Dos aclaraciones
Internet, que tanto venimos ponderando en el post de abajo, tiene un problema estructural, que cada vez me está dando más quebraderos de cabeza: la impunidad de ciertos anonimatos.
1ª aclaración: el discutido comentario que alguien firmó con el nombre de "Carlos Briones", como yo me temía (basta ver la sorpresa con que lo contesto), no era en realidad de Carlos Briones. Alguien, con mala fe, lo introdujo como tal. Por este motivo, procedo a borrarlo, así como las respuestas que produjo.
2º aclaración: el uso de apócrifos no sólo se da en esta página. Alguien, y creo que es un bloguero de los que usualmente visita esta página, hizo un comentario con mi propio nombre en un blog donde se insultaba, bastante pobre y estúpidamente, por cierto, a Andrés Trapiello. Desde aquí quiero aclararlo, y deslegitimar esa firma apócrifa mía. No tengo bastante con los adversarios que yo mismo genero, para encontrarme con otros gratuitos... En fin.
Concluyendo, y para tomar medidas: si alguien ve en Internet una firma mía, en otros blogs, y en el comentario que rubrica hay insultos, o poses agresivas o gratuitas, tenga por seguro que no son mías. Sólo me son achacables, en principio, las manifestaciones que se publiquen en este "Diario de Lecturas".
Y segundo. Cada vez que aparezca, como en el caso del falso Briones, un comentario agresivo de una persona conocida, lo mantendré en un segundo plano, guardado pero sin aprobar, hasta que compruebe que, efectivamente, esa persona es la que lo ha enviado. Así se salva su responsabilidad, se neutraliza a los imbéciles que quieren malmeter, y no entramos en guerras con balas de fogueo. En estos casos, siempre recuerdo la frase de Claude Chabrol: "prefiero un malvado a un tonto, porque los malvados descansan". Saludos.