciente, pueden rastrearse a la perfección incluso en los autores más tradicionalistas y convencionales. Y para ello, se requiere un tejido filosófico, y creo que los filósofos que mejor han entendido los nuevos medios de comunicación son Adorno y Horkheimer, aunque me interesa mucho el nuevo libro de Zizek, “Lacrimae rerum”. Lo audiovisual, lo cibernético, son ahora la “forma” con la que vemos la vida. Y creo que todo esto está, no sólo apuntado, sino bastante desarrollado, en alguno de los ensayos de Singularidades. Así que, respondiendo a tu pregunta, Tggg: sociología sí. Pero según y cómo. Saludos.

    vicente luis mora — 15-05-2006 20:04:34

  131. No hay ofensa. Sólo información complementaria.

    kb — 16-05-2006 00:32:08

  132. Vicente: no propongo ningún canon, no tengo otra antología que oponer como canónica a "Las ínsulas...". No me gustan los cánones. Propongo el criterio del lector, que siempre estará ahí, por fortuna, salvo la indefensión de muchos lectores que acaban, en su periodo de formación, siendo víctimas de esas antologías que se quieren la definitiva, la clarificadora, la pura.
    En esa en concreto, no sólo hay "ausencias": hay ausencias flagrantes y (lo que es peor) ausencias hijas de la peor intención del mundo (alguno de los antólogos podrá ser un gran poeta para quien le guste la nadería con "ínfulas" extrañas de hondura pero era además (era porque ya no vive), como individuo, un gran [...] rencoroso y con una amargura que no veas. En cuanto a los nombres de más, no tengo dedos en las dos manos para contar tanto paquete sobrante.
    En conclusión: todas las antologías tienen cosas aprovechables si las tomamos a título informativo. Pero como pensemos que existe La Antología, mal vamos.
    Saludos.

    José Luis Piquero — 16-05-2006 01:57:58

  133. ah, sorry. Abrazos para KB. Nos vemos pronto, espero.

    José Luis Piquero — 16-05-2006 01:58:47

  134. Te veo un poco nervioso JLPiquero, no te han convocado con la "selección nacional"?Has dejado de ser el monaguillo de Juan Ochoa?Estoy releyendo "Autopsias"...me gusta,será por mi tendencia suicida?

    el trapecista sin red — 16-05-2006 11:16:56

  135. Impactante, Vicente, leo la transcripcion de una carta que enviaste a García Martín en su diario fuego amigo -pág.144- Un chavalito de 29 años ¿no?
    Espero que tú no te conviertas en el García Martín de nuestra generación, ¿estás escribiendo diario?

    Baudrillard — 16-05-2006 20:15:44

  136. Querido Baudrillard, puedes estar tranquilo, no me convertiré en el nuevo García Martín. Te lo prometo.

    Y no escribo diarios. Bueno, éste, de lecturas. La ventaja es que aquí tú (y los demás) sales directamente, tal como quieras aparecer. Saludos.

    vicente luis mora — 16-05-2006 20:26:27

  137. Alzo por ti la copa de la vida,
    sin rencor.No te juzga:
    Tu enemigo

    El buen discípulo — 17-05-2006 09:32:07

  138. tenemos algo muy valioso: primera edición de marineros en tierra, premio artesa, único premio que se cree ganó garcía martín en su vida, con todeas las extravagancias que ahora denosta, quid pro quo, qué me das para que te eches unas risas?

    Craven — 17-05-2006 11:44:33

  139. No seas malo, Craven, todos tenemos prehistoria, y pocas son saludables. Soy el primero en reconocer que mi opera prima tenía innumerables defectos. ¿Por qué iba a reprocharle a García Martín los de la suya? Lo importante no es lo que hace uno en su primer libro, siempre ingenuo o torpe salvo rarísimas excepciones, sino lo que hace en los siguientes. Y ahí hay que reconocerle a García Martín coherencia en su obra, y coherencia también entre su obra poética y su obra crítica, que conste. No es ese el problema. Pero hay un problema, por supuesto. Queda bien explícito en "Singularidades". Saludos.

    vicente luis mora — 17-05-2006 13:23:45

  140. No sé cuáles son tus tendencias, Trapecista. A lo mejor te gusta lo que lees porque (a saber la razón) esperabas otra cosa.
    Un saludo.

    José Luis Piquero — 18-05-2006 15:02:04

  141. Vicente,si hablamos del canon,entonces hablemos de un autor neutral como Harold Blomm quien menciona la importancia de autores latinoamericanos por encima de la literatura española.Aceptas la supremacia en novela,bien.En cuanto a la poesìa,no hablo de versos o poemas logrados,sino de "Poeticas" y en ese sentido libros como "Trilce" de Cesar Vallejo, "Residencia en la Tierra" de Neruda,"aguila o sol"de Octavio Paz,,"La insurecciòn solitaria" de Carlos Martinez Rivas,etc son libros que de lejos son mas intesantes que los poetas españoles del siglo xx.Solo Lorca en la generaciòn del 27 se salva,y de la denominada generaciòn de los 50s autores sobrevalorados como Gil de Biedma o Insulares como Gamoneda son inferiores a los poetas nombrados.Menos poetas menores como Hierro,Valente que los equivalo a los poetas menores como Benedetti o Sabines.En las ultimas decadas en la poesia española hay autores destacables pero no genios-salvo con la rara exepcion de Panero.En latinoamerica actualmente puedes encontrar genios como Pacheco,Clariond,Cisneros,Verastegui,Akabal.Los poetas españoles escriben correctamente pero han perdido el estremecimiento,la ambicion del lenguaje,la musica y el ritmo.

