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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

25-01-2006 13:29:45

Doncel: poesía mutante, por fin

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

Diego Doncel
En ningún paraíso; Visor, 2005



Podemos decir que el año 2005 ha sido un año ciertamente milagroso en el mundo poético español. Han aparecido –en otro lugar lo hemos dicho– varios libros de una calidad extraordinaria, a manos de Julieta Valero, Agustín Fernández Mallo o Mariano Peyrou. Jordi Doce ha abierto territorios nuevos para el pensamiento poético en su indefinible Hormigas blancas. Pero además, se ha publicado, ya casi cerrado el año, un poemario que, además, abre o puede inaugurar una nueva era para la poesía española. No hay exageración en esto que digo. Porque si todos los poemarios citados suponían un ahondamiento expresivo en la obra de sus autores, En ningún paraíso puede abrir una puerta para encontrar, sobre todo en los poetas más jóvenes, caminos por donde seguir transitando. Estaba por hacer una pequeña revolución: la entronización en nuestra lírica de caminos de escritura –no necesariamente poética– que venían gestándose, desde hace tiempo, en otras literaturas, especialmente la norteamericana. Toda una concepción, muy avanzada en lo estructural, lo semántico y aun lo ético (en cuanto perspectiva sociológica crítica), del mundo contemporáneo, de la sociedad globalizada, estaba ausente de nuestras letras en lo poético (no así, como venimos viendo en este blog, de lo narrativo). Si hemos hablado, en cierta prosa contemporánea, y a partir de una definición de Rodrigo Fresán, de narrativa mutante, podemos hablar sin contemplaciones de una poesía mutante para referirnos, hasta ahora, a un solo libro: En ningún paraíso, de Diego Doncel.

Todas las revoluciones sustentadas en la originalidad (lo hemos dicho hasta el aburrimiento, sobre la frase de Ortega –¿o era d’Ors? – de que la originalidad es la vuelta al origen) tienen un condicionamiento previo, y es no perder de vista la mejor tradición de la lengua en que se escriben. La poesía de Doncel, desde El único umbral y a través de Una sombra que pasa, viene a inscribirse en una línea que, partiendo de los místicos españoles (aunque quebrando su paso, secularizando) y pasando por Juan Ramón, cierto Cernuda y cierto Valente, es afín a la línea de la poesía metafísica en lengua inglesa. Esto había convertido a Doncel en el mejor exponente, sobre todo con Una sombra que pasa, de la poesía de indagación expresiva, en su línea meditativa, de la poesía que hace poco era joven. Dicho de otra forma, Doncel era el alumno aventajado o el heredero de la poesía de los cincuenta, en los noventa. Esto le convertía, si nos paramos a pensarlo, en el mejor colocado para prever el siguiente paso. Pero ni siquiera quienes estábamos más convencidos de que sería él quien lo daría, pudimos nunca imaginar la magnitud del empeño, y su asombroso resultado. Doncel le ha quitado treinta años de encima a la poesía española, haciéndola contemporánea de lo que, ahora mismo, está haciendo la literatura más avanzada de los Estados Unidos, a través de los los díscolos herederos (narrativos y poéticos) del posmodernismo de Pynchon o DeLillo. En ningún paraíso tiene una actualidad absoluta, en todos los aspectos: es un poemario de y sobre nuestro tiempo, donde los métodos técnicos (y esto, al cabo, es lo importante) están basados en la propia realidad. Esto es: no tomados de la misma, sino destilados, trasvasados al terreno de lo lírico y debidamente ajustados a unos parámetros de poesía de alta calidad. Buscar en este poemario rastros de “realismo sucio” es no entender nada de lo que está pasando, o de lo que ha pasado: no es lo mismo Carver que Coover, ni Bukowski que Palahniuk. No es una cuestión de mejores o peores escritores (a mí me gustan todos), sino de estrategias narrativas o líricas muy diferentes. La exposición que puedan hacer los poemas de Carver o de Bukowski no supone la homologación de los medios expresivos de los sistemas de comunicación de masas, ni la recepción de su lenguaje: es una descripción naturalista de nuevos medios. El poema “El televisor de Jane” (o Jean, según versiones) de Carver sólo coloca un televisor encendido en medio de una escena costumbrista. La novela de Kosinski Being there, donde un hombre sale a la calle con el mando a distancia, intentando cambiar la realidad pulsando los botones, supone una incorporación psíquica, estructural y literaria del imaginario audiovisual. Pues así de brutal es la distancia (técnica, repito, no de calidad, donde habría que operar según casos y autores) entre los poemas de realismo sucio y los de Diego Doncel. Por su evolución inesperada respecto de los códigos poéticos del resto de congéneres, en principo dotados de su mismo material genético-lírico, creo pertinente la etiqueta de poesía mutante, pues se ha producido un salto evolutivo no sujeto a mesuras mendelianas.

Sin embargo, tampoco podemos hacer pensar al lector que este salto cualitativo sobre la poesía de su época es un salto en el vacío. Hay todavía, en estos poemas, residuos de la mirada antigua, como quizá no podía ser menos. Del mismo modo que D. F. Wallace o George Saunders hacen una literatura evolucionada pero reconocible como deudora de una literatura anterior, tampoco podía Doncel –quizá no lo quisiera– crear una nueva línea ex nihilo. En parte, él mismo lo reconoce cuando en un poema dice: “soy el dealer de la basura metafísica” (p. 16), lo que implica un distanciamiento, sí, pero también una asunción de materiales de trabajo (1). Detrás de las referencias a los neones y a las “constelaciones acrílicas” de la imagosfera reluctante, sigue habiendo un personaje baudeleriano que busca analogías, un buscador órfico de símbolos que expliquen el secreto hermetismo del universo, o lo reflejen. Ese “pasado” simbolista de Doncel está ahí, ahora volveremos sobre el tema, pero hay una elevación o, si quieren, una sublimación. Veámoslo en estos versos, que a mi juicio están entre los más poderosos de la lírica en castellano de los últimos lustros:

Las explosiones del motor, el ruido
con que el alquitrán succiona los neumáticos,
el roce de la chapa y de los plásticos,
me hacen pensar en las explosiones
de hidrógeno y de helio allá arriba,
en el movimiento de la materia celeste,
en la energía de la luz cruzando el espacio.

Ese “salto” conceptual, que eleva la anécdota material, concreta –y rabiosamente contemporánea, el trayecto de un conductor suicida– a un entorno simbólico que aúna lo cósmico y la agonía existencial, el sonido con el sentido y el microcosmos humano con la música de esferas (música entendida ahora, genialmente, como “explosiones de hidrógeno”, en las antípodas de la concepción neopitagórica de un Fray Luis de León, por ejemplo), es sólo trasunto del hondo salto –cuántico– que este poemario da sobre la poesía castellana actual. Para Doncel, el orden cósmico no es más que un desorden; la expansión del universo una forma de la entropía y la colocación del hombre en un planeta incluido en una galaxia de tercera división, un azar puro donde la existencia de un ser superior o de una Inteligencia ordenadora sólo puede ser considerada bajo la especie de broma pesada (cf. p. 21). Doncel participa de ese aforismo de Manuel Moyano que citábamos hace poco, por el cual “la naturaleza es hostil a la vida”, siendo el sistema estelar la prueba inmejorable de ello; de ahí la nueva forma, desesperanzada y cínica, del carpe diem: “ama al mundo, me digo, porque es todo / lo que tienes” (p. 18). Disfruta lo hay a tu alcance, no porque dure poco, sino porque ni siquiera sabemos qué suma de azares cósmicos lo han permitido. Que la visión sea desoladora no significa que, por la agudeza de su exposición, no pueda conmovernos y no podamos alegrarnos de la misma.


Situación en la obra de Doncel

No queremos ser repetitivos, pero la evolución siempre implica un estadío previo, una realidad a quo sobre la que se opera. Y en este sentido, En ningún paraíso no deja de ser un paso más en la obra poética de Doncel. Así, es obvia la relación con Una sombra que pasa. Observemos el verso con el que se abre el libro, que casi podía ser una poética de la entera lírica del autor: “¿Este tarado, que soy yo, es un hombre o la sombra de un hombre?”. Hay tres elementos: la visión externa del uno mismo, la visión desesperanzada (simbolizada en la “sombra”, que hay que entender en un sentido más junguiano que pindárico o plotiniano, y que aparece en casi todos los poemas), y la concepción dramatúrgica del poema, ya que desde un primer momento se nos anuncia un lugar compuesto por tres “personae”, en el sentido griego (máscara + personaje escénico) de la palabra: el sujeto elocutorio del poema (que no es Doncel), el yo contemplado en tercera persona, al que se señala con el “dedo” del poema (que tampoco es Doncel) y el espectador-lector, a quién se le comunica el mensaje. El sujeto elocutorio cede varias veces, a lo largo del poema, la palabra a ese “sujeto tarado”, que no es otro que el sujeto contemporáneo, un “yo sociológico” (según la aguda acuñación de Cilleruelo) que retrata a un ciudadano medio alienado por el trabajo y la huida instantánea a los simulacros del cine, la televisión, la informática, los videojuegos y demás paraísos artificiales de la sociedad de la información. Este sujeto toma la palabra con guiones al principio del verso, utilizándose por tanto, recursos formalmente narrativos, pero sin salirse de un parámetro teatral originario:

(…) Y me da una risa amarga
esta máscara que paseo por Lower East Side
(…)
siento cómo dentro de mí despiertan
voces o almas que me hablan
como un teatro de sombras.
Soy el escenario y la niebla
que ellas han creado.

(“El hongo de Psylocibina”)

Espectador irónico de mí mismo
nunca me conocí porque siempre dudé de que existiera.
Y alguien ajeno a mí representaba esa dulce mentira de visitar
el mundo

(“Nadie”)

El resultado es un poema espacial, donde medios poéticos, dramáticos y narrativos se ponen al servicio de unos personajes alucinados, degradados en su vacío, y desesperanzados, ajenos a cualquier tipo de trascendencia. Y, en esto último, es donde se relaciona En ningún paraíso con El único umbral. La negación de esa trascendencia, que en El único umbral se hacía a partir de la deconstrucción del aparato (poético e intelectual) de la tradición mística española, se hace ahora mediante una indagación psico-sociológica de gran calado.


La niebla luminosa: el yo fosforescente

Los cuerpos en descomposición de algunos animales emiten fosforescencias. El sujeto que plantea En ningún paraíso hace bueno el título de Edgar Rice Burroughs, La niebla luminosa, y se convierte en un gas, no necesariamente noble, que destella por su corrupción; uno de esos fuegos fatuos, que aparecen en algunos cementerios y advierten de un cadáver debajo. Habría que examinar, algún día, esa curiosa difusión del uso del símbolo de la niebla en la poesía española reciente (Brines, Ferris, Benítez Reyes, Maillard, Mújica, José Luis Amaro, J. R. Ripoll, Amalia Bautista, Díaz de Castro, José Mateos), que adopta muchos registros y mitemas; en el caso de Doncel me atrevo a sugerir un origen (o una reminiscencia unamuniana), debido a la ironía con que se trata al “personaje” principal, que recuerda la perspectiva de Unamuno con el Augusto Pérez que protagoniza Niebla (1907). Observemos: Augusto, según la novela o nivola, "no era un caminante, sino un paseante de la vida", y sostiene que "el que viaja mucho va huyendo de cada lugar que deja y no buscando cada lugar a que llega". Y ahora, leamos a Doncel:

Me miro y aún no me reconozco,
y penas veo la niebla
labrando la duda de quién soy.
No sé si empiezo a ser o ya he muerto.

El personaje de Doncel es un flaneur automatizado, alienado, diseccionado por el psicoanálisis, aturdido por las drogas, un “Nadie” (título de uno de los poemas) que camina obnubilado por las luces de su tiempo, que “siente cómo la alta tecnología del dolor / berrea en las praderas de la conciencia / los misereres de su propia infelicidad” (p. 20), y que pasea su máscara “por Lower East Side / bajo nubes rosadas de apariencia televisiva y los pájaros eléctricos de la publicidad”, reflejo de un nosotros que “vamos caminando sin saber nunca si por un sueño o por una verdad” (p. 43), testigo de un amor que es una repetición de los códigos estandarizados de la pornografía (p. 23). Un sujeto que se va desasiendo de lo abstracto y de lo humano hasta acabar convertido, en el último poema, en un jocoso asno nietzscheano, que reflexiona sobre el absurdo del mundo, cubierto de polvo, como aquel que encontrase Zarathustra. Y se puede seguir estableciendo paralelismos con Unamuno. Dice Augusto Pérez: "Muchas veces se me ha ocurrido pensar que yo no soy". Y Doncel, en otra cascada de versos memorables, alarga:

Yo no soy yo, soy aquél: el extranjero
que sólo existe para el olfato de los perros.
Ese que sabe que ningún dios nunca ha podido
susurrarle una palabra de consuelo,
dioses que miraban desde lejos alucinados
por sus propias farmacologías celestes
y que cambiaban de canal
cuando se aburrían.

Esto no demuestra ninguna influencia de Unamuno en Doncel, sino dos cosas: primera, la absoluta actualidad de Unamuno, un autor asombroso cuya oceánica escritura oscureció, en parte, unos méritos que aún no se le han reconocido; segunda, el diálogo de Doncel con nuestra mejor tradición meditativa (Unamuno era buen conocedor de la poesía metafísica inglesa y de los místicos españoles), y la actualización de ese diálogo, ya que 98 años después de la publicación de Niebla los resortes para explicar la perplejidad, la vacuidad del ser humano y la incomprensión de su destino en el mundo son parecidos, pero Doncel elimina la metaliteratura de Unamuno (que no entendía su lugar en la trama de su obra), sustituyéndola por la cosmología: su neblinoso personaje no entiende su lugar en un cosmos abandonado por los dioses; su reluctancia fosforescente es un espejo de los soles en explosión, de las auroras boreales o del “maquillaje barato de las nubes” (p. 17). En ningún paraíso es, desde el título, la crónica de la expulsión, no del edén, sino de la idea misma de edén, de la posibilidad de pertenecer a algo sagrado y definitivamente salvífico, un testimonio de paciente desesperanza, una narración de la Caída, pero no de la potestad divina, sino de la caída de nosotros mismos, de la altura de nuestras esperanzas, de nuestro antiguo yo, liquidado, atomizado en mil pedazos, tras el desencantamiento weberiano del mundo. Y, por esos motivos, a los que hay que añadir el pasmoso dominio de la técnica, los deslumbrantes hallazgos puntuales que contiene, el enraizamiento decidido en la mejor parte de nuestra tradición lírica, así como por su condición de umbral y por el esfuerzo hecho para ajustar nuestra poesía a proyectos contemporáneos y a la realidad perceptible del mundo, creemos que En ningún paraíso está destinado a marcar, por sí mismo, una época de la poesía española, que con él entra, por fin, en el siglo XXI.


