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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

19-01-2006 10:27:42

Manuel Moyano

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

Manuel Moyano,
La memoria de la especie; Xordica, Zaragoza, 2005


El cuentista Manuel Moyano, conocido por su libro El amigo de Kafka (Pre-Textos, 2001, XXV premio Tigre Juan) publica su nuevo relatario en la editorial Xordica, después del interesante El oro celeste (2003). Construido a medias sobre los mimbres de la miscelánea y el libro de arena borgiano, La memoria de la especie puede encuadrarse dentro de la sugestiva categoría de los libros no clasificables, compuestos de materiales heterogéneos y no sujetos a prefiguraciones genéricas. Dividido en cuatro partes, la primera es un original recorrido histórico con dos premisas: unir a las últimas frases pronunciadas por personajes célebres (de Sócrates a Cela, pasando por Juana de Arco), un trazado biográfico que contribuye a desmitificarlos. La vida de Jesús de Nazaret, por ejemplo, parece el retrato de un iluminado, y en general todos los esbozos contienen detalles que nos hacen preguntarnos la diferencia entre la genialidad y la extravagancia, por no decir –en algunos casos y detalles–, estupidez. El resultado, que no desdeña la puntual acotación apócrifa, es muy original y da que pensar. Son destacables los textos dedicados a Rimbaud y Kafka, este último amigo del autor. Parte de la explicación de qué puede haber motivado a Moyano a rastrear esta cadena de finales célebres (pero quizá eso es un cuento: buscar el fin) puede estar en una de las últimas piezas del libro, “Héroes”, donde leemos que “no pasan a la Historia los hombres tocados por la dicha. En cada profeta, en cada caudillo, en cada artista ha habido un hombre torturado” (p. 103), de lo que deducimos que a Moyano le interesa la anécdota minúscula de las grandes biografías, aquello en que más humanos y vulnerables parecían los héroes: los talones de Aquiles, el rimel corrido de las fotos de las estrellas de cine, la cojera final de los atletas, el Scott que muere tras llegar segundo a la Antártida.

La segunda parte, “Archivo de atrocidades” (no sabemos si inspirada en la brutal y asombrosa Exhibición de atrocidades, de J. G. Ballard), es un curioso experimento donde hechos reales, singularizados por su crueldad o insidiosa paradoja, son pasados por el tamiz del verso, para hacer una lírica irracional a pesar de su realismo, terrible, que puede producir insomnios de administrarse a horas inadecuadas. Su intención, en general aplicable a todo el libro, es la de preguntarse en voz alta, a partir de algunos ejemplos reales concretos, cuál es el sentido último, si lo hay, de la vida humana. Como posible contrapeso, la tercera parte, onírica, detalla algunos sueños, al parecer reales, según se nos cuenta en la nota liminar. Por su ambiente kafkiano e inteligente final, destacamos el titulado “23 de enero de 2005”.

La última pieza del volumen, “Bazar”, contiene unas reflexiones, a veces aforísticas, relacionadas la mayoría con la tristeza y la muerte, aunque no por ello su lección es pesarosa. Entre ellas: “Su carencia de ambiciones no tenía límites”; “El Universo es hostil a la vida”; “Esperar con ansiedad la muerte de tu autor preferida para poder adquirir sus Obras completas”. Me ha interesado especialmente esta: “¿Por qué Atila, Hitler o Stalin merecen nuestra repulsa y, en cambio, César, Alejandro Magno o Napoleón han ingresado en la Historia como grandes hombres? He ahí un enigma cuya resolución no he hallado en ningún tratado” (p. 120). Y la última, que prefiero no transcribir, es en realidad un microcuento excepcional y terrorífico… pero para saber cuál es, tendrán que comprar el libro.

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Comentarios

  1. Pues eso, que cada uno escriba como quiera, con su nombre o el de perico los palotes. A mí me importa un bledo el nombre de cada cual, no os conocía de nada y he pasado unos buenos ratos hablando con vosotros, cuyos nombres son -para mí- lo mismo que pseudónimos. Lo importante son las ideas que se han mostrado y contrastado y si eso ayuda a construir algo. No obstante el propio nombre, ya sea ego u otra cosa (¿valentía?) dificulta mucho la comunicación. De hecho creo que es el primer blog que encuentro en que los posteadores firman, si lo que pretendéis es construir una personalidad, un yo a través del diálogo, no necesitáis que otros sepan lo que decís, basta con la evolución personal. La cuestión es pensar cuánto de rentabilidad en la construcción de un yo -no para uno mismo sino para los otros- se quiere procurar de una simple y maravillosa charleta. En ese sentido adjudicar, de entrada, a los enmascarados muy malas intenciones quizás hable de las propias tensiones de los denunciantes más que de los pardillos enmascarados que pasaban por ahí.