    Leo Zelada — 18-05-2006 17:12:41

  142. Querrás decir, Zelada, que han perdido la parte más superficial de la poesía: el adorno, la retórica, el soniquete, para ir al hueso de la escritura.
    Para llamar genios a los autores que nombras hace falta benevolencia, pero mucha.
    Hace poco le contestaba a Martínez Gaona pero mi mensaje se perdió. Aceptamos pulpo por los cinco o seis que nombras aunque yo quizá quitaría alguno y pondría otro (Nicanor Parra, por ejemplo).
    Pero toma nota: Machado, Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Lorca, Cernuda, Dámaso (¿por qué no?), Guillén, Miguel Hernández, Hierro, Gil de Biedma, Ángel González, Valente... ¿Sigo?
    Saludos.

    José Luis Piquero — 18-05-2006 17:49:57

  143. Bueno, Leo, como tú ahora vives en Madrid, y publicas en España, técnicamente eres un escritor español; y estoy seguro, por eso, de que te encargarás de subvertir esa ecuación y de hacer de la literatura española del XXI (si tal cosa existe, y no una y sola literatura hispánica) algo mucho mayor y mejor que la literatura hispanoamericana, presente, futura y pasada. Estamos en tus manos. Saludos.

    vicente luis mora — 18-05-2006 19:55:42

  144. Decir que del 27 sólo se salva Lorca, o que Valente es un poeta menor o que Gamoneda está sobrevalorado... en fin, sobran las palabras. Como visto lo visto coraje no le falta, lo que tiene que hacer Zelada es leer un poco más (y mejor). Y de paso Leo, puede que así mejore tu poesía (y tu ortografía), que, de verdad te lo digo, buena falta te hace.

    Apéndice — 18-05-2006 21:28:02

  145. olé

    Baudrillard — 19-05-2006 00:07:01

  146. Apoyo la petición (dirigida a Zelada) de una ortografía menos ¿absurda? ¿inaceptable? ¿como que no? (Marque la casilla adecuada).

    José Luis Piquero — 19-05-2006 01:55:41

  147. Toda esta tarde de calor leyendo Platform (de acuerdo, de acuerdo, es culpa mía), y la ferocidad de la crítica de muchos de estos vuestros textos, parece tan asexual. ¿Nos estamos quedando sin capacidad creativa en el viejo continente, interesados sólo en la seducción del lector y no en la obra? ¿Necesitamos un discurso constante de ataque-defensa? Todo puede ocurrir en la vida, sobre todo nada.
    En cualquier caso, enhorabuena por el libro: el sexo es mejor en sí que como tema de conversación.

    superwoo — 19-05-2006 22:25:48

  148. VLM ha citado a Sánchez Robayna y creo que es la referencia clave para entender la línea en que se inscribe Singularidades (la intervención de Jonathan Mayhew también es esclarecedora). El libro que editan Robayna y J. Doce, Poesía hispánica contemporánea, tercia también en la cuestión como lo viene haciendo también JLGM en los prólogos de cada una de esas antologías que va sacando cada cinco minutos. Creo que el libro de VLM (que sólo he podido hojear hasta ahora) se sostiene bien aunque (y es sólo mi opinión) peca como todos los partícipes del debate de abusar de la confrontación de cánones (Ángel Gonzáez vs Valente). Además creo que eres injusto con Juan Carlos Rodríguez. Sí, su libro sobre Mallarmé no es bueno (como no lo es el que ha escrito sobre el Quijote), pero sus primeras intervenciones en la crítica y la Universidad fueron fundamentales en los setenta y primeros ochenta (sin JCR, Andrés Soria Olmedo no sería el mismo y sin este ASO, Jiménez Heffernan habría obtenido distintos resultados con La palabra emplazada o Papeles rotos). Respecto de los premios y Antonio Gamoneda... ¿sabríamos de él sin el nacional de literatura que recibió por Edad?

    Carlos VG — 23-05-2006 19:49:15

  149. (para Carlos VG): Comenzando por el revés, yo sí le conocería, no suelo esperar a los premios (y mucho menos, a los nacionales o los de la Crítica) para valorar o leer a los poetas.
    Respecto a Juan Carlos Rodríguez, te doy en parte la razón, he sido excesivamente crítico con él, pero porque el tema de mi libro no daba demasiado encaje a otras cuestiones donde JCR sí es un referente. De hecho, quiero hacerme con el libro sobre Althusser que acaba de publicar, para reseñarlo aquí. Pero ojo, dos puntualizaciones. La primera: JCR tiene parte de culpa de cosas que han pasado en la crítica española, más por omisión que por acción directa, eso sí. Y segunda: en una nota al pide de Singularidades, se lee que cuando me creo buen crítico, releo "Teoría e historia de la producción ideológica" (1990), de JCR, para bajarme los humos. A lo mejor esa nota aún no la has visto.
    Y desde luego, y como bien comentas, bastaría el magisterio que ha tenido sobre Andrés Soria y Julián Jiménez para ponderar la importancia de Rodríguez.
    Respecto a la acusación de que mi ensayo cae en el error de la mera confrontación de cánones, ya que dices que sólo lo has hojeado, esperaré a que te lo leas a fondo; si entonces sigues sosteniendo esa objeción, responderé. Saludos y gracias por tu post.

