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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

16-12-2005 21:03:56

Una posibilidad de crítica al crítico

Categoria: GeneralVicente Luis Mora


Encuentro en el último libro de ensayos de Jordi Doce (Curvas de nivel; Artemisa Ediciones, La Laguna, 2005), uno titulado "Vamos a ciegas" donde, a partir del conocido artículo de Juan Goytisolo "Vamos a menos", desglosa una serie de reflexiones sobre la crítica española. Entre ellas encuentro este interesante párrafo:

"Goytisolo propone como remedio la creación de un Defensor del Lector Literario, encargado expresamente de 'señalar los usos y abusos de nuestro particular Parnaso'. No sé si menosprecia un tanto la capacidad del lector informado para defenderse por sí solo: pienso que bastaría con que los suplementos ofrecieran una o dos de sus páginas a sus lectores insatisfechos o disconformes. Últimamente se han escrito cientos de folios sobre el valor y función de nuestra crítica pero nadie ha señalado esta carencia fundamental: la imposibilidad del lector o del propio autor de responder por escrito al juicio de sus comentaristas. La impunidad de que gozan los críticos es asombrosa y desde luego pone en entredicho todas sus defensas".

Creo este razonamiento muy valioso y de gran interés, desde luego. De ahí que piense que un blog es una de las formas más adecuadas para la crítica literaria, porque permite la disensión general e instantánea. Por supuesto, habrá cierta mediación, cierto tamiz y cierto filtro, porque ningún periódico publica cartas al director que contengan insultos o difamaciones. Aquí hay menos restricciones aún que en un periódico. No pido el D.N.I., ni siquiera el nombre real, para colgar las opiniones. Los sujetos huecos, desestructurados, los que no están, los que mienten, los que fingen, tienen aquí cabida. Nombres y seudónimos, como puede verse al margen, se alternan. Recibo muchos comentarios injuriosos que no aparecen, pero todos los que cumplen unos mínimos requisitos de educación y respeto (y a veces ni eso, hay decenas de ejemplos colgados), acaban publicándose en el blog. Este Diario de lecturas no es un espacio para el libertinaje, ni para que los descerebrados dejen sus deposiciones, pero sí es un espacio de libertad, de crítica a la crítica. Ni que decir tiene que si alguien quiere hacer consideraciones generales sobre crítica literaria española, éste es su sitio. Si quiere colgar juicios sobre novela, poesía o ensayo contemporáneo, no tiene más que escribir. Los que se dedican a insultar se excluyen solos. Los demás, en esta página sois, somos, libres.

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Comentarios

  1. Gracias por tu blog Vicente del que tanto aprendemos. Se habla del lector competente, del implícito, del informado, del ideal, etc. ¿Y el lector imposible? Parece que lo que se propone en este comentario podría acercarse a esta figura poco o nada estudiada del "lector imposible" tan cercano a lo que tú propones cuando reflexionas sobre los blogs como espacios donde es posible la crítica libre e inmediata.

    Antonio José Mialdea Baena — 04-01-2006 20:37:58

  2. Desde luego, prefiero tu lector imposible al lector "impasible", tan generalizado en la crítica. Aunque de todas formas, me interesa más el factor de libertad que permiten los blogs, que el de la inmediatez. La información sí debe ser inmediata; la crítica es otra cosa. Gracias por venir, Antonio.

    vicente luis mora — 05-01-2006 09:07:16

  3. Estoy muy interesada en leer su análisis de "El hombre lento" de Coetzze.
    Leí su crítica de "Doctor Pasavento" de Vilas Mata y me pareció excelente. No me siento tan sola al pensar que el libro no aporta nada, comparto plenamente sus puntos de vista. Gracias por darse el trabajo de escribirla para que los "internautas" interesados por la literatura la podamos leer.

    Patricia Tschorne T — 05-01-2006 10:11:05

  4. Gracias a esa crítica he descubierto que hay más gente con la misma opinión sobre "Doctor Pasavento" de la que hubiera imaginado, lo que prueba que no iba tan desencaminado. Intentaré hacer la reseña de "Hombre lento", aunque estoy un poco desbordado, la verdad. Coetzee es uno de mis referentes actuales. Si finalmente la hago, colgaré a continuación un artículo largo que escribí sobre él hará un año y medio. Gracias por vernir, Patricia, y saludos.

    vicente luis mora — 05-01-2006 11:26:34

  5. Lejos de ser el lector imposible, se trata del lector real, de carne y hueso--aunque cibernético en este caso. La Revista de Libros, de Madrid, permite la posibilidad de réplica, aunque solo los autores de los libros reseñados se aprovechen de ello. En la tradición de The New York Review of Books.