Notas
(1) Cada vez que aparece en el poemario la palabra “metafísica” aparece unida a “basura”. Cf. los poemas “Aún tengo realidad” (“al borde de esos estanques con basuras / en el fondo, como náufragos de alguna metafísica”), o “Nadie” (“Como alguien que (…) se ha buscado / en lo otro, pero lo otro no era nada: / sólo ese horizonte de bolsas de basura en los márgenenes de / todos los caminos / abiertos en mi corazón, y establecimientos alternativos / para la curación de cualquier cansancio y de cualquier / metafísica”).

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Comentarios

  1. Pues don Vicente me ofende, lo que a mí me reprocha se lo admite -e incluso elogia- a Doncel. Lo que en mí es rastro tardorromántico en Doncel es un asumir la tradición. ¡Qué injusto!

    Baudrillard — 25-01-2006 17:33:48

  2. Bueno no sé mucho más que vosotros, lo que digo: una antología al más alto nivel. Tal vez, al final, no sea ese el título. Preguntad por ahí a ver si nos enteramos.

    Juan Janés — 25-01-2006 18:57:40

  3. Querido Baudrillard, ¿de verdad necesita que le explique la diferencia entre la poesía de Doncel y su artefacto? Lo tomo como una broma suya. Saludos.

    vicente luis mora — 25-01-2006 19:11:55

  4. El corrector de textos me ha jugado una mala pasada, y había corregido "nivela" donde debía poner "nivola", evidentemente. Ya está arreglado (gracias, Eduardo). Saludos.

    vicente luis mora — 25-01-2006 19:21:28

  5. Pregunta compleja: la "poesía postmoderna" (y en general, lo postmoderno) ¿es un tránsito o "está aquí para quedarse?

    Mario Cuenca — 25-01-2006 20:22:47

  6. No sólo no está para quedarse, sino que creo que comenzamos a pisar otra cosa. Es la consecuencia de que la posmodernidad haya sido epidérmica y discontinua en España (lo que no quiere decir que haya sido inexistente, of course). Saludos, Mario.

    vicente luis mora — 25-01-2006 20:33:17

  7. Pues habrá que leerse también este libro (y los otros que citas). La verdad es que me alivia un poco que digas que este 2005 ha sido "milagroso", porque ya pensaba que me había perdido grandísimas cosas en estos años que he pasado prácticamente sin leer novedades poéticas. Como ya dije, volví con "Construcción" y con "Joan Fontaine Odisea", así como con otro algo más antiguo, "El día que dejé de leer El País". Pero si la cosa empieza a moverse, está bien que me pille de nuevo como espectador. Me recuerda a lo que me pasó con el ciclismo. Me aficioné en 1990, porque de pronto me hice fan de Pello Ruiz Cabestany... El tipo no me dio ninguna alegría, pero un año después ya llegó Indurain.

    Atleta — 25-01-2006 22:25:15

  8. Sí, pero estarás de acuerdo conmigo en que el poeta era Pantani...

    vicente luis mora — 25-01-2006 22:46:52

  9. "Me recuerda a lo que me pasó con el ciclismo. Me aficioné en 1990, porque de pronto me hice fan de Pello Ruiz Cabestany... El tipo no me dio ninguna alegría, pero un año después ya llegó Indurain": un verso propio del mejor Sr. Chinarro. Me rompo de la risa contigo.

    El poeta Pantani..., idem. Cojonudo.

    Yo aún estoy pillado en el Equipo-A.

    Sobre Doncel. Lo cierto es que a la luz de las consideraciones de Vicente, tengo mucho interés en leerlo. Yo sólo le conozco "Una sombra que pasa", libro que no es que me gustara ni me dejara de gustar, es que lo compré pero pasó inadvertido por mis manos. La verdad es que no me dijo gran cosa y me pareció excesivamente narrativo y naturalista, dos características que, en general, no me agradan. Cosas como:

    Igual que caen los días así sobre la tierra
    está cayendo la angustia sobre mi corazón.
    Y llenos de vejez quedan los campos,
    y la vida solitaria y oscura
    como esas nubes muertas que atraviesan
    el cielo y a las que el tiempo va llenando
    de polvo y de sombras esta tarde de otoño.

    Ciertamente los extractos que pone Vicente de este nuevo libro son para mí mucho más sugerentes. A ver.

    Agustín Fernández Mallo — 25-01-2006 23:49:48

  10. "Me recuerda a lo que me pasó con el ciclismo. Me aficioné en 1990, porque de pronto me hice fan de Pello Ruiz Cabestany... El tipo no me dio ninguna alegría, pero un año después ya llegó Indurain": un verso propio del mejor Sr. Chinarro. Me rompo de la risa contigo.

    El poeta Pantani..., idem. Cojonudo.

    Yo aún estoy pillado en el Equipo-A.

    Sobre Doncel. Lo cierto es que a la luz de las consideraciones de Vicente, tengo mucho interés en leerlo. Yo sólo le conozco "Una sombra que pasa", libro que no es que me gustara ni me dejara de gustar, es que lo compré pero pasó inadvertido por mis manos. La verdad es que no me dijo gran cosa y me pareció excesivamente narrativo y naturalista, dos características que, en general, no me agradan. Cosas como:

    Igual que caen los días así sobre la tierra
    está cayendo la angustia sobre mi corazón.
    Y llenos de vejez quedan los campos,
    y la vida solitaria y oscura
    como esas nubes muertas que atraviesan
    el cielo y a las que el tiempo va llenando
    de polvo y de sombras esta tarde de otoño.

    Ciertamente los extractos que pone Vicente de este nuevo libro son para mí mucho más sugerentes. A ver.

    Agustín Fernández Mallo — 25-01-2006 23:50:53

  11. Nada de bromas. Ahí va esto:

    Dedicado a Juan Janés
    con esperanza de ser admitido en su antología

    Al otro lado
    cruje la huella
    de cifras arrojadas
    sobre cifras.

    Es todo el magma del mundo
    vertido en una ciencia
    que tiembla en una ecuación.

    Puedes abrirla,
    saborear su luz tensándose
    como un tiempo nuevo para ti,
    un tiempo en ti.

    Baudrillard — 26-01-2006 00:02:08

  12. Pantani, desde luego: además, muy moderno con sus paraísos artificiales. Mi afición por Pello fue algo completamente gratuito y sin compensaciones, como el que se aficiona al Atlético de Madrid. Mientras pedaleaba desganado en su última Vuelta, un periodista le pregunta: "Pello, ¿es cierto que te vas a retirar este año?". Respuesta de Pello: "En realidad, ya me retiré el año pasado".

    Atleta — 26-01-2006 00:35:53

  13. Por cierto, el Sr. Chinarro da una conferencia mañana en Málaga: está hecho todo un intelectual. ¿Cuál es tu disco y/o canciones favoritas, Agustín? Yo he escuchado dos después de tu recomendación: "El fuego amigo" y "El ventrílocuo de sí mismo", y me encantaron.

    Atleta — 26-01-2006 00:39:00

  14. Y ya puestos, una propuesta para Vicente, por si le apetece: ¿podrías hacer una lista de cinco (o quizá diez) libros de poesía española imprescindibles de estos últimos años? Digamos de 1995 a 2004, ambos inclusive.

    Atleta — 26-01-2006 00:42:39

  15. Atleta, me encantaría ver esa conferencia de Chinarro. En su caso, surrealista es poco. Sobre los discos: esos dos que tú dices, que son los dos últimos, son para mí los peores. Te recomiendo, por orden cronológico: "no sé qué no sé cuantos" (o también de esa época: "el porqué de mis peinados") de la siguiente época, sin duda, y en otra onda mucho más íntimo-dadaísta, "La primera ópera envasada al vacío" y el Ep "La tapia del perejil". Y de su última época, "Cobre cuanto antes".

    Agustín Fernández Mallo — 26-01-2006 01:38:28

  16. Ah, pues buscaré esos. Sugerentes títulos, y también sugerente lo de "íntimo-dadaísta". Me recuerda la frase que se le escapó una vez a un amigo y que podría ser otro título de Chinarro: "Mi epatante mundo interior". Gracias!

    Atleta — 26-01-2006 02:47:31

  17. Querido Baudrillard, haz lo que todos los demás: escribe un libro, edítalo en un sello de ámbito nacional y de cierto prestigio, y entonces comentaremos tus poemas.
    Querido Atleta, para hacer eso tan simple (una lista con 10 libros imprescindibles entre 1995 y 2005) necesito hasta verano. Recuérdamelo entonces, no es tan fácil como parece. ¿Puede ser de 100, en vez de diez? Saludos.

    vicente luis mora — 26-01-2006 08:27:04

  18. Atleta, sólo una cosa más que se olvidó(me hago viejo o tonto): un disco fundamental que fue calificado por la revista Rockdelux como el mejor Ep del año 2000, "La pena Máxima", que contiene las cuatro joyas: Cero en Gimnasia, La Noche del Almax, Un Trebol de tres K, y ¡Hip, hip, Hurra!

    Agustín Fernández Mallo — 26-01-2006 10:43:56

  19. Me parece que te olvidas de un libro importante que también ha salido en estos días: "Resurrección" de Manuel Vilas, también en Visor. Lo acabo de leer, y está francamente bien. Ahora me leeré el de Doncel.

    José — 26-01-2006 11:19:43

  20. Como siempre, el post es muy sugerente, y llama la atención a algo de necesaria revisión (en principio, la propuesta de Doncel). Me permitiré retomar algunas líneas ya mencionadas: -¿2005, año milagroso?Yo creo que sí, pero no por los autores. Más allá de lo obvio (la conmovedora soledad del creador, la lucha contra los elementos, etc.), me parece que la nota la han dado ciertos editores, que han empezado a escuchar voces o han sentido el retumbar de los tambores. Pero también estoy seguro de que existen más libros en el limbo, y otros están extraviados en editoriales con distribución menor. Los editores han empezado, ¿y los medios? -Me gusta el término "Tardorrománticismo", que ha sido aplicado por Harold Bloom tanto a Ashbery como a Cernuda. Y que, de alguna forma, también es justo, creo yo, para ciertos autores del realismo sucio. Pese a las mutaciones, es la vocación humanista que, como decía el anuncio de un desodorante, nunca nos abandona. Porque, sensibilidades clásicas o románticas trascienden los programas o las definiciones de los movimientos artísticos, que siempre han sido plurales: Seurat es clásico, Van Gogh no. -Asociar originalidad y origen es una lectura, interesante, pero fundamentalmente conservadora, eurocéntrica. Lezama armó un tinglado impresionante alrededor de eso, lo que hace que su sensibilidad sea más clásica que romántica (clasicismo formal, romanticismo imaginativo). En todo caso, una negación de la vanguardia.
    -Creo que Vicente acierta cuando habla de integrar "espontáneamente" determinadas imágenes o discursos contemporáneos. En ese caso, un libro como "Las afueras" de García Casado" o "The Dream Police" de Dennis Cooper (traducido al español por Jesús Llorente, en el que se relata la alienación juvenil, el mundo de los chaperos y una escena de fist fucking, con cierta conciencia de estar brindando espectáculo, pero no ausencia de rebeldía), también son posmo.
    -No está nada mal eso de seguir la huella modernista en Doncel. Yo la encuentro un poco en la versificación, y hasta alguna referencia a Rubén Darío. Por no decir que lo de la conciencia de crear un personaje viene claramente desde lejos, por lo menos desde Antonio Machado, pasando por Cernuda, Gil de Biedma, y de allí a los propios poetas de la experiencia.

    Y para terminar: me gusta el experimento del Atleta. Y lo de Pantani me pone melancólico.

    Martín Rodríguez-Gaona — 26-01-2006 11:24:27

  21. Querido José, estoy esperando el libro de Vilas, que supongo que estará a punto de llegar, y que tengo unas enormes ganas de leer, como te imaginarás si has leído el post a él dedicado. Cuando llegue y lo lea, colgaré algo. Saludos.

    vicente luis mora — 26-01-2006 11:25:50

  22. Querido Martín, de acuerdo en mucho, salvo en dos cosas: lo del origen y la originalidad no es una "negación de la vanguardia", sino todo lo contrario: las mejores vanguardias parten, todas, de una tradición anterior, si bien muy destilada y de líneas tradicionales que no eran las más seguidas en su momento. Lo puedo argumentar caso por caso, desde la literatura de Bretón hasta la pintura de Picasso, pasando por el dadaísmo. Lo conservador es pensar lo contrario. Y lo del "personaje" es más complicado que esa línea que tiendes, y admite muchas (y contradictorias) variaciones. Y estos dos argumentos que expongo, en realidad tienen un mismo origen: Ducasse/Lautréamont. Él es esa tradición que está tras las vanguardias, y es el primer creador de un personaje, antes que Larbaud y que Pessoa y que Machado y que... Por cierto: tienes mucha razón en el indispensable papel de los editores, a eso me refería, precisamente, en mi entrevista para El Cultural. Saludos.

    vicente luis mora — 26-01-2006 11:32:49

  23. habéis escuchado a Úrsula? Sr. B. me gusta su poema ,lo incluiré en mi antología

    karbaj — 26-01-2006 11:34:16

  24. Hay otro libro que me ha interesado, al menos críticamente: "cantar de ciego" de Vicente Gallego, también en Visor. Parece que en Visor están pasando muchas cosas últimamente.
    Coincido en el interés por el último libro de Fernández Mallo, que descubrí gracias a esta web. Y me ha interesado grandemente.
    Menos me ha interesado la propuesta de Julieta Valero, cuyo libro tiende a la imprecisión, quizá por su juventud.

    José — 26-01-2006 11:34:28

  25. y santos a la deriva de v.g.?

    Craven — 26-01-2006 11:41:03

  26. Yo también estoy de acuerdo contigo, Vicente, en este diálogo simplemente asumo la función de hacer énfasis en las otras posibilidades que el discurso propone. Lo de negación de la vanguardia se refiere a sus postulados más ambiciosos que, como sabemos, no son sólo artísticos. En el caso de Lezama está claro el toque conservador está en el catolicismo del grupo Orígenes, que es bastante importante para Valente.