    vicente luis mora — 23-05-2006 20:28:05

  150. Matizo: no pretendía saber si conocías a Gamoneda o no, ¿cómo podría saberlo?, sino que me preguntaba si tendría la relevancia que tiene (relativa, por supuesto) que le valen más y mejores ediciones, para empezar. Por poner un ejemplo, Félix de Azúa en su Diccionario de las artes (1995) elogia un libro de Sánchez Ferlosio que califica de "agotadísimo", Las semanas del jardín. El libro en cuestión se había editado por primera y última vez en 1974. Sánchez Ferlosio recibe el Cervantes en 2004. Mi edición del librito de marras es de 2005. Por supuesto, el Cervantes es a la literatura española EL Premio en todos los sentidos (editorial, económico), pero, nos gusten o no los beneficiarios, los premios y becas (como la que permitió a Juan Gelman escribir Valer la pena) suponen un fuerte impulso para los autores y editores (por ejemplo Jaume Vallcorba y su El Acantilado tuvieron su gran premio en el Nobel de Kertesz). Por llevarme la contraria, sin embargo, uno de los grandes del siglo, René Char, juró y perjuró no querer el premio Nobel: "Poner en camino la inteligencia sin el apoyo de los mapas del Estado mayor".
    PD: Creo que esto es el cenit de la literatura secundaria: 150 respuestas a la repuesta (¡en blanco!) a la crítica de un libro de crítica.

    Carlos VG — 23-05-2006 23:49:21

  151. Claro que los premios son importantes para la difusión de las obras. Pero las obras, en principio, no dependen o deberían depender de ellos. Saludos.

    vicente luis mora — 24-05-2006 09:27:59

  152. Creo que no estáis diciendo cosas contradictorias: los premios favorecen (normalmente) la difusión de una obra; pero ni la crítica responsable ni los lectores más atentos deberían depender de los premios a la hora de "descubrir" o valorar libros.

    Anecdóticamente: yo no había leído a Gamoneda hasta que se publicó "Edad", pero sí lo hice antes de que fuera premiado. Me parece que lo decisivo, aquí, fue la publicación en una colección de buena difusión y gran repercusión, no el premio (con el que, con un sistema crítico de mayor calidad, hubieran debido en realidad distinguirlo bastantes años antes).

    Jorge Riechmann — 25-05-2006 08:32:09

  153. Un chiste. ¿Por qué le dieron el Premio Nacional a Gamoneda? Por edad.

    JLP — 25-05-2006 15:17:36

  154. Lo peor es el que el chiste no es malo.

    vicente luis mora — 25-05-2006 17:19:41

  155. Bauvillard, vaya forma de hacer el ridículo con la chorrada esa de que Larsen fue quien consiguió la calle de Buscarini en Ezcaray, pida perdón, hombre.

    Alfonso Arús — 02-06-2006 20:11:21

  156. Yo tampoco comparto las apreciaciones de Leo. Temo que lo que él entiende por musicalidad, ritmo, ambición del lenguaje, etc. sea parte de un camino que se abandonó, hace tiempo, por estas latitudes. De ahí la sobrevaloración (esta sí) de Lorca en América latina.O, hablando de los propios, de Neruda. Un poeta que deslumbra en los primeros contactos, pero luego...

    Mario — 02-06-2006 23:44:28

  157. para josé luis gracia martin y los suyos
    La deserció de la lectura
    PONÇ PUIGDEVALL

