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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

03-02-2006 09:23:48

Más materiales para Proust Fiction

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

Pista nº 5

Puestos al habla con Escargot, uno de los personajes masacrados por Robert Juan-Cantavella en Proust Fiction, fue tan amable de responder a unas breves preguntas sobre el libro.

1. Señor Escargot, ¿es usted un alter ego como Elizabeth Costello para
Coetzee, pero en cabrón?
No. Ése que firma los libros en que aparezco es en realidad mi
pseudónimo, lo que pasa es que yo le dejo pensar lo contrario, lo cual, según parece, le complace. Lo de cabrón, si te parece, me lo dices en la calle.


2. Usted aparece en varios textos de Robert Juan-Cantavella. ¿Es cierto
que también se ha colado en la novela que está escribiendo?
No. Veo que no estás demasiado informado, pero no importa, supongo que no es algo que te preocupe demasiado. Lo cierto es que ha sido él, otra vez, quien me ha pedido por favor (puedes creerme si te digo que lo hizo llorando, en una muestra de patetismo que, por otra parte, se trasluce en su escritura) que me pase por su novelucha. El tema es que no tiene ni idea de escribir. Y yo, que soy un flojo, siempre me dejo convencer porque me da pena. Si no fuese por mi intervención, sus libros serían todavía más gilipollas de lo que son. Lo cierto es que soy el único punto de calidad en sus textos. La novelucha de la que hablas es todavía peor que su novela Otro y su libro de relatos Proust Fiction.


3. ¿Qué puede decirnos de Robert Juan-Cantavella? ¿Por qué es tan raro
escribiendo? ¿Lo hace para molestar? ¿Se aburre con la literatura
española actual? ¿Era así de chico o es que el mundo, las drogas y las mujeres le han convertido en lo que es?
No. No aciertas ni una. Aunque tu última sugerencia pueda tener algo
que ver con la vida equivocada de este pobre diablo, lo cierto es que es un mediocre, no hay más. Me consta que sus referentes literarios son gente como Rosa Regás y Juan José Millás. Eso es lo que a él le gustaría escribir. Pero no se aclara, no sabe cómo hacerlo, aunque lo intenta. Si no llega a las cotas, por otro lado tan elevadas, de la literatura española actual, no es por aburrimiento, discurso estético o diferencias estilísticas. Es porque de donde no hay, nada se puede sacar. No quiere molestar a nadie. Y mucho menos lo consigue. Eso a lo que tú le llamas "raro" no es más que una manifiesta incapacidad para manejarse con los protocolos más básicos de la escritura literaria.


4. Proust Fiction, el libro que usted ha invadido como una plaga, es un libro con numerosos estratos narrativos, y varias fórmulas de
renovación estilística. ¿Cree acabado -o agonizante- el modelo lineal,
decimonónico, de literatura narrativa?
Vicente, Vicente. A ver si nos aplicamos un poco. ¿Qué te acabo de
decir? El tipo este no tiene ni idea de qué quiere decir eso de estratos
narrativos, ya te lo he dicho. Puedes llamarlo renovación, como lo son los balbuceos de un niño respecto a las composiciones vocales contemporáneas. Haz el favor de pensarte un poco mejor la próxima pregunta, porque no estoy aquí para perder el tiempo.


5. En el libro se aprecian multitud de influencias (Cortázar, D. F.
Wallace, Hunter S. Thompson, Proust) y referencias (cine, publicidad,
televisión, literatura juvenil ñoña) que a veces son contradictorias, opuestas. ¿Cree que Robert Juan-Cantavella se ha planteado su unión como un desafío, o más bien que ha perdido definitivamente la conciencia? ¿Definiría el libro como posmoderno?
Por fin aciertas en algo, aunque no sea más que parcialmente. El tipo
está ido, no ha perdido la conciencia porque para eso habría de haberla
tenido en algún momento. Es un incapaz al que no le costaría decirte, si le preguntases a él, que el libro es posmoderno, califragilístico o
incluso tempestuoso. Cualquier cosa con más de dos sílabas. Pero lo cierto es que el libro no es más que un adefesio, un error que se prolonga durante casi doscientas páginas, una cochambre. Y eso de mezclar a diestro y siniestro tanto referentes como lenguajes es porque no se acaba de aclarar a digerirlos, y se limita a reproducirlos, sin orden ni concierto.

6. ¿Cree que el libro puede ser bien recibido por la crítica actual?
¿Qué opina de la crítica actual?
Eso es algo que depende muy mucho del estado de ánimo ese día de La
Crítica Actual. Es decir, si La Crítica Actual se levanta bien y ha dormido
tranquila, nada puede hacernos pensar que fuese a recibirlo mal, a no
ser que nos pusiésemos suspicaces, Vicente. Por el contrario, si La Crítica Actual duerme con dificultad, se levanta demasiado pronto, o se da cuenta de que le han cortado el gas, es menos probable que se produjese esa buena acogida. Coincidirás conmigo en que nadie podría culparla por comportarse de tal modo, teniendo en cuenta que La Crítica Actual ha estudiado en las mejores escuelas.


7. Puede añadir algo, si quiere, pero no se ponga estupendo. Y cierre
al salir.
Se me ocurre que en lugar de un blog literario deberías montar una
charcutería, o hacerte monitor de ski. Tengo un primo que es monitor de
ski, si quieres te paso su teléfono.

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Comentarios

  1. Gracias, Vicente, por la invitación. Este blog gusta más de debatir
    sobre poesía, pero espero que le demos una oportunidad al relato... Si os parece, lanzo algunos puntos que pueden vertebrar la discusión, a partir de "Proust Fiction", pero no limitándose a él: Por un lado, Hasta qué punto se puede considerar que internet y sus
    procedimientos (windows, corta y pega, acceso inmediato a la
    información, alteraciones tiempo-espaciales) está cambiando la práctica del relato y de la novela. Intuyo que se podría establecer un paralelismo con la llegada de la teoría de la relatividad a las cabezas de modernistas y vanguardistas...
    Por el otro, ¿No os parece que la angustia de las influencias
    modernista, que se convirtió en placer y regodeo en las influencias en los postmodernistas, ha regresado a la angustia pura y dura,
    problematizada, en el caso de los post-postmodernistas? (por llamarlos/nos) de algún modo...

    Jordi C. — 04-02-2006 18:26:44

  2. Hola Jordi. Sobre la primera parte de tu comentario, pienso que sí, que el corta y pega, la imediatez de internet, puede que esté cambiando la articulación del relato y la novela, y su propia constitución. Pero no porque en las novelas se hable del entorno digital, no, es algo mucho más profundo, es el "cómo" estamos acostumbrándonos a leer, de una manera fragmentada y uniendo nosotros mismos en el acto de la lectura seciones o partes yuxtapuestas que en principiio no tendrían conexión alguna. Eso ya lo ensayaron los modernos a principios del siglo20 con el collage, técnica por antonomasia moderna, pero después se olvidó y todo volvió a ser más narrativo.
    Por otra parte, pienso que al igual que tú apuntas, ahora se vive una explosión de cambios de paradigmas similar a la que a principios del siglo 20 se dio en las artes y las ciencias: arte conceptual (Duchamp) y cubismo; y teoría relativida y teoría cuántica. Hoy sería el entorno digital en las artes y las teorías de sistemas complejos en las ciencias. No es sólo una nueva manera de hacer las cosas, sino una auténtica forma de pensar.
    Ni que decir tiene, ya lo sabes, que ese cambio es el que yo intento dar a la poesía con mi rollo de Poesía Postpoética. Pero también en novela; y te cuento una anécdota: yo nunca había escrito novela, hasta hace un año y medio en que pensé si podría trasladar mi proyecto postpoético también a ella. Entonces concebí el Proyecto Nocilla, tres novelas, Nocilla Dram, Nocilla Experience y Nocilla Lab, de las cuales la primera, Nocilla Dream, será publicada esta año por Candaya y prologada por Juan Bonilla. El caso es que Nocilla Dream, no es una novela convencional, sino algo así como el comienzo de muchas novelas abortadas, una especie de fragmentación con todo tipo de material, no sólo de ficción, sino también documental y científico, una especie de docuficción planetaria ambientada en el desierto de Nevada, en Pekín, en ciertas micronaciones, y en Albacete entre otros lugares. El caso es que yo creí que me la iba arechazar todo dios, y lejos de eso, todo el mundo que la ha leído, he incluyo ahí novelistas de prestigio y críticos, han coincidido en lo extraordinario y acertado del proyecto, basado en el fragmento y en la conxión entre partes poético-analógica. ¿Digo esto para echarme flores?. No. Digo esto para reforzar tu idea de que la novela tiene hoy una deriva fragmentaria a la cual los lectores son receptivos, la esperan como agua de mayo. Y es que, igual que ocurre en poesía, yo creo que somos los escritores los que estamos muy retrasados respecto al público. La gente lectora no es tonta, y está ya harta de ejercicios de estilo y de manierismos. Y esta es para mí esta es la única verdad: hay que escribir como se piensa, como se vive, y en el pulso de tu tiempo. Si no, retírate.
    Por eso celebro mucho Proust Fiction.

