Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

11-10-2005 12:30:41

Pequeña antología posmodernista

Categoria: GeneralVicente Luis Mora

Como Agustín me ha desafiado a que no soy capaz de encontrar una serie de textos que justifiquen la existencia de una corriente de poesía posmodernista en España, comienzo aquí una breve antología "in progress" de textos que me merecen esa denominación, amén de los que hemos venido citando en esta página, dentro de los comentarios al post de Eloy.

Se hace notar que el criterio de calidad o excelencia literaria no es el que preside esta selección, sino el de adecuación a la categoría crítica citada. En una antología "normal", no incluiría alguno de estos poemas, otros sí, desde luego.

Pequeña antología posmodernista

1er. Texto: Gabriel Insausti, “Retrato robot” (revista Fábula, nº 16, verano 2005): “Ta y tantos. 1’80. Michelines / Una hipoteca, un SEAT, unos hijos / pero en numerus clausus, por supuesto / que dicen que hoy es Halloween y flipan / con el top megaguay de la Play Station. / Los sábados, squash con los amigos. / Vagas aspiraciones a un ascenso / y un piso en Benicásim. Sus costumbres / corbata, taxi, VIP’S lo han convertido / en carne de estadística, aunque a veces / fantasea entre copas sobre el ChoOyu. / Nunca paró un penalti en el descuento / ni ligó con Brigitte, ni llegó al Tao. / Pero mejor no sigo. Punto en boca. / Tú y yo, lector, sabemos de quién hablo”.

2º Texto: cualquier poema de Las horas y los labios, de Eduardo Moga.

3er. Texto: cualquier poema de Napalm. Cortometraje poético, de Ariadna G. García.

4º Texto: Eduardo García, “Un hombre mira a otro en la ventana”, en Las cartas marcadas: “Un hombre mira a otro en la ventana; / a otro hombre sentado / junto a otra ventana silenciosa, / su mirada en la página y en el aire / solemne con que lee ahora una línea / buscando un sol de invierno, unos caballos / galopando en la nieve, una mujer / hermosa e imposible y fugitiva, / la caricia del viento y la costumbre / o la detonación, el grito, el breve / latido en que la sangre se demora / suspendida y a punto, y ahora sí, / el temblor de la piedra sumergida, / el aliento que vibra y se desboca, / la ciudad que aparece en la distancia. // Un hombre mira a otro en la ventana. / Escribe unas palabras. No sospecha / -más allá de la sangre y los caballos / y el viento y la mujer y aquel latido- /que los trazos que araña en el papel / son los versos que el otro lee ahora.”

5º Texto: “Dixán”, de Pablo García Casado, en Las afueras, 1997: “por qué se secará tan lenta la ropa por qué persisten / las manchas de grasa de fruta y de tus labios / si dixán borra las manchas de una vez por todas / por qué la aspereza de las prendas la sequedad de su tacto / si pienso en tus manos en tu modo de mirarme de decirme / que por culpa del amor habrá que lavar las sábanas de nuevo / preguntas tristes tristes como todos los anuncios de detergente / y es que no encuentro mejor suavizante que tus manos / en esos bares supermercados desnudos de la noche”.

6º Texto: El poema “La gorda”, de Jesús Aguado, en La gorda y otros poemas, 2001.

7º Texto: cualquier poema de cualquier libro de Juan Antonio González Iglesias.

8º Texto: “Suerte poética”, de Esther Giménez, en Mar de Pafos, 2000: “Que todo es un problema de sintaxis / no en vano lo aprendí. Que la premura / es mala consejera y que se cura / empiezo a comprenderlo con la praxis. // Que todo es pacienzuda profilaxis / no es la lección más larga ni más dura / -yo acepto como un modo de cultura / cambiar los autobuses por los taxis, // que ya se sabe what a snob relax is. / Y aunque más por satán que por madura, / por ti me voy a hacer literatura / to exactly fit your axes in my axes. // ¿Qué cantas, avecilla, sin mi luz? / Yo te diré si alondra o avestruz”.

9ª Texto, por amable sugerencia de Jordi C.: "Poema del cincuenta y tantos (endecasílabo social)" del libro La Espera, de José María Micó (Hiperión, 1992, p. 31): "El hambre, si es de pan, no tiene gracia".

10ª Texto, sugerencia de Agustín Fernández Mallo, y aunque el contenido me parezca detestable: Letra del grupo Astrud (M. Martínez, G. Segarra, E. Alarcón), titulada "Qué malos son nuestros poetas": "Qué malos son, qué malos son. / Qué malos son nuestros poetas. / Sólo hay que leer las cartas / Que Guillén mandó a Salinas / O escuchar a Gil de Biedma / Leído por Carod-Rovira / Para verlo. //Qué malos son, qué malos son. / Qué malos son nuestros poetas. / Sólo hay que mirar las fotos, / Están en las hemerotecas. / Dámaso Alonso en El Pardo / Y Luis Cernuda en Acapulco. / Los que se hicieron ricos, / Los que murieron pobres, / Enfermos, en el exilio, / Leopoldo y sus tres hijos, / Todos ellos. / Qué malos son, qué malos son. / Qué malos son nuestros poetas. / Preguntadle a la viuda de Alberti. / Si pudiera hablar Zenobia. / Si estuviera vivo el bendito / Padre de Jorge Manrique. / Si lo supiésemos todo sobre algunos, / Tanta metáfora y tan poca vergüenza / Todos ellos. // Qué malos son, qué malos son. / Qué malos son nuestros poetas. / Quevedo el putero y Góngora el lameculos, / Garcilaso el usurero y Rosalía la ludópata, / El maricón de Lorca y Bécquer, que era / Un poco mariquita también, / Ferrater el desgraciado, / Gimferrer el pervertido, / Los hermanos Machado, / (El drogadicto y el maltratador), / San Juan de la Cruz / Y Santa Teresa de Jesús / Qué malos son…

11º Texto: "Teléfonos móviles", de Francisco Gálvez, en El hilo roto (Pre-Textos, 2001): "Como inesperados murciélagos / que de repente se despiertan / en lugares insospechados / con sus inquietantes sonidos / Tal vez en la pista central / de Roland Garros en la plaza / de San Pietro en un barco audaz / siempre alerta de Greenpeace / o bien en el taxi amarillo / sobre el ocre puente de Brooklyn / Incluso en los bamboleantes / tranvías que vivió Pessoa / o a las puertas del parlamento / si quedan junto a las pistalas / / Guardaespaldas de soledades / / Mientras cae la bolsa la Mafia / la Cía y el Gal con sus armas / y arden los bosques y se inundan / los ojos las casas los siglos / y suenan suenan marionetas / Van colgados como murciélagos / pájaros de ojos digitales / alborotan con sus cuchillos / en una esquina de la calle / Luego a sus techos de ceniza / como ejércitos que regresan / / Duermen o esperan en alerta / Mientras el tiempo se oscurece / en aquél norte encapotado / y manos blancas paladinas / sin crepúsculos ni comparsa / Desierto de niños y lluvia / / Territorios sin cobertura / donde todos estamos solos / Este amanecer sin palabras / es un anuncio de luz pálida / como mensajes alienígenas".