    Jonathan Mayhew — 05-01-2006 18:20:58

  6. Estimado amigo Jonathan Mayhew, permítame una intervención que aclare algo más mi anterior comentario, en el que, desde mis humildes conocimientos, el concepto de “lector imposible” no tiene su contrapunto en el de “lector real” que usted propone. Creo que sería necesario desgajar o desglosar el comentario inicial de Vicente Luis Mora y, desde ahí, comprender –sin eliminar, claro, posturas- estas disquisiciones sobre la posibilidad y posterior necesidad de la metacrítica. Aparte de esto, pienso (y no estoy solo en este pensamiento) que la crítica literaria actual adolece en muchísimos casos de sustancialidad, de “meollo”, lo que sin duda relativizará, por suerte, cualquiera de mis afirmaciones. Paso, pues, a desgajar para aclararme yo mismo:

    1. Todos coincidimos en que existen muchos tipos de lectores (ahora me ciño sólo a la obra de arte literaria). Entre ellos, existe un tipo al que denominamos familiarmente “crítico literario”, esto es, individuo al que un determinado medio de comunicación (oral o escrito) encarga para su publicación (por favor, que no se pierda, por su importancia, este aspecto del “encargo”) un juicio sobre una determinada obra literaria.
    2. El “crítico literario” tendría que reunir en sí, al menos, estos distintos tipos de lector, a saber: ser un lector naturalmente real, ser un lector competente y un lector informado (entiendo que todos manejamos estos conceptos, pero si alguien necesita aclaraciones sobre esta tipología del lector, que no dude en solicitarla).
    3. Pero hay dos circunstancias, entre otras, que siempre rodean la labor del crítico: una es la lucha entre la objetividad y la subjetividad en la emisión de sus juicios; y otra es, que ya apunté antes, la de la crítica por encargo. La primera resulta quizás menos problemática, si se quiere, que la segunda; y esto es porque ser imparcial resulta poco menos que imposible si se tiene en cuenta que escritor y crítico parten de su propio mundo de lecturas, de escrituras, es decir, cada uno lleva a cuestas su diferente equipaje cultural. Si el equipaje cultural fuese idéntico…
    4. surgiría entonces la figura del lector implícito, que es la que se acerca más a mi concepto de “lector imposible” (que también defiende Vázquez Montalbán), un lector que se desdoblaría del propio escritor, casi un clon del propio escritor. Augusto Monterroso fue una vez interrogado sobre este aspecto:

    ¿Habría entonces un lector ideal que pueda leer lo que quiso escribir?
    –Sí, pero es un lector imposible. El lector ideal sería el que hubiera leído todos los libros que yo he leído. Entonces nos entenderíamos maravillosa y perfectamente. “Ah, bueno, hombre, claro”, diría el lector ideal, “está sugiriendo aquel verso de Góngora, se está refiriendo a lo que dijo Séneca en la Carta a Lucilio”. Si uno dice “Perded toda esperanza” está claro que se está refiriendo a Dante. Pero hay otras referencias que son más recónditas, que están en lugares a donde no todos llegan. El lector ideal es el que hubiera leído todo lo que el autor leyó, pero también que hubiera experimentado todo lo que el autor experimentó.

    Un lector no sólo capaz de interpretarse (que de estos ha habido bastantes en la historia literaria) sino capaz incluso de ejercer la crítica de sí mismo, sobre todo en lo que respecta a la negativa porque la positiva bien que la ejerce en cuanto que escribir siempre resulta un ejercicio de autoadulación. Si este ejercicio existiese, el de la autocrítica en sus dos sentidos, les aseguro que el pudor de algunos escritores les impediría publicar sus textos.