    Lo de una vanguardia adánica es algo que sólo emplean las caricaturas que establecen la publicidad y los poetas más conservadores (y/o listillos)en sus críticas para exigir empatía con un público desinformado. A veces, como gesto íntimo, también son tolerables: le escuché a Gonzalo Rojas una anécdota sobre Huidobro. Hace muchas lunas, cuando el Cervantes era adolescente, padecía al piruetero fundador en una larga invectiva contra los clásicos. Rojas, que ya apuntaba, le dijo que él no sabía, pero que Virgilo le parecía inobjetable. Huidobro defendía a Apollinaire (que, dicho sea de paso, escribía a veces con métrica). Virgilio, Apollinaire, Virgilio, Apollinaire, y así se pasaban el rato, los muy mapuches. Viendo el maestro que el discípulo no cedía, se apartó. Y en su huída estratégica, el autor de Altazor empezó en voz alta:"Sicelides Musae, paulo majora canamus/ Non omnes arbusta juvant, humilesque myricae".

    Pero yo tengo una pregunta: ¿Es la búsqueda de trascendencia algo paralizador? Derviches aparte, el misticismo de "Joan Fontaine, Odisea" no va por allí, y eso me gusta. Pero si siempre "se nos
    chorrea el alma", ¿no estaremos condenados al "tardorromanticismo"?

    Martín Rodríguez-Gaona — 26-01-2006 12:28:55

  27. Me gustaría leer la respuesta que podría darte Jorge Riechmann a esa pregunta, por ejemplo. Pero tienes una escrita, muy bien escrita, en el libro de Eduardo García, "Una poética del límite" (Pre-Textos, 2005), del que próximamente hablaremos, y que propone una interesante redefinición de la trascendencia, dentro de lo inmanente. El alma chorrea, sí, pero en poesía prefiero que chorree el alma en sentido junguiano, más que religioso. Y, por supuesto, en absoluto estamos condenados al tardorromanticismo. Si no lo crees, lee al propio Riechmann o a Méndez Rubio, entre otros.

    vicente luis mora — 26-01-2006 12:46:46

  28. (El chorreo del alma o por una poesía del asombro) Me he acordado de algo, Martín: ¿qué tal si, en vez de una poesía tardorromántica del alma, hacemos una poesía científica, con un concepto del mundo y una episteme más actualizada a nuestros días?. A partir de esto, por ejemplo:
    "Nuestra concepción tradicional y familiar de la mente se basa en el alma: una entidad inmaterial, que entra en el óvulo fertilizado en el momento de la concepción, lee los paneles de instrumentos de los sentidos y pulsa los botones del comportamiento, y se escapa en la muerte. La neurociencia está reemplazando esa concepción con lo que Francis Crick ha llamado la hipótesis asombrosa: que todos los aspectos del pensamiento y el sentido humano son manifestaciones de la actividad fisiológica del cerebro. En otras palabras, la mente es lo que hace el cerebro, y en particular el procesamiento de la información que ése lleva a cabo. Por más asombrosa que pueda resultar la hipótesis, las pruebas en su favor son abrumadoras"; Steven Pinker, La tabla rasa, el buen salvaje y el fantasma en la máquina; Paidós, 2005, p. 12.

    En esto estamos Agustín Fernández Mallo y yo desde hace tiempo. En la narrativa, Germán Sierra (como buen neurobiólogo que es), lleva años trabajando la hipótesis asombrosa. El tiempo dirá cuál de las dos posibilidades (alma chorreante o cerebro en tensión) es mejor punto de partida estético; cualquiera que sea el juicio del Tiempo, éste reconocerá que la ciencia siempre está más cerca de él que la trascendencia.

    vicente luis mora — 26-01-2006 13:51:06

  29. Interesante, y para trabajarlo, por supuesto. Lo que no veo es lo de la Ciencia, en este instante, no sólo por los peros de Kuhn, sino porque ella ya fue una de las bases de las propuestas artísticas y literarias modernas, fuera de lo insalvable de la especialización. No estoy seguro de que Clara Janés, pese a su afición científica, sea una alternativa.

    Es decir, creo que pese a todo, nuestra sensibilidad ya está definida, cultural e historicamente. No alcanzaremos a estar condicionados por la neurobiología o la genética aplicada(¿felizmente?). Quizá, cuando eso llegue, ya no habrá literatura (o no como la entendemos). Otro sinónimo empleado para los posmodernos ha sido "neovictorianos": estoy empezando a asumirlo.

    Martín Rodríguez-Gaona — 26-01-2006 14:43:17

  30. [Al 16 de VLM] Soy consciente de la dificultad de la tarea: una lista como esa (y cualquier lista bien hecha) es el destilado alquímico de muchas horas de lectura y de valoración de las mismas. Quería ponerte del Harold Bloom de la poesía española de los últimos diez años, y además gratis... De todas formas, esa lista va emanando poco a poco de tus comentarios en este blog, y de los demás colaboradores. Iré tomando nota y seguro que para el verano ya tengo un buen esbozo (aunque espero que no llegue a los cien títulos :-)

    Atleta — 26-01-2006 16:00:17

  31. Pero la ciencia cambia, Martín; el positivismo científico del XIX, que es esa "base de las propuestas literarias modernas" ya está desfasado, y las nuevas tendencias científicas, que son las que nos abren los umbrales de perceptibilidad (y, por tanto, sensibilidad) de lo que nos rodean, apenas están aplicadas. No me has entendido, Martín: la Ciencia no es algo que una buena, que una gran literatura pueda dejar de lado, porque si el escritor no tiene una idea "clara" del mundo no puede describirlo, así de simple. Los escritores que en su momento, desde Dante a Musil, pasando por Proust o Colerigde, estaban al tanto de los avances científicos y filosóficos de su tiempo (o contribuían a crearlos, como Goethe), son los que mejor han aprehendido el mundo, y mejor han sabido transmitirlo. Eso no es discutible, me temo.

    vicente luis mora — 26-01-2006 17:07:32

  32. ¿se ha vuelto a poner el filtro? qué pena me estaban resultando simpáticos

    Baudrillard — 26-01-2006 17:55:53

  33. Pero qué clasista es usted don Vicente, si mis poemas estuvieran en libro merecerían crítica pero aquí, en el blog de usted, no.
    La poesía es bella toda ella aunque esté inédita. ¿Qué clase de crítico es usted? De los que hieren la sensibilidad de los autores. ¿No es usted mismo autor? ¿De dónde esa pulsión etiquetadora, ese afán excluyente de poetas como yo, de innegable talento? No he de abatirme.
    A ver qué les parece esto. (Por favor absténgase de opinar don Vicente pues de sobre sé que su opinión ha de ser negativa y deprimente para mí)




    Una ballena se extravía

    buscando el mar

    da en las cloacas de Londres

    Prrrrrr, prrrrrrr......

    los automóviles escalan,

    los pájaros pi 3´1416

    el plutonio revuelve

    en la basura metafísica

    Homer es hamlet

    Prrrrrrr, prrrrrrrrr, prrrrrrrrr
    Pi, pi, pi

    Nada más real que
    prrrrr, pi, 3´1416



    PD: ¿don Vicente podría usted publicarme en libro mis poemas?

    Baudrillard — 26-01-2006 18:09:47

  34. Por alusiones: Sí, pienso que la ciencia hoy va un por un camino incluso menos pragmático que otras disciplinas artísticas (yo no establezco diferencia alguna, a un nivel poético, entre las artes y las ciencias; ni siquiera, si me apuras, establezco distinción alguna entra ambas a un nivel epistemológico). Yo introduzco conceptos, e incluso metodologías científicas en mi obra porque mi formación es científica y el primer poema que recuerdo haber leído fue un desarrollo matemático de una belleza estrictamente estética; es una de mis fuentes. Yo creo que, se quiera o no, las ciencias irán metiéndose más en el mundo de la poesía porque, de hecho, son la poesía del siglo 21. La potencia metafórica que envuelve a ciertos reesultados científicos deja fuera de juego a otras ya manidas y manieristas. Pero, claro, eso debe darse de manera natural, uno no puede sentarse y decir "ahora voy a hacer un poema en el que se incluya una colisión de un protón y un kaón, y lo voy a relacionar con lo puteado que me tiene mi compañero de oficina", por ejemplo, porque entonces el experimento no cuaja, o dificilmente cuaja. El arte que no está en el pulso de su tiempo es un arte muerto. Prácticamente casi todas las artes han metido en su discuso de manera natural el discurso científico, está ahí, aunque no se note, como un background; menos la poesía publicada (casi toda), que continúa elaborándose con conceptos un tanto decimonónicos. Esa es una de mis apuestas como poeta, pero no pretendo hacerla extensible al mundo; cada uno sabrá lo que hace; la gente se salva sola o no se salva.

    Agustín Fernández Mallo — 26-01-2006 18:15:30

  35. Querido Baudrillard: ha habido varios, bastantes incluso, lectores de este blog que se han animado a enviarme sus poemas inéditos, para que les dé una opinión. Todos, por cierto, escriben mejor que usted, y todos han tenido el recato de enviármelos a mi correo electrónico. A todos les he contestado amablemente, creo, y a todos (a todos, repito), les he leído los libros. ¿Quién es injusto, quién es prepotente? ¿No lo es usted, que quiebra el protocolo de respeto (no a mí, sino al resto de participantes en el blog) y nos impone sus poemas, por narices? Sea humilde, Baudrillard, y haga lo que todos hemos hecho. Escriba. Recoja sus poemas en un libro. Envíelos a un buen editor.

    Y a ver entonces qué pasa, amigo. A ver entonces qué pasa. Saludos.

    vicente luis mora — 26-01-2006 19:40:31

  36. No creo que nadie haya dicho que se deba estar al margen de las aportaciones científicas o filosóficas (ese es uno de los errores que, me parece, todos los que aquí intervienen tienen presente), lo único que quiero recordar es que ese camino ya se recorrió, con buenos y malos resultados, como en todo. Efectivamente, ojalá pueda aparecer un Leonardo para nuestros días.

    Otra cosa: en el caso de "Joan Fontaine, Odisea": a mí me gusta la hibridez de la propuesta, desde la anécdota sentimental hasta el empleo de la performance y la cultura popular, eso, creo, le permite sortear muy dignamente los riesgos de una visión fundamentada exclusivamente en lo científico (que no es el caso).

    Supongo en que estaremos de acuerdo en que una de las riquezas -problemática sí, pero riqueza al fin y al cabo- vigentes es que todo en esta época es discutible. La filosofía, en muchos aspectos, ha sido sustituida por los estudios culturales, por ejemplo.


    Martín Rodríguez-Gaona — 26-01-2006 21:44:03

  37. A MODO DE DESPEDIDA

    Hermosos poetas tan diversos
    a sabiendas de que mis torpes versos
    no los recibisteis con besos
    cogeré la abrupta senda con mis sesos
    que me lleva al lugar del que provengo
    que no es otro que el silencio.

    Qué buen vasallo si tuviere buen señor,
    que buen vate postmoderno habría sido yo,
    pero, ah! vosotros poetas ya éditos
    y yo, desdichado vate inédito.

    Por las sendas de la palabra he de ir
    hasta el infinito místico herir
    y encontrar así mi vivir.

    No diré como Marcial:
    “Con todo, son malos estos versos.
    ¡Como si yo negase lo evidente!.
    En efecto, son malos, pero tú no los haces mejor.”
    Mi alma poética no puede guardar rencor,
    os deseo lo mejor.
    Borra si es menester todos mis posts
    Y si, alguna vez, en el linde infinito ulterior
    os da por pensar ¿quién sería
    Baudrillord?
    Pensad: Baudrillord sois vos.

    Baudrillard — 26-01-2006 23:22:28

  38. Estimado Vicente Luis Mora: Creo haber detectado cuál es el problema de su discurso crítico. Me interesan mucho sus aportaciones, por eso no quiero que mi crítica reste ni un ápice a su taelnto interpretativo, y a su pasión por conocer, que me gustan y mucho. El problema de sus visiones críticas es su "trascendentalismo apriorístico", es decir, sitúa usted los textos literarios en un nivel de importancia histórica que no queda nunca demostrada con hechos sino con sus afirmaciones personales. Esto hace que su crítica no sea veraz desde un punto de vista filológico o científico, hace que su crítica literaria carezca de "hechos" y "datos" y en sus sustitución nos dé usted sus impresiones personales que, al darlas con énfasis, parecen verdades de fe, es esa la parte menos grata de su forma de hacer crítica.
    Creo que debería tratar de "descender" en el énfasis y traer más datos postivos a sus críticas, más datos históricos, más datos de carácter seguro, cierto, pienso que sus visiones críticas ganarían.
    Padece usted idealismo personalista, y algo de cahamanismo crítico, todo eso está bien si se usan más datos, más hechos, más crítica.
    No es mi intención molestarle, sino todo lo contrario, agradecerle su esfuerzo, y le ruego que acepte mis impresiones desde donde vienen, desde el cariño y desde la admiración, pero también desde la reflexión.