12º Texto: "A mi walkman", de Antonio Portela, en ¿Estás seguro de que no nos siguen? (DVD, 2003): "Soy poeta del placer intransferible. / Que me dejen tranquilo con mi walkman. / Transporto dentro del bolsillo etéreos / tesoros enroscados en dos ruedas. / Se frena el mundo si mi walkman gira. / Más de lo mismo, así combato el ruido. / Mantengo mi equilibrio en decibelios. / Unos once centrímetros de largo / tiene el cofre, por siete y medio de ancho. / Y te dice play con su pantalla clara. / Trasto de plata mío, como escudo, / de su metal mis dioses van armados. / Dos frutos inmaduros, dos turbinas / apetecen mis tímpanos, detonan. / Y cae en el corazón su onda expansiva. / Se mide en hertzios mi reacción, al mismo / nivel que mi amor limpio y eléctrico. / / El walkman, qué cerquita del paquete".

13ª, "Peep-show", de Ángel Petisme, en Constelaciones al abrir la nevera (Hiperión, 1996): "Por mi viejo sex-shop vuelan siempre las lágrimas, / aguas del suburbio, mercenarias, inmoladas al son / de un bolero sensual que regalan los bafles. / Sueños de 'todo a cien' de una peluca heroinómana... / Si acudes al bazar que regento en Montera, si te dejas caer, / verás que las cortinas son negras como nubes / y que el tiempo zurce con suspiros / y pérdidas. // De Ariadna, me dicen los clientes, que es la tierra desnuda, / que se abre inocente en subasta de amor, / que es un misterio de animal incurable. / Cuando la contraté recitaba a Calímaco, / bailaba para los pensionistas con un sabio desdén, / era solicitada, deseada, febril... / A Nausícaa y Eglé tuve que despedirlas, / los viajantes de comercio me hablaron de icebergs. / Una hembra que no derrite el cielo / es como un nudo que nunca se desata. / / De las demás qué puedo decir; / unas navegan como zombis por los guetos, / con otras me cité en las bandejas de metal / de las autopsias. / Mi teléfono aún figuraba en su supervivencia. / A Antíope y sus amigas las vi en el 'El Gato Nebro', / cerca de Badajoz, sidosas y con el síndrome / de los teatros más urgentes... / / En mi viejo sex-shop / el papel se despega de las paredes, / la sangre mal lavada permanece... / A veces de las pelucas baratas / caen cabellos muertos, pensamientos mortales. / Sólo en los espejos mordidos de los reservados / brillan aún las lágrimas de frágiles hetairas, / pétalos azules de la ciénaga. / Ingrávidas buscaron / en las lentes de cualquier funcionario / la felicidad de una noche de bolero. / / Una hembra que no derrite el cielo / es como un nudo que nunca se desata".

14º Elena Medel, “Salón de los pasos perdidos” (en web): “La tecnología carece de autoestima: / hierve con las preguntas, / le inquietan las señales / un par de ventanas más al norte. // Igual tu nombre, que borra las vocales / y no impide el divorcio de nuestras maletas. / Una estación, aperitivo, cinco días. / / Con las muñecas rotas / te estoy diciendo adiós.”

15º Alberto Santamaría, “Cosas que hay que decir”, en El hombre que salió de la tarta (DVD, 2004): “Lo mío / es esperarte / como eterna nave nodriza / sobre el mar”.

16ª María Do Cebreiro, de A estadio do espello, 1998 (original en gallego): "La memoria es el espacio de la reapropiación. / Vivo para contarlo. Guardo todas las fotos / para las que me pidieron que sonriera. / Ahora que me doy cuenta jamás he prescindido / del trazo, de la impiedad. / Porque la caligrafía consiste en la ilusión de que no nos torcemos. / Ni los cuadernos rubio podrían ocultar / que el carbón mancha la piel / y que la mina se clava con frecuencia / en el páncreas del enemigo. / Salvo en el tuyo. Te arrancaron los ojos y eso te hace inmortal. // (y ella se echó a sus pies, postrándose por tierra y le dijo / -¿por qué he hallado la gracia de tus ojos / para que en mí los fijes, / siendo como soy / una extranjera?)"

17º. Estevo Creus, poema sin título tomado de Helena González (ed.), A tribo das baleas. Poetas de arestora; Xerais, Vigo, 2001, p. 168: "A mi y no a ti / me mordió de niño una ballena / y en la espiral de A.D.N. / se me clavó el dolor / con tres pasos y tres golpes / mis ojos se llenaron de los bichos más pequeños / la cola de alacrán me habitó por los brazos // la memoria // la memoria // la memoria es un animal / con solitaria".

18º. Edgardo Dobry, "La cuestión del chocolate", El lago de los botes (Lumen, 2005), ojo a la composición y al lenguaje, más allá de los cameos ocasionales de Pikachu: "En la pastelería de la vuelta de mi casa / venden baldosas de Gaudí de chocolate blanco / y bolitas de chocolate veteado y caganers / del más negro chocolate y un Pikachu con ojos de confite / y el Rarchur, que es su evolución, / con espiras como pelo de caramelo esmaltado. / De tallas bestiales pintan huevos / de cacao en las pascuales fechas / y en acercándose la Navidad turrones en forma de molino / con aspas de mazapán en merengue ribeteadas. / Ahora bien: este delicuescente escaparate / estase precisamente en la parada de autobús de la calle Balmes / donde mi Luca y yo asomamos glaucos labios / por entre unas graciosas espirales de bufanda / que sin pretensiones se parecen, bien miradas, / a las chimeneas de azúcar de esos edificios / que dan su gracia al epónimo Paseo. // A Luca se le quedan los ojos estofados / al tiempo que yo me contracago en el 17 que no llega / y me digo para mi coturno que si le compro chocolate / qué desastre de padre fuera y si no le compro / qué padre severo / encima de desastre y sin remedio. / Luca se enjuga con una manopla al 50 por ciento de acrílico / la humedad que devenida no se sabe / si de fosa o lagrimal, mientras pasa el 16 / que no nos sirve pero siempre / pasa antes pues el 17, al ser el nuestro, / viene en mucho retrasado. / Después, haciendo humito del aliento, / Luca emite un murmullo acerca / de la evolución de los Pokemons / que repta bajo las orejeras de mi gorro de aviador. / Pokemons de fuego y de agua, de piedra y de planta, / y ataques de energía insoportable / e involuciones defensivas. / La mitad del Rarchur, que es un Pokemon de rayo, / de un mordisco la devoro y es consuelo / amargo de que Luca no haya comido chocolate tanto. / Oscuros están los bordes de mi tarjeta de autobús / y pasa otra vez el 16...".

