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Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

11-12-2005 12:54:06

Caballero Bonald

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

J. M. Caballero Bonald
Manual de infractores, Seix Barral, 2005.


Más actualidad, más indignación = menos calidad. Esta es una fórmula casi matemática, que sólo encuentra excepciones en Jorge Riechmann, y poco más. Caballero no ha sabido evitar su aplicación en su poesía. Nos quedaremos con el buen recuerdo de Diario de Argónida, o de sus grandes libros, Descrédito del héroe y Laberinto de fortuna.

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Comentarios

  1. Y ni siquiera Riechmann maneja siempre convenientemente esos materiales peligrosos, como demuestra el prescindible, a mi gusto, "El día que dejé de leer El País". Sorry a Jorge, porque sé que visita este blog con cierta frecuencia, pero no creo que sea un libro en el que potencie su capacidad poética.
    Saludos.

    Charming man — 11-12-2005 15:58:43

  2. Bien, respeto tu opinión, pero no estoy de acuerdo. Con momentos flojos (pero qué libro no los tiene, incluso de Góngora), "El día que dejé de leer El País" contiene ejercicios que mezclan el asociacionismo con el collage, y fue un poemario que permitió abrir las miras (y los ojos) de muchos jóvenes que venían detrás, amén de ser un saludable intento de revisión y a la vez vindicación de las vanguardias. Fue un pertinente soplo de aire nuevo en un panorama que, por entonces, necesitaba mucho oxígeno. No es lo mejor de lo suyo, pero es que lo demás de lo suyo... es muy bueno. A mi juicio, ya lo he dicho muchas veces porque creo que un crítico debe "mojarse", Aguado y él son los mejores poetas nacidos con posterioridad a 1960, con mucha diferencia del resto.

    vicente luis mora — 11-12-2005 18:28:15

  3. Dejando al lado el libro de Riechmann, que permite diversidad de opiniones, creo qe valdría la pena preguntar por qué esta fórmula sigue funcionando con una lógica tan inexorable. Es decir, puedo imaginarme un libro lleno de potencialidad poética y de actualidad indignada, no hay ninguna buena razón por no haberlo, pero no lo tenemos. O sólo en contadas ocasiones. Creo que Vallejo sabía hacerlo.

    Jonathan Mayhew — 11-12-2005 20:48:54

  4. Siempre me resultó incomprensible la fama de Caballero Bonald, cuya prosa es relamida como la de Antonio Gala y su poesía no alcanza ni de lejos los niveles de excelencia de sus compañeros de generacion.

    Agorero — 11-12-2005 23:03:35

  5. De Jorge Reichmann, en cambio, me precio de no haber leído nada.

    Agorero — 11-12-2005 23:05:03

  6. Esto es realmente digno de elogio: saber de antemano lo que no le va a gustar a uno, mantener una vigilancia constante contra esa lecturas desagradables; finalmente, jactarse de lo no leído. ¡Que un poema de Jorge Riechmann no te coja desprevenido! En tal caso, todo el esfuerzo de NO LEER habrá sido en balde.

    Jonathan Mayhew — 12-12-2005 02:19:57

  7. Estimado Agorero, haces bien en no poner tu nombre real, porque sólo mediante seudónimo puede uno jactarse de la ignorancia, no ya por desconocimiento, en el caso de Riechmann, sino por la increíble sentencia respecto al lugar que Caballero ocupa en su generación, no sólo como poeta, sino como prosista, tanto en novela como en autobiografía. ¿Y, en poesía, a qué compañeros del 50 te refieres? ¿A Vicente Gaos, a Vivanco, a Ángel González? Porque, a mi juicio, habría que hacerlo al revés: ver qué poetas nacidos en torno a 1926 (que es cuando nace Caballero) tienen su categoría poética. Que el último sea un libro flojo (no obstante, el primer y el último poema de "Manual de infractores" aún tienen algo del brillo de antaño) no deslegitima los demás, ni mucho menos.

    vicente luis mora — 12-12-2005 08:37:23

  8. Ahora le toca el turno a Caballero Bonald. Gana todos los premios ahora, como Pepe Hierro hace un par de años. Creo que los juicios de valor son siempre discutibles, es decir, dignos de discutir. Caballero Bonald supera en valor a Gaos, Costrafreda, Vivanco y González, pero no a Rodríguez, Valente, Gamoneda, Gil de Biedma. Es superior a JA Goytisolo, tal vez a Barral también. Encuentro que Caballero Bonald ha creado un lenguaje poético muy suyo, inconfundible. Si al cabo no me convence totalmente, tal vez se deba a mi propia insuficiencia como lector.

    Jonathan Mayhew — 12-12-2005 17:49:14

  9. De acuerdo sustancialmente, salvo el caso de Gil de Biedma. Creo que está muy sobrevalorado, por cuestiones extrapoéticas. Con el tiempo se colocará su obra en su justa medida: en la calidad, pero no en la excelencia. Puede que mi capacidad lectora también sea insuficiente, pero es mi opinión sincera. Lo veo muy por detrás de Claudio Rodríguez, Valente o Gamoneda. Estará a la altura de Caballero.

    vicente luis mora — 12-12-2005 18:47:16

  10. Tampoco me convence Gil de Biedma totalmente, como lector, pero creo que ha tenido una importancia histórica que será dificil rebatir. Puedo reconocerlo como poeta excelente dentro de una tendencia que simplemente no me interesa casi nada. ¿Y Brines?

