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Pista nº 5
Puestos al habla con Escargot, uno de los personajes masacrados por Robert Juan-Cantavella en Proust Fiction, fue tan amable de responder a unas breves preguntas sobre el libro.
1. Señor Escargot, ¿es usted un alter ego como Elizabeth Costello para
Coetzee, pero en cabrón?
No. Ése que firma los libros en que aparezco es en realidad mi
pseudónimo, lo que pasa es que yo le dejo pensar lo contrario, lo cual, según parece, le complace. Lo de cabrón, si te parece, me lo dices en la calle.
2. Usted aparece en varios textos de Robert Juan-Cantavella. ¿Es cierto
que también se ha colado en la novela que está escribiendo?
No. Veo que no estás demasiado informado, pero no importa, supongo que no es algo que te preocupe demasiado. Lo cierto es que ha sido él, otra vez, quien me ha pedido por favor (puedes creerme si te digo que lo hizo llorando, en una muestra de patetismo que, por otra parte, se trasluce en su escritura) que me pase por su novelucha. El tema es que no tiene ni idea de escribir. Y yo, que soy un flojo, siempre me dejo convencer porque me da pena. Si no fuese por mi intervención, sus libros serían todavía más gilipollas de lo que son. Lo cierto es que soy el único punto de calidad en sus textos. La novelucha de la que hablas es todavía peor que su novela Otro y su libro de relatos Proust Fiction.
3. ¿Qué puede decirnos de Robert Juan-Cantavella? ¿Por qué es tan raro
escribiendo? ¿Lo hace para molestar? ¿Se aburre con la literatura
española actual? ¿Era así de chico o es que el mundo, las drogas y las mujeres le han convertido en lo que es?
No. No aciertas ni una. Aunque tu última sugerencia pueda tener algo
que ver con la vida equivocada de este pobre diablo, lo cierto es que es un mediocre, no hay más. Me consta que sus referentes literarios son gente como Rosa Regás y Juan José Millás. Eso es lo que a él le gustaría escribir. Pero no se aclara, no sabe cómo hacerlo, aunque lo intenta. Si no llega a las cotas, por otro lado tan elevadas, de la literatura española actual, no es por aburrimiento, discurso estético o diferencias estilísticas. Es porque de donde no hay, nada se puede sacar. No quiere molestar a nadie. Y mucho menos lo consigue. Eso a lo que tú le llamas "raro" no es más que una manifiesta incapacidad para manejarse con los protocolos más básicos de la escritura literaria.
4. Proust Fiction, el libro que usted ha invadido como una plaga, es un libro con numerosos estratos narrativos, y varias fórmulas de
renovación estilística. ¿Cree acabado -o agonizante- el modelo lineal,
decimonónico, de literatura narrativa?
Vicente, Vicente. A ver si nos aplicamos un poco. ¿Qué te acabo de
decir? El tipo este no tiene ni idea de qué quiere decir eso de estratos
narrativos, ya te lo he dicho. Puedes llamarlo renovación, como lo son los balbuceos de un niño respecto a las composiciones vocales contemporáneas. Haz el favor de pensarte un poco mejor la próxima pregunta, porque no estoy aquí para perder el tiempo.
5. En el libro se aprecian multitud de influencias (Cortázar, D. F.
Wallace, Hunter S. Thompson, Proust) y referencias (cine, publicidad,
televisión, literatura juvenil ñoña) que a veces son contradictorias, opuestas. ¿Cree que Robert Juan-Cantavella se ha planteado su unión como un desafío, o más bien que ha perdido definitivamente la conciencia? ¿Definiría el libro como posmoderno?
Por fin aciertas en algo, aunque no sea más que parcialmente. El tipo
está ido, no ha perdido la conciencia porque para eso habría de haberla
tenido en algún momento. Es un incapaz al que no le costaría decirte, si le preguntases a él, que el libro es posmoderno, califragilístico o
incluso tempestuoso. Cualquier cosa con más de dos sílabas. Pero lo cierto es que el libro no es más que un adefesio, un error que se prolonga durante casi doscientas páginas, una cochambre. Y eso de mezclar a diestro y siniestro tanto referentes como lenguajes es porque no se acaba de aclarar a digerirlos, y se limita a reproducirlos, sin orden ni concierto.
6. ¿Cree que el libro puede ser bien recibido por la crítica actual?
¿Qué opina de la crítica actual?
Eso es algo que depende muy mucho del estado de ánimo ese día de La
Crítica Actual. Es decir, si La Crítica Actual se levanta bien y ha dormido
tranquila, nada puede hacernos pensar que fuese a recibirlo mal, a no
ser que nos pusiésemos suspicaces, Vicente. Por el contrario, si La Crítica Actual duerme con dificultad, se levanta demasiado pronto, o se da cuenta de que le han cortado el gas, es menos probable que se produjese esa buena acogida. Coincidirás conmigo en que nadie podría culparla por comportarse de tal modo, teniendo en cuenta que La Crítica Actual ha estudiado en las mejores escuelas.
7. Puede añadir algo, si quiere, pero no se ponga estupendo. Y cierre
al salir.
Se me ocurre que en lugar de un blog literario deberías montar una
charcutería, o hacerte monitor de ski. Tengo un primo que es monitor de
ski, si quieres te paso su teléfono.