19º. "Nada más", de Mariano Peyrou, en De las cosas que caen (Ediciones bajo la luna, Buenos Aires, 2004): "Soy a través del correo: todo / lo que desplaza palabras en / el espacio, lo que lima las / distancias y reúne los cristales / rotos es correo. Me / gusta lo que me altera, / llevar la vista al suelo e / identificarme con estos y no / otros pedazos de cristal, y así, / porque si la libélula se posa en / un fragmento ya me duele; o / poner donde dice pegue su / fotografía una pieza cualquiera de / puzzle. Eso que vuela es lo que me / vuelve otro y gusta y duele, nada / más. Algunas cartas llegan, algún / día abres el sobre que te debo / y un charco a tus pies".

20º. Cualquier poema de Hexateuco (Visor, 2000), de Álvaro Tato, en especial "Un leproso".

21º. Se me había olvidado Vidas improbables (Visor, 1996), de Felipe Benítez Reyes, un ejercicio posmodernista perfecto.

Continuará

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  1. [...] Pequeña antología postmodernista,a no perderse el debate que genera en sus comentarios… He had a dream, en la bitácora de Arnauh Fuentes. Presten atención, y entenderán porqué algunos andamos tan preocupados con la expansión disparata [...]

    Islas en la Red » Blog Archive » Me gustó, semana 3, 2006 — 2006-01-22 19:03:03

  2. nice post

    c2626d850c80earicogewofacn — 2007-12-08 00:55:42

Comentarios

  1. Si aceptas sugenrencias: "Poema del cincuenta y tantos (endecasílabo social)" del libro La Espera, de José María Micó (1992): "El hambre, si es de pan, no tiene gracia"

    Jordi C. — 12-10-2005 10:59:41

  2. Estimado Jordi, tengo los tres últimos libros de Micó, pero no "La espera". ¿Podrías transcribir el poema en un comentario? Si me parece acorde, lo añadiré al resto de ejemplos.

    Un saludo y gracias por la pista

    vicente luis mora — 12-10-2005 20:27:46

  3. He estado dudando: quizá me he precipitado y se trata de un proyecto personal tuyo y no colectivo on-line. Perdona si es así. El poema está entero, creo que en ello se basa en parte su posmodernidad. Otro saludo para ti.

    Jordi C. — 12-10-2005 20:59:35

  4. "la etiqueta de postmodernidad no sería hoy necesaria si la de modernidad se hubiera utilizado para designar a los verdaderos modernos: a Stein, a Duchamp, a Klebnikov, a Kruchonyk, a Tzara, a Zukofsky, condenados hoy a una proto-post-modernidad que no puede resultar más paradójica" - Esteban Pujals

    Horacio — 13-10-2005 12:08:35

  5. Querido Horacio, estar en esa indefinibilidad, en el centro de la imposibilidad de aprehensión, es lo que constituye a los genios, no a los posmodernos.

    vicente luis mora — 13-10-2005 13:00:37

  6. A ver, me explico: la cita viene a cuento porque he estado leyendo un poco sobre los poetas L=A=N=G=U=A=G=E estadounidenses (que son los que prácticamente monopolizan la etiqueta de posmodernos en ese país, ya que a los que vienen detrás se los llama poetas post-language), y bueno, no coinciden para nada con los que nosotros incluiríamos en la posmodernidad. La cita de Pujals abunda un poco en ese tema. ¿Vosotros también habéis percibido esa fractura terminológica, o se debe todo a que abuso de la lejía?

    Horacio — 13-10-2005 17:53:43

  7. Sobre los poetas referenciados por Vicente como candidatos a la nómina de poetas posmodernos, empiezo a ver la dificultad de ponernos de acuerdo, que reside, como casi siempre en el lenguaje.
    Veo que incluyes en tu lista poetas de muy diferentes estilos, escuelas, referencias, etc, de tal manera que yo, por aclararme, separaría tu lista en dos sublistas (con independencia de mis gustos personales, claro) que podrían denominarse, 1)Posmodernidad débil, y 2) Posmodernidad dura.

    En la primera, la débil, en efecto pueden incluirse autores como Gabriel Insausti, Ariadna G. García, o Esther Giménez. Se acercan todos ellos a un “experiencialismo de la cotidianeidad” que no llega a convencerme a fin de ser incluidos en esa supuesta lista. Si nos ponemos así, también habría que incluir a sus gurús, tipo, García Montero o Benítez Reyes. Explotan muy eficazmente la poética de lo cursi, trufan la cultura de masas con la alta cultura, y juegan en ocasiones y con mejor o peor fortuna con la autorreferencia del poema, no obstante, tal como entiendo yo la posmodernidad, faltan dosis de audacia y experimentación.

    En la segunda, la dura, a mi modo de ver entrarían PG Casado, Jesús Aguado, o Juan Antonio González Iglesias. Notables autores, que amplían en mucho los registros poéticos de los anteriores, incluyéndolos. Eduardo Moga, es rancho a parte: con el libro que tú citas, Las Horas y Los Labios, llega, a mi modo de ver a una cúspide realmente genésica de por dónde debería apuntar la poesía posmoderna que evoluciona puntual y acertadamente de una poesía más clásica. Es más, me ha sorprendido que lo cites junto a los autores que yo denominé de la “línea blanda”. Quizá (y ahora hago cábalas quizá un tanto gratuitas), lo que yo denominaría poesía posmoderna sería una simbiosis entre, por citar ejemplos tuyos, estos poetas de la “línea dura” que señalé al principio con este poemario de Moga. (Aparte, y sin ofender a nadie, este libro de Moga, a mi modo de ver, se sale un poco de la lista, superándola en varios dígitos, pero eso es otro cantar).