    Agustín Fernández Mallo — 04-02-2006 18:55:02

  3. "para mí esta es la única verdad: hay que escribir como se piensa, como se vive"

    Polizón — 04-02-2006 19:14:31

  4. para no terminar viviendo como se escribe

    la loca de la casa2 — 04-02-2006 19:35:23

  5. Precisamente pensaba en la estela del collage, a propósito de la exposición de la Fundació Miró de Barcelona. Eloy decía que le hubiera gustado que se metieran en el berenjenal postmoderno. Pero claro, no lo hacen porque no está historiado y es muy difícil inventar una única línea "evolutiva"... En cualquier caso, la tradición del collage (que es la de Rayuela), su reinvención, es una veta muy fructífera, como comentas; pero el reto es poder leer, saber leer no desde el fragmento, sino desde la continuidad, para que la fragmentación llegue después, sea creativa, y no una condición de una lectura incompleta, falseadora, etc. La metáfora podría ser todo blog: se intenta debatir, seguir unas líneas, no perderse, pero aparecen topos, virus, anónimos, y te bombardean con fragmentos de otros discursos, de otros blogs, que no vienen a cuento... Metáfora del peligro de internet... Perdón si divago. Me interesará mucho leer "Nocilla Dream", de Candaya, una editorial geográficamente muy cercana (el pueblo de al lado del mío,
    Mataró, prácticamente), como me interesó "Jean Fontaine Odissea", donde vi
    poemas buenísimos (por ejemplo el de los Panero), ideas formales muy atrevidas
    y, no obstante, alguna concesión a la retórica del lirismo... ¿Qué te ha parecido Proust Fiction, por cierto?

    Jordi C. — 05-02-2006 13:42:41

  6. Querido Jordi, respecto al primer extremo que planteabas en (1), sobre si las funciones de Internet han podido cambiar o no la técnica narrativa, tengo que decirte, evidentemente, que sí, pero no compararía yo el cambio con el provocado por la aparición de la Teoría de la relatividad (general y especial) en 1905, porque ésa es una innovación teórica, como su propio nombre indica. La haría, como lo hiciese Gemán Sierra en Kosmópolis, más bien con la invención de la imprenta, y los cambios que supuso para la literatura en los siglos siguientes. O más cerca, haría el símil con la propia aparición de los ordenadores, con los mecanismos del procesador de textos, que a mediados de los ochenta sí cambiaron, en parte, la estructura de las novelas de entonces. Miguel García Posada, en una de las pocas reflexiones suyas con las que concuerdo, comenzó a hablar a mediados de los noventa (creo que fue en una reseña a una de las novelas de Juan Bonilla), de "novelas de ordenador", donde las funciones de corta y pega, la memorización instantánea y la posibilidad inmediata de alterar la estructura de la narración habían liberado mucho las posibilidades de ésta aunque él, por entonces, no veía eso positivo por la forma en que se estaba haciendo (básicamente, recortar partes y reproducirlas tal cual en otras partes del mismo libro). Creo que las dos cosas eran ciertas, esto es: creo que se liberó la estructura de los libros, puesto que se eliminaba la pereza de tener que mecanografiar de nuevo un original de dos o trescientos folios, y creo que se abusó, al principio, de la nueva libertad (pero sabemos, desde Debord, que todo uso de una tecnología nueva conduce, más pronto que tarde, al abuso). Con el tiempo, la situación se normalizó, y ahora se ha morigerado y racionalizado el abuso, pero sin dejar de explorar, por fortuna, las nuevas posibilidades del medio. "Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy", de L. Sterne, es impensable sin las posibilidades técnicas y compositivas que brindaba la imprenta. La circulación manuscrita de la poesía, en pergaminos que viajaban de mano en mano, determinaba coactivamente el tipo de escritura que se hacía a finales del XV y principios del XVI en España, como ha explicado Pedro Ruiz Pérez. Sólo muy pocos libros y pocos florilegios tenían acceso a la imprenta, y esto favorecía la escritura de poemas sueltos, y no de largos poemarios orgánicos. Del siglo XVI a nuestros días, esta dependencia de la escritura hacia la técnica no ha hecho más que agudizarse, sobre todo, como bien apuntas, Jordi, a raíz de las vanguardias. Hay varios libros sobre esto, pero es muy significativo el de Cano Ballesta, "Literatura y tecnología: las letras españolas ante la revolución industrial" (Pre-Textos, 1999), donde se estudia ese período a fondo bajo el prisma del que hablamos.

    Hoy la técnica es estructural en cierto tipo de nueva narrativa, en concreto, la que venimos comentando desde hace tiempo en este blog. La narrativa nueva, o mutante (usando una terminología propia de Fresán), o como la llamemos, ha roto los esquemas de la textualidad, como bien viera (e hiciera) en su momento Juan Francisco Ferré, y parte de ese cambio textual se debe a las nuevas posibilidades, precisa y concretamente, del procesador de textos. El libro de Robert Juan-Cantavella, en la parte que debe a D. F. Wallace, para ser más exactos, es un ejemplo inmediato de ese cambio drástico. Hacer una nota al pie de cuatro páginas sería molestísimo sin un ordenador. En "Subterráneos", mi próximo libro de cuentos, que aparece dentro de un mes, hay dos relatos que no hubieran sido posibles (al menos con mi torpeza manual) sin las posibilidades del procesador: uno hecho a base de post-it, y el cuento final, "Psiquia", del que prefiero no adelantar nada aún. Aunque creo que "Circular" ya era buena muestra de las posibilidades de la técnica digital al servicio de la escritura. De modo que sí, Jordi, creo firmemente que sí, que la técnica revoluciona con sus cambios todas las artes (esto es evidente en la arquitectura, y clarísimo en las nuevas artes plásticas, como el video arte y el net.art; llega incluso a la gastronomía, donde los platos de Adriá hechos con hidrógeno líquido no hubieran sido posibles hace algunas décadas), y creo que cualquier renovación sensata y lógica de la narrativa la favorece.

    Sobre lo de la angustia de la influencia posmoderna tengo que pensar más. Cuando lo tenga menos oscuro (porque dudo que llegue a tenerlo muy claro), escribo. Saludos.

    vicente luis mora — 05-02-2006 13:43:27

  7. Querido Vicente Luis, querido Agustín, queridos contertulios todos:
    Me gustaría que me dierais vuestra opinión sobre el siguiente párrafo de Cyril Connolly...

    Existe una clase de conducta especialmente peligrosa en la escalera móvil, y es el intento de subir por ella en grupos de cuatro o cinco que se echan una mano entre ellos y desalojan de los escalones a otros que también suben. Es natural que los escritores entablen amistades con sus coetáneos de talento y expresen una admiración mutua, pero eso conduce inevitablemente a una sucesión de servicios prestados y, por mucho que los escritores que se ayudan mutuamente lo merezcan, si proclaman su gratitud con demasiada frecuencia provocarán la envidia de los independientes, los que triunfan sin colaboración. Expresiones como "trocar favores" y "adulación servil" no tardan en susurrarse y el escarabajo xilófago hace más ruido. Tales escritores deben recordar que escriben para el lector, la persona menos amada del mundo. No deben hacer chistes que no puedan explicar al lector ni mencionar relaciones que no se le invita a compartir. Su capacidad de sentirse dolido, menospreciado y excluido, de imaginar que lo tratan con aire protector, es infinita. Y es una capacidad de venganza.

    Antonio López — 05-02-2006 18:10:11

  8. Querido postista:

    La cita de Connolly me deja sin sosiego pues es la perfecta descripción de lo que ha ocurrido en la narrativa y la poesía españolas de los últimos veinte años. Lástima que los lectores hayan sido tan sensibles al ejemplar sentido de la amistad de tantos y tantos escritores mediocres...