    Quadern dels marges
    Àlex Susanna
    Planeta
    Barcelona, 2006. 290 pàgines
    El títol que més destacava de la
    temporada anterior dins de la línia
    còmica sense intenció expressa
    anava a càrrec de Ponç Pons:
    Dillatari era una joia gloriosa de despropòsits,
    d’ingenuïtats meravelloses sofisticadament
    embolicades, un exemple
    nítid per ensenyar que, a vegades, la
    passió pels llibres i la mania d’escriure
    era una diabòlica manera de distanciar
    la vida de la cultura i una fèrria preocupació
    per fer perdre el temps al públic.
    Dillatari era un exercici constant de tristesa
    creativa on una veu narradora que
    coincidia amb el nom de qui firmava el
    llibre repetia fins a l’extenuació que li
    agradava molt i molt llegir i escriure i,
    inconscientment, es delatava com un
    addicte incurable a tots els tòpics memorables
    que ha imaginat la fortuna literària.
    També hi havia imatges que s’enregistraven
    amb força a la memòria: una
    d’elles era l’intent de descriure com l’autor
    i un amic lletraferit caminaven descalços
    per una platja i, de sobte, es vivia
    la revelació d’un secret: l’amic s’aturava
    sota els raigs de sol i deia ben alt i amb
    una veu desesperada que calia considerar
    a Salvat-Papasseït com un gran poeta.
    L’amic era un altre poeta delicat i
    exquisit, un niu de saviesa i cultura excelsa
    i gran partidari, també, d’amanir els
    seus llibres amb unes dosis gegantines
    de tòpics i obvietats sobre la matèria
    literària, capaç de repetir fins a l’extenuació
    (també) que li agradava moltíssim
    llegir i escriure i l’art, i que la naturalesa
    l’havia dotat d’una vocació literària
    inqüestionable. El seu nom és Àlex Susanna
    (Barcelona, 1957), i el lector constant
    ha tingut ja el privilegi de riure
    estrepitosament amb els seus poemes de
    l’experiència culturalista i, sobretot,
    amb els seus tres dietaris anteriors. Ara,
    amb el quart, Quadern dels marges, el
    lector pot tenir a les mans el llibre més
    còmic de la temporada. I que ningú caigui
    en la temptació d’il·lusionar-se: superar-
    lo no és ja que sigui una feina
    difícil, sinó gairebé impossible.
    Quadern dels marges és un dietari sense
    dates on Àlex Susanna explica què
    llegeix, on comenta les obres d’art que
    l’atzar li posa al davant, i on va repetint
    amb voluntat i tossuderia les alegries i
    les emocions que li ocasiona la seva fidel
    entrega a les exigències de la cultura. El
    to del llibre és manté incòlume des del
    principi fins al final, i el lector experimenta
    en tots els instants un estremiment
    estètic proper al plor d’ençà que
    s’enfronta amb el paràgraf que enceta el
    llibre: “I de sobte, ganes d’anar-me a
    comprar un quadern, amb la sensació
    d’haver anat acumulant la necessitat
    d’escriure-hi, mig conscientment mig inconscientment,
    com per fer-la més imperiosa,
    i més insuportable, un bon dia,
    l’espera: tan senzill com això i alhora
    tan difícil, cap no sempre se’n tenen, de
    ganes d’escriure, més aviat poc sovint,
    només quan hi ha un cert acord amb la
    vida”. No es pot posar en dubte que
    Àlex Susanna deu habitar enmig d’unes
    circumstàncies particulars que li proporcionen
    una segura tranquil·litat vital,
    però ja no és tan clar que l’obsessió pels
    llibres i la lectura li garanteixin una escriptura
    plàcida i llegible. El millor del
    llibre, és una evidència, són les citacions
    dels autors que Àlex Susanna va llegint
    incansablement, però hi ha hagut el lector
    amb sentit comú que ha assenyalat
    que Quadern dels marges estableix el
    rècord mundial de paraules escrites per
    una mà que no pertany a la de l’autor.
    Més enllà de l’habilitat per triar fragments
    de textos dels escriptors que assegura
    que admira, Àlex Susanna explica
    detalls i anècdotes tan necessàries com
    que no tornarà a escriure mai més cap
    poema dedicat a la lluna, creu essencial
    fer conèixer a tothom que comença el
    dia llegint versos dels seus poetes predilectes,
    considera imprescindible anotar
    que les primeres i les últimes hores del
    dia són una delícia, o fa observacions
    líriques de caire còsmic com la que segueix:
    “Aquesta nit no ha parat de tronar.
    Eren uns trons, però, somorts, amb
    sordina o silenciador, que s’han anat
    produint hores i hores; un simulacre, un
    assaig de tempesta? Una volta de preescalfament
    inacabable? Què diantre deuria
    remugar el temps, què el tenia tan
    emmurriat?”.La meteorologia ocupa un
    espai notable dins de les preocupacions
    diàries del poeta.També ho fa l’aventura
    gastronòmica: no hi ha res com les amanides
    de Formentera, conservadores del
    gust clàssic de la cuina de sempre.
    A l’altra banda del cabdal inabastable
    de frases dignes d’esculpir en el record
    dels col·leccionistes d’extravagàncies
    literàries —diguem-ho així— la publicació
    de llibres com Quadern dels marges
    planteja un seguit de preguntes substancioses
    sobre el mercat editorial: ¿existeix
    algú amb criteri que faci de director
    literari? ¿Hi ha algú que es dediqui a
    mirar i revisar l’escriptura dels textos?
    A part dels amics i admiradors de l’autor
    (i de les víctimes que han de ressenyar-
    lo mentre miren d’esquitllentes els
    llibres prometedors que encara no han
    obert), ¿es pretén enganyar als lectors
    de bona fe amb la creació d’un personatge
    increïble? ¿Cap on porta tanta vanitat
    i tanta exhibició de l’instint superflu?
    La resposta és clara i perillosa: cap
    a la deserció de la lectura, i no deixa de
    ser paradoxal que sigui precisament un
    llibre que només vol elogiar els llibres i
    la lectura.

    ponç puigdevall — 15-06-2006 18:58:35

  158. Excelente ejemplo de crítica mezquina y malintencionada. Enhorabuena, sr. pugdevall, sea usted quien sea. El texto dice todo de usted.

    José Luis Piquero — 15-06-2006 20:08:54

  159. No estoy de acuerdo. Me parece que ese tipo de crítica, como la que Puigdevall publica en el Quadern de El País cada jueves, es válida y necesaria.

    Jordi C. — 15-06-2006 20:55:29

  160. Sí, válida y necesaria para ventilar todo tipo de agravios personales, prejuicios estéticos y manías arbitrarias. No es sólo el texto de la lamentable reseñilla sino la introducción: ese torero: Ahí va, zeñore, pa lo zeñorito y demá... Es transparente como un muñeco de plástico el hombrecito. Que me parece bien, eh, que conste. Tienen que existir los puigcerdá estos o el mundo no sería lo que es.
    Saludos.