    Como se deduce de mis palabras, no creo, entonces que los representantes de esa “línea blanda” puedan considerarse posmodernos. “Y ni falta que hace”, pensarán ellos, dado que ya tiene su propia y legítima corriente, y en ella resultan solventes, e incluso brillantes.
    Yo, de ponerme en plan teórico (cosa que no está en mis intenciones ni de lejos) tiraría por investigar por esa “línea dura”. Donde yo incluiría dos libros capitales como Poemas Plagiados de Estevan Peicovich, y Estado Sólido de Rafael Courtoise.

    De manera que gran parte de la discusión viene por no ponernos de acuerdo en el lenguaje. Creo.

    Agustín Fernández Mallo — 13-10-2005 19:00:39

  8. Esto del lenguaje es complicado, es cierto. Pero en alguno de tus antiguos posts, Agustín, no distinguías entre posmodernidad dura y blanda, defendiendo la inexistencia global. También es complicada, Horacio, la terminología temporal, of course, pero es que la posmodernidad no es (este es uno de los malentendidos más comunes) algo posterior en el tiempo a la modernidad. Dentro de poco colgaré un resumen de una interesante conferencia al respecto del filósofo Quintín Racionero, que a lo mejor nos ayuda a todos a clarificar las cosas. Los poetas norteamericanos del L=A=N=G=U=A=G=E son posmodernos, pero también lo son narradores como Pynchon o Gaddis: un determinado grupo o escuela no es posmoderno en exclusividad, caben alternativas simultáneas. Pero volviendo al tema de la terminología, el hecho de que a alguien le parezca que las propuestas de lo que Agustín llama posmodernidad "blanda" no son tan interesantes como las otras no significa: 1. ni que no sean posmodernas, 2. ni que, como críticos, podamos prescindir de ellas de un plumazo. Nadie puede hacer como que Luis García Montero o Felipe Benítez Reyes no existen en la poesía española. Están ahí, y con textos muy apreciables los dos; lo que habrá es que espigar en sus obras las propuestas más interesantes (como en cualquier otro poeta: no hay ninguno perfecto) y valorarlos en conjunto. Si intento hacer un mapa de la posmodernidad en castellano, sin cometer el error de confundir mapa con territorio, no puedo saltarme regiones. Los cartógrafos ciegos son para los cuentos de Borges. Todo mapa es una reducción, pero no debe ser un atentado, ni plantear la jibarización. Yo no jerarquizo, sintetizo. Lo que quería es demostrar (y lo seguiré haciendo, soy muy cabezón cuando me pongo) es que HAY una línea clarísimamente posmoderna en la poesía española (contradictoria, imperfecta, algo anacrónica, lo que queramos), y ahora trato sólo de ver su alcance, la validez de sus propuestas, y su conflicto histórico con la modernidad española, en el dudoso caso de que algo así exista. Y por cierto, Agustín: tendré que releer "Estado Sólido" de Courtoise, pero en su momento me pareció una auténtica castaña pilonga. A ver si ahora, más crecidito...

    vicente luis mora — 14-10-2005 08:53:50

  9. Justo ésa era la fractura de la que hablaba. Y entiendo que el problema está en llamar posmodernidad a todo lo producido a partir de los años sesenta (el fin del péndulo, el colapso de los periodos wölfflinianos, ¿no?), o considerarla una corriente estética más, con sus adeptos y sus enemigos. Con que se pongan de acuerdo en eso ya lo tienen claro, aunque, ¿quién lo tiene claro en este tema?

    Horacio — 14-10-2005 11:05:03

  10. Sí, Vicente, te doy la razón en lo que dices; en efecto, si se quiere hacer un mapa serio, desde un punto de vista riguroso, hay que ser lo más objetivo posible. Puede que yo a veces no lo sea porque, entre otras cosas, creo que en cuestiones de índole poético, la objetividad es un quimera (hasta lo es en las ciencias!), así que en ocasiones ya ni me esfuerzo en alcanzarla. Pero sí, comprendo que puestos a clasificar razonadamente un fenómeno, aunque sea socio-lingüístico, hay que ser lo más objetivo “que se pueda”.

    Por otra parte, comprendo que ahora te extrañes que salga con lo de "posmodernidad blanda" o "posmodernidad dura" (y más cuando se entiende que toda la posmodernidad es “blanda” por definición), pero es un poco para diferenciar, muy a groso modo, dos tendencias que creo que hay bastante claras en la nómina de citados, sin perjuicio de que dentro de cada una existan más subdivisiones, (que sí).
    Incluso entre esos que denominé “línea dura”, tomaría sólo ciertas partes de su obra.

    (Por cierto, a parte: me sorprendió la inclusión de Micó. Sólo le conozco un libro, Camino de Ronda, y desde luego en absoluto veo posmodernidad ahí. Quizá en otros textos suyos sí, pero ya digo, no los conozco).

    Otra cosa, otro cantar, es que desde un punto de vista social, más amplio, (pongamos, como hablaría un sociólogo ligero de cascos) no únicamente todos los poetas citados por ti, sino absolutamente todos los que existen son posmodernos en tanto “nacen, crecen, se reproducen y mueren” en un época en la que se da la posmodernidad, precisamente esa época que provoca que puedan convivir tendencias tan dispares, paralelas, divergentes, convergentes o contrarias entre sí. Desde este punto de vista, claro, todo el universo poético español contemporáneo es posmoderno, y la supuesta nómina de autores dejaría de tener sentido alguno dado que no habría excepción que confirmase la regla.

    agustín fernández mallo — 14-10-2005 11:13:11

  11. En realidad la mención de los “language poets” me parece una sugerente dinamita conceptual para esta antología postmoderna que tan peligrosamente dogmática se estaba volviendo. El caso es muy interesante y voy a intentar que no se pase por alto. En primer lugar, en la larga cadena de comentarios que surgieron en el antiguo post dedicado a este tema, parecía darse por sentado que para ver lo que era y, en todo caso, si había posmodernidad en España, era necesario compararse con otros lugares dónde sí saben lo que es un posmodernismo autentico. Pues bien, parece interesante constatar que lo que por Estados Unidos se considera el grupo de poetas más influyente desde los años 70, no sólo están fuertemente influidos por la tradición modernista más experimental (Gertrud Stein a la cabeza) sino que además incumplen los dos últimos puntos del “pentálogo del Agustín”: Sus fundadores Bruce Andrews y Charles Berstein parecen estar convencidos de que su poesía constituye un acto político capaz de intervenir en el cambio social. Además, como bien decía Horacio, no se parecen en nada a los autores más arriba antologados. Entonces, díganme ¿qué tomamos cómo modelo estético cuando tratamos de definir la posmodernidad española en poesía? Y, sobretodo, Vicente, me interesa mucho saber que crees tú que queda en el panorama de la poesía española fuera de lo que consideras autores posmodernos (fuera del mapa, vaya).