    Palinuro — 05-02-2006 18:50:07

  9. La cita de Conolly es buena, pero tiene otras mejores. Y además, queda algo rara en el único sitio de crítica que conozco donde los lectores podéis colgar vuestras propias opiniones, incluidas las citas de Conolly preocupado por los lectores. ¿No te parece que el hecho mismo de que puedas colgarla aquí desautoriza lo que quieres sugerir al incluirla?
    Saludos, Antonio.

    vicente luis mora — 05-02-2006 18:54:08

  10. Por otro lado, se trata de una cita que, obviamente, no tiene en cuenta la lectura vía internet ni el concepto de blog. Por otro lado, la independencia es fundamental en literatura. Aquí, en mi percepción, se discrepa más que se adula. Afortunadamente.

    Jordi C. — 05-02-2006 19:23:56

  11. Y hablando de discrepar: no acabo de estar de acuerdo con el paralelismo entre imprenta e internet. Sin duda, la invención de la primera fue la revolución cultural más importante de los últimos siglos, igual que lo es seguramente la de la segunda en nuestro presente y futuro. Sin embargo, me atrevería a decir que, en lo que respecta a la creación, internet está cambiando unos paradigmas con una radicalidad inaudita. Después de la imprenta no cambió la escritura. Es decir, claro que cambiaron mil detalles de la producción textual (corrección, pensar en un público masivo, tipografías...), pero no afectó radicalmente al propio acto de creación, que siguió siendo a mano y en soledad. Tampoco la máquina de escribir cambió demasiado las cosas. En cambio, ahora existe una serie de condicionamientos de la escritura que no la puede dejar indemne. El diccionario minimizado; la traducción inmediata; Google y sus asociaciones; las herramientas del procesador; la conversación instánea con otros creadores (e-mail, blog, chat, messenger, minimizados mientras se escribe); la alteración de los códigos profundos de la comunicación humana, con la consiguiente reestructuración de los hábitos de comunicación intergeneracional (habría que dividir a los escritores en que los que tienen email y los que no, en lo que al magisterio por ejemplo respecta)... A todo eso me refería con la comparación con la teoría de la relatividad. Cuando en los años 20 Einstein estuvo en España, poca gente entendió de qué se estaba hablando. Pero la literatura que sí afrontó el reto y tradujo los nuevos paradigmas a la expresión literaria fue muy interesante. Ahora las teorías científicas proliferan (y últimamente se falsifican) sin que lleguen a la mayoría de los creadores; ninguna tiene la fuerza singular de la de la relatividad. Lo que sí nos ha llegado a todos ha sido Internet. De ahí mi comparación. Creo que la literatura que ignore esa realidad está condenada al museo.Simular una unidad (argumental, temática, de personajes "bien construidos", de código, de diálogos...) en un mundo caracterizado por la división, el collage, la explosión y la implosición (la bomba, el incendio) no tiene futuro. Pero las vías no están claras. Y todo es demasiado confuso como para aventurar futuros. "The pillow book" fue la primera película en formato windows y no ha devenido el primer paso de un camino fértil para el cine posterior...

    Jordi C. — 05-02-2006 19:38:10

  12. Bueno, Jordi, sea con Internet o con el diccionario minimizado, creo que, salvo excepciones, todos seguimos escribiendo solos en casa, como yo ahora. La inmediatez es relativa; si Góngora enviaba a un Duque un poema manuscrito en su época madrileña, le llegaba a éste al cuarto de hora, quizá era leído en dos horas, y la respuesta ducal (con la esperada gratificación o la promesa de una renta) llegaba al final de la tarde, aunque la corrrespondencia de Góngora nos dice que esto último casi nunca se producía (no la contestación, sino la renta). Si me voy un fin de semana al campo, a lo mejor tardo más en contestar un mail que un Duque en rechazar el vasallaje gongorino. Y, sin embargo, negando la menor, coincido contigo en la mayor. Hace falta estar al día de las nuevas tecnologías, hay que respirar con el tiempo, hay que tener respeto por la escritura, y conocer todas las formas posibles de escribir es una de las formas de mostrar respeto al oficio. Lamento coincidir también en el diagnóstico final: es complicado preconizar, todo es muy confuso, "todo está iluminado" y el resplandor de las pantallas nos ciega. Sin embargo, si descendemos a los casos concretos, como es el caso de "Proust Fiction", vemos que puede merecer la pena, que ahí hay una salida, y una propuesta. No se trata de seguir esa vía, se trata de explorar como Robert Juan-Cantavella ha explorado. No hay otro futuro que ese. Cualquier escritura no basada en la experimentación, en la indagación sobre el lenguaje y el medio, está condenada, desde un principio, a ser presente, como mucho; y me temo que tiene muchas posibilidades de estar, desde el principio, en el pasado.

    vicente luis mora — 05-02-2006 20:19:19

  13. Tenéis razón, la lectura completa de la obra de Connolly bastaría para impugnar el status quo de la literatura española contemporánea, tan poco exigente en general y especialmente desde el punto de vista del mercado editorial, determinado por el gusto gregario de la mayoría de los lectores (discrepo en esto de Fernández Mallo). Pero, pero, la cita es maliciosa ya que trata de mostrar con sutileza que la práctica crítica de este blog (y no la de los suplementos culturales al uso) peca de amiguismo o del vicio que los franceses denominan "le renvoi de l´ascenseur". Y todo porque Mora, con toda legitimidad, habla bien de las obras que le gustan sin preguntarse demasiado por la opinión del hipocrítico (por su baja dosis de sentido crítico) o hipotético lector (mon semblable, mon frére!). Los enemigos de la promesa (estética) yacen enterrados en una tumba sin sosiego...

    Palinuro — 05-02-2006 20:29:18

  14. MÁS ANGUSTIAS POSMODERNAS
    Jordi, he estado reflexionando mucho sobre tu pregunta acerca de la angustia de la influencia “post-posmoderna” (esto no me gusta, hay que pensar en otro término), frente a la delectación posmoderna respecto al uso y abuso de sus influencias.
    Estoy escuchando una canción de Blue October que dice que “el mundo no es tan complicado”. La canción es buena, pero el problema, Jordi, es que no me lo creo. Ojalá. De verdad, ojalá el mundo no fuera tan complicado. Cómo me gustaría tener una perspectiva clara sobre las cosas, entender a la primera, no dudar, saber quién soy, no sorprenderme cada día desagradablemente. Que me bastara, como dice la canción, con que mi chica, a día de hoy, siguiera eligiéndome. Pero no basta. No es suficiente. Mi angustia post-postmoderna, mi lugar de nadies, mi problema con las influencias consiste, precisamente, en que ninguna me vale, en que ninguna llena mi mundo: su acumulación delata, en realidad, mi insatisfacción. La conclusión es fácil, y tiene sustento científico: nuestra escritura debe ser conflictiva porque debe reflejar que, a pesar de todos nuestros esfuerzos por aprender y conocer, no llegamos, no entendemos, nunca estamos satisfechos con nuestro nivel de conocimiento. Mira lo que escribía hace poco el Catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá, Antonio Ruiz de Elvira:

    “Entre otras cosas, cuántica y gravedad sólo pueden intentar ser unificadas en universos de 11 dimensiones. La mecánica cuántica que se derivó de los trabajos de Planck y Einstein sólo sirve para entelequias aisladas: para átomos de electrón sin interacción con otros átomos de un electrón sin intervención con otros átomos. La realidad que observamos no está descrita con las leyes de la mecánica cuántica, sino con aproximaciones semi-clásicas. Los fenómenos emergentes: la superconductividad y la superfluidez, los acoplos de las moléculas de vapor de agua para formar las nubes, los acoplos de las olas del mar para generar olas extrañas, las sincronías de los movimientos climáticos, son fenómenos que no pueden ser explicados con las ecuaciones actuales que sólo estudian procesos aislados. Los físicos llevan estudiando la turbulencia con las ecuaciones de Navier-Stokes desde hace 150 años, sin poder resolverlas. No tenemos ecuaciones para la dinámica de las fases en las oscilaciones de los sistemas. Y sin embargo son estos y otros fenómenos colectivos los que nos rodean y gobiernan nuestras vidas”.