    5. Como este ejercicio de “kenosis” apenas se realiza a la vista del desmesurado numero de publicaciones anuales (y me refiero exclusivamente al caso español) existe a lo sumo esta figura del crítico literario en el que los lectores menos competentes depositamos nuestra confianza para que nos informe y nos forme sobre el valor literario de determinadas lecturas.
    6. Pero el crítico ostenta una libertad relativa, relativa al medio de comunicación para el que trabaja. Esta relatividad comienza justo cuando se le entregan unos libros y no otros para que pueda emitir su juicio y termina en la preparación académica que posee para emitir dichos juicios. Fíjese usted, que incluso, al referirse a la posibilidad de la crítica directa al autor que puede ejercer cualquier lector en la revista de libros, ésta sólo puede ser visionada por el autor y no por el resto de los lectores. Esto también se pude denominar libertad relativa.
    Sería interesante establecer un puente directo entre el autor y sus lectores (incluidos los “críticos literarios”), un espacio, cibernético si quiere, donde se pudiese no sólo dialogar sino hacer crítica de la crítica. Creo que el fruto de ese encuentro colectivo podría ser lo que más se acercase a ese tipo de lector que he denominado “imposible”, es decir, que quizás ese lector no pueda darse en un solo individuo, sino en una colectividad que incluyese al escritor, a sus críticos y al resto de sus lectores. En definitiva, pudiera ser que cuando Goytisolo se refiere al “Defensor del lector literario” no esté pensando en un lector individual sino en un lector colectivo.
    mialdea@auna.com
    http://antoniojosemialdea.bitacoras.com

    Antonio José Mialdea Baena — 07-01-2006 14:29:03

  7. De acuerdo, pero no pienso que este lector imposible sea ideal, ni mucho menos. Nada más aburrido que un lector que coincida tan completamente con el autor en todo lo relevante. Además, es bastante frecuente que la crítica pierda toda distancia crítica, limitándose a presentar la perspectiva del autor mismo. Cuando leo la crítica no quiero oir otra vez la perspectiva del autor, sino otra perspectiva, diferente y crítica. Eso es lo interesante, a mi modo de ver. La lectura es imperfecta por su misma naturaleza.

    Jonathan Mayhew — 07-01-2006 22:42:44

  8. También de acuerdo, amigo Jonathan, en que sería aburridísimo escuchar o leer o escribir una crítica en todo coincidente con el propio texto literario. Y desde luego no es esto lo que se busca en ningún caso. Pero siempre se buscará que quien la haga tenga la suficiente competencia para hacerlo. De ahí la necesidad de la metacrítica. Sin embargo, y repito, ha habido autores que han ejercido a través de otros textos propios la labor de críticos de sí mismos...hasta un cierto punto, claro.. Aparte de esto, no he distinguido entre la crítica sincrónica y la diacrónica del texto literario, esto en lo que se refiere a la distancia crítica. Fíjese qué diferente tratamiento crítico tuvieron un Góngora, un Luis Cernuda o el mismo San Juan de la Cruz, dependiendo del momento histórico en que fueron juzgados. San Juan de la Cruz, por ejemplo, a quien nadie valoró ni positiva ni negativamente durante trescientos años, es enviado al parnaso en el caso español, gracias, en parte, a un sistema político dictatorial como el franquista. ¡Qué paradojas, ¿verdad?! Ahora, por el contrario, en este sistema de librepensamiento, de diversidad pluralista, de “democracia” que llamamos, se admiten a veces que cualquiera ejerza como crítico literario. E insisto, en este mismo sistema que digo, dependerá la crítica del medio de comunicación que la haga y de a quien se le encargue. Pero esto, en definitiva, ha existido y existirá siempre. Por eso, lo mínimo que uno puede exigir es que quien haga una crítica a un texto literario posea las condiciones suficientes para hacerlo. Menos mal que los propios textos literarios ya se encargan de eliminar automáticamente determinadas lecturas que de ellos se hace. Perdonad esta especie de “totum revolutum” pero es que al escribir el texto directamente en la web de Vicente lo perdí y he tenido que reconstruirlo conforme lo he ido rastreando en mi memoria. Gracias.
    mialdea@auna.com
    http://antoniojosemialdea.bitacoras.com

    Antonio José Mialdea Baena — 08-01-2006 13:02:31

  9. Querido Antonio, te recomiendo (a ti y a todos los que soleis postear) que cuando redactes un comentario largo, antes de enviarlo, seleccionéis todo el texto y le deis con el botón derecho a "copiar", por si se atasca el servidor. También a mí me ha pasado en alguna ocasión, y da mucha rabia, como es natural. Así que cópialo, y si falla, le das a redactar de nuevo, y ya se trata sólo de pegar. Otra forma de hacerlo es redactarlo en word, y luego pasarlo al comentario, así no se pierde. Disculpa la molestia.

    vicente luis mora — 08-01-2006 13:27:56

  10. Gracias Vicente, eso hice, escribir el texto en word y copiarlo desde allí.

    Antonio José Mialdea Baena — 08-01-2006 13:30:08


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