    José Luis Piquero — 16-06-2006 02:34:59

  161. Piquero, eres Wathchman: ¿pero qué haces escribiendo post a las dos y media de la mañana? Lo tuyo es casi peor que lo mío! Saludos a todos.

    vicente luis mora — 16-06-2006 06:13:36

  162. Ja, ja ja! Es que vine de cenar fuera y no tenía sueño. Aparte de eso, yo trabajo en casa y tengo mucho tiempo para posts.
    Un saludo.

    José Luis Piquero — 16-06-2006 11:53:02

  163. Y en la cena tomaste demasiado vino?
    Me gustaría que comentaras la reseña con argumentos y que me digas si conoces al reseñista, en el caso que sea él...

    Jordi C. — 16-06-2006 19:35:37

  164. No, Jordi. De vino tomé lo justito.
    No conozco al reseñista de nada, ni me suena.
    En cuanto a comentarla con argumentos, no lo veo necesario. Se usan argumentos cuando el otro usa argumentos. Esa reseña es tan destructiva, tan estéril, rezuma tanta manía personal, que se comenta sola. El autor es quien debería aclarar sus auténticas motivaciones.
    Saludos.

    José Luis Piquero — 16-06-2006 23:52:54

  165. larga cadena que comienza hoy con un nuevo nombre...

    pp — 17-06-2006 19:04:56

  166. No se ve. Y la página de código HTML sólo muestra una sarta de s.

    aa — 23-06-2006 00:36:53

  167. Sí se ve, el silencio también es respuesta.

    vicente luis mora — 23-06-2006 08:33:18

  168. Vaya por Dios. Y yo que ya me anticipaba una sabrosa flame-war literaria...

    aa — 24-06-2006 00:28:36

  169. Querido amigo/aa, las guerras no siempre tienen que ser explícitas...

    vicente luis mora — 24-06-2006 10:11:18

  170. No, no tienen que ser explícitas, pero a mi entender aquí JLGM es simplemente un cebo... ñan ñan ñan... esperábamos un merendola, no un silencio. Y eso que le tachan de polémico.

    Unlectormas — 16-07-2006 18:45:22

  171. Tu post va en blanco. Solo veo el comentario de García Martin en los comentarios. Por cierto, el artículo de Hefferman sobre Cernuda es brillante.
    Jonathan Mayhew — 28-04-2006 02:42:47

    ¿Dónde lo encuentro?

    Tipo de incognito — 02-08-2006 19:48:12

  172. Qué casualidad, Tipo, estaba citando en otro comentario el libro de Heffernan donde está el artículo de Cernuda. Mira mi penúltimo comentario, ahí doy el título del libro y la referencia editorial. Y no es uno, sino cuatro ensayos sobre Cernuda. Mayhew se refiere al que publicó Heffernan con anterioridad en la revista "La alegría de los naufragios". Saludos.

    vicente luis mora — 02-08-2006 20:47:56

  173. Gracias vicente, aunque yo creía que quizás y con un poco de suerte lo encontraba por aquí, ya sabes: la "red". De todas formas guardo la referencia y la apunto en el Debe.
    En otro orden de cosas, está este libro tuyo que empecé el otro día y que sorprendentemente, lo temía denso, leo con la agilidad de una gacela saltimbanqui. Dudas haylas, las comprensibles dada la frecuencia, pero también risas y la alegría de poder ir trazando el mapa actual de la poesía española, aunque al final y dada mi memoria, resista tan sólo lo capital. Echo en falta un índice onomástico aunque no lo reclamo porque aún estoy asombrado de que el libro tenga portada. 12 euros!!!
    Saludos,
    y me voy a leer las memorias de JLP
    -¿Las de José Luis Piquero?
    - No hombre no, las del gran Panero!
    - Ah, las del borrachuzo navajero esteta...
    - Exacto pasmao, las del gran poeta!

    PS: ¿Para cuándo la antología?

    Tipo de incognito — 03-08-2006 00:44:47

  174. je, je... Ya llegará. Saludos.

    vicente luis mora — 03-08-2006 08:26:45

  175. Hace mucho que dejé de leer las cosas que escribe García Martín, sus textos son tan previsibles que no vale la pena perder el tiempo. Sigue haciéndome sonreir con tristeza su insistente modo de querer elevar a los altares a Luis García Montero, esta vez incluido junto a Luis Cernuda, pobre Cernuda... si tuviera que ver algo así. En fin, Vicente, que me animaré a leer tu ensayo, una mala opinión de García Martín es, casi siempre, una muy buena noticia.

    javier v. andreas — 10-08-2006 02:30:59

  176. A mí me gusta mucho García Martín, me parece un poeta excepcional, un escritor inteligente y un crítico siempre justo y elegante. Pero como no he leído tu libro estimado Vicente Luis, no sé si en esta ocasión estuvo fino o tuvo un día malo. en todo caso si es verdad que es tuya la gloriosa y delirante frase de que a Kafka "no hay por dónde cogerlo artísticamente" mucho me temo que esta vez de nuevo estaré de acuerdo con lo que opina Jose Luis garcía martín.

    javier castro — 11-08-2006 21:32:30

  177. A los Javieres: gracias por vuestra opinión. Viendo de dónde partís cada uno, algo me dice que vuestros pareceres sobre el libro serán bastante diferentes. Saludos.