    Sandra Santana — 14-10-2005 13:37:39

  12. Me sorprende este retorno a temas que ya se plantearon en el otro debate. Creo que Vicente Luis Mora deja claro que él propone una antología de TEXTOS, no de AUTORES. Los textos quedan fijados en un libro, una fecha. Los autores varían, y todos fueron clásicos, postrománticos o algo parecido en su adolescencia, juventud y primeros escarceos. Incluidos los de Language. Fijaos que a mi propuesta de un poema de Micó que considero claramente posmoderno (ironía, intertextualidad con la literatura popular, fragmentación, condensación) y claramente español (el guiño es a la propia tradición contemporánea), ha habido dos comentarios sobre la trayectoria de Micó. No tenemos distancia crítica con nuestros propios autores. Son pocos, los conocemos desde que empezaron. Si su actitud no es transgresora "no nos sirven". En ese sentido creo necesario establecer un contexto histórico. Y guiarnos por el criterio textual. Hay textos posmodernos. Hay posmodernidad. Ésas serían las premisas. Si no, no hay antología. Y nadie se aclara.

    Jordi C. — 14-10-2005 14:13:31

  13. Por partes:
    1. Agustín, la inclusión de Micó es porque es una apresurada antología de poemas, no de poetas. Micó no estaría en una de poetas posmodernos, pero claro: los ppp, "poetas puramente posmodernos", si es que esta expresión no es un oxímoron, serían poquísimos.
    2. En efecto, Horacio, por desgracia, los intentos de clarificar son meridianos reconocimientos de que, en realidad, la cosa no está nada clara.
    3. Sandra, qué bueno verte por aquí de nuevo (por cierto... ya no eres tan misteriosa, vi poemas tuyos en una revista y me he enterado de que fuiste finalista del Emilio Prados, ¿no es cierto? Si sacas libro, avísanos: si todos tus poemas son tan interesantes como tus comentarios los asiduos a esta página nos convertiremos en fans). Mira, cuando en julio hicimos el Mapa 7.0 en Córdoba hicimos una mesa redonda sobre posmodernidad que moderaba yo, con Rodrigo Fresán, Julián Jiménez Heffernan y Juan Francisco Ferré. En ella yo defendí al menos tres posmodernismos (uno europeo, uno norteamericano, y otro hispanoamericano). Julián defendió otra división, no por territorios sino por categorías epistemológicas, muy interesante, que venía a demostrar que no hay un sólo posmodernismo. En realidad, la interpretación única o auténtica del posmodernismo sería lo más contrario posible al mismo, una verdadera contradictio in terminis. Los poetas del lenguaje tienen poca aplicación aquí, del mismo modo que Italo Calvino o Gombrowicz o Enzensberger (grandes posmodernos europeos) no tienen aplicación en norteamérica, sin que ello obste a que unos y otros sean buenos, o posmodernos. Respecto a lo que queda fuera del mapa, no tengo que decirte que no pocas veces es lo más interesante... El año que viene publicaré un ensayo sobre poesía en España que complementa a una antología que preparo; en él intentaré explicar esa "tercera vía" fuera del mapa, para la que un principio escogí el nombre de "nomodernidad" (tomado de Bruno Latour), pero a la cual he encontardo una denominación y un acomodo teórico mejores... De momento, correremos un tupido velo: tengo que seguir trabajando sobre el tema antes de adelantar conclusiones.
    Gracias a todos, por lo que nos estamos obligando a reflexionar y a pulir y afinar las ideas y argumentos.

    vicente luis mora — 14-10-2005 14:23:06

  14. Coño, mientras escribía lo anterior Jordi C. lo ha clavado. Chappeau.

    vicente luis mora — 14-10-2005 14:24:06

  15. No era mi intención. Pero a veces los excesos teóricos acaban por frenar proyectos prácticos. A mí, que no sé gran cosa de poesía posmoderna, me interesaría ver que completas esa antología posible, personalmente y quizá para trabajarla en el aula. Quizá puedes escribir un prólogo a posteriori, justificando la selección o replanteándola. Es una sugerencia. Otra:¿Por qué no aportamos todos los poemas que creamos que podrían figurar en ella para discutir después basándonos en los textos? Como os parezca bien... Y a ver si Eloy sale de la caverna i nos ilumina platonescamente...

    Jordi C. — 14-10-2005 18:26:26

  16. Ánimo con la empresa, no os dejéis desanimar por aguafiestas como yo. De todas formas, y en mi papel de aguafiestas, anoto de soslayo:

    Lyotard, según uno de sus exégetas: la diferencia (différend) “consiste en una imposibilidad radical para resolver los respectivos conflictos involucrados en las confrontaciones ocasionadas por diversos juegos de lenguaje, regímenes de razón y juegos discursivos, cuando se ven precisados a enfrentarse mutuamente del modo que fuere. (...) Incluso las aproximaciones metodológicas de diversas disciplinas tales como la ciencia, la literatura o el arte, aun cuando traten de problemáticas determinadas compartidas por todas ellas, resultan ser inconmensurables entre sí”.

    Seguramente la manera más sencilla de caracterizar el pensamiento posmoderno es esa inconmensurabilidad de los diferentes juegos de lenguaje, disciplinas de conocimiento y regímenes de razón, tomada más como dato previo que como término de una indagación; y en cambio a quienes nos identificamos con la vivificante corriente de filosofía ilustrada que discurre desde Jenófanes de Colofón hasta Bert Brecht nos caracteriza seguramente la esperanza en que al final (provisional) de ese diálogo indagatorio encontremos terreno humano común en lugar de conflictividad irresoluble. Esperanza sin garantía ninguna, claro está, pero no por ello menos activa y resistente.