    Baudrillard — 19-01-2006 20:36:17

  2. Con todos los respetos, el que viene de "charleta" eres tú. El objetivo de esta página es hacer crítica literaria y debate sobre crítica literaria. Y parte del valor del blog, por no decir todo el valor, es que entra buena parte de la mejor crítica española sobre poesía (es tu problema si no sabes quiénes son), y firma con su nombre. Y no se adjudica a nadie intenciones sospechosas, y se le deja postear (como podrás comprobar) con plena libertad, salvo que insulte, claro. Así que no te has enterado de mucho, me temo. Pero sigues siendo bienvenido.

    vicente luis mora — 20-01-2006 08:17:09

  3. ¿Un nuevo libro de Manuel Moyano? "El oro celeste" lo disfruté y reseñé a partes iguales, así que sin haber leído "La memoria de la especie" me adhiero a la recomendación de Vicente L. M. La prosa de Manuel Moyano es de esas letras que salen ocultas en el panorama literario español sin bombos ni platillos, pero con acierto pleno. Hay que leerlo. Un saludo

    josé ángel gayol — 20-01-2006 10:15:55

  4. dónde está la poética del fracaso? silencio,desnudez,pulir...

    LarSen — 20-01-2006 12:22:31

  5. No sé a lo que refieres, Larsen. Esa es mi poética, desde luego. He tardado siete años en escribir "Construcción", y el borrador del próximo me ha llevado ocho. Todavía tiene un largo camino de reescritura antes de aparecer. ¿Cuánto te llevan a ti tus libros? Por cierto, ¿cuáles son tus libros? Dame la referencia, que los busque y los lea.

    vicente luis mora — 20-01-2006 12:33:48

  6. ars longa vita brevis.sólo me queda tiempo para la lectura

    larsen — 20-01-2006 13:32:17

  7. todo lo que no sirva para ganarse la inmortalidad es perder el tiempo.Veo Mora que no pierdes el tiempo

    larSen — 20-01-2006 13:35:51

  8. Ni mi inmortalidad ni tu mortalidad dependen de mí, Larsen. Mientras tu pierdes el tiempo escribiendo, yo sigo leyendo. Dentro de un rato, antes de las 14.00 h., tendrás la prueba.

    vicente luis mora — 20-01-2006 13:38:20

  9. Hola Vicente,
    Me atrevo a participar en el blog porque hay una cuestión que se ha quedado dentro de mi cabeza y no se va. Una tontería, como suele ser habitual, supongo. No obstante, me atrevo a plantearte la dichosa cuestión:
    ¿Crees que la proliferación de blogs está ayudando a la miscelánea, ese género tan encantador?

    Lamento no poder dar las referencias de mis libros, pero espero poder llegar a darlas algún día.

    Un saludo,
    Xavie

    Xavie — 23-01-2006 21:13:03

  10. Pues la verdad es que sí, lo creo. En este momento acabo de meter en un relato mío un texto descargado de un blog, muy curioso, titulado "Diario de un médico del SAS" (Servicio Andaluz de Salud), donde un neurólogo anónimo intenta explicar, desde dentro, lo que sienten los funcionarios sujetos a un sistema irracional de burocracia hospitalaria. El hecho es que veo en la mayoría de blogs que visito una saludable tendencia a la intergenericidad, y supongo que esto (en tanto en cuanto muchos escritores tienen blogs) acabará pasando a la página escrita. En mi caso (y por eso te lo comento) ya ha ocurrido. Y creo que es bueno, todo sea dicho. El blog puede ser una de las mejores formas posibles de dinamizar la escritura de novelas (en ello estoy). Saludos, Xavie.

    vicente luis mora — 23-01-2006 21:37:07

  11. A mí lo que me sucede es que contemplo los blogs como espacios que requieren su propia forma, su propio género, como si dijéramos. Todo el mundo los utiliza para algo diferente pero, para mí, son espacios para la ficción mínima. Contenedores de microrrelatos, trazos y cosas así.

    Ah, por cierto, leí la entrevista que te publicaron en El Cultural y me encantó la cita de Philip K. Dick: “si no les gusta este mundo, deberían ver alguno de los otros” con la que contradijiste a Guillermo Carnero.

    Será una cuestión generacional, supongo.

    Xavie — 24-01-2006 08:29:12

  12. Es normal y sano que haya discrepancias entre la gente de esa edad (prefiero no utilizar "generación") y nosotros. Lo preocupante es que pensáramos igual, ¿no crees?

    vicente luis mora — 24-01-2006 13:30:25

  13. Es normal y sano que haya discrepancias entre la gente de esa edad (prefiero no utilizar "generación") y nosotros. Lo preocupante es que pensáramos igual, ¿no crees?

    vicente luis mora — 24-01-2006 13:31:49

  14. ESte libro esta muy bien, soy un seguidor de Manuel Moyano e incluso sigo su vida real, conozco toda su vida. Un fiel

    andres ruiz imperial — 05-10-2006 12:16:35

  15. todo aquel que critiquen esta obra es porque es un ignorante y no ve más allá de su naríz

    jorge garbagosa — 05-10-2006 12:22:59


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