    José — 27-01-2006 09:49:58

  39. Quisiera saber donde se encuentra el bar Amapola en Córdoba.

    Alberto — 27-01-2006 10:00:16

  40. para cuando una crítica del fracaso? quién se oculta tras la vanidad? el EGO o el crítico?MOra usará su filtro tardorromántico?

    el trapecista sin red — 27-01-2006 10:14:56

  41. Querido José, discrepo, como comprenderá, de su valoración, aunque la tomo en cuenta, como todo lo expuesto con respeto, para repensarla bien. De todas formas, ¿qué añaden los datos históricos en una crítica del libro de Doncel? ¿Es mejor crítica por decir que nació en tal año, o que tiene un hijo, o que vive en Cáceres? Los datos "positivos" en una crítica, entiendo que deben ser la cita de versos o textos concretos donde baso mis apreciaciones (los hay), la línea histórica de la que creo que viene su poesía (la he expuesto), etcétera. Si se refiere a que debería haber dicho que "En ningún paraíso" se compone de doce poemas largos, dispuestos a modo de cantos, no se preocupe: eso es, precisamente, lo que encontrará en la mayoría de las reseñas que aparezcan del libro. Por eso, precisamente, no lo verá en la mía. Yo intento decir aquí, dentro de mis limitaciones, lo que sospecho que los demás no van a ver, o van a observar desde diferentes parámetros. Ninguna crítica es completa, ni perfecta. Como lector debe usted (se lo recomiendo, porque yo mismo lo hago) confrontar distintas críticas de distintos recensionistas, y no quedarse con ninguna al final, sino con una opinión que provenga: 1 y principalmente, de su propia lectura de la obra; 2 y después, del mínimo denominador común razonable de los comentarios hechos a la misma, a no ser que crea que uno o varios de los críticos aciertan más que otros. Yo sé que mis reseñas no son la verdad de nada, sino sólo mis aportaciones personales. He citado mucho a Bergamín aquí, y lo seguiré haciendo: "si fuera objeto, sería objetivo. Como soy sujeto, soy subjetivo". De todas formas, no quiero hurtar el bulto ni escamotear la autocrítica. Pensaré lo que dice. Sopesaré más el énfasis a partir de ahora, aunque no creo que el entusiasmo sea malo. No crea que sus respetuosos e inteligentes "peros" caen en saco roto. Y gracias por el interés. Saludos.

    vicente luis mora — 27-01-2006 11:02:18

  42. Para Alberto: El Amapola está en la Ribera, junto al parking de Bodegas Campos.

    vicente luis mora — 27-01-2006 11:03:09


  43. ¿quién es Vicente Luis Mora que sale en el Cultural? ¿el nuevo y joven GURÚ de la crítica española? seamos serios,señores.

    A. Trapiello — 27-01-2006 11:31:52

  44. Por si acaso no es usted de verdad Andrés Trapiello (si lo es, por favor, envíeme un mail a vicenteluismora@yahoo.es), no contesto al mensaje.

    vicente luis mora — 27-01-2006 11:49:24

  45. Es una pena que se haya despedido de este diario de lecturas nuestro amigo Baudrillard y su independencia poética.Me gustaban más sus acertados juicios que sus poemas de recetario.Hasta el próximo blog.

    Juan Janés — 27-01-2006 12:25:15

  46. Quiero felicitar a Vicente y a José por el intercambio de opiniones. A mí me parece que ese es el nivel que permite que todos salgamos de este foro con algo ganado para reelaborar nuestros propios planteamientos.

    Y para Agustín: no sé si podrías explayarte un poco en eso de que hoy la ciencia "sigue caminos menos pragmáticos que otras disciplinas artísticas". Me suena a la presencia de la intuición, pero de eso apenas conozco una anécdota de Pound con respecto a que las matemáticas sólo le gustaron cuando descubrió la geometría avanzada, porque "adivinaba" por donde debían ir los trazos.

    A lo mejor esto ya lo explicaste en Lateral, pero no pude pillar ese número, y no está en la red.

    Saludos cordiales a todos, y nuevamente, felicitaciones.

    Martín Rodríguez-Gaona — 27-01-2006 12:36:26

  47. tienes que entrar en este foro para reelaborar tus propios pensamientos? que triste dependencia

    Craven — 27-01-2006 12:47:10

  48. ¿Tú ya no necesitas reelaborar y actualizar los tuyos? Qué envidia.

    vicente luis mora — 27-01-2006 12:57:43

  49. Por favor me podrías dar la dirección de tu web?Mora deja que cada palo aguante su vela.Un saludo abogado defensor

    Craven — 27-01-2006 13:04:32

  50. También te defendería a ti si te atacaran inesperadamente. Soy así de ingenuo, supongo. La pregunta sobre la web, ¿es a mí? Si es así, es www.vicenteluismora.es

    vicente luis mora — 27-01-2006 13:09:24

  51. no era un ataque sino una reflexion.quien tiene un martillo todo lo que encuentra son clavos.gracias Mora ,en el fondo eres un romántico postmoderno

    Craven — 27-01-2006 13:35:43

  52. eso dice mi novia

    vicente luis mora — 27-01-2006 13:37:17

  53. perdón, un postmoderno romántico

    Craven — 27-01-2006 13:37:35

  54. Eso también me lo dice

    vicente luis mora — 27-01-2006 13:46:52

  55. Estimado Vicente: Gracias por tus observaciones, que anoto. No me refería a datos históricos mostrencos, allí me has subestimado, como si tal autor es de Sevilla o de Salamanca, etc, o si su libro tiene tres o siete partes, me refería a la posibilidad de definir contextos fiables ya de carácter sociológico o de historia literaria, más allá de los juicios enfáticos de valor. No estaba pensando en la recensión del libro de Diego Doncel cuando he formulado mi post anterior, sino en al conjunto de tu diario de lecturas, digamos que pensaba en el imaginario general de tu forma de valorar la literatura, que, por otro lado, comparto en algunas cosas.
    Echo en falta capacidad para razonar con datos más filológicos, más concretos, más sociológicos, más permeables a la razón y menos al énfasis de la valoración iluminada, quizá sea deformación profesional no lo ignoro y allí entono mi mea culpa. Pero en fin, es una observación de lector. Gracias y saludos.

    José — 27-01-2006 14:22:15

  56. Si estás buscando a un seguidor de la Estilística, alguien que haga análisis tipo Dámaso Alonso, no me he explicado bien, porque soy casi un detractor de esos formalismos. Lo de la sociología me sorprende, puesto que suelo introducir bastantes cosas de ese tipo, pero ahondaré. E intentaré armar con más datos de todo tipo mis reseñas. Gracias sinceras por tus observaciones, y un fuerte abrazo.

    vicente luis mora — 27-01-2006 14:29:15

  57. "Romántico-postmoderno", "íntimo-dadaísta"... me estoy llevando de aquí una buena colección de trajes para ir transitando por el capitalismo tardío de la era postindustrial :-)

    Atleta — 27-01-2006 15:35:36

  58. Estoy con el tal José, es lo mismo que lo del cultural, ¿cómo puede tomarse en serio nadie a un tal que dice que guillén daba grititos afeminados y luego defiende a esos palurdos de astrud?

    Chus Visor — 27-01-2006 17:54:43

  59. Me han comentado la existencia de este blog donde alguien urde una nueva generación a expensas de llamarnos a nosotros decimonónicos.

    Juan Manuel de Prada — 27-01-2006 18:36:52

  60. Una precisión.
    A quien corresponda: hay un error en el último, post. El que defiende a esos "palurdos" de Astrud no fue Vicente Luis Mora, sino yo, y lo hice en Lateral. Jamás le he oído a Vicente defenderlos; justo al contrario.
    Por otra parte, la palabra "defender" es excesiva; se defienden solos, que ya son mayorcitos.

    Agustín Fernández Mallo — 27-01-2006 18:39:34

  61. “Ama al mundo, me digo, porque es todo / lo que tienes” son versos que quedan muy cerca de algunos de Brecht: "Fuera de este astro, pensaba yo, no hay nada/ y está tan devastado./ Es nuestro único refugio y de ello/ tiene el aspecto..." El Brecht de los veinte años (Baal, en la estela de Villon y Rimbaud) sorprendería a más de uno, ahí hay potencialidades que nuestros modernos y posmodernos no han agotado ni por asomo; por no hablar de Heiner Müller. (Por cierto, se aproximan las jornadas de homenaje a HM: 13 al 24 de febrero en la Sala Pradillo de Madrid. Una ocasión muy buena para acercarnos a uno de los grandes del siglo XX, dos lustros después de su muerte.) En fin, queridos amigos: ánimo con el blog, es un ciberlugar muy estimulante. Leeremos el libro nuevo de Diego Doncel con las más altas expectativas, después de la entusiasta reseña de Vicente.

    Jorge Riechmann — 27-01-2006 19:06:46

  62. Lo malo del entusiasmo es vivir en la inopia y no admitirlo -no usufructuarla-. La crítica hoy,-dejémonos ya del eslogan "postmodernidad"- no existe, la crítica, hoy, es PUBLICIDAD. Aquí sólo se ha hablado de moda y de intentos de inventarse una "moda". La poesía se da en soledad, se da en la soledad del poeta y en la soledad del lector, y su valor crece en la medida que se autentifica, se atomiza en un todo comunicable, en esa precisa soledad. ¿Qué quieren... ponerse acordar el tanto por ciento de citas en lengua original, los tecnicismos científicos, las gotitas de neopop y tal...? Por favor creía que iban en broma pero ya veo que no. Me recuerdan sus conversaciones a aquello de la Colmena: "juegos florales en soria tema lepanto..." y al tajo... Al menos ellos, los bohemios de antes, lo hacían por hambre. Desconfío de cualquiera que quiera reunir a unos poetas para aclarar algo, para eso se reunen las conjuras en las que siempre hay algún Bruto... Tal vez tengan razón, concluyan con una tesis innegable que aplane a todo disidente, a todo aquel que haya quedado arrebolado mirando unas nubes pasar o un jardincillo, porque, es verdad, las nubes han sido abolidas, las flores también, no las habrá más, sólo plutonio.
    En fin reflexionen antes de que sea tarde y no se den cuenta de que lo que merece la pena no es ser un hombre de letras sino un hombre.

    Baudrillard desde ultratumba — 27-01-2006 19:28:07

  63. 62: Baudrillard, se ve lo que pretendes hacer pero lo haces mal: aburres. Lo único medio graciosillo fue el prrrrrrr prrrrrrr de tu ballena.

    60: Yo también me declaro astrudista, como Agustín. Además de hay un hombre en España, ´Qué malos son nuestro poetas, etc., hicieron una versión en Los conciertos de Radio 3 de "Te recuerdo Amanda" sorprendente: de pronto esa canción franquista, por medio de la cual Victor Jara defendía en Chile nuestro sindicato vertical, se volvió ligera y entrañable, y no sólo por el kitsch.

    Atleta — 27-01-2006 22:20:41

  64. salud, vicienteluismora, salud.

    angel campos pampano — 28-01-2006 00:05:12

  65. Don Vicente: Soy su Ego. Su página web es la más original de las que he visto en mi jodida vida electrónica (desde que tengo ordenador, año 2.000). ¿Me permite un par de preguntas?, ¿Me va a contestar?, ¿Sí?....
    ¿Qué le parece el poeta norteamericano Longfellow?. Su amigo Pablo G.C. me confesó que no tenía ni pajolera idea de quien era.
    Y la segunda: ¿Qué le parecen los escritores de la tradición Ogdoádica?.
    Es Ud. un monstruo.

    Vicente Luis Mora — 28-01-2006 03:22:34

  66. Queridos amigos, qué efervescencia. He tenido que quitar un comentario de alguien que faltaba al respeto, sin haber leído el libro, a Doncel y su poesía. He tenido que volver a someter los comentarios a aprobación previa, y otra vez contra mi voluntad. Como no tengo claro que esos nombres de arriba sean quienes dicen ser, no contesto; que dejen su correo, en otro caso. Y respecto a mi alter ego VLM, sé que no soy yo porque yo nunca hubiera hablado de Longfellow. Todavía Poe... Incluso Edgar Lee Masters... Respecto de esa rama de la gnosis por la que me preguntas no sé nada, el que sabe de esas cosas es mi amigo y excelente poeta Raúl Alonso.

    vicente luis mora — 28-01-2006 10:31:58

  67. ciertamente confirmo que este es el foro más interesante de poesía que he encontrado! así que felicidades a quien las quiera... acabo de comprar "construcción" (sí, vicente, nada más abrir el libro se ve que te interesan las posibilidades espaciales de la escritura)y el debatido libro de doncel.
    lo primero es la alegría de que existan alternativas en españa. todavía no los he leído enteramente, así que debería guardarme la opinión para más tarde, pero no puedo evitar un comentario que me parece demasiado evidente en el libro de doncel: no crees/creéis que su aliento visionario y posmoderno está continuamente lastrado por el tono meditativo-reflexivo? incluso en los versos que vicente pone de ejemplo se ve esto claramente: la asociación de doncel pierde gran parte de su fuerza en ese "me hacen pensar", y ese tono contenido con final cerrado parece demasiado anclado en modelos rancios de los últimos decenios españoles (sus anteriores libros, sin ir más lejos). así que coincido en que el libro de doncel indica una tendencia hacia nuevos caminos, pero el libro en sí no me parece que haya conseguido llegar a esa nueva poesía.

    willyimagine — 29-01-2006 18:25:04

  68. El viernes me recorrí las librerías del centro de Madrid y el libro de Diego Doncel estaba agotado. Cuando al fin conseguí un ejemplar y lo leí, comprendí todo. ¿ Qué está pasando? ¿ Qué está ocurriendo con este libro? Que es un libro estremecedor, hondo, sin fisuras. Un libro que consigue hacer su propio camino y que marca una nueva tendencia en la poesía española.Combina la cultura popular, los mass media, la vida urbana y el espíritu reflexivo fuerte, contundente, casi shakespeariano.Por eso deben abstenerse de leerlo los flojillos, tanto flojillos reaccionarios como flojillos de la vanguardia más militona. Ayer sábado por la noche todos mis amigos hablaban de él.Alguien dijo que inaugura una nueva vanguardia, una vanguardia que tiene que ver con el futurismo de Alvaro de Campos, pero puesto al día. Creo que es algo más, ha sabido expresar lo que estaba en el ambiente. ¿ Por qué Doncel no dice nada sobre todo el follón que se está montando ? Me gustaría que interviniera en este foro. Vicente¿ por qué no haces que participe? Por ejemplo a través de una entrevista.

    Mara Escrivano — 29-01-2006 21:14:37

  69. Yo también he leído ya en libro de Doncel, En Ningún Paraíso, y aunque hay cosas que me han parecido ciertamente buenos hallazgos, la envolvente del conjunto no me parece tan novedosa como a Vicente. Estoy de acuerdo, básicamente, con lo que se dice en el post nº67 firmado con el alias Willyimagine (por cierto, para esta persona: si te interesa este blog, quizá te interese este enlace:
    http://www.lateral-ed.es/revista/articulos/lateral... ).

    Volviendo al libro de Doncel, más que poemas, encuentro pasajes que, en efecto considero un paso adelante, y que casualmente son algunos de los que cita Vicente en su crítica, pero enseguida hay otro que da un paso hacia atrás, por lo que, al final, la suma da cero, es decir, algo correcto y estilísticamente bien hecho, pero sólo eso. Lo digo desde una perspectiva de lector, no de crítico, porque no lo soy. De todas maneras, no he vuelto a leer la crítica de Vicente al texto, ahora le daré otro pegue, y quizá se matice mi opinión. Un saludo.