    ¿Por qué habríamos de aceptar la “posmodernidad” como una categoría teórica válida? Probablemente, vista con la distancia histórica suficiente, aparecerá apenas como nota a pie de página en el despliegue de lo realmente significativo: la racionalidad científica, pongamos por caso, desde Galileo hasta nuestros días. Aquí puede venir bien recordar la humorada del dirigente chino Zu-En-Lai cuando se le preguntaba sobre las consecuencias de la Revolución Francesa de 1789: “Todavía es demasiado pronto para opinar”.

    Jorge Riechmann — 14-10-2005 22:11:41

  17. Seguro que no hay criterio fijo para definir lo que es o no es un poema "postmoderno." Desde la perspectiva americana, diría que hay varias corrientes de poesía--diferentes entre sí--que merecerían tal nómina. Language poetry, "post-avant," "flarf," etc... Se puede recordar también que Charles Olson utilizó el término ya en los años 50, antes de la existencia de lo que ahora reconocemos, o no reconocemos, como lo posmoderno. (Saludos, Jorge).

    Jonathan Mayhew — 15-10-2005 00:56:00

  18. En ese sentido, yo abogo por una etapa más amplia (sin llegar al extremo de la historia geológica), la posmodernidad empieza en 1945, con Hiroshima, y llega hasta nuestros días. Y ahí interviene la peculiaridad española. Su retraso, franquista. Por eso 1976 me parece una fecha mejor en el caso español. Además está la diferencia entre posmodernidad -etapa histórica- y posmodernismo -tendencia artística. Pero espero que estas digresiones no estén desanimando a Vicente Luis Mora de su propósito inicial.

    Jordi C. — 15-10-2005 13:25:33

  19. Vicente no está desanimado, sólo confundido. Por eso intenta preguntarse. Estoy de acuerdo con Jorge en su razonamiento: también creo que si la posmodernidad fuera una etapa histórica (cosa que no creo), sería la menos interesante literariamente de la historia. Pero esa inconmensurabilidad, Jorge, ha producido reflejos, respuestas prácticas en forma de poema, o eso me parece atisbar. Sólo integro esas propuestas e intento dotarlas de sentido. No busco glorificarlas con ello, en algún lugar le dije a Sandra que creo más interesante lo que queda al margen de la posmodernidad, sea "dura" o "blanda", utilizando las categorías de Agustín. Entre esas propuestas al margen, claro es, está la tuya, Jorge Riechmann, y ya sabes lo que me interesa y lo que he trabajado tu proyecto estético. Pero... ¿qué hacemos con lo demás? ¿No cuentan? ¿No tienen derecho, porque nos gusten menos, otros poetas a ser estudiados, a ser leídas sus propuestas? Me encanta leer a Jorge, a Jesús Aguado, a Canteli, a Pablo García Casado, a Eduardo García, a Jordi Doce, a Méndez Rubio, a Sebastiá Alzamora, a decenas de poetas cuya excelencia entiendo sobre la media. Pero también puedo disfrutar de la poesía de otros, quizá no tan importantes, pero que como crítico no puedo dejar fuera del mapa; no puedo hacer como que no están, no quiero obviarlos, como no me gustaría que se me obviase gratuitamente a mí como poeta. Hay una poesía continuadora de lo moderno (el citado Eduardo García, Josep Mª Rodríguez, Francisco León, Melchor López, Jordi Doce, Álvaro García) que me encanta. Hay una poesía posmoderna con la que disfruto extraordinariamente (Aguado, Eduardo Moga, Pablo García Casado, entre otros). Y hay una tercera vía (donde están Agustín, Canteli, Jorge, y otros), que busca el territorio más allá de lo posmoderno, que me parece esencial. La excelencia puede estar en todos esos sitios: ningún camino garantiza nada, ninguna práctica estética tampoco. El poeta elige su senda, y lo importante es lo lejos que llegue, no de dónde parta, ni en qué vehículo (perdonad el símil, esta tarde no estoy muy brillante). Sólo digo que todos los poetas hacen un gran esfuerzo por ser dignos, y que cualquier poeta, posmoderno o no, que necesite un crítico o que quiera tener una opinión sobre sus libros, me encontrará. Porque yo sigo esperando a mi crítico, también. Así que, Jordi, de momento no me desanimaré.

    vicente luis mora — 15-10-2005 18:33:38

  20. Me parece un poco ingenuo creer que los escritores de las últimas décadas pueden no ser posmodernos. Pueden no cultivar a sabiendas el posmodernismo, pero es imposible que no sean (que no seamos) habitantes de la posmodernidad. Y no hay antídoto o huida posibles para esa realidad. El autor contemporáneo que más me interesa, Sebald, es moderno, continuador del modernismo, pero también y sobre todo habitante y practicante de la posmodernidad. Como Paul Celan o Saul Bellow.
    Por otro lado, sobre el ánimo: hay cuatro sonetos (los cuatro penúltimos) en "Un siglo de sonetos en español", de Jesús Munárriz, de jóvenes poetas de mi generación (nacidos alrededor de 1977) que te pueden interesar para tu antología. ¿Tienes el libro?

    Jordi C. — 15-10-2005 18:47:19

  21. Claro, el problema es que si, según la acepción generalizada, posmodernidad es todo lo producido después de los sesenta... ¿qué sentido tiene hacer una antología? Si en el término caben los cuatro sonetos que mencionas, toda la obra de Munárriz, de Benítez Reyes y Carlos Marzal (¡hasta la de Antonio Carvajal!)... entonces... ¿de qué estamos hablando?

    Horacio — 15-10-2005 22:49:20

  22. De posmodernismo.

    Jordi C. — 16-10-2005 01:09:03

  23. Según esa lógica, habría que construir una antología de poemas no posmodernos, pero escritos últimamente. Sólo así podríamos entender el significado del término.

