Materiales para explicar Proust Fiction
Ante la dificultad de explicar qué sea Proust Fiction, el último libro de Robert Juan-Cantavella (Poliedro, 2005), un informante anónimo nos está enviando algunas pistas, que iremos colgando.
Pista nº 4
Las palabras que uso
fueron trajes usados por millones de bocas
o de manos escribas; por tanto mi discurso
es la sombra de un plagio que imita la oquedad.
Dolan Mor, El plagio de Bosternag; Betania, Madrid, 2004
Pista nº 3
"Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o la biblioteca. El sonido venía impreciso sordo (...) Me tiré contra la puerta antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el cerrojo para más seguridad.
Fui a la cocina, calenté la pavita y, cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:
-Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado la parte del fondo".
Julio Cortázar, "Casa tomada"
Pista nº 1:
Juan Erasmo 'Mochi' asegura que 'Miliki' le ha plagiado la idea de 'Las tablas de multiplicar'
Yahoo, 25 de enero de 2006, 21h31
MADRID (EUROPA PRESS)
Los periodistas pudieron entrevistar ayer a Juan Erasmo 'Mochi', quien celebró su cumpleaños rodeado de numerosos amigos y encantado de poder seguir disfrutando de sus seres queridos. (…)
Por otro lado, el artista aseguró que su mejor regalo de cumpleaños había sido las pruebas de su próximo disco. Además, desveló el problema que ha tenido con 'Las tablas de multiplicar': "Le envié esas tablas a 'Miliki' para que las cantara él. Yo cedí los derechos de esas tablas a UNICEF, pero su contestación ha sido sacarlas por su cuenta con otra música. No me ha plagiado la mía pero ha utilizado la idea que yo le di. Me siento triste. Pensé que era la persona ideal para hacerlo, pero quería que lo hubiera echo conmigo". En este sentido, 'Mochi' comentó que sus abogados están estudiando la posibilidad de ponerle una demanda, ya que, según afirmó, 'Miliki' ha plagiado también la idea de la campaña de comunión: "Ha copiado el sistema, la broma y el comentario que yo le hice a su hija María y a su hija Rita. Yo les dije que escribí las tablas porque mis hijas habían sufrido mucho aprendiéndolas. Esto lo ha repetido él pero con su nieto. Yo he grabado las mías con Silvia Tortosa. Que cada uno se lleve lo que se merezca", concluyó.
Pista nº 2
De www.eldebat.com
Hacia un cánon alternativo (IV): Proust Fiction
Jordi Carrión
Para empezar, una cita: “Algunos de ellos –los escritores– están dotados de un mecanismo cerebral activo y de agudeza de expresión, pero no pueden moverse de su lugar por la sola razón de que se sumergieron en una problemática heredada, ya caduca. Es lo que precisamente les ocurre a los espíritus aparentemente modernos. Siempre buscan la victoria en el marco de un mismo jueguito. Lo que habría que hacer sería darle una patada al tablero y destruir el juego. Plantear nuevos problemas... he ahí el mejor método para resolver los antiguos.”. Pertenece al “Diario Argentino” de Witold Gombrowicz. La traigo a colación a causa de la llegada del libro de relatos “Proust Fiction” (Editorial Poliedro) a nuestras librerías.
Conozco bien el cerebro de su autor, Robert Juan-Cantavella. Se me revela sobre todo de madrugada, después de varias cervezas, en el calabozo donde vive, en pleno Eixample de Barcelona. Su cerebro es gris, como todos, arrugado, como todos, retorcido, como la mayoría. Pero desordenado. Su novia dice que es paranoico. Yo digo que es brillantemente caótico. Gracias a eso ha podido darle una patada al tablero donde jugaban sus neuronas en la adolescencia y ha destruido el juego de la literatura española. El jueguito, que dice Gombrowicz.
Si miras un libro de texto, la literatura española se divide en etapas. Hay cierta progresión. Bécquer influyó en Unamuno; Unamuno en Juan Ramón; Juan Ramón en Guillén; etc. La literatura se acaba en los que, como Umbral, son discípulos de Cela. Los raros, como Juan Goytisolo o Julián Ríos, que en verdad son clásicos vivos, aparecen como representantes de una línea experimental; o congelados en sus obras de los años sesenta y setenta. La literatura española funciona así, la pobre, como un juego del parchís en que una ficha avanza lentamente, se come a otra, es a su vez comida. Linealmente: el principio llevará al final. Según esa lógica perversa, el testigo de la tradición experimental lo habría tomado Vila-Matas y sus epígonos metatextuales. El problema es que Vila-Matas no tiene nada que ver con Goytisolo. El problema es que seguramente La saga de los Marx sea una novela más (post-post-moderna) que El mal de Montano. Pero bueno, no importa, lo que importa es que para la crítica española esa linealidad de la literatura española acaba con Vila-Matas.
Y ahora llega Proust Fiction. En sintonía con otros libros contemporáneos de los que se comienza a hablar (fenómeno progresivo), se trata de lo que hay después de Ríos, Goytisolo y Vila-Matas. Una literatura que no se entiende sin la idea de “collage Word” (corta y pega); sin el uso y abuso (inteligentes) de Internet; sin el background de los que hemos bebido simultáneamente (la boca saturada de pajitas) de la tele, el cine, el cómic, la música pop, las artes plásticas, la literatura, la informática, la publicidad…; sin la España de la Transición y de la Post-Transición: su celebración de la mentira, su valoración de la promiscuidad, su fracaso educativo, sus oxímoros (“cultura del pelotazo”, etc.). Sin una fe –pese a todo– ciega en la Literatura. No lo olviden: “Proust Fiction”. Va a dar mucho de que hablar.