    Te lo diré claro, Jordi. A otros les angustian las hipotecas, las malas reseñas en los suplementos, los desplantes de sus novias. A mí un párrafo como este me amarga la tarde, porque me dice, científica y contrastadamente, lo que yo sospecho -pero intento negarme- en mi interior: que vivimos en la pura indigencia, en el desconocimiento, en la incertidumbre, en la intemperie, Jordi; que somos desconsuelo, que no somos muy distintos de aquellos monos que, como decía Juan Bonilla en un excelente poema, tuvieron que inventarse a Dios una noche de tormenta; que estamos solos en el Universo y no sabemos por qué (por qué estamos solos, sí, pero también, y peor: por qué, para qué, estamos). La presunción inconsciente de este horror es lo que provoca la angustia post-posmoderna de la influencia, el saber que nada basta, ni los maestros antiguos (como viera Bernhard), ni las palabras de los sabios, ni las cuantificaciones de la ciencia, ni siquiera los consejos fláccidos de los hedonistas. El todo vale no nos vale, Jordi. Nos hemos dado cuenta de el mundo sí es complicado, y que es complicado de narices. Quizá por eso yo apuesto tanto por Jung, porque él también describía “sincronicidades” (como Ruiz de Elvira describe “sincronías”) sin cerrar las puertas a explicaciones no lógicas. Pero Jung tampoco basta, me temo. Somos como el Bertrand Russell que buscó un sentido en las Matemáticas y no lo encontró, y que corrió a la filosofía y halló, exactamente, el mismo hueco. Somos los herederos de Russell quienes, quizá, nos hayamos dado cuenta de que no hay Sentido, sino Hueco, pero eso no nos convence, no es suficiente. Y ya no nos divierte saberlo o sospecharlo, como a los posmodernos. Y sólo nos queda el dolor, la aberración, la desesperanza de una tarde de domingo en que lees un artículo científico y te ocurre lo que aquellos galos irreductibles temían: que se te cae el cielo en la cabeza.

    ¿Y ahora qué hacemos?

    ¿Escribir?

    vicente luis mora — 05-02-2006 20:53:06

  15. Palinuro, yo no refería al blog, que es un sitio en el que reina la luz, ni tampoco a Internet, sino a la vida real (o a lo que suele entenderse por tal). O sea, a esa parcela de la existencia donde uno convoca a fulanito para que le escriba el prólogo, le encasqueta su nobela* a todo escritor ilustre que se encuentra en su camino, prodiga elogios con la esperanza de recibir una contrapartida similar...

    *nobela: término finisecular obra del hescritor José Ángel Moñas para definir un tipo de novela que Agustín Fernández Mallo llevaría a su cénit con el patrocinio de la casa Nocilla.

    Antonio López — 05-02-2006 21:20:41

  16. Metafísicos estamos.
    1er punto: para el topo, la historia de la literatura la han escrito, en primera instancia, los amigos. Incluso los más raros y radicales, como Kafka o Celan fueron interpretados, difundidos y "ayudados" por sus amigos (Brod, Szondi, Bollack). Por otro lado, en este blog hay pocos amigos y muchos que sólo nos conocemos ciberespacialmente.
    2º punto: lo del Duque y el campo no me convence. La burocracia palaciega era lenta; las comunicaciones, también; cualquier parangón me parece forzado. En tu propio post presupongo que la cita las has sacado de internet: esa lectura, ese corta y pega, el marco del blog, etc., suponen una reconfiguración del género del ensayo, por ejemplo. Soy consciente de lo que comentas, sin soledad no hay escritura, pero el contexto de producción ha cambiado y, en paralelo, lo ha hecho la propia percepción del espacio textual, del tempo de la escritura, de las ventanas que se abren y se cierran a su alrededor. La tensión entre eso y la escritura y la lectura tal y como las concebimos es interesante. Y un reto.
    3º "Proust fiction" el relato problematiza la idea de "influencia", la de "plagio", la de "originalidad": la conclusión no puede ser otra que la lectura personal, en el marco de una artilugio narrativo que decide sus propias coordenadas y límites, puede encontrar vías de salida a la problemática situación actual. Sí: no hay llaves maestras. Cada uno tiene que buscar y encontrar la suya. Pero si una preocupación, sin una angustia real, sin una inmersión absoluta (y la posmodernidad se caracterizó, a mi entender, por la superficialidad, el regodeo, la tontería, la cita vacua, etc.) no habrá molde posible.

    Jordi C. — 05-02-2006 21:23:37

  17. Mis muy admirados:
    Permitidme que ejemplifique en mí lo que Jordi C. afirma.
    Hace 13 meses exactos que tengo la red en casa. Hace 7 años que tengo ordenata.
    El cambio de la máquina de escribir al ordenata significó en sí la posibilidad de escribir. Del trabajo y la familia me quedaban apenas dos o tres horas diarias para las letras, de modo que corregir a máquina era prácticamente imposible. Lo que escribí antes del ordenador, sigue en su sitio, condenado al perpetuo ostracismo de la caja de folios vacía. Lo que he escrito después de él vive conmigo, duerme conmigo, ama conmigo, en forma de mi pequeño corazón portátil: una pastillita usb (1 Gb de pendrive con su hermanito gemelo “por si acaso”) que habita colgado de mi cuello. Ya no tengo miedo de que los virus me destrocen (¡qué mal recuerdo!) o que la máquina se me quede sin tinta. MI usb es mi talismán, mi guía, mi joya luminosa (mi tesoro ;p).
    La red es ahora la religión que practico. Dios es omnipresente en la red porque dios es el hombre y el hombre es mil millones de veces simultáneo en la red. Devoto feligrés, cada día vacío información a raudales, reviso el incoming de mi emules phoenix y Morph, para devorara raras series japonesas, óperas del kraus, películas de warhol, novedades musicales, miles y miles de ficheros e-book.
    Algunas noches, insomne, cambio el tarrito de los smarties y me conecto a aun chat literario para “alear” como un poseso con mis neuróticos amigos on-line sobre cosas que nunca he leído a través de mis innumerables y excéntricas máscaras. De estas conversaciones, “despego” a veces pequeños fragmetos que son me son terriblemente útiles en poesía. La aleación tiene sus suertes.

    La red p2p ha puesto a mi disposición en apenas 10 minutos un par de archivos con más de 16000 títulos e-book (me río yo ahora de los ricos herederos de bbliotecas interminables). Busco horas y horas entre libros y libros y libros hasta que a veces me pierdo y abandono. E incluso tiro de librodot para ahorrarme un dolor de ojos. Incluso el archivo secreto del vaticano es ahora mío, como si sus paredes fuese invisibles y yo un Borges virtual revolviendo hasta cansarme las n veces posibles bibliotecas de Babel.
    He compartido mis gustos con decenas de @migo@s de medio mundo, participado en foros provincianos planetarios, descubierto algún disgusto plagístico y ahora, ahoritica mismo, vosotros, admirados y ajenos a mí leéis ahora este post que escribo con un poco de dentera y un pequeño dolor de espalda.
    En trece meses me he culturizado on-line, enamorado on-line (experiencia virtual muy interesante) divorciado on-line, masturbado on-line (triste pero para un remedio...), llorado on-line, reído on line: “calmado” on-line mi angustia vital. Todo ello, por supuesto ha “reventado” mi obra. La ha transformado hasta límites que hace un año me parecerían imposibles .
    Sigo escribiendo en soledad personal, pero en muchedumbre virtual. Ahora escribo en multitudinaria soledad.


    ¿Es esto es una revolución que produce vértigo en un individuo aislado, o los cambios que la red ha producido en la vida de este polizón son en mayor o menor medida equiparables a los acaecidos en las vidas del número total de sus navegantes?
    ¿Cuál es el impacto planetario de este invento?
    ¿Es comparable a la importancia de la imprenta? En mi opinión no. La red es un nuevo estadio de la evolución humana. Es el verdadero germen de una sociedad universalmente individual. Significará la ruptura de las barreras étnicas, los etnocentrisos culturales y otras miserias varias. Significará para el hombre lo que la invención del alfabeto. Una nueva posibilidad de intercomunicación, pero esta vez, n veces con n personas posibles. Y esta vez para todos y desde todos (los conectados). Ello por supesto no está exento de problemas, pero eso es caso aparte.

    Un abrazo a todos y gracias por permitidme aprender tanto.