    Jonathan Mayhew — 16-10-2005 05:32:38

  24. Pero es que yo me niego, repito, a considerar que la posmodernidad sea una etapa histórica, algo que nos incluye a todos después de 1960, más o menos. En realidad, la posmodernidad, desde su comienzo (esto lo muestra bien Calinescu), es una lucha contra esa manera continuista y cíclica de contar o medir el tiempo, una quiebra en la sucesión de épocas. Esto se verá mejor cuando cuelgue el resumen del artículo de Quintín Racionero, el catedrático de filosofía de la UNED. Decir que Carvajal o Caballero Bonald son posmodernos, es no entender bien lo que ha pasado, lo que viene pasando. La posmodernidad es casi, extremando conceptos, una actitud, que líneas culturales y sociológicas aceptan y otras no, una actitud que toman unos países y otros no. ¿Marruecos es posmoderno? ¿Hay posmodernidad en Mongolia? En este mismo instante hay en el planeta diferencias "temporales" entre geografías que distan, según casos, años, décadas o siglos. Eso, a pequeña escala, sucede o puede suceder en el mismo país, y desde luego pasa en el nuestro. ¿Es lo mismo Álvaro Pombo que Juan Bonilla, Soledad Puértolas que Rodrigo Fresán? Siendo todos estimables, creo que no todos escriben en la misma época. Umbral no utiliza ordenador. Yo escribo relatos (y a veces poemarios) ambientados en Internet. ¿Somos de la misma época? Yo creo que no. A lo mejor la pequeña antología arriba comenzada debiera ser denominada "antología de textos posmodernistas", vale, puede ser. Lo retocaré, si puedo, hoy mismo, para evitar confusiones. Pero aún hay mucha tela que cortar en lo de la periodización "ahistórica" de la posmodernidad.

    vicente luis mora — 16-10-2005 11:00:06

  25. Creo que con esa última anotación he empezado a ver la luz un poquito, Vicente. Me convence lo de la autoconsciencia. Y a partir de ella, la pequeña antología cobra un sentido nuevo.

    Horacio — 16-10-2005 11:44:36

  26. Nota a 19., de Vicente: claro. No estoy diciendo que no tenga sentido esa atención crítica a las diferentes propuestas y líneas de escritura, válgame dios, los dioses o el Ghran Hespíritu. Se nos mezclan diferentes niveles de debate, y ya dije que no deseo desanimar del empeño antológico que iniciaste y que me parece interesante. (Saludos transatlánticos también, Jonathan.)

    Jorge Riechmann — 16-10-2005 12:25:44

  27. Ahora, amigos, voy a hacer una digresión, y como diría Jorge Riechmann, “ánimo, no os dejéis desanimar por aguafiestas como yo”, sólo que mi digresión sospecho que es de signo contrario de la que enunció Jorge en su último post.
    Para mí el problema radica en otro lugar, (como señalé en Lateral, dic 2004, Hacia un Nuevo Paradigma: Poésía Postpoética) y no es otro que el de que la poesía española (con todas sus regiones incluidas, idiomas propios o variantes linguísticas) lleva un retraso importante respecto a resto de artes (plásticas, por ejemplo, pero también científicas, publicitarias, económicas, etc) de por lo menos 20 años. Y ya digo, de entrada, que el estatus y carácter intrínseco de la poesía es tan extraño, está tan viciado de arcaísmos, que no me parece saludable fijarse en otras poéticas posmodernas extrajeras para definir la nuestra, sino que hay que fijarse en las otras artes. Estas artes (me fijo ahora en las plásticas) hace ya mucho tiempo que cambiaron la, digamos, "metafísica del pincel" por la "metafísica del pixel", hace muchos años que, como el resto de la sociedad, han deconstruido su discurso y su praxis para rearmarla, cosa que, creo, no ha ocurrido en la poesía española ni de lejos. Los ejemplos que se vierten de poemas posmodernos para mí no son más que pálidos reflejos, tímidas incursiones, hacia una poesía posmoderna. Ejemplos en ocasiones notables, sí, dentro de su corriente, pero con una carga versal tan acusada, tan espesa, que comparados con otras manifestaciones en las que sí puede identificarse claramente un posmodernismo como puede ser la música, el cine o las artes plásticas, o incluso las ciencias, es, con todos los respetos, para echarse las manos a la cabeza (e insisto, con la vista puesta en los susceptibles: no es que los considere malos poetas ni nada por estilo, es solamente que aún no se ha alcanzado un grado de audacia, invención, y sobre todo desacralización suficiente para que pueda hablarse de poesía posmoderna). Hay que darse cuenta de que la poesía es una práctica artística muy curiosa: los poetas estamos hoy por hoy fuera literalmente de la realidad, del sistema; la prueba está en que ni Dios (con perdón) lee poesía, a nadie interesa y eso en una sociedad como la actual, del espectáculo y en la que todo lo que puede ser vendido lo será por obra y gracia de algún gestor, es un claro síntoma de que no estamos en el pulso de los tiempos, y ese no estar en el pulso de nuestro tiempo funciona de rémora. Que nadie se asuste, no hablo de bajar el nivel o los propios compromisos estéticos para ser vendido, no, hablo de elaborar un arte de alto nivel pero que interese, que diga cosas, que excite la sensibilidad de gente; hay otras muchas artes que participan de ese mercado mediático sin bajar el nivel (la alta cocina, la ciencia, el buen videoarte, etc). Pero como nadie nos azuza, como nadie nos demanda “nuestro arte” nos apoltronamos en clichés y, ciegos al mundo exterior, nos dedicamos entre todos a batir un merengue que ya no sube más; no sube más, está agotado; hay que ir a otros paradigmas; nuestro merengue aún es el del huevo original, y no nos damos cuenta que ahora ya hay nuevos merengues por batir, hasta incluso de percebe. Como ya dijera en un polémico artículo en El País Vicente Verdú a propósito de la novela y que yo traslado 100% a la poesía, el poeta es hoy por hoy un señor o una señora que cuando se pone a escribir se disfraza de hombre antiguo para llevar a cabo una actividad más folclórica que viva. A este paso la poesía se muere, si no está muerta ya, y se habrá matado ella solita por anoréxica descomposición, por no saber tomar los alimentos que ya toman todas las artes. La idea aquella, entre neoclásica y romántica, del poeta aislado en su cámara, trabajando en la sombra por el bien de su espíritu es hoy por hoy ridícula porque ya sabemos que nada puede progresar si no se está atento a lo que pasa en el mundo con una mirada inteligente. De la misma manera que aquella idea de un Einstein construyendo su teoría relativista solo en una vieja oficina de patentes es también ya insostenible, y se funciona ea partir de lo que se publica en todo el mundo. El mundo ha cambiado, pero la poesía no se ha enterado. Yo, francamente, a la hora de tomar patrones o guías, o fuentes de inspiración, o llamadlo como queráis, jamás me fijo en lo que hacen mis amigos o enemigos poetas, se me va la vista a otras actividades que creo que están más vivas. Después ya vendrá el momento de valorar qué poesía nacida de ese “nuevo talante” es buena, es mala, merece ser recordada, etc, pero desde luego si no se parte de un cierto espíritu renovador esto se hunde, amigos, esto se hunde.
    Entonces, todo este rollo (quizá extenso, lo siento) viene a cuento de que si bajamos mucho el listón de lo que es una poesía posmodernista o posmoderna (que insisto, yo la defino no por comparación con otras poéticas europeas o americanas, sino con las otras artes, que parece más claro, intuitivo y veraz ya que éstas sí que están en el “mundo real”, es decir, posmoderno), sí que admito que, como dije por ahí arriba, puede existir una posmodernidad, que yo separé en “blanda” y “dura”, etc. Pero eso: para hacerlo tengo que bajar mucho el listón y hacer muchas concesiones. No sé vosotros, pero yo no me resigno a que el estado de las cosas tenga que quedarse así. Nos leemos, nos gustamos, nos criticamos, creemos que somos cojonudos, estamos supercontentos en nuestra caverna, calentitos y felices, y cuando echas una mirada alrededor y hablas de posmodernidad con otros artistas de “vanguardia” se escojonan de risa viendo qué cosas escribimos los poetas supuestamente posmodernos. La prueba está en que hace 50 años, cuando aún éramos modernos, artes como la pintura y la poesía iban de la mano, existía un diálogo entre ellos porque ambas artes estaban en el pulso de su tiempo; por poner casos paradigmáticos, Miro y Cirlot, Picaso y Alberti, que hacía obra conjuntamente. Hoy en día colaboraciones de ese tipo, fructíferas y equilibradas son casi impensables, o muy extrañas, pero por nuestra culpa, no por la culpa de los otros artistas. Hay en ocasiones más poesía en un anuncio publicitario (auténticos ejemplos de poemas contemporáneos) que en gran parte de la poesía publicada que leo. Bueno, amigos, ya he soltado mi digresión. En mi ánimo no está, por supuesto, ofender a nadie, sólo dar certificado de cómo veo yo las cosas, y proponer un salvavidas para este barco que se hunde. No niego que se pueda elaborar esa lista de poemas posmodernos o posmodernistas, y me parece encomiable de veras la labor de Vicente y otros, pero, para mí, siempre ha de abordarse con todas estas salvedades y dudas, y teniendo muy en cuenta que eso de que sean posmodernos y estén en el mismo estadio que las otras artes posmodernas, hay que ponerlo muy muy muy entre paréntesis. En fin, lo siento por la extensión de este post.