    vicente luis mora — 14-08-2006 10:48:39

  178. Estimado Vicente, tu respuesta me ha parecido simpática y me ha gustado la mesura con la que has recibido mi opinión. Por eso esta mañana he ido a la librería en la que había visto tu libro con el ánimo decidido de comprarlo e incluso de leerlo en la piscinita. Pero ya lo habían vendido y lo malo de vivir en una ciudad pequeña es que sólo suele venir un ejemplar de ese tipo de libros de ensayo.Así que si no eres el primero los pierdes la pista. En fin, un saludo muy atento.

    javier castro — 14-08-2006 21:00:17

  179. Bueno, pues otra vez será, Javier, o en otra librería. Un atento saludo.

    vicente luis mora — 14-08-2006 21:17:26

  180. Estimado Vicente, perdona que te moleste de nuevo. Hoy a reabrierto una de las librerías que estaba cerrada por Vacaciones (Cáceres que en verano es el desierto del Gobi). Es además la única que abre los domingos por la mañana para vender prensa y por tanto gracias a ella puedo, desde hace años, hacer ese malabarismo de comprar libros todos los días del año. Así que he bicheado un rato por los estantes y de repente me he encontrado en la sección de clásicos a tus "Singularidades" .Estaba medio escondido detrás de los dos primeros volúmenes de la enciclopedia cervantina o algo así y al lado del Volumen VII de las obras completas de Clarín...Vamos que en medio de esos tochos estaba como un diamante entre escorias y barro y grité ¡Bingo, aquí está la madre del cordero..! Y ya me encaminaba a la caja con el librito cuando he tenido la precaución de abrirlo para echar un vistazo...En mala hora, ya que he ido a dar con una página alucinante donde dices que desde el año 2000 llevas "radiografiando" la literatura o la novela o no sé que coño y que los cuatro escritores vivos importantes que había en tal año eran Kundera, Lobo Antunes, Cela y Handke... y un párrafo más abajo señalas que aunque la gente tiene a Monterroso como hombre serio y que respeta la literatura o algo así, sin duda su nombre no quedará entre la nómina de los merecedores de ser recordados.
    ¿qué quieres que te diga Vicente? Tal vez, por contestarte con un título, sentí Estupor y temblores. El libro quedó de nuevo en su cómodo nicho porque tienes que entender que en mi casa no entra semejante pieza. Y lo digo con respeto y cariño. Me causa admiración esos cuatro jinetes de la apocalipsis que has organizado ¿Cela, el pésimo escritor, estúpido, torpe, vacío y repulsivo...al lado del Handke maravilloso del Poema a la duración? Parece un matrimonio de esos que montan los turcos de una quinceañera con el primo momia de 70 años que vive en Ankara. Intolerable. Por otra parte y dado que no soy médico y no me dedico a radiografiar los libros sino sólo a llevármelos a la cama y por tanto me tienen que parecer deseables, besables y follables, no he seguido con la lectura de tus singularidades. Me interesa la inteligencia, la exactitud y la pasión, por lo tanto, y sintiéndolo mucho porque me hubiera encantado que tu libro me gustase, he dejado como te he dicho el libro allí a la espera de alguien que sí guste de frases tan terribles como esa que he tenido que sufrir. Porque si fuera solo Cela pase...pero es que además está lo de Monterroso que clama al cielo (Me hace reir tus dotes adivinatorias ya que ahora mismo estoy leyendo un libro de Amando de Miguel "Las profecías no se cumplieron" sobre vaticinadores y agoreros varios. POner también a Kunder en el lote...¡qué peligro tienes Vicente, y lo digo con cariño y respeto!. Soy un apasionado de la literatura checa y un conocedor del tema, para qué vamos a andarnos con modestias ya que estamos y de verdad que en medio de los HErmann Ungar, Kafka, Werfel, de los Orten, los Seifert...Al lado de Hrabal o Urzidil, Neruda, Weiss, Rilke, Perutz, Hâsek o Holan..junto a esta cuadrilla de generales el pobre Kundera es un aprendiz insignifante..
    Entre los cuatro grandes....vaya tela marinera. Lo que hay que leer.
    Lo dicho, que aunque mantienes mi simpatía, como crítico no te tengo más que por un palabrero que piensa que leer tiene que ver algo con los rayos X y no con la inteligencia.
    Perdona el tono. A pesar de lo que te digo me gustó mucho el tono mesurado con el que recibiste mi primer mail y creo que es muy bueno que estas cosas se mantengan en ese nivel. Un saludo muy atento

    javier castro — 21-08-2006 16:01:35

  181. Esto es genial, Javier: me dices que perdone tu tono agresivo, pero me invitas / conminas a que yo mantenga la cordialidad de mi primer post. Chapeau. Así se hacen, democráticamente, las normas de protocolo. Pues mira, lo voy a hacer; pese a todo, te haré caso: será mi naturaleza. Y por cierto, ni uno solo de esos autores checos que citas, si mal no recuerdo, estaba vivo en la fecha en que yo escribía esas palabras... factor tiempo que hago constar, explícitamente, en el ensayo, y que era capital para comprender la frase. Lástima que mi (s)elección no te guste. A mí sí. Y ser crítico, como dicen Bloom y Vargas Llosa, es tener la valentía de juzgar, mojarse, elegir, opinar y equivocarse. Algún día colgaré aquí una lista de críticos eminentísimos que comentieron errores increíbles.