    Polizón.

    polizón — 05-02-2006 21:30:59

  18. Perdonad las reiteraciones y la ensalada de letras sobrantes y ausentes. Cosas de la prisa.

    polizon — 05-02-2006 21:43:57

  19. Sobre el post de Palinuro nº13: pues yo creo también que las masas somos gregarias, sí, y que por eso mismo es igualmente fácil y posible reconducirnos tanto hacia la baja como hacia la alta calidad (por otra parte, conste que yo no intento reconducir a nadie a ningún lado, creo que la gente se salva sola y no necesita 7ºs de caballería). Es más, cuando a alguien medianamente informado y civilizado le enseñas un producto (de la materia que sea) nuevo, sugerente y bien hecho, no tarda en maravillarse, dado que si algo somos los seres humanos, al mismo tiempo que holgazanes, es curiosos por naturaleza cuando la necesidad nos aprieta. Hay mucha gente cansada de las mismas novelas (y de la misma poesía ya no digamos: a tal punto que ésta se ha tornado inexistente para la sociedad), gente que si no leen otra cosa es porque no está a su alcance o porque, directamente, ese producto nuevo aún no existe. Somos los escritores quienes escribimos, no los lectores, quienes están, literalmente, a verlas venir. De nosotros depende. Si el mercado editorial y una adecuada publicidad nos acompañaran, otro gallo cantaría. Creo que fue Vicente en un post que habló de la cocina tecnológica de Ferrán Adriá y colindantes. Es un buen ejemplo de innovación, calidad, artisticidad y publicidad aplicada a las masas de un modo bastante correcto. Quienes antes comían fabada, ahora comen algo que no tienen ni idea qué es, de un sabor extraño, pero sugerente, y sienten cuando lo degustan que están en punta de lanza de su tiempo. Quizá todos estos argumentos puedan parecer muy simples, muy poco sociológicos y poco sesudos, pero a mi modo de ver son reales. Los escritores somos bastante desastre, holgazaneamos y no investigamos. La palabra investigación es importante. Por eso mismo, en general, me caen bastante mal los escritores en cuanto escritores, aunque sean personas encantadoras y grandes amigos.

    Después, sobre los codazos y zancadillas que se dan los escritores en su carrera por llegar a su fantasía en forma de fama, no hay que olvidar que en literatura, y sobre todo en poesía, no se gana dinero, así que sólo queda la vanidad; es la única recompensa, y eso complica aún más las cosas.

    Agustín Fernández Mallo — 05-02-2006 21:48:44

  20. Antonio López, respecto a su post nº 15, ¿podría ser más éxplícito, es decir, concretar más lo que quiere decir?

    Agustín Fernández Mallo — 05-02-2006 22:06:23

  21. "y sobre todo en poesía, no se gana dinero, así que sólo queda la vanidad; es la única recompensa, y eso complica aún más las cosas."
    Ese es el mayor problema de la poesía (a mi juicio) Agustín. No hay posibilidad de que el púvblico elija porque no hay público. Los lectores de poesía son mayoritariamente poetas o aspirantes a.
    La única renta a la que puede acceder un poeta es al "reconocimiento" o a un premiete "ciudad de" al año (muchos si vas de jurado). Teniendo en cuenta quienes son los responsables de otorgar ambas coronitas de laurel (los mismos, que cambian de puesto con respecto a la coronita), así nos va como nos va.

    polizón — 05-02-2006 22:15:19

  22. Totalmente de acuerdo contigo, Polizón.
    Has tocado el buque más corrupto de cuantos navegan por las pastosamente nocilleras aguas de la literatura: los premios.

    Agustín Fernández Mallo — 05-02-2006 22:32:06

  23. Si pudieramos hundir ese buque a base de posts... Pero bueno, al menos ser percebes afeándole la quilla.

    polizón — 05-02-2006 23:24:58

  24. Estimado Antonio López, si su contribución va a consistir en una perenne destrucción, sin aportar nada al debate (a ninguno de los debates abiertos en esta página), a lo mejor no ha comprendido usted el sentido de la misma y debería abandonarnos, sin acritud alguna por nuestra parte, ni por la suya. Saludos.

    vicente luis mora — 06-02-2006 08:58:38

  25. Vicente, mi enhorabuena por mantener tan vivo este foro! (es que somos amigos, je je)

    Estoy bastante de acuerdo con que las nuevas tecnologías de la información y, sobre todo, internet, no sólo han cambiado de forma radical nuestro modo de leer y escribir, sino nuestra manera de ver el mundo. No podría escribir sin un ordenador y, cada vez más, sin estar simultáneamente conectado a internet. En un libro sobre la educación de los nuevos estudiantes que llegan googlizados a las universidades, he leído que la diferencia entre esta última generación (los que hoy tienen 18-20 años) y las anteriores es que, para ellos, internet ya no es una tecnología, sino que, simplemente, es una parte esencial de la realidad. Lo bueno de ser un tecnófilo empedernido es precisamente que las tecnologías en seguida dejan de serlo...
    Otro ejemplo relacionado con la pedagogía: recientemente participé en unos seminarios acerca de la educación en la complejidad. Curiosamente, muchos de los asistentes (pedagogos y profesores) se planteaban la cuestión de cómo "crear complejidad" en las aulas, como si la complejidad fuese un método y no una característica ("la" característica) de la realidad y, cada vez más, de nuestros modos contemporáneos de percibirla. La complejidad no se crea, ya está ahí: con la complejidad se experimenta.
    Es cierto, Vicente, que no sabemos casi nada. Quizás la parte esencial del entrenamiento de un científico consista en aprender sustituír, en lo posible, la angustia por la curiosidad. Por eso, y para centrarme un poco en el tema, me gusta defender la idea de la "experimentalidad" en la literatura. Lo que yo entiendo por literatura experimental es bastante parecido a lo que es para mí la ciencia experimental, que también practico: Observar, acumular la información disponible, establecer hipótesis e intentar contrastarlas. Creo que uno de los aspectos que nos distancian (al menos un poco) del postmodernismo académico y nos aproximan, en cambio, al modernismo de autores como Joyce, Roussell o Kafka, es el reconocimiento de que la razón técnica es una parte ineludible de la estética y, por lo tanto, el papel de la literatura no es oponerse a ella o producir "alternativas" artísticas a la globalización, el mercado o los medios electrónicos, sino sumergirse el el caos vital y descriptivo al que nos ha lanzado la aceptación de la tecnología y experimentar con todo ello. Desde mi punto de vista, el postmodernismo académico (del que excluyo a los grandes experimentadores como Pynchon, Gaddis, Gass, etc..) resulta hoy demasiado nostálgico o demasiado simplificador.
    Continuará...

    Germán — 06-02-2006 18:32:05

  26. Gracias, Germán, sabía que era necesario que te pasases por aquí. Tomo al pie de la letra el "continuará...": y que no tarde.
    Saludos.

    vicente luis mora — 06-02-2006 18:37:20

  27. Bueno, muchas de las cosas de las que habla Vicente en este foro (incorporación del discurso científico, sincronicidades, el concepto jungniano -¿me estoy inventando este adjetivo? me refiero a Jung- se está haciendo ya en la llamada "estética cuántica". ¿Qué opinión te merece, por ejemplo, el trabajo de Gregorio Morales?

    mario cuenca — 06-02-2006 21:01:08

  28. Querido Mario, creo que Gregorio Morales se ha pasado últimamente por esta página, pero lamento decir que no conozco su obra. Buscando en el ISBN, veo que está publicada por editoriales de poca distribución, y a Córdoba a veces no llegan ni las mejor distribuidas... Siento no poder responderte. Un saludo.

    vicente luis mora — 06-02-2006 21:20:09

  29. Rectifico, Mario, no es Gregorio Morales, sino un Sergio Morales, quien acudió al post sobre Melchor López. Lamento la confusión.

    vicente luis mora — 06-02-2006 21:45:07

  30. Germán lo ha clavado. Me refería precisamente a eso: internet y windows han dejado de ser una herramienta, son parte de la realidad; modelos de nuestro pensamiento, de nuestras asociaciones mentales, responsables de la disminución de nuestra capacidad memotécnica....A eso me refería con pensar, escribir o comunicarse "en ventanas", con "inmediatez", "fragmentariamente". Cuando se traducen a escritura, no son técnicas, son el mundo. Escribir así es hacerlo desde el realismo. Lo otro es anti-natural. Cuando les digo a mis alumnos que escriban un poema, me hablan de atardeceres, prados y corazones, no aparece tecnología ni del siglo XIX. Cuando hablo con lectores de Dan Brown, destacan que los atrapa en su linealidad y que los sorprende con sus referencias culturales. La linealidad y las referencias románticas forman parte del horizonte de expectativas de todo lector, incluso del siglo XXI. Incluso el que está acostumbrado a mirar teleseries con cierto grado de complejidad argumental, con elipsis atrevidas, con flash-backs, etc. Buena parte de la literatura ignora la complejidad del mundo. Hemos perdido el carro. Cualquier persona con una carrera disfruta de Picasso y de Warhol y de Miquel Barceló, pero no puede con Piglia o con Xingjian o con el último Goytisolo. Eso me preocupa. Y me interesa. El haber ignorado lo visual y lo tecnológico es una de las causas. El considerarlo como una herramienta y no como una razón de ser es otra, en consecuencia. Germán, me interesa ese libro sobre alumnos googlelizados, ¿me puedes dar la referencia?. El otro día leí un artículo muy bueno de Umberto Eco sobre el tema (en www.lanacion.com.ar).Decía que los trabajos académicos del futuro podrían consistir en buscar en internet x páginas web equivocadas y demostrar por qué. Girar la tortilla. De eso se trata. Dar un giro copernicano. Creo...