    Jonathan Mayhew — 12-12-2005 19:58:37

  11. sólo un par de apuntes. un poco de rigor histórico: hace un par de años José Hierro estaba muerto (murió en diciembre de 2002) y Luis Felipe Vivanco no es de la generación del 50, nació en 1907, no es de la misma quinta.

    A — 12-12-2005 20:40:42

  12. A "A": muchacho, o muchacha, a veces me coge fuera de mi casa la respuesta a vuestros comentarios, sin una enciclopedia a mano, y no puedo acordarme de memoria si Vivanco nació en 1907 ó 1927. Disculpa. Pero creo que quedaba claro lo que quería decir, como creo que está claro lo que quiere decir Jonathan, con independencia del tiempo que hace de la muerte de Hierro.

    A Jonathan: Si hablamos de importancia "histórica" de Gil de Biedma, vale. Pero no es de esa importancia de la que hablo. Si no, tendremos que poner a Blasco Ibáñez al lado de Galdós, esa es una trampa en la que se suele caer. Mao Tse Tung: ¿fue importante como poeta o como político? Y así. Con tu frase final, "¿Y Brines?" no sé si me estás preguntando mi opinión. Antes de responderte debería leerme de nuevo toda su obra, hace tiempo que no releo "Las brasas" y lo demás de su primera época. Sin eso no puedo colocarlo en la parte baja o en la media de su generación. Aunque sí, por supuesto, apearlo de la alta. Jamás me ha transmitido, ni técnica ni semánticamente, la sensación de estar ante un "grande". No es Claudio Rodríguez ni Valente, creo que es algo obvio. Y creo que hasta quienes más le reconocen, palmean y deben, lo saben también. Otra cosa es que lo digan en público.

    vicente luis mora — 12-12-2005 21:44:29

  13. Cuando un libro resulta ser un engaño tan mayúsculo como éste (es decir: igual que "Doctor Pasavento" de Vila-Matas), merece un análisis más pormenorizado que muestre a la multitud adocenada la desnudez del emperador. Vicente, creo que te has contenido excesivamente, y, encima, de cinco líneas dos constituyen el típico cierre de una ¿crítica? ¿dura? (me refiero al recuerdo de obras anteriores del autor para atemperar el ¿golpe?).
    Siento hacerte notar esto, pasado un tiempo de tu ¿crítica?, pero leer en los egregios e independientes suplementos literarios de este país nuestros que "Manual de infractores" es uno de los mejores, si no el mejor, libros de poesía de este año está provocándome una úlcera galopante.
    No way, no hope.

    Jorge Lobo Aguilar — 31-12-2005 11:46:26

  14. Perdona por el retraso en contestar (he estado de viaje), José. Discrepo de tu opinión. "Doctor Pasavento" sí puede ser o es un engaño; pero "Manual de infractores" me parece, simplemente, un libro muy flojo, escrito por un maestro en decadencia. Eso es todo. El hecho de que la crítica patria sea excesivamente condescendiente, o que confunda la calidad presente con la pasada, no es problema de Caballero Bonald, sino de la crítica. Lo mejor hubiera sido no reseñar el libro, o reseñarlo sintética y brevísimamente, como yo he hecho, porque el poemario no da para más. Es la crítica que encumbra injustificadamente "Manual de infractores" quien merece una severa y cruel deconstrucción, no el libro. El caso de "Doctor Pasavento" es diferente, porque ahí sí veo una inequívoca estafa al lector, que he denunciado más abajo. En ese caso, no sólo la crítica, sino el escritor, merecen saber que no todos los críticos hemos perdido el rumbo, o que no todos somos amigos de Vila-Matas y tenemos que salvar lo insalvable. Y esto no va por nadie en particular, ya que Vila-Matas tiene (y eso habla en su favor, por supuesto), centenares de amigos en la crítica y la literatura española y extranjera. Por algo será, of course. Pero hasta los más grandes hicieron libros de los que luego echaron pestes, libros menores que no incluyeron en sus completas o que sacaron de las antologías, o que no repescaron. Ya veremos que opina Vila-Matas de "Doctor Pasavento" dentro de quince o veinte años, cuando tenga una visión distanciada de toda su obra.

    vicente luis mora — 04-01-2006 10:30:12

  15. Acabo de leer tu entrevista en EL CULTURAL de EL MUNDO. Totalmente de acuerdo con lo de Guillén y, por supuesto, con lo del "silencio creador".
    Saludos desde Huelva.

    Paco — 12-01-2006 19:29:39

  16. Llego un poco tarde a esta conversación. decir que he descubierto tu blog gracias al último (tristemente) número de Lateral. Y aquí ando, echándole un ojo...En cuanto a lo decatulaidad/indignación/calidad. Yo creo que hay una obra escrita en este tiempo en España que sí maneja con criterio esas variables, que es "La marcha de los 150.000.000" de Enrique Falcón. Pero, a lo que iba, es un placer haberte "descubierto".

    daniel — 16-01-2006 10:13:27

  17. Gracias por venir, Daniel. Concuerdo contigo respecto a lo de Enrique Falcón, me parece un autor de gran interés, y que conjuga a la perfección esas variables que apuntas. Un cordial saludo.

    vicente luis mora — 16-01-2006 10:35:20


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