    Mira, Javier, para hacer lo que pides (no poner en un libro ninguna "opinión contundente", para no perder lectores en la misma librería) lo que hay que hacer es justo lo que tú haces: esconder el bulto, no publicar un libro con los gustos propios, no defenderlos públicamente. Limitarse a permanecer en casa enviando post duros a quienes sí se mojan, sin dar nunca el salto, sin atreverse. ¿Que Singularidades tiene errores? No lo niego, es imposible que no los tenga un libro que va de frente, tocando muchos temas, de casi trescientas páginas. Nunca he aspirado a la infalibilidad, ¡no soy el Papa! El tema es otro, Javier, la cuestión es diferente: ¿qué aciertos tiene? ¿está todo equivocado? ¿siempre negatifo, nunca positifo? Si tiene un acierto, uno solo que contribuya a aclarar cosas, a decir algo sobre la literatura actual, ¿no merecía existir? ¿Nos dedicamos a sacar libros correctitos, normalizados, donde nada se cuestiona, donde todo es oficial y sancionado por la Academia?

    Eso se llama "libro de texto", Javier. Caca.

    No era mi intención hacer eso, sino poner en cuestión ciertas tonterías, desde el método generacional hasta la superficialización de la noción de compromiso poético, que son habituales y "académicas" desde hace años en este país. Disculpa que no me peine con raya, Javier. ¿Que se me quedan a veces pelos fuera de sitio? Bueno, esa era justo la idea. Abandonar la gomina. Y, por cierto, deja Singularidades en la librería donde lo has encontrado, entre los estudios cervantinos (que me encantan, yo incluso publiqué uno) y la crítica de Clarín, uno de los mejores críticos que hemos tenido en este país. Ojalá, dentro de cincuenta años, los libreros lo sigan poniendo en el mismo sitio. Significaría que, al final, no me he equivocado tanto.

    Saludos.

    vicente luis mora — 21-08-2006 18:09:40

  182. Estimado Vicente, creo que aunque mi mensaje era duro, de ningún modo era agresivo como dices. Al revés, como te dije tenía ganas de comprar el libro y me hizo ilusión verlo allí tan bien acompañado. Simplemente te escribí para decirte que algunas de las cosas que leí allí a volapié me parecieron muy poco interesantes y, la verdad, me decepcionaron mucho y me hicieron pensar que en este debate que abrió la crítica de García Martín yo debía, por honestidad intelectual, decir claramente que - y como te digo, pese a lo que me hubiese gustado ya que me caes bien porque me interesan las personas que dialogan sin acabar con la motosierra en la mano- estoy de acuerdo en algunos aspectos (no todo) de lo quer escribió García Martín.
    Hay cosas que a cada uno le sacan de sus casillas, en mi caso no puedo ver por ejemplo los toros, la serie Ana y los siete de Ana Obregón (especialmente el personaje del mayordomo) pesea no haber visto ni un capítulo entero, Cela etc etc... Por eso te escribí para decirte que tu criterio aparentemente científico y de rayos X me parecía que aunque a lo mejor detectaba tumores y fracturas, era cosa que lejos de ser un despeinarse al viento me parecía más bien oficio de cirujano del ramo de las autopsias. Gusto de otros escritores e incluso de otros métodos de análisis y crítica y por eso te lo dije, pero no quiero en modo alguno ofenderte. Respecto a lo de que al final quedes embutido entre los clásicos o acabes en el saldo de la cuesta de Moyano es cosa que yo no sabría aventurar. Desde la increible reaparición del Grupo HOmbres G que me pareció el engendro más infumable de los ochenta, me creo cualquier cosa y nada me extraña.
    No quiero molestar más ni ser pesado: te deseo lo mejor. El libro está bien editado y no es caro tal como está la cosa, seguro que encuentra quien lo reciba con cariño. Un saludo muy atento y perdona si te he molestado, no es mi intención.

    javier castro — 22-08-2006 13:08:19

  183. No te preocupes, no es molestia. Gracias de todas formas por dar tu opinión sincera y con tu nombre (creo), algo que cada vez valoro más, viendo la escasa valentía del patio. Defender la opinión de uno últimamente me parece igual de importante que tenerla, y tú lo haces. Brindo por eso, Javier. Saludos.

    vicente luis mora — 22-08-2006 13:24:24

  184. Muertos todos los bisontes americanos, Vicente toma el winchester y su fiel puñal, compra un billete de Garuda airlines y se marcha a Katmandú a matar vacas sagradas. Su insaciable apetito le pide un tartar de filetes indios.
    Ya el tiempo juzgará si fue un cuerdo loco o un loco cuerdo. La soga alrededor del cuello, ya siempre indisociable collar, le pedirá a sus pies plúmbeo equilibrio.


    Ps: Si alguien es alguien el nombre es necesario; pero si éste es nadie, poco importa. Qué más da la etiqueta si no hay producto.