    Agustín Fernández Mallo — 29-01-2006 21:32:32

  70. Saludos a todos; mi opinión coincide más con la de Mara E. que con la de Willy o Agustín pero, incluso en estos dos últimos casos: salirse de la espiral común, apuntar nuevas cosas, refrescar el léxico, observar cosas de un modo bastante diferente, hacer un esfuerzo de renovación personal, ¿no cuenta para nada? ¿Cuántos poetas lo están haciendo y, de éstos, cuántos con la calidad de Doncel? (y esto, repito, aceptando vuestros términos). En fin, yo no tengo que defender la poesía de Diego, que se defiende ella sola. Pero decir que "la suma da cero", con la que está cayendo, me parece un poco excesivo, Agustín. Tú sabes que ahora estoy releyendo, a marchas forzadas, la mayor parte de la poesía española publicada después de 1978 y hasta la actualidad. Créeme: dar cero es otra cosa. Lo estoy sufriendo en mis carnes. Y creo que detecto bien los poemarios (acuérdate de tu propio caso) que intentan cambiar las cosas, aportar ideas nuevas, abrir umbrales y ampliar perspectivas. Si unos lo hacen más o menos que otros, lo dirá el tiempo. Pero si lo hacen o no, creo que es más fácil de diagnosticar (facilísimo: haz la prueba. Compra todas las novedades de poesía actual, todas, las que lleguen a las librerías de Palma de Mallorca de aquí a marzo y, cuando acabes, relees "En ningún paraíso". Y luego, me cuentas). Saludos afectuosos a todos, ya sabéis que la discrepancia es otra forma de la amistad. Un abrazo.

    vicente luis mora — 30-01-2006 09:24:08

  71. Aclaración:
    En efecto, Vicente, la discrepancia no sólo es una forma de amistad, sino que le es constitutiva. Así que, mientras sea civilizada, bienvenida sea. Ahora bien, creo que ha habido un malentendido de interpretación de mi post nº69. Y me explico:
    creo que se me ha podido malinterpretar cuando dije, "la suma da cero". No dije con eso que sea "un cero" en el mismo sentido matemático absoluto en que marca cero la rueda de la báscula de baño cuando carece de peso, sino que para mí, como ocurre en una báscula de platillos, el cero en este caso es relativo: quedan equilibrados los hallazgos a un lado de la balanza con otras cosas ya más vistas en el otro platillo, por lo que el fiel del la balanza se mantiene finalmente “en el cero”.Como consecuencia, al final, da un muy buen poemario, que no es poco, puede que uno de los mejores del año, no lo sé, pero a mi modo de ver, como lector, no percibo esa ruptura tan radical que tú, como crítico, aprecias. E insisto, lo digo desde el respeto hacia el para mí interesantísimo poeta que es Doncel. Sólo eso.

    Agustín Fernández Mallo — 30-01-2006 10:12:25

  72. Me es imposible conseguir vuestros libros en mi ciudad ¿podríais colgar algún poema de Joan Fontaine y de Construcción? Gracias

    Larsen — 30-01-2006 17:42:42

  73. Querido Larsen, puedes ver un fragmento de "Construcción" en la página de entrada de www.vicenteluismora.es. Animo a Agustín a colgar aquí un poema, si quiere. Saludos.

    vicente luis mora — 30-01-2006 17:54:23

  74. Apreciado amigo Larsen, aunque en tu ciudad no encuentres los libros, puedes encargarlos en las librerías y te los traen seguro, dado que son muy recientes. He seleccionado 4 poemas bastente diferentes entre sí (espero que no me eche la bronca mi editor). Como verás algunos están subdivididos en secciones, por ejemplo, 2, 2.1, 2.1.1, etc. Me hubiera gustado poner alguno en el que se involucraran fórmulas matemáticas., pero es que al enviarlos por la red éstas suelen trastocarse y donde había un signo aparece otro. Espero que te gusten.

    2
    La soledad no tiene dimensiones.
    La soledad es un extrarradio moteado
    de irreconciliables objetos,

    [aguarda la materia
    la patada que le devuelva fe en su silueta]

    un cuerpo se mueve entre ellos,
    la soledad se hace doble;
    por fractal aritmética
    se reduce a 1/2 al mismo tiempo.

    2.1
    El objeto se pasma
    en la finitud que lo constituye,
    el solitario en la que le rodea,

    [Thomas Mann lo dijo, donde hay
    mucho espacio hay mucho tiempo]

    como si una fotografía fuera
    más rápida que la luz
    y por un instante cada pixel
    permaneciera en suspenso,

    hueco,

    la mirada en apariencia incompleta
    que adquieren de repente
    en las fotografías los muertos.

    17
    En la totalidad de los casos humanos
    aquejados por la enfermedad de las vacas locas,
    se ha observado que las horas
    inmediatamente anteriores al exitus van acompañadas
    de una persistente erección
    y fuertes carcajadas.

    Una vez inventado el 1
    no tardamos en pronunciar el 2, el 3...; y llegó la barrera
    del infinito [que viene a ser la del sonido].
    Hubo entonces que empezar hacia atrás, -1, -2, -3...
    hasta la barrera del menos infinito
    [que viene a ser la del silencio].

    Cómo olvidar aquella mañana,
    si los alemanes vestían de gris
    y tú de azul, decía Bogart en Casablanca.

    Perseguir algo equivale
    a fundar su contrario.
    Lo dijo Eckhart, ruego a Dios
    que me vacíe de Dios

    [peor fue cuando le dije,
    no imagino nada más bello,
    señalando la luna llena,
    y ella murmuró, de Bayer].

    Se pisan minutos y cada uno
    es una trampa.
    ¿De la felicidad?
    ¿De la desdicha?
    Intercambiables palabras
    como el bien y el mal en los sueños.

    36
    Hay en las cosas una tendencia al silencio,
    se manifiesta sobre todo cuando crece
    el ruido en torno a ellas, ejemplo:
    composición típica de un Light Refresco,
    valor energético....................0.0 Kcal
    proteínas.............................. 0.0 g
    hidratos de carbono...............0.0 g
    grasas....................................0.0 g, me valgo de este ejemplo
    para [de paso] demostrar
    que hay cosas que, existiendo, no existen.
    Quizá la menos borrosa
    esencia de lo sagrado.
    [Mientras en los muelles numeran
    la marea en decimales]



    80
    Escribiste y llegó tu noche, nieve
    de televisor, Pixel [Picture Element]:
    mínimo elemento de imagen que contiene toda
    la información visual posible, y sin embargo
    es una cifra, está vacío,

    hacia una metafísica del pixel
    tu cuerpo
    uso tópico
    sin espesor se acristala

    lo más curioso fue aprender a escribir,
    el viento en la calle y las galletas maría,
    la estafa de Lou Reed en Heroin,
    la de Hitchkock en Rebecca,
    la del Séptimo Día,
    el abrigo estrangulado a tu cintura,
    la mecánica de los pezones y otras fuerzas,

    nostalgia de un espacio interior;

    de ningún lado venían no porque de ningún lado venían sino
    porque a ningún lado iban,

    despedida y pixel,
    despedida y ser,
    despedida y cierre.

    80.1
    No es el precipicio lo que atrae
    a la piedra, sino la velocidad,
    [que existe porque toma forma de piedra]

    Agustín Fernández Mallo — 30-01-2006 18:19:58

  75. Muchas gracias, los leeré con calma. Si no es mucho pedir, no estaría mal echarle aquí un vistazo a ese artículo de lateral (en la web no sale). Por cierto la web de vicente es preciosa "my favorite things" no?

    Larsen — 30-01-2006 23:12:53

  76. Si te refieres al tema musical, es "Take five", del Dave Brubeck Quartet.

    vicente luis mora — 30-01-2006 23:14:57

  77. A qué artículo te refieres?

    Agustín Fernández Mallo — 30-01-2006 23:15:16

  78. Se refiere, creo, a la conversación de Lateral. El enlace correcto es
    http://www.lateral-ed.es/revista/articulos/lateral...
    Saludos, Larsen.

    vicente luis mora — 30-01-2006 23:17:06

  79. No me refiero al de la potpoesía.
    ¿Pero no interpretan a Miles Davis?

    Larsen — 31-01-2006 00:03:42

  80. A quién salvarías de los últimos premios de Hiperión?

    Craven — 31-01-2006 11:34:22

  81. Querido Craven, vaya preguntita. Prefiero no contestar, porque mi respuesta no te añadiría mucho y porque, en cierta forma, quedará respondida dentro de un mes, aproximadamente, cuando aparezca en Bartleby "Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual", de donde se desprende la contestación a tu pregunta, entre otras muchas cosas. Dejemos para entonces los escándalos y los comentarios. Saludos.

    vicente luis mora — 31-01-2006 12:13:21

  82. Larsen: el artículo que dices, "Poesía Postpoética: hacia un nuevo paradigma", en efecto, no está disponible para leer en su totalidad en la web de Lateral del número en que apareció (dic2004). Si me das tu e-mail no tengo inconveniente en enviarte la copia de mi archivo personal.

    Agustín Fernández Mallo — 31-01-2006 12:28:25

  83. qué opinión te merece JLgarcía Martín como crítico ,antólogo y poeta?Mójate,no se puede tirar la piedra y esconder la mano.gracias

    Craven — 01-02-2006 12:35:10

  84. dónde encontrar los pensamientos infames?

    Craven — 01-02-2006 12:40:34

  85. Querido Craven: 1) No tengo ninguna obligación de contestar a todas las preguntas, ni tú tienes derecho a pedirme que me moje, cuando ni siquiera das tu nombre. Todo se responderá a su tiempo, y en su sitio. 2) La dirección de los pensamientos infames es http://infames.bitacoras.com. Saludos.

    vicente luis mora — 01-02-2006 12:50:28

  86. mi nombre personal te diría lo mismo que Craven.Bartleby editorial?si quieres, me recomiendas alguna novela del 2005 para cambiar de tercio.gracias

    craven — 01-02-2006 13:47:01

  87. no te parece que la foto tuya y del gato desentona dentro del fantástico diseño de tu web?sin ánimo de ofender

    el trapecista sin red — 01-02-2006 14:04:26

  88. Sí, Craven, en Bartleby Editorial. Ahí muchas de tus curiosidades quedarán saciadas, te lo aseguro. ¿Una novela del 2005? Si tienes gustos progresivos y te gusta leer literatura nueva, "La fiesta del asno", de Juan Francisco Ferré, y "Magia" de Vilas, ambas en DVD, o "Cero absoluto", una obra maestra de Javier Fernández, en Berenice. Si quieres algo más tradicional, me gustaron "Un encargo difícil", de Zarraluqui y "El sentimiento cautivo" de Salvador Gutiérrez Solís. También es recomendable, aunque no es exactamente una novela, "Vidas de santos", de Fresán. Casi todas están aquí comentadas, o todas. Saludos.

    vicente luis mora — 01-02-2006 14:19:09

  89. Bueno, lo de la foto con Olivia es para que saliera algo bonito, en vez de mi careto. La cambiaré. Un saludo.

    vicente luis mora — 01-02-2006 14:19:52

  90. Yo sí me mojaré en lo referente a José Luis García Martín (aunque no sé si es mojarse decirlo con mi pantalla atlética). Soy un auténtico fan de sus diarios: los devoro y me lo paso divinamente leyéndolos. Pocas lecturas me divierten tanto, y no sólo por sus maledicencias tan entretenidas, sino también por sus reflexiones y sus apuntes vitales. Sus críticas también suelen gustarme... aunque luego, curiosamente, los libros que él elogia suelen aburrirme sobremanera. Por eso sus críticas suelen gustarme más cuando son negativas que positivas. Pero yo me quedo con el García Martín diarista: me parece delicioso.

    Atleta — 01-02-2006 16:36:20

  91. ¿Es verdad lo que dicen de que el atleta es Juan Manuel de Prada?

    Alias — 01-02-2006 17:29:23

  92. No, no es verdad. El Atleta ya se puso en contacto conmigo por mail, y sé su nombre real. El otro día entró un tal "Juan Manuel de Prada", pero no tengo pruebas de que fuera el auténtico. Aunque pasaron cosas muy raras el viernes y el sábado pasado en torno al blog; hubo mucho movimiento por fuera, y me llegaron e-mails muy interesantes... Parece que algo se mueve.

    vicente luis mora — 01-02-2006 17:33:57

  93. Especifica más, ¿a qué te refieres con "algo se mueve"?

    Alias — 01-02-2006 17:59:22

  94. Si lo supiera con exactitud, no diría algo, sino qué. Más adelante se irán concretando las cosas, Alias. Pero veo a mucha gente interesante cansada de muchas cosas, y muy nerviosos a algunos a quienes no les conviene nada que las cosas cambien...

    vicente luis mora — 01-02-2006 18:13:03

  95. ¿Dónde se ha dicho que yo sea Juan Manuel de Prada? Prada es una de mis bestias negras. Por un lado es obvio que su prosa es impoluta y que le dedica esfuerzo a su oficio (cosa que está bien), pero es asfixiantemente literario y literaturizante. En su prosa pueden pescarse buenas metáforas ramonianas, pero poco más. No aporta nada que no sea mera emisión (¡inflacionaria!) de papel moneda verbal. Bien compuesto y aparente, pero sin oro que lo respalde.

    Atleta — 01-02-2006 20:18:14

  96. Alguien dijo una vez que la prosa de Juan Manuel de Prada es como la decoración de un restaurante chino. Impecable comparación.

    X — 01-02-2006 20:54:35

  97. Estimados amigos, no la toméis con Prada, puesto que no es ni el objetivo del post concreto, ni es propósito del blog ser utilizado para denuestos generales. A mí me gustan mucho sus primeros libros, y ojalá la inmensa mayoría de nuestros escritores actuales tuvieran su proverbial conocimiento del idioma, sus dotes estilísticas (que, es cierto, a veces se podrían morigerar), su capacidad para la ironía y para la descripción escénica. Ya sé que eso no es todo en narrativa, pero no es poco. Saludos.

    vicente luis mora — 01-02-2006 21:22:27

  98. estaría muy bien que, después de decir eso, atleta sí fuera de Prada, sería netamente un rizo rizado, ¿creéis, como dicen, que le falta haber vivido "vida"?