    Jordi C. — 06-02-2006 21:57:46

  31. Cuelgo el enlace a la página de Gregorio MOrales para los interesados. Por cierto, es curioso lo que dice Jordi, porque también morales defiende que lo suyo es, en realidad, realismo, sólo que el realimo que exige la cultura cuántica. Salud.
    http://www.terra.es/personal2/gmv00000/

    Mario — 06-02-2006 22:05:34

  32. Respondiendo al amigo Mario sobre el trabajo de Gregorio Morales y la denominada Cultura Cuántica: por lo visto y leído en su página web ( que es bastante): La obra poética, sin comentarios... El discurso teórico, un encadenamiento de lugares comunes mecánico-cuánticos sacados de contexto que, francamente, parecen más que nada las mesiánicas formulaciones de una secta bastante ingenua. Hay millones de libros y de gente que se ha dado a esa bebida con idénticos resultados. Como metáfora no es ni simpática porque desde los años 60 está muy vista, y como discurso con pretensiones de establecer una espisteme "poético científica", es sencillamente falsa, y pasto de ingenuas almas Aún así, como metáfora, aunque muy evidente y simple, tiene un pase, ahora bien, cuando te lo tomas en serio, como ellos, esa metáfora poético-cuántica desciende directamente a "pensamiento mágico". ¡Por favor, amigos, seamos un poco serios!

    Agustín Fernández Mallo — 06-02-2006 23:32:28

  33. Hola Jordi. Habría que referirse a la industria del entretenimiento y sus relaciones con las distintas manifestaciones artísticas. La pintura es poco comparable a la literatura por su facilidad de percepción y reproducción: la música me parece un ejemplo mucho más aplicable, y ahí puede verse el futuro que, me temo, le espera a la literatura. Me gustaría saber a cuántos de tus alumnos, cuando piensan en "música culta" se les ocurre algo más actual que, por ejemplo, Stravinski. Sin embargo, en el seno de las tendencias musicales más populares del siglo XX como el rock, el jazz o la música electrónica se han dado y se siguen dando genuínos experimentos musicales que aglutinan seguidores "de culto" y que actúan muchas veces como "puente" hacia experimentos más complejos. Yo creo que con la literatura pasará algo similar, y que los medios electrónicos van a colaborar mucho en tal proceso.
    El libro del que hablaba puede descargarse en http://www.educause.edu/educatingthenetgen

    Germán — 06-02-2006 23:40:32

  34. Querido Mario, lo que he visto en esa página no me ha gustado mucho; será que es tarde y estoy cansado. O no. Pero si quieres un acercamiento más que serio al pensamieno junguiano aplicado a la poesía, échale un vistazo al imprescindible ensayo de Eduardo García, "Una poética del límite" (Pre-Textos, 2005), del que próximamente hablaremos aquí. Ahí sí que se habla del inconsciente y de la psique en relación con la conciencia simbólica con un poco de criterio. Saludos.

    vicente luis mora — 06-02-2006 23:51:34

  35. Veo que el Cervantes de París organiza una mesa redonda en donde nada menos que Juan Goytisolo y Julián Ríos presentan la alternativa a la narrativa española oficial, y allí están el autor de Proust Fiction, Cantavella, Fernández Porta, Vilas, Sierra, y Ferré...

    Cervantes de París — 07-02-2006 14:14:26

  36. Entiendo que sea más ajustada la comparación con la música, pero sigo sin entender que la gente se desplace, pague, etc., por ver arte que no entiende, pero que le gusta; aunque, pensándolo bien, tiene que ver con el consumo del turismo, en cuyo circuito no está lo literario... Hablando de música, ¿alguien ha leído "El concierto del no-mundo" (creo que se titula así), de Puerta; tiene estructura musical, según he leído... También en eso, por cierto, es más válida que nunca la maestría de Cortázar, según estoy redescubriendo gracias a las Obras Completas que está publicando Círculo de Lectores...

    Jordi C. — 07-02-2006 14:24:56

  37. Cuando hablaba de las similitudes entre la música y la literatura contemporánea no me refería a las interesantes influencias recíprocas que existen entre ambas (un asunto que, por otra parte, también merecería la pena tratar), sino a las "vidas paralelas" de ambas disciplinas en el mercado contemporáneo. En el caso de la literatura, y sobre todo de la narrativa, siempre ha de tenerse en cuenta que su "disfrute" (ya no digo "comprensión", que es un asunto bastante más peliagudo) exige realizar un esfuerzo mucho mayor y más continuado que el de las artes audiovisuales. Este esfuerzo, asociado al placer en lugar de al entretenimiento, es algo que pocos parecen -o admiten- estar dispuestos a dispuestos a hacer en un mundo de satisfacciones instantáneas. Recuerdo que Eloy Fernández Porta me decía en una ocasión que algún alumno suyo se ufanaba de no dedicar más de una hora a ningún producto cultural, lo que, evidentemente, descarta la mayor parte de la literatura. Aunque podamos pensar que se trata de un hecho aislado o simplemente una provocación, lo cierto es que refleja uno de los síntomas más graves del mercado contemporáneo, que es la necesidad de comunicar el contenido de un producto de la forma más sencilla e inmediata posible. Ante tal situación nos quedan, a mi entender, dos caminos posibles, ambos, en mi opinión, perfectamente legítimos (y, por otra parte, bastante parecidos a lo que se ha hecho siempre). El primero es decidir que nos importa un bledo el impacto de nuestra obra, que, al fin y al cabo, la literatura innovadora o experimental siempre ha sido minoritaria y, pese a ello, posee una tradición de muy largo alcance y es previsible que continúe. El segundo, y éste era un poco el sentido de mi comparación con la música pop de culto, es el preconizado por los autores avant-pop y desarrollado con maestría por Danielewski en "House of Leaves": Crear una obra "mutante" capaz de encajar en los circuítos de culto (ignorando los mass media y la crítica tradicional que son cada vez menos relevantes) y, a la vez, bombardear a gusto el concepto establecido de novela y abrir múltiples caminos de cara al futuro. Una forma de hacer ésto es apoyándose en las convenciones de determinados géneros populares (sí, también Cervantes lo hizo primero, y hasta Góngora), lo que quizás sea el motivo de que, desde hace unas cuantas décadas, casi todas las novelas verdaderamente innovadoras que han tenido éxito, aún relativo, rozan por algún sitio con el terror (House of Leaves), la ciencia ficción (La broma infinita), la pornografía (The adventures of Lucky Pierre, casi todas las de Vollmann), la aventura histórica (Mason & Dixon) etc... Mientras que otras del mismo nivel que no son tan "temáticamente clasificables" (Frog, de Stephen Dixon; The Tunnel, de William Gass, o cualquiera de las de Sorrentino) apenas son conocidas fuera de los círculos académicos.
    Es posible que la aproximación a la música, las artes visuales (ahí también está Danielewski) y otras estrategias "transgénicas" produzcan efectos semejantes (comentadas en este foro y muy recientes, además de "Proust fiction" podemos tener en cuenta "Cero absoluto" de Fernández o "La fiesta del asno" de Ferré).

    Otro de los problemas que no dejan de afectar al mercado literario y, en última instancia, a lo que se escribe, es la idea de un "target" predeterminado compuesto por "los lectores", una especie, nos advierten, en vías de extinción, que es la única a quien parecemos poder dirigirnos. ¡Si la Coca-Cola se hubiera hecho para los bebedores de Coca-Cola, les iría de fábula! Yo propongo que comencemos a escribir para lo no lectores, que, si no me engaño, son muchos más y hasta puede que, teniendo en cuenta que se pasan horas en internet, o jugando con la ps2 o realizando otras actividades que requieren un cierto esfuerzo y hasta considerables actividades cognitivas, no les produzca alergia dedicarle unas cuantas horas a una novela...