    Tipo de incognito — 22-08-2006 19:39:07

  185. Navegando en Internet (pues dudaba que las vacas fueran sagradas en Nepal), me he encontrado con esto: "Quien mate una vaca en Nepal (o India) tiene que demostrar fehacientemente que el hecho fue accidental, so pena de la sentencia de homicidio aplicada implacablemente por los tribunales. Según los principios del hinduismo, las vacas, por dar el elixir de la vida que es la leche, son objeto de sagrada veneración y por tanto gozan de protección casi sobrehumana. Sospechamos que matar una persona es menos grave". Así que tienes razón, Tipo, parece ser que son sagradas. Pero, en mi caso, si he matado a algún bovino, ha sido accidentalmente, de verdad, lo prometo, ellas se pusieron en medio, cuando yo estaba disparando el winchester al vacío. ¿Me las puedo comer, ya que están muertas? Saludos.

    vicente luis mora — 22-08-2006 20:16:02

  186. Estimado Vicente,
    Perdona que entre de nuevo, tan sólo quería decirte que al final he decidido comprar tu libro. El lunes estaré a las 10h plantadito delante de la puerta de la librería con mis 12,50 euros en la mano y me llevaré a casa esa Singularidades para que se acomoden tan ricamente entre sus compañeros de balda. (No te preocupes, aunque deje la cercanía cervantina y de Clarín, estará muy bien rodeado: lo pondré junto a los autógrafos de Cunqueiro, de Torga, de Cernuda e incluso -cosa de la vida- a la bibliografía completa y dedicada de García Martín). Lo he pensado bien, mereces ser leído con atención y cariño. Cada vez creo más firmemente que una biblioteca es en cierto modo también una reunión de amigos, de gente con la que a uno no le importaría tomar un buen gin tonic, llámense Montaigne o Rodolfo Walsh. Últimamente sólo leo libros (buenos o malos) de los que me parecen buena gente, por decirlo a la llana. Tu deportividad en el campo de batalla me ha gustado y por eso no veo justo despacharte con un hojear de pie. La cosa merece un poco de atención, así que me pondré a la labor.
    Me gustan mucho un tipo de escritores y ensayistas transparentes pero a la vez venenosamente profundos - como lagos de alta montaña-, escritores que aparentemente sin bibliografía, sin erudiciones consiguen el milagro de un pensamiento rico y poderoso: los ejemplos más claros serían Jonh Berger y sus textos sobre pintura y Roland Barthes. Por eso a lo mejor (ojalá no) no sintonizaré contigo, porque tu libro me dió la impresión de algo muy trabajado y recamado de oros,como mantón de manila. Pero en cualquier caso sí quiero decirte que leeré el libro con atención y que en el futuro seguiré comprando lo que Publiques(esto es por si necesitas decir que tienes uno que compra todo lo tuyo al ir a negociar a alguna editorial).
    En fin, no quiero molestar, no intervendré más.
    Un saludo muy atento.

    javier castro — 26-08-2006 21:59:36

  187. Javier, te agradezco el gesto, y no me refiero a la compra del libro. Ya sabes a lo que me refiero. Si la mayoría de las personas con alguna relación con la literatura fueran como tú, esto es: capaces de molestarse en leer e intentar comprender a aquellos de quienes difieren, otro gallo muy distinto nos cantaría. Un abrazo y gracias (y por supuesto, vuelve cuando quieras, para hablar de lo que quieras en otros posts o reseñas).

    vicente luis mora — 27-08-2006 10:11:17

  188. Al revés Vicente, soy yo el que tiene que agradecerte la lección que me has dado. Sólo por eso me alegro de haber realizado el primer comentario. No soy escritor y lo digo porque alguno tal vez piense que voy a pelotillear un poco para ver si me metes en alguna antología o me haces reseña. No, sólo soy un lector que te agradece de verdad la corrección y la educación con que has recibido mis comentarios. La verdad es que es muy triste ver las batallas en las que acaban muchas veces los blogs y aunque un poco de pólvora es bonito y entretiene, muchas veces las cosas acaban en guerra química y de milagro no salen a relucir las madres. Me hizo sonreir el libro de Girolamo Cardano (un personaje fabuloso del renacimiento italiano) "Consejos de provecho y opiniones impertinentes": después de dar consejos mesurados sobre esto y lo de más allá y decir que hay que ser pacífico y paciente etc se descuelga el buen hombre con una frase que nos viene que ni al pelo: "Censurar a alguien con nombre y apellido y desafiarlo con insultos sólo entre filólogos se puede consentir". Ya ves.
    Tú sin embargo has tenido conmigo más paciencia que el santo Job y has sabido escuchar opiniones contrarias sin pensar que uno era un asesino que te tenía ganas ni acusarme de envidioso ni pamplinas mil. En fin, que soy yo el que tiene que agradecerte esa actitud dialogante cada vez más rara en esto de los blogs que muchas veces son tribunas o altares desde los que cada uno lanza su sermón y punto.
    En fin, acabo de leer en un librito que el teniente inglés Edward Parry en su primer a expedición a Groenlandia a principios del XIX llevó consigo una bandera con una rama de olivo pintada ya que con ella pensaba convencer a los esquimales de sus intenciones pacíficas sin darse cuenta de que por aquellos lares no había ni ramas ni olivos ni aceitunas sevillanas.
    Yo querría ahora portar en cierto sentido también una bandera de paz.
    UN saludo atento.

    javier castro — 27-08-2006 23:08:02

  189. Aun a riesgo de que esto parezca un meloso peloteo mutuo, insisto: es cierto que no es frecuente el talante conciliador en el administrador de un blog, pero te aseguro que está mucho menos extendido aún el comportamiento sensato y educado en los comentarios, y a otras partes -bastantes- de este mismo blog me remito. Así que gracias y enhorabuena por la parte que te toca.

    vicente luis mora — 28-08-2006 08:36:57

  190. ¿DÓNDE PONER EL BLANCO











    SI TODO VICENTELUIS MORA ES NEGRO




    OH

    Arno — 11-11-2006 14:58:32


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