    XXI — 01-02-2006 23:23:26

  99. Queridos amigos, no estoy dispuesto a permitir que este post sobre Diego Doncel se convierta en un pim-pam-pum sobre Prada, que entre otras cosas es amigo del propio Doncel, según tengo entendido. Además, yo mismo tengo o tuve una relación cordial con Prada, y le tengo respeto como escritor. De modo que, lamentándolo mucho, censuraré cualquier entrada sobre él (salvo alguna positiva, para compensar). Saludos y lo siento.

    vicente luis mora — 02-02-2006 08:22:24

  100. me encantó el silencio del patinador y coños de Prada

    larsen — 03-02-2006 11:53:47

  101. Al señor Carlos Briones, a quien no tengo el gusto aún de conocer, ni siquiera por escritos, quisiera hacerle unos comentarios:

    "Soy un escritor eminentemente conservador: creo en la poesía, en el sentimiento estético, en la hondura y en todos los "aprioris" idealistas que alguien criticaba".

    A mí también me interesan esas categorías, asociadas a lo sublime. Me parece que muchos artistas relacionados a la posmodernidad también las trabajan, desde Joseph Cornell hasta Robert Rauschenberg, o a su manera en poesía, John Ashbery, a quien he traducido. Es decir, quizá lo interesante de esta época es que no niega nada y todo se establece desde un cuestionamiento, desde una toma de posición que no busca ser extrapolable universalmente por riesgo a caer en un fundamentalismo.

    La honestidad intelectual para reconocer aquello es, en mi entender, fundamental. Y en ese sentido aprecio la definición que hace sobre sus preferencias.


    "Creo que hay una necesaria división entre alta y baja cultura...desde el momento en que proclamas que eres Juez ya estás dividiendo, jerarquizando" .... "¿no os basta, con asumir la breve parte del pastel que nos ha tocado, ya enmohecido por tantos años de cultura, y practicar esa especie de ecologismo aristocrático que es la poesía sin más"

    Aquí varias cosas, pero en primer lugar, mi discrepancia (iba a escribir absoluta, pero no quiero parecer enfático, ni gracioso). La "necesaria" división entre alta y baja cultura, los tantos años que han enmohecido la cultura, el ecologismo aristocrático: voy a responderle claramente, pero no es mi intención ser agresivo. Supongo que al menos el ochenta por ciento de quienes leemos este blog somos producto del proyecto ilustrado, y luego modernizador, que tan deficientemente se articuló en los países de habla hispana. Si usted y los suyos han sido favorecidos por el destino desde antes, lo felicito, pero le tengo una noticia. Si da por perdido el proyecto humanista (¿la parte del pastel que nos ha tocado?) es probable que pierda lo mucho o poco que posee, tanto de capital simbólico como del otro. Y será meramente un observador de mucho sufrimiento, espectáculo estéticamente, para mí, repulsivo.

    Gracias a este medio tecnológico y democratizante, haré una búsqueda sobre su obra, poética o científica. De la misma forma como la hago con los nombres de Chaplin, Godard, Carl Sagan o Sheldon Lee Glashow, autores, como sabe, en las fronteras entre la alta y la baja cultura. Como los Picapiedras.

    Saludos cordiales.

    Martín Rodríguez-Gaona — 03-02-2006 12:12:49

  102. Martín, si buscas en la obra de Carlos Briones encontrarás un poeta excelente. Su último libro, "Memoria de la luz" está publicado en DVD (2002). Allí podrás encontrar poemas memorables como “Dos silencios de otoño”, entre otros. Muy inteligente tu intervención, aunque no esté de acuerdo con todo (como siempre, ya sabes, pero eso es bueno). Saludos.

    vicente luis mora — 03-02-2006 12:21:21

  103. No sé si los artículos de Carlos están llenos de versos, como quiere AFM, pero merece celebrarse que un bioquímico y biólogo molecular (no físico de formación, hasta donde yo sé, aunque de todo entiende) escriba buenos libros de poesía y que se salga del laboratorio para ello. Creo, además, que por dedicarse a lo que se dedica, es de los poetas con menos urgencias del panorama. En fin, a mí no me alcanza para comprender algunas cosas de AFM, al que empecé a leer en La Bolsa de Pipas, y no siento que mis conocimientos globales sean especialmente deficitarios (pero quizá sí, no sé) ni, desde luego, creo carecer de instinto para la lectura de poemas. Y es que es casi imposible saber con alguna profundidad sobre química prebiótica, virus ARN, estructuras de proteínas, planetesimales o lo que sea si uno no ha dedicado a ello sus "universidades". Lo sé por experiencia propia. Y un saludo para Carlos.

    Christian Law — 03-02-2006 12:40:19

  104. Por alusiones: Hola Christian Law, me gustaría hacer dos puntualizaciones en refrencia a una frase de tu post nº106, que dice,

    "No sé si los artículos de Carlos están llenos de versos, como quiere AFM, pero merece celebrarse que un bioquímico y biólogo molecular (escriba versos)"

    La primera puntualización es que yo "no quiero ver versos" como tú afirmas, es que sencillamente, los veo. Esa frase tuya, enunciada así, da una impresión como de que yo estoy empeñadísimo en verlos ya antes de leer, a priori, diríamos, y que estoy en una especie de cruzada para que todo el mundo los vea. Pues no es así. Yo escribo de lo que siento, como todos, y si veo versos o fuentes de inspiración en artículos científicos, pues lo siento, siento ser tan excéntrico, pero no me negarás el derecho a escribirlo. Por lo demás, te confieso que, en el fondo, como poeta, cuando escribo, poco me importa si eso llegará a alguien a o no, sólo me guío por mi propia intuición y mis necesidades poético-estéticas. Si hubiera pensado en no ser "tan extravagante", por decirlo de alguna manera, ya no escribiría como escribo y hubiera hecho otro tipo de poesía más vendible, correcta, etc.

    La segunda puntualización es que en ese párrafo afirmas también que te alegras de que un bioquímico se dedique a la poesía. Pues hombre, yo, en principio, ni me alegro ni me dejo de alegrar. Me interesa la obra de un poeta, no su profesión al margen de la poesía. A no ser que esa profesión no sea tan del margen y traiga cosas y enriquezca su poesía y plantee cosas nuevas, entonces sí me podré alegrar de que un bioquímico, o un jurista, o un sastre, escriba poesía. Pero si no es así, no veo por qué habría de alegrarse, todos somos portas en potencia, al margen de nuestras profesiones, ¿o es que la esfera del sentimiento poético le pertenece únicamente a la gente de formación en letras? Cuando estás en “estado de gracia”, como decía Brossa, ves poesía en todas partes.
    Un Saludo.

    Agustín Fernández Mallo — 03-02-2006 13:06:52

  105. Amigo Vicente: El fantasma o la sombra de Darío que recorría la poesía en lengua española empieza a languidecer. Sin embargo, algunos se atreven a clonar las células que aún quedan del cadáver de Pound, algunos se atreven a intentar clonarlo. (Me imagino que hablo contigo en un bar y te digo esto. Tú te levantas, pides dos whiskys más, uno para ti y otro para mí, y te sientas de nuevo a mi izquierda). Algo pasa en la poesía joven actual (continúo hablando), de lo contrario, que alguien me explique ¿por qué tu poesía construye un edificio visual, una arquitectura con ladrillos pensantes?, ¿por qué Agustín inyecta moléculas y elementos científicos en su obra? Nadie dudaría de que Mallarmé, Apollinaire, Eliot, Joyce, Wittgenstein, Pynchon planean sobre ustedes...Yo, en cambio, pertenezco a unas células apócrifas, virtuales, que tienen su origen en Pound, como ustedes, pero también en Las Vidas Imaginarias, de Marcel Schwob, en Borges, en Kafka desdoblado,en M. Pavic o en La sinagoga de los iconoclastas.
    Tú y otros levantan una nueva poesía en nuestra idioma, buscan "nuevos" caminos, yo prefiero abrir ventanas falsas, virtuales, demostrar lo que todos ya saben: que la originalidad no existe. Sin embargo, ambos somos posmodernos, ambos nos reímos del yo. Hablamos desde el Otro. Tú no construyes. Tú eres el arquitecto. Vigilas al constructor. Yo (como tú, pero de otro modo), "imagino que construyo un edificio literario virtual", me invento nombres, falsifico obras, intento demostrar como Pessoa que el poeta es un fingidor, que el escritor es otro.

    ---¿Hacia dónde van los dos caminos emprendidos?¿A dos lugares diferentes? ¿Hacia el mismo sitio?-- nos pregunta el barman que se acerca sonriente a nuestra mesa.

    Yo me quedo mirando una imitación a Goya que hay colgada en la pared del bar.

    Tu levantas el vaso y bebes. Miras hacia el infinito. No sé lo que piensas.

    Dolan Mor — 03-02-2006 13:48:12

  106. Pues pienso algo parecido a lo que piensas tú, pero sin creer que la originalidad no exista. De verdad, sinceramente: ¿habías visto alguna vez en un libro de poesía -o incluso, en cualquier otro libro- la arquitectura de Construcción? Si me dices que has visto antes la conjunción de elementos plásticos y literarios, te diré: sí, claro, y yo he visto antes la conjunción de letras y espacios en blanco, más o menos desde la invención de Gutemberg. Si medimos la cuestión buscando mínimos reductores, por ejemplo:

    1. Construcción es un poemario.
    2. Se han escrito cientos de poemarios antes.
    3. Ergo Construcción no es original,

    pues entonces no hay nada de que hablar, ni me interesa esa conversación. Mira, hay un antes y un después del Quijote. Y un antes y un después de Joyce, y de Lautréamont, y de Rimbaud, y del Danubio de Magris, y del "Moll Flanders" de Defoe. Todos ellos (y la Recherche de Proust, y el poema de Milton, y muchos más) inauguran nuevos espacios para la literatura. No se trata, evidentemente, de que mi libro esté a su altura, me refiero a que ¿estos autores tampoco innovaron, así lo piensas? Eso no hay nadie que lo sostenga en serio, Dolan. Las cosas son como son, y de vez en cuando cambian. Si la propia naturaleza tolera (y estimula) las mutaciones genéticas, los saltos cuánticos, ¿por qué el hombre, que es naturaleza también, va a estar libre de ellos? ¿Sustentándonos en qué argumento podemos defender esa opinión? El otro día, el poeta Eduardo García, comentando en La estación azul mi libro, decía (con una contundencia muy rara en él) que quien defiende que todo está escrito y que no puede avanzarse, no hace más que reconocer "su propia impotencia". Algo de eso hay.

    Por lo demás, tu fórmula me parece encomiable. La utilización de seudónimos o apócrifos es un claro rasgo de posmodernidad, como dices, y tu opción me parece muy inteligente (y, por el modo que la utilizas, también me parece original). Aquí lo decisivo es mirar el todo de lo que se está haciendo, la media de los poemarios que se publican. Respecto a esa media, tú estás 20 años adelantado, Dolan. Créeme, yo tengo que leerlos todos, es mi trabajo. Y te aseguro que a tu lado, muchos de los que publican en editoriales de presunto prestigio parecen del siglo XIX.

    Los discursos se agotan, Dolan. Ya nadie defiende lo que defendía Paracelso. Las fórmulas narrativas se agotan: nadie escribe epitalamios, nadie hace cuaderna vía, nos hemos librado del romance épico. Piensa conmigo: después de 3.000 años de poesía, más o menos, desde Simmias y Homero, ¿no crees que la poesía se hubiera agotado como tal si, a la vez que algunos subgéneros y discursos mueren, otros nuevos surgen para ocupar su lugar? ¿No es ese el modo en que la misma naturaleza se comporta? ¿No es esa ley de supervivencia la que constituye lo humano, la que sigue permitiendo nuestra existencia? ¿Por qué las obras del conocimiento iban a regirse por una ley distinta, si son obra del hombre, y el hombre es sólo un animal algo más avanzado, pero parte del sistema natural? Lo dije en Circular y lo repito: "el hombre es parte de la naturaleza y no puede escapar de sus leyes". Gracias a Dios, añado, o al caos.

    Saludos.

    vicente luis mora — 03-02-2006 13:52:02

  107. He oído tus palabras. Muy sabias, como siempre. Ahora me miras y sonríes. El barman, después de limpiar la mesa, se ha marchado hacia la barra.
    --Creo que en el fondo no me has entendido --te digo mientras escribo un poema invisible en una servilleta--. La originalidad no existe en Literatura, porque el hombre no es original en el sentido de su génesis, sino como fenómeno mutante. Me explico: cuando Salomón en Ecliasiastes dice que "no hay nada nuevo bajo el sol", no niega que él mismo, como rey, como Salomón, es único. Sin embargo, Pablo en sus cartas dice que Cristo es Adam resucitado, lo que no niega que es también Noé, y Abram, y David, y Salomón mismo. O sea, Rimbaud es original, y es original Ki Hyouhg-Do, pero son originales respecto a ellos mismos, respecto a su época. Sus obras se superan contra ellas mismas, como contra un espejo, no como invención total. Joyce lo intentó, pero el hombre se mueve siempre en círculos históricos, y por lo tanto, no escribió otra cosa que a Joyce mismo. Círculos superiores, es cierto, pero círculos como laberintos que conducen a uno mismo. Lo intentó Mallarmé, y, de eso no tengo la más mínima duda, no hay mejor escrito que una página en blanco. Creer en la inspiración o en la originalidad, en estos tiempos, podría parecerse más a Píndaro o a Horacio (a quien considero eterno y actual) que a Marinetti o a Huidobro. No hay que creer en ella, sino utilizarla. Lo cual no quiere decir que no se pueda ser original. La diferencia de nuestro enfoque está en que tú escribes desde un nuevo proyecto, más arriesgado tal vez, más valioso, un proyecto decomunal que respeto y admiro muchísimo. Yo no, yo opino que la seriedad en la Literatura se encuentra en reirse de nuestros padres literarios, en la parodia, en la seria ironía, en la falsificación intencionada, a riesgo, incluso, de que me acusen de pesimista, de maldito, de potencial suicida (no me refiero a ti, sino a una psicóloga que leyó mi poesía). Pero yo me pregunto, si sigo desarrollando el proyecto apócrifo y leen a otro poeta inventado por mí, que se exprese de otro modo, ¿qué pensarán de mí?,¿qué Freud tenía razón?, ¿qué tengo diferentes egos o personalidades?, ¿qué debo ingresar en un manicomio por versátil? De verdad, yo opino que acercarse a una obra de Faulkner creyendo que es violento porque habla de violencia, es como pensar que un fotógrafo es su fotografía (aunque, en parte, no deje de serlo). Nosotros tenemos que estar por encima (en el tiempo, por supuesto) de los antecesores siendo, a la vez, ellos mismos, pero conectados a Internet, caminando, respirando, haciendo el amor o masturbándonos en este siglo XXI.
    Siendo los maestros, los otros, seremos también nosotros. Hay que clonar la imagen, no crearla.