    Germán — 07-02-2006 19:53:43

  38. Corrijo: "Concierto de no Mundo", de A.G. Porta

    Jordi C. — 07-02-2006 20:00:11

  39. Supongo que se trata de escribir, a secas, en la convicción de la validez del proyecto propio, y no de escribir "para lectores cultos", para "lectores de best-seller", o para "no lectores". Sin embargo, en lo que a la mera sociología literaria respecta, quizá estemos ante el inicio de un doble fenómeno. Quizá. Por un lado: Hace unas semanas, en EP3, salió un amplio reportaje sobre Javier Calvo, como escritor y como cuñado de. Ayer, se publicó una reseña de "Proust Fiction". Si un suplemento de tendencias se fija en la nueva narrativa, esto puede crear una tensión con el silencio o con la atención del otro discurso, simultáneo, el del suplemento cultural. No me refiero a la publicidad de escritores de Alfaguara que se perpetra en la revista dominical, sino de una posible nueva sociología de la nueva literatura española, capaz de ser "cool", como lo son los de la Next Generation al otro lado del charco. Capaz de generar lectores, que lean libros de relatos como siguen a ciertos grupos de indie-pop o como ven todas las películas de Lars von Trier. Por el€ otro lado:
    y siguiendo lejos de la literatura: ¿no sería posible la descarga de textos relativamente breves en tu ordenador, mp3 o móvil? ¿Supondría eso una revalorización o reconfiguración del microrrelato, el microensayo, el artículo literario, el relato por entregas o el poema? ¿Por qué va a tardar mucho más en llegar a ese formato la literatura que el resto de artes?

    Jordi C. — 11-02-2006 11:19:38

  40. Es interesante lo que dices, Jordi, y además es cierto. Habría que oponer algo a esa intolerable promoción de Antena 3 por la cual, si envías "poema" al 343, te mandan un adefesio cursiloide por 50 céntimos. Pensemos algo: ¿no pagaríamos esos 50 céntimos por un parágrafo de Gamoneda, por un aforismo de Jordi Doce, por una anotación breve sobre estética de Félix Duque, por un microcuento inédito de José María Merino o por un adelanto del próximo libro de Hugo Mújica o de Eduardo Milán? Yo sí lo haría, desde luego. A lo mejor todo es ponerse...

    vicente luis mora — 11-02-2006 11:41:51

  41. Sí que es una buena idea, y no creo que se muy difícil ni muy caro ponerla en práctica. Supongo que el fracaso de las primeras editoriales españolas de libros electrónicos (no sé si recordáis el proyecto de novalibro.com, que albergaba, entre otras cosas, la revista "encubierta" que dirigía Josan Hatero) ha frenado el entusiasmo inicial de este tipo de iniciativas. De todos modos, me parece mucho más factible empezar con el tipo de textos breves que proponéis, quizás escritos específicamente para su distribución por medios electrónicos, antes que con novelas o libros más extensos. Sería interesante proponérselo a alguna de las nuevas editoriales independientes, porque me parece un recurso a su medida y con enormes posibilidades de expansión.
    ¿Se os ha ocurrido la posibilidad de crear una newsletter mensual en la que podrían incluírse reseñas, comentarios y textos breves de ficción? Es muy fácil de hacer y, con el tiempo, puede llegar a muchísimos lectores.

    Jordi, me parece muy acertada tu impresión acerca de la incipiente "coolificación" de la nueva narrativa española. No es de extrañar que sean los suplementos de tendencias los que se ocupen de sacar a la luz este fenómeno, porque los suplementos culturales se han aislado a sí mismos en una idea de la "cultura" que es dificilmente compatible con el mundo en el que vivimos. El suplemento cultural español actual es un engendro híbrido de mala revista literaria y tabloide que sólo sobrevive por el interés de los garndes grupos mediático-literarios, pero creo que vamos hacia un modelo más europeo en el que las revistas de tendencias dediquen más espacio a la literatura (ya quisieran los suplementos españoles el nivel de crítica que aparece, por ejemplo, en el Vogue italiano, por no hablar del papel de revistas de culto como Purple). Por otra parte, también creo que, con el tiempo, las revistas impresas acabarán por convertirse en una especie de guías para referir a los lectores a sitios más participativos, dinámicos y con posibilidades ilimitadas de expansión como éste...

    Germán — 11-02-2006 13:42:58

  42. Querido Germán, tus opiniones son más que razonables. Respecto a lo del newsletter, los de la revista Casa Tomada lo vienen haciendo, aunque la calidad de las colaboraciones es muy heterogénea y faltaría un "espíritu". Dentro de poco (no quiero adelantar nada sin permiso de la persona que lo coordina) va a aparecer un blog colectivo de crítica, así que parece que la cosa se mueve y que escritores y críticos se dan cuenta de que, en efecto, los suplementos literarios están quedando muy desfasados respecto no sólo de la nueva literatura, cuyos vetustos críticos son ya incapaces de asimilar (salvo rarísimas excepciones), sino de la propia demanda cultural de los lectores, interesados ya en otros modelos de comunicación, como bien apuntas. Si los giros de las tendencias van hacia donde tú apuntas, o hacia otro sitio, lo sabremos pronto; lo que es indudable es que están alcanzando, desde hace tiempo, la velocidad de escape.

    vicente luis mora — 11-02-2006 13:56:56

  43. Vicente, ¿ conoces la obra de luis goytisolo? ¿ Qué opinión te merece? Leí hace poco Diario de 360º y me pareció una novela muy original, insólita en el panorama narrativo castellano.

    quizá — 11-02-2006 14:55:22

  44. No voy a aportar nada interesante a lo que decís, sólo quiero resaltar que lo que dice Jordi, y que el resto parece que suscribís, sobre hacer más "cool" el fenómeno literario me parece no sólo muy acertado, sino casi imprescindible por dos motivos, 1) por su estricta supervivencia y su pleno impacto en la sociedad tecno-desarrollada en la que vivimos, y 2) contrariamente a lo que piensan muchos nostálgicos, para incrementar la calidad tanto de la crítica como de los productos vertidos: no puede darse crédito alguno a un crítico que intenta hacer una reseña de, ya que estamos, Proust Fiction, sin que su "horizonte de sucesos" haya ido más allá de Galdós. Especímenes así hay a montón.
    Yo también leí la reseña (que no alcanzaba a ser una crítica) de Proust Fiction en EP3, cosa que me alegró un montón, primero por Robert, y segundo porque nos beneficia a todos. De hecho, hace unos meses, tanteando un poco el terreno para la futura promoción de mi novela Nocilla Dream, que saldrá en el otoño, entré en contacto con ellos para ver si estaban interesados en reseñar novelas que se salieran de la literatura arquetípica, y los vi muy receptivos; pero se verá. De cualquier manera, el hecho de que haya salido la de Robert es un paso importante. Por otra parte, la calidad de ese suplemento desde que cambió de Tentaciones a EP3, a mi modo de ver, a bajado mucho. (Por cierto, también había un reportaje sobre el cojonudo grupo Belle & Sebastian no menos cojonudo).

    Una segunda cosa para Vicente sobre el Newsletter13 de Casatomada: como fundador y codirector de la revista hasta hace poco, aunque ya me haya desligado de ella me gustaría decir que, precisamente ese espíritu común que tú echas en falta yo no lo veo tanto; si bien es cierto que falta un hilo aglutinante. Lo que habíamos intentado, precisamente es mezclar la reseña de libros con la de arte contemporáneo, alta cocina o perfumes de última generación, por decir algo. Y creo que en cierta manera se consiguió.

    Agustín Fernández Mallo — 11-02-2006 17:26:32

  45. A lo mejor ese el problema, Agustín: que quizá no debió haberse conseguido...

    vicente luis mora — 11-02-2006 17:49:43

  46. Newsletter13 es un ejemplo de buena iniciativa, y lo de mezclar la reseña de libros con las de otros aspectos de la cultura contemporánea me parece adecuado, pero creo que, dentro de ese mismo formato, se podrían hacer cosas un poco más arriesgadas. Mi idea es ayudar a descubrir cosas que son más difíciles de descubrir por otros medios o plantear reflexiones innovadoras. Por ejemplo, la lista de los mejores libros del 2004 según N13 es:

    Lo mejor del año, segun 13 newsletter
    Libros (orden alfabético)
    · chesterton g.k. "la taberna errante", acuarela libros
    · dino buzzati. "secreto del bosque viejo", ed gadir
    · javier martin. "morir en agosto", ed candaya
    · roberto bolaño. "2666", anagrama
    · w.g. sebald . "del natural", anagrama

    Se trata simplemente de una opinión personal, pero la veo demasiado "suplemento cultural".

    Querido Agustín, creo que no hemos coincidido antes pero, por lo que he leído en algunas entrevistas tu "Proyecto Nocilla" me parece extraordinariamente interesante.