    Dolan Mor — 03-02-2006 13:56:26

  108. Bueno, lo vemos desde diferentes formas. Pero insisto: tu postura me parece muy válida y respetable. De hecho, eso es lo que hizo Cervantes: reírse de los maestros anteriores, y fíjate.

    vicente luis mora — 03-02-2006 13:57:49

  109. Yo opino que, en efecto, la originalidad absoluta hoy es imposible, y ser original implica, precisamente, conseguir un producto sustancialmente nuevo utilizando en parte la mezcla de elementos del pasado, una especie de sinergética (por contradictorio que parezca), y elementos totalmente actuales. Por otra parte, el apropiacionismo, el cinismo, el reírme de mí mismo y de mis antepasados, es uno de los pilares de mi práctica poética. En este sentido estoy bastante de acuerdo con Dolan Mor.

    Agustín Fernández Mallo — 03-02-2006 14:20:45

  110. Hola, Agustín. Vaya, parece que he tocado algún nervio sin pretenderlo (post 107). La frase mía que citas es textualmente así:
    “No sé si los artículos de Carlos están llenos de versos, como quiere AFM, pero merece celebrarse que un bioquímico y biólogo molecular (no físico de formación, hasta donde yo sé, aunque de todo entiende) escriba buenos libros de poesía y que se salga del laboratorio para ello.”
    El laboratorio es importante en la frase, o yo pretendo que lo sea. Por lo demás, no tengo ninguna duda de que encuentras versos e ideas poéticas en los artículos científicos, y lo digo sin ninguna ironía. El inciso “como quiere AFM” sólo pretendía contextualizar el tema. Lo retiro y ya está. Eso sí, lo de que estás en una cruzada ni lo he sugerido, ni creo que pueda inferirse de mi post. Sólo he dicho que algunos de tus poemas quedan fuera de mi alcance como lector. ¿Es tan ofensivo?
    En cuanto a Briones, a mí no me parece desdeñable que sea un científico de primer nivel, toque el violín con algún virtuosismo y sea un buen poeta. Yo celebro su rareza, simplemente. También la tuya.
    Un saludo.

    Christian Law — 03-02-2006 16:37:30

  111. Ah, Christian, sí, lo siento, quizá malinterpreté tus palabras. No hace falta que retires nada porque está bien claro.

    Yo también celebro la rareza de Briones, pero como persona curiosa y multifacética, que me consta que lo es.
    Un abrazo

    Agustín Fernández Mallo — 03-02-2006 17:13:48

  112. Sin problemas, Agustín.
    Un abrazo.

    Christian Law — 03-02-2006 19:46:30

  113. Estoy / Estamos supermosqueados porque no has dado respuesta a mi post nº 68 ni has colgado nuestros materiales para una nueva poesía enviados el otro día .
    Mis amigos pasan, yo no. Habíamos trabajado en ello.

    Mara Escrivano — 05-02-2006 21:08:41

  114. Estimada Mara, me dejas helado. No me han llegado esos nuevos materiales de que me hablas (esta semana los de Bitacoras.com han tenido muchos problemas informáticos), y, respecto a lo que me dices de tu post, te comunico que, haciendo caso del mismo, el próximo jueves colgaré la entrevista con Diego Doncel que demandabas. Creéeme, aquí se hace caso a los lectores. Envíame esos "materiales" que habíais preparado a vicenteluismora@yahoo.es, si no puedes colgarlos aquí.
    Lamento muchísimo no haberte contestado antes, y los problemas técnicos de la página. Estos últimos errores no me son achachables, el primero sí. Pero no haberte contestado, como verás, no significa no haberte hecho caso. Disculpa. Saludos.

    vicente luis mora — 05-02-2006 21:16:13

  115. Después de leer En ningún parsaíso de Diego Doncel, y a propósito de algunas cuestiones surgidas en estos días y post últimos, nos parece oportuno poner en circulación los siguientes MATERIALES PARA UNA NUEVA POESÍA:
    1. Vivimos en una sociedad donde el grosor de la realidad viene mediatizado por la televisión, la publicidad, los nuevas conductas. La textura del arte debe adaptarse a este nuevo grosor de lo real.
    2. Por eso la poesía debe reflejar: la cultura popular urbana, las nuevas relaciones del hombre con el mundo, la influencia de lo audiovisual.
    3.No debemos despreciar la realidad, la innovaciones formales no deben ahogar lo real, sino expresarlo.Tampoco deben ahogar al lector, sino conmocionarlo.
    4. La nueva poesía debe ser radical, pero su discurso no puede ser contrarrestado, ensordecido por un formalismo inoperante. Los poemas deben ser puñetazos en el estómago y el golpe debe de llegar al lectorcon toda la brutalidad de una nueva visión de las cosas.
    5.No vale oscurecerse, no vale quedarse en gestos melancólicos, en carreteras hacia el abismo reaccionario: la reacción de los realistas ingenuos o de los vanguardistas meramente gestuales. Como ha declarado Diego Doncel en algunos artículos, recogiendo las palabras de David Foster Wallace : " el drama de la literatura norteamericana es que está atrapada en un falso realismo a ciegas y un elogio de la autonomía literaria que abjura de la realidad y se queda en mero gesto". ¿ No ocurre lo mismo en la poesía española ?

    Miquel Alarcón, Mara Escrivano y otros — 06-02-2006 20:19:33

  116. Vuestra propuesta es muy interesante, amigos. Me interesa saber si es sólo una actitud programática, de futuros, o responde a una poética en marcha, de la cual tengáis ya ejemplos publicados. Si es así, por favor, decidme los títulos y los buscaré para leerlos. En esos cinco puntos hay verdades como puños, pero con decirlas no basta (no os lo digo a vosotros, me lo recuerdo a mí), hay que incorporar la poética a la poesía, porque si no la primera no vale de nada. Un saludo y gracias por vuestra interesantísima propuesta.

    vicente luis mora — 06-02-2006 20:24:54

  117. Después de haber leído (en este orden) el presente post, el libro, la entrevista con Doncel y nuevamente el presente post, debo decir algo que -lo reconozco- tal vez no diga tanto del libro como de mí en tanto lector: no he encontrado ninguna novedad en él. Me ha gustado mucho, pero no me parece novedoso. Con respecto a la poesía que se ha estado escribiendo últimamente en España puede que sí lo sea, pero eso me interesa poco; no le veo novedad con respecto a Alvaro de Campos o Apollinaire, por ejemplo. Cuando leí "Construcción" o "Joan Fontaine Odisea" sí sentí esa bocanada de la novedad. En "Ningún paraíso" no: aunque, insisto, realmente me ha gustado mucho.

    Atleta — 11-02-2006 02:32:52

  118. Querido Atleta, no tienes que disculparte, es tu opinión y es respetuosa y argumentada. Ya sabes que no estoy de acuerdo, pero al menos tú te lees los libros (y los paratextos) antes de emitir juicios. Ojalá buena parte de la crítica actual hiciese lo mismo. Saludos y un abrazo.

    vicente luis mora — 11-02-2006 11:37:38

  119. Queridos amigos, no sabía muy bien en qué post colocar el siguiente comentario, dado que no tiene relación con alguno en particular, pero con todos en general. Lo pongo en éste porque es el último post más comentado y frecuentado últimamente; sólo por eso.
    Se trata de un texto, a mi modo de ver muy valiente y pertinente, que ha publicado la revista Letras Libres este mes, febrero, firmado por Eduardo Moga. Aunque quizá es un poco más largo que otros post, creo que no tiene desperdicio, y redunda, de manera explícita y pública, en algo que hemos comentado aquí muchas veces: nuestro hastío respecto al sistema poético, un tanto oxidado y preestablecido. Una autocrítica que creo que nos puede valer a todos. Ahí va:

    RELACIÓN DE REFLEXIONES ACONGOJADAS

    La poesía no sirve para nada.

    La poesía es un arte obsoleto, que corresponde a un estadio primitivo de la evolución de la cultura, y que sobrevive, fuera de lugar y del tiempo, en sociedades mecanizadas, indiferentes al hecho verbal.

    La poesía es anacrónica y carece de sentido. El poeta resulta tan necesario en nuestro mundo como el fabricante de miriñaques.

    Los poetas se consideran muy importantes, pero su importancia social es nula.

    Nadie lee poesía, ni siquiera los poetas.

    Muchos editores de poesía tampoco leen poesía.

    Si los poetas desaparecieran, no pasaría nada.

    En una comunidad hablante de más de cuatrocientos millones de personas, no habrá ni cinco mil genuinamente interesadas por la poesía.

    Se escribe demasiada poesía.

    Se publica demasiada poesía.

    Nadie compra poesía.

    Se escribe poesía porque se es infeliz. Los poetas están llenos de complejos, inseguridades y miedos. Con la poesía pretenden que los quieran más. La poesía es una gran muleta.

    La gran mayoría de la poesía que se publica es muy mala o, simplemente, carece de interés.

    Muchos poetas no saben escribir. Algunos tendrían graves problemas para aprobar un examen de gramática elemental.

    Todos los poetas se consideran genios.

    Todos los poetas esperan que el mundo reconozca –y recompense– su genialidad.

    Ningún poeta está satisfecho con el reconocimiento que obtiene. Todos piensan que el mundo no les ha dado lo que merecen. Todos creen, en cambio, que el reconocimiento logrado por los demás poetas es superior a sus méritos.

    Todos los poetas esperan que los demás alaben su poesía.

    Los poetas sólo se leen a sí mismos.

    La incultura poética de los poetas no conoce límites.

    Todos los poetas esperan que los demás poetas les regalen los libros que han escrito, pero que compren los suyos.

    Las reuniones de poetas son terrarios.

    Las lecturas de poesía son aburridísimas.

    La gran mayoría de actos que giran en torno a la poesía –congresos, encuentros, talleres– son aburridísimos. Su único interés radica en que permiten establecer contactos que luego permitan medrar a los poetas.

    La mayoría de los críticos de poesía son pésimos. Algunos son analfabetos. Muchos son poetas.

    La crítica de poesía sólo se practica para beneficiar a los amigos del crítico o para perjudicar a sus enemigos. El crítico siempre tiene en cuenta sus propios intereses cuando escribe. La crítica desinteresada y objetiva no existe.

    El crítico siempre habla de sí cuando habla de los demás.

    Los editores subordinan con frecuencia sus decisiones a razones mercantiles que no tienen nada que ver con la calidad del texto. Muchos no saben nada de poesía.

    Casi todos los editores se dedican a la edición de poesía para compensar u ocultar su fracaso como poetas. Cuando pueden, se autopublican.

    Muchas revistas poéticas son obra de grupos de amigos sin ninguna relevancia literaria, que funcionan sin criterio ni profesionalidad algunos.

    Casi ningún premio de poesía vale nada. La mayoría satisfacen intereses locales, editoriales o tribales. Muchos están amañados.

    Los poetas suelen integrarse en grupos, frente a los que se constituyen otros grupos. Esos grupos suelen enfrentarse ferozmente. Los novelistas no se constituyen en grupos.

    Todo poeta que se inicia como poeta alternativo y crítico acaba integrándose en la estructura del poder.

    Es fundamental no indisponerse con los poderosos –críticos influyentes, editores importantes, altos funcionarios culturales, directores de fundaciones o universidades de verano–, aunque sean poetas nauseabundos, sujetos despreciables o retrasados mentales. El capullo de hoy es el mandamás de mañana.

    Los poetas nunca dicen lo que piensan. En las presentaciones de libros o actos públicos sobre otros poetas, hablan bien de ellos, aunque los consideren horrorosos.

    El poeta es un ser desproporcionado y patético.

    Yo soy poeta.

    EDUARDO MOGA

    Agustín Fernández Mallo — 23-02-2006 10:19:50


  120. RELECTURA Y COMENTARIO DEL TEXTO DE EDUARDO MOGA

    La poesía no sirve para nada.
    -Esto es un tópico, Eduardo. A mí sí me sirve; la poesía de los otros llena mi tiempo libre y le da sentido. No se me ocurre nada mejor que leer (que leeros) para ocupar mi tiempo. De modo que sí sirve para algo, al menos a mí.

    La poesía es un arte obsoleto, que corresponde a un estadio primitivo de la evolución de la cultura, y que sobrevive, fuera de lugar y del tiempo, en sociedades mecanizadas, indiferentes al hecho verbal.
    -Algo de eso hay, lo expuse en la conversación con Carnero. Aceptarlo sin oponer nada, sin embargo, sólo contribuye al enquistamiento del mal.

    La poesía es anacrónica y carece de sentido. El poeta resulta tan necesario en nuestro mundo como el fabricante de miriñaques.
    -A mi novia le encantan los miriñaques (alhajuela de poco valor que sirve para adorno o diversión, R.A.E.), y a mi gata ni te cuento.

    Los poetas se consideran muy importantes, pero su importancia social es nula.
    -Cierto.

    Nadie lee poesía, ni siquiera los poetas.
    -Exagerado. Tu rigurosa e interesante antología “Poesía pasión”, Eduardo, demuestra que ni tú mismo piensas así.

    Muchos editores de poesía tampoco leen poesía.
    -Muy cierto.

    Si los poetas desaparecieran, no pasaría nada.
    -¿Nada bueno o nada malo?

    En una comunidad hablante de más de cuatrocientos millones de personas, no habrá ni cinco mil genuinamente interesadas por la poesía.
    -Exagerado, creo. O espero.

    Se escribe demasiada poesía.
    -Eso no es problemático, el problema es lo que dices a continuación.

    Se publica demasiada poesía.
    -Ahí. Ese es el asunto medular. Uno en su casa puede hacer lo que quiera, donde falta responsabilidad es en el mundo editorial y, sobre todo, en el escabroso mundo de la edición institucional.

    Nadie compra poesía.
    -Como consecuencia de la falta de responsabilidad expuesta.

    Se escribe poesía porque se es infeliz. Los poetas están llenos de complejos, inseguridades y miedos. Con la poesía pretenden que los quieran más. La poesía es una gran muleta.
    -Cierto.

    La gran mayoría de la poesía que se publica es muy mala o, simplemente, carece de interés.
    -Cierto. Pero fuera de España, también.

    Muchos poetas no saben escribir. Algunos tendrían graves problemas para aprobar un examen de gramática elemental.
    -Cierto. Yo he tenido que mirar “miriñaque” para saber su significado exacto. Pensaba que significaba “fruslería”.

    Todos los poetas se consideran genios.
    -Algunos más que otros. Pero esto ya lo decía Monterroso, de todos los escritores, en “La letra e”.

    Todos los poetas esperan que el mundo reconozca –y recompense– su genialidad.
    -Cierto.

    Ningún poeta está satisfecho con el reconocimiento que obtiene. Todos piensan que el mundo no les ha dado lo que merecen. Todos creen, en cambio, que el reconocimiento logrado por los demás poetas es superior a sus méritos.
    -Cierto.

    Todos los poetas esperan que los demás alaben su poesía.
    -Cierto.

    Los poetas sólo se leen a sí mismos.
    -Tú eres una prueba de que eso no es cierto, y yo espero ser otra.

    La incultura poética de los poetas no conoce límites.
    -Cierto, con excepciones.

    Todos los poetas esperan que los demás poetas les regalen los libros que han escrito, pero que compren los suyos.
    -Qué bueno, no había caído.

    Las reuniones de poetas son terrarios.
    -Enterrarios.

    Las lecturas de poesía son aburridísimas.
    -Cierto.

    La gran mayoría de actos que giran en torno a la poesía –congresos, encuentros, talleres– son aburridísimos. Su único interés radica en que permiten establecer contactos que luego permitan medrar a los poetas.
    -Menos los Mapas Poéticos que se organizan en Córdoba (este año no hay, volverá el año que viene).

    La mayoría de los críticos de poesía son pésimos. Algunos son analfabetos. Muchos son poetas.
    -Cierto.

    La crítica de poesía sólo se practica para beneficiar a los amigos del crítico o para perjudicar a sus enemigos. El crítico siempre tiene en cuenta sus propios intereses cuando escribe. La crítica desinteresada y objetiva no existe.
    -Por partes: no, no siempre, sí.

    El crítico siempre habla de sí cuando habla de los demás.
    -No tiene más remedio, Eduardo: los únicos instrumentos que tiene para analizar obras son su formación personal y su propio cerebro. Habla a través de ellos, y su mensaje queda impregnado. Eso no es malo en absoluto.

    Los editores subordinan con frecuencia sus decisiones a razones mercantiles que no tienen nada que ver con la calidad del texto. Muchos no saben nada de poesía.
    -Cierto.

    Casi todos los editores se dedican a la edición de poesía para compensar u ocultar su fracaso como poetas. Cuando pueden, se autopublican.
    -Exacto en casi todos los casos que conozco, salvo un par de editores cuyo nombre no puedo decir, porque parecería que estoy haciendo peloteo u ofreciéndome.

    Muchas revistas poéticas son obra de grupos de amigos sin ninguna relevancia literaria, que funcionan sin criterio ni profesionalidad algunos.
    -Y tanto.

    Casi ningún premio de poesía vale nada. La mayoría satisfacen intereses locales, editoriales o tribales. Muchos están amañados.
    -Depende de los jurados, no de los premios en sí. Varios de los libros más interesantes que acaban de aparecer (Diego Doncel, Manuel Vilas o Juana Castro) vienen de buenos jurados, o al menos de jurados que tuvieron un buen día.

    Los poetas suelen integrarse en grupos, frente a los que se constituyen otros grupos. Esos grupos suelen enfrentarse ferozmente. Los novelistas no se constituyen en grupos.
    -Cierto. Así nos va a ti y a mí, que no nos integramos en grupos. Nos llevamos todas las hostias.

    Todo poeta que se inicia como poeta alternativo y crítico acaba integrándose en la estructura del poder.
    -Querría decirte que no, pero no soy tan ingenuo. En todo caso, para cambiar las pautas de funcionamiento del poder, hay que estar más tarde o más temprano en su estructura.

    Es fundamental no indisponerse con los poderosos –críticos influyentes, editores importantes, altos funcionarios culturales, directores de fundaciones o universidades de verano–, aunque sean poetas nauseabundos, sujetos despreciables o retrasados mentales. El capullo de hoy es el mandamás de mañana.
    -Me temo que no he seguido, precisamente, este consejo. Y ya verás cuando salga el ensayo en Bartleby.

    Los poetas nunca dicen lo que piensan. En las presentaciones de libros o actos públicos sobre otros poetas, hablan bien de ellos, aunque los consideren horrorosos.
    -Créeme, a veces sí. Y eso, en un país donde medrar en poesía consiste, precisamente, en no decir nada raro, no molestar a nadie, no criticar el estado de cosas, es algo que tiene un precio caro. Pero bueno, lo pagaremos. ¿Y lo a gusto que se queda uno?

    El poeta es un ser desproporcionado y patético.
    -Cierto.

    Yo soy poeta.
    -Y muy bueno, Eduardo. Saludos.

    vicente luis mora — 23-02-2006 12:12:36

  121. Querido Vicente:
    Gracias por tu hospitalidad y tus comentarios a mis reflexiones acongojadas. Estoy de acuerdo con muchos de tus desacuerdos. Yo discrepo constantemente de mí mismo. Recibe un fuerte abrazo, y saludos a todos. Eduardo Moga.

    Eduardo Moga — 27-02-2006 17:42:54

  122. He disfrutado de la lectura de estos dos últimos posts. A Eduardo Moga le conozco (y leo) desde la época en que mi hermano colaboraba en Lateral y me habló de él. Desde entonces suelo reeler, de vez en cuando, su Montaña hendida que publicara Bassarai.
    Estoy de acuerdo en muchas de las lúcidas ideas que exponéis, aunque no sé si comparto -por destacar alguna algo- que la poesía no interesa a nadie. Por propia exeriencia sé que no es así, cuando me ha sorprendido más público del esperado en lecturas que hecho. Yo que no tengo más que dos libros y apenas "cartel". Algo parecido y mejor dicho destacaban este sábado en Babelia los poetas Margarit y Rovira. Creo que quizá la poesía (o ciertas propuestas) sean anacrónicas, en la línea de lo que gusta decir Vicente; pero también es verdad que la opera lo es y mira... a lo mejor el camino es lo que hace Bieto con ella. De todas formas, la poesía no la escoges, te elige.

    Jorge Brotons — 27-02-2006 20:09:16

  123. Querido Eduardo, no puedo creer que hayas enjaretado esa sarta de tópicos gremiales sin mucha distancia contigo mismo; que eso no esté escrito desde una saludable ironía.

    Si uno ama la poesía, y vive de alguna forma cerca de ella (para eso no hace falta publicar nunca un solo poema), encuentra en ello su propia recompensa. Lo demás es añadido, conversación o alboroto alrededor de un núcleo de silencio, y en rigor sobra: no haría falta ninguna recompensa exterior.

    Estoy por dar un sonoro ¡HURRA! a lo anacrónico.

    Jorge Riechmann — 28-02-2006 00:10:09

  124. vuelvo al libro de doncel porque, ahora que al fin he tenido tiempo de leerlo profundamente, se han confirmado mis sospechas: "en ningún paraíso" es un poemario que no pasa de ser mediocre y anclado en modelos arcaicos. y precisamente porque intenta algo más (lo que indudablemente es de agradecer), se notan más fuertemente sus lastres. creo que el mayor problema es haberse quedado a medio camino: si arriesgas, es necesario hacerlo con todas las consecuencias, desprendiéndose del tono reflexivo y de la pesadez llorica, porque si no sus malls, neones y clínicas estéticas quedan descontextualizados y como metidos con calzador, evidenciando que el autor no ha asumido una nueva estética actual, sonando a falso. además, el tono es demasiado lacónico y lento, sentencioso, lo que no pega nada con una supuesta actitud de desorientación abierta. obvio que tiene muchos puntos positivos, pero sólo trataba aquí de responder brevemente a la pregunta de si "en ningún paraíso" puede representar una nueva estética. mi respuesta es: no. y estas incoherencias estéticas me impiden sentir que sea un buen poemario.

    willyimagine — 08-03-2006 12:52:29

  125. también he podido al fin leer "construcción", y lo cierto es que para este libro mi opinión cambia totalmente. sí creo que "construcción" es una gran libro, incluso quizá lo más interesante que he encontrado en mis años de búsqueda por la actualidad poética española, porque, además de su calidad poética, consigue acertar en una estética actual y original, muy trabajada e inteligente. pero no voy a hacer sólo alabanzas: "construcción" no logra a ser un libro perfecto o genial (claro que eso sólo lo consigue un libro cada década, a lo sumo). apunto un "pero" esencial: el poemario es demasiado intelectual, el prólogo y las continuas declaraciones de intenciones hacen que el lector no se crea el poema, lo siente como una simple demostración de la profunda teoría poética, con lo que se debilita la parte central de la obra. y otro "pero" más concreto: es demasiado repetitivo en expresiones sinónimas, sin por ello aumentar la potencia expresiva, y se vuelve excesivamente "cursi" e infantil en ciertos versos amorosos, demasiado aún teniendo en cuenta la complementaria voz opuesta. suenan a relleno muchos de sus versos. lo mejor: la inteligencia creadora, los intertextos perfectamente integrados, las dos voces (sobre todo cuando una se ríe de la otra), el verso que dice "este verso es tuyo, lector" (o algo así, al ir a poner una expresión amorosa; otros intentos vanguardistas son demasiado convencionales); ciertas expresiones muy conseguidas... a seguir así, sólo permítaseme un consejo: no dejes que tu profundidad de pensamiento estético lastre el potencial expresivo de tu obra. ahora, a por otro poemario que parece reinteresante: "jean fontaine odisea".

    willyimagine — 08-03-2006 13:08:18

  126. Bueno, querido Willy, lamento disentir contigo. No en lo que dices sobre "Construcción", en lo que no puedo entrar, sino en lo que sostienes sobre "En ningún paraíso". Yo creo que la importancia de este poemario se verá mejor con el tiempo; mi entusiasta reseña responde no sólo a lo que veo, que también, sino a lo que "siento". Tengo una especie de premonición con ese libro; creo que va a fundar cosas, y que va a crear escuela. Algo que jamás pasará con ningún libro mío, ya que éstos se agotan, como bien dices, en su propio proyecto intelectual. El de Doncel es un poemario abierto, generoso, inclusivo, que investiga para y por los demás. Es evidente que tú no te incluyes entre esos "demás", para quienes "En ningún paraíso" abre puertas: pues bien, no pasa nada. A veces es cuestión de afinidad. Tú no crees que abra ninguna estética nueva, pero sé de otros poetas jóvenes que lo creen, y que van a seguir esa línea. Gracias a Dios, no hay que comulgar con ruedas de molino, y los poetas jóvenes de hoy pueden elegir qué estéticas consideran novedosas y cuáles les alimentan, y cuáles no. Queda clara, contundentemente clara, incluso, tu postura. Pero hay otras. Un saludo, Willy, gracias por tus palabras positivas sobre "Construcción" y gracias también por las objeciones, que meditaré, y que me interesan más que los elogios. Un saludo.

    vicente luis mora — 08-03-2006 13:47:45

  127. willy, que bien que apareciste. Muy interesante tus comentarios sobre Doncel y sobre Vicente, porque tú miras desde otro ángulo. Espero leer dentro de poco el que vas a escribir sobre Fernández Mallo.

    pedro zoarana — 08-03-2006 22:53:48

  128. ¡Qué abundancia de comentarios!
    "Yo no soy yo" me recuerda más a Juan Ramón que a Unamuno:

    Yo no soy yo.
    Soy este
    que va a mi lado sin yo verlo,
    que, a veces, voy a ver,
    y que, a veces olvido.
    El que calla, sereno, cuando hablo,
    el que perdona, dulce, cuando odio,
    el que pasea por donde no estoy,
    el que quedará en pie cuando yo muera.

    Por cierto, estoy de mudanza: me voy a poeticas.es

    Paco — 17-03-2006 13:36:57

  129. A poesia de Doncel, que desconheço, é apresentada como a "única poesia mutante". Poderá sê-la. Quais serão os pressupostos e os conceitos de Doncel ou de Mora? Quanto a mim, mergulho e enraizo num ideário mutante, concreto e experimental há muito tempo. Tanto que nem vou dizer o seu início. Para confirmar e conferir [Poesia Mutante] Imitação da Natureza, em http://neopostarcadia.blogspot.com.
    Um abraço
    António Erre

    Antonio Erre — 21-04-2006 00:42:33

  130. Sr. Erre, saludos desde España. No conozco su poesía, por lo que ruego me disculpe. Utilizo "mutante" en un sentido propio, alimentado por una serie de narradores de prosa, con quienes la poesía de Doncel guarda cierta relación. Por cierto, puede acceder a la poesía de Doncel a través de la antología publicada en Portugal por Joaquim Manuel Magalhaes, titulada "Poesia espanhola de agora", creo. Saludos.

    vicente luis mora — 21-04-2006 14:12:24

  131. Me he leído el libro de Doncel, siguiendo tus consejos, y me parece un libro interesante, pero poco más que eso. Además, creo que en algunos casos es bastante impreciso: cualquiera que haya estado en Nueva York (yo vivo en Queens, donde soy profesor de español) se da cuenta enseguida que Doncel no conoce esta ciudad y que habla de ella de oídas, lo digo por su poema "El hombre de N.Y." N.Y. no es como la pinta Doncel. Simplemente, le sale una N.Y. falsa, inverosimil, parece Soria, o algo así, pero el libro me ha gustado, que conste. Y no me digas que eso da igual, porque si diera igual no hubiera titulado el poema "el hombre de N.Y." Estoy seguro que Doncel no ha estado en N.Y. Si hubiera estado, jamás hubiera escrito así. Tal vez haya estado en Soria, eso sí.

    Juan (desde N.Y.) — 09-05-2006 14:13:33

  132. No sé dónde escribir este comentario, creo que aquí. Acabo de leer Ciudadano Romano (El Gaviero ediciones), del poeta Antonio Portela. Para mí es el libro del año. Portentoso. Y es interesante, por cierto, compararlo con el de Doncel (muy interesante, sin duda, lo he recomendado mucho). Me quedo con la Roma de Portela. Qué forma de mirar. Atención a este libro.
    Saludos.

    Christian Law — 27-06-2006 12:14:18

  133. Estimado Vicente y amigos,
    Debido a mi trabajo conduzco mucho a solas y de noche. Muchas veces por esas carreter