    Germán — 11-02-2006 18:43:46

  47. Germán, qué correcto eres. Yo esa lista la veo simple y llanamente un disparate.

    vicente luis mora — 11-02-2006 18:53:06

  48. Amigos, no es que tenga ahora yo que defender a los de Newsletter 13, pero creo preciso puntualizar una cosa:
    1)no he visto en esa página digital llamada N13 en ningún momento apreciación alguna a las "mejores novelas del año". Sencillamente, la gente escribe en Newsletter lo que le ha gustado o lo que le apetece, sin pretensión de ser un lugar donde se listan las mejores cosas del año. Yo he reseñado ahí cosas que me parecían simpáticas, como una exposición sobre el plástico, o un grifo de cocina que vertía en forma de fuente. La mayoría de los libros que salen en Newsletter13 yo no los he leído ( de hecho, de la lista que pone Germán no he leído ninguno, ni por ahora está en mis planes). Sin embargo sí he reseñado alguna poesía que me ha llamado la atención, y en ningún momento he dicho que es el mejor libro del año, ni se me ocurre, dado que mi ignorancia es muy superior a mis conocimientos. Sólo son (yo antes también) un grupo de gente que reseña lo que les apetece, sin sacralizar ni denostar. Sólo eso. No los juzguéis con bajo un sistema de referencia que no es el que ellos pretender tener.

    Agustín Fernández Mallo — 11-02-2006 20:41:04

  49. A cada cual lo suyo, la idea de lo "cool" literario es de Eloy, yo sólo me limitaba a señalar que hay indicios de que está ocurriendo. No sé si será bueno o malo, pero es... Y sobre lo demás, hace poco Arcadi Espada insinuaba que dentro de poco te descargarías en tu ordenador o teléfono el primer capítulo de un libro gratis, y sólo si te había gustado te comprarías el libro-objeto-lectura completa, después.A mi juicio, falta gente en las editoriales que estén pensando en todo eso con un poco de lo que se denomina "visión de futuro".

    Jordi C. — 12-02-2006 10:53:25

  50. Agustín, no era mi intención criticar a N13 que, como decía, me parece una iniciativa muy interesante, sino ponerla como ejemplo de un método que debería ser más utilizado. La lista de libros venía a cuento para señalar que el espacio de "crítica literaria" que propongo no está siendo ya ocupado por otras newsletters y, por lo tanto, estaría bien considerar ponerse a ello.
    Coincido plenamente con Jordi en que las editoriales españolas, al menos la gran mayoría, no se enteran de lo que está pasando. Hace ya tiempo que es posible descargar y leer "capítulos de muestra" en numerosas editoriales norteamericanas y en Amazon.com, y yo mismo he comprado varios libros (aunque en formato tradicional) después de haber leído alguna muestra online. Afortunadamente, en el caso de Proust fiction, la editorial Poliedro ofrece la descarga gratuíta de uno de los relatos, pero como no he visto que lo haga con otros libros, supongo que es por iniciativa del autor.

    Germán — 13-02-2006 14:36:04

  51. FERIA DE TECNOLOGÍAS LITERARIAS
    Cuando esta semana aparecían multitud de noticias sobre la feria de telefonía móvil que se ha realizado en Barcelona, reflexionaba sobre las diferentes utilidades que se iban presentando como novedades tecnológicas. Todas ellas hacían hincapié en la conectividad, la continuidad entre diferentes aparatos y/o ramas de la comunicación. El móvil como televisión, como ordenador, como mando a distancia, como plataforma de juegos, etc. La multifuncionalidad como principal valor. Pensaba, viendo a los ejecutivos y periodistas como niños con sus juguetes nuevos, en las posibles aplicaciones artísticas, humanísticas, literarias, educacionales de todos estos avances técnicos. Y las tienen. Y se me ocurrió que el festival Kosmópolis de este año, al que acudimos varios de los que sostenemos este debate sobre medios, fue en realidad la primera Feria de Tecnología Literaria que se ha celebrado en este país. No en el sentido de exponer alguna, sino de intentar presentar todas las actuales, incluidas las innovaciones que sólo utilizan los medios tradicionales (papel y tinta). Creo que este tipo de muestras y festivales son de gran utilidad. Este año no se celebrará en Córdoba el tradicional Mapa literario que venimos organizando desde 2003, que volverá el año que viene; en su lugar se está preparando un Festival, de ámbito europeo y de nuevas tendencias, que reunirá en Córdoba, del 15 al 30 de septiembre a muchos creadores y participantes de toda la Unión Europea, en varias ramas: literatura, artes plásticas, arte digital y diseño electrónico, cómic, cine, guión cinematográfico, y todos los etcéteras interartísticos que imaginarse pueda. Insistiremos en las potencialidades artísticas de las nuevas tecnologías y, dentro de la sección de que me encargo, se llevará a cabo el primer taller de creación de blogs literarios y periodísticos, con la participación de Arcadi Espada, Íñigo García Ureta, el creador de Bitacoras.com y alguna sorpresa más por confirmar. Este tipo de iniciativas van configurando una nueva red de redes de técnicas creadoras, donde se consiguen dos objetivos claros: primero, el mapeado o cartografía de las posibilidades existentes hasta ahora, lo que permite conocer y asimilar las creaciones de otros; segundo, la posibilidad de aprendizaje de estas tecnologías por quienes no las conocen, o no dominan todos sus recursos. Desde hace dos años, en el Mapa literario hacíamos un concurso de poesía vía SMS, con un máximo de 160 caracteres. Creo que se están dando pasos muy importantes en este sentido en los últimos tiempos (y me alegra, por cierto, que Andalucía y Córdoba, por una vez, no sólo no se hayan quedado atrás sino que, en algunos aspectos, vayan por delante de otras muchas regiones y ciudades). Pero son sólo pasitos. El camino está abierto, y necesitamos apoyo y pasos de todos, si queremos llegar a algo. La utilización inteligente de las nuevas tecnologías en Literatura pasa, como primer y más claro presupuesto, por su conocimiento y difusión. Cada uno desde sus espacios y posibilidades, en cada región, debiera hacer lo mismo. Lo mismo de aquí a unos años nos encontramos, si el esfuerzo es de todos y sostenido en el tiempo, con España a la cabeza de la investigación de medios de expresión literarios de Europa, si no del mundo. Eso sí: luego habrá que utilizarlos bien... pero ésa, ya sabéis, es otra historia.

    vicente luis mora — 17-02-2006 11:00:04

  52. Querido Vicente,
    El proyecto que tenéis organizado en Córdoba es muy interesante, y me gustaría a animar al mayor número de escritores (y lectores) a participar en él. Como discutíamos en Kosmópolis (creo que aciertas al llamarlo feria de tecnología literaria), una de las características del arte contemporáneo es la universalidad de los instrumentos y los soportes: el hecho de que un pintor, un artista plástico y un músico, por ejemplo, utilicen las mismas herramientas (el ordenador) para realizar sus creaciones, y que el soporte de sus obras sea el mismo en todos los casos (secuencias de bits). Este es un fenómeno completamente nuevo, que cambia por completo el concepto tradicional de arte, la división clásica entre las artes y las teorías acerca de la percepción artística (sobre éste tema, te recomiendo el libro de Mark Hansen "New Philosophy for New Media").
    Con todo, al hablar de literatura, deberíamos distinguir dos efectos distintos causados por la expansión en el uso de las tecnologías digitales. En primer lugar, las nuevas posibilidades de escritura electrónica, hipertextos, el uso de Macromedia Flash etc, que de por sí ya dan lugar a obras híbridas en las que se mezclan la "literatura" con diseño gráfico y creaciones audiovisuales. Tu propia web o la de Miriam Reyes, así como el trabajo de Esther Xargay que vimos en Kosmópolis son buen ejemplo de ello, pero en esto estamos muy por detrás, en calidad técnica y difusión, de los países anglosajones a pesar de que en los últimos años han aparecido aquí excelentes programadores.
    Otro efecto es la posibilidad de difundir "textos tradicionales" a través de medios electrónicos, como este blog, mi web o los poemas sms.
    Si bien ambos fenómenos son de extraordinario interés, el segundo es mucho más sencillo y accesible, por lo que creo que un festival como el de Córdoba es una excelente ocasión para poner en contacto, no sólo a artistas de diferentes disciplinas que comparten medios de creación y difusión, sino que convendría invitar a "coders", artistas de la programación, que nos puedan enseñar a sacar el máximo partido de este medio cibernético común.

    Germán — 17-02-2006 13:21:48

  53. Esa última, la de invitar a técnicos, es una de las ideas que tenemos. Cuando todo esté preparado, lo difundiremos convenientemente. Saludos.

    vicente luis mora — 17-02-2006 13:31:10

  54. ¿Otra posible sugerencia?
    Invitad a Miltos Manetas (www.manetas.com)

    Germán — 17-02-2006 14:02:29


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