    Agustín Fernández Mallo — 16-10-2005 13:06:18

  28. Los últimos posts me parecen muy válidos y muy interesantes como debate, y esa comparación con las otras disciplinas, especialmente. En Lateral alentamos esa discusión desde hace tiempo, como recuerda AFM. Pero también puede ser un callejón sin salida. En corto: estamos alargando el debate que suscitó el post de Eloy, no estamos creando una nueva línea a partir de la nueva propuesta de VLM. La antología que pretendía esbozar podría ser un buen "estado de la cuestión" sobre la que vertebrar la reflexión. Incluso habría textos para delimitar líneas duras o blandas, proyectos o piezas aisladas, etapas o flirteos vacuos. Por otro lado, dos cosas: una, nadie se puede poner el disfraz de antiguo para escribir poesía, porque lo contemporáneo lo penetra todo, incluso en el cultivo de una poesía agotada. Es decir, incluso el gesto de escribir como nuestros abuelos es (Barth, Calinescu) postmoderno. Dos: no hay nada ni nadie ahistórico.

    Jordi C. — 16-10-2005 13:36:57

  29. De sobra sabes, Agustín, lo acuerdo que estoy contigo. La poesía tiene que salir del guetto, e incorporarse al arte de su tiempo. Pero que su aportación general no esté a la altura de otras manifestaciones artísticas (en las cuales, de todas formas, habría que discriminar muchísimo) no significa que sea nula, y hay que estudiarla. Ojalá dentro de poco, gracias a gente como tú y el resto del animado grupo de la revista Casatomada, perdamos tiempo estudiando cosas más interesantes y vivas. Pero eso ya no es trabajo de los críticos, sino vuestro (o nuestro, si me incluyo como autor). La pelota está en nuestro tejado, Agustín, no en el de la crítica. La crítica describe. Los poetas escriben.

    vicente luis mora — 16-10-2005 13:37:22

  30. Ahistórico no, pero sí "parahistórico", Jordi, que es la tesis de Racionero. Esta semana haré lo posible por colgarlo, para ahondar en el debate.

    vicente luis mora — 16-10-2005 13:40:16

  31. Sí, Vicente, en efecto, como dices, es cuestión de los autores, no de la crítica, dar pasos al frente; eso está claro. Pero también es responsabilidad de la crítica dar cuenta del "estado del arte". En ocasiones una crítica a tiempo puede cambiar el curso de las cosas.
    Y sí, Jordi, estoy también de acuerdo contigo en que lo que uno no puede es escapar de su propio tiempo, haga lo que haga. Desde esa perspectiva, es lo que comentábamos en otros post, todo lo que de facto se da, existe aquí y ahora, y es posmoderno dado que es la época en la que ha sido creado. Pero de ser así, de adoptar esta visión, ya no tiene sentido plantearse hacer una nómina de autores posmodernos: lo serían todos.
    NOTA a Vicente: yo ya dejé la codirección de Casatomada.

    Agustín Fernández Mallo — 16-10-2005 20:43:15

  32. La verdad es que me cansé de tantas vueltas. VLM tiene que responder a estas digresiones teóricas. El proyecto de la antología se paraliza. Y ahora regresa el fantasma de "la nómina de autores posmodernos". Ya intentamos consensuar que se trataba de textos, solamente...
    Pero bueno, ha sido una forma extraña de pasar el fin de semana... Hasta la próxima.

    Jordi C. — 16-10-2005 21:01:38

  33. Sí, Jordi, de acuerdo, pon "poemas posmodernos" donde dije "autores posmodernos". Bajo mi punto de vista, no cambia mucho el contenido de lo dicho. No está en mi ánimo paralizar nada, y menos la antología de "poemas posmodernos" que aborda el fundamental Vicente con más huevos que otros críticos netamente acríticos. No sé, creí que estas digresiones podrían aportar un punto de ataque diferente a la antología; puede que no. En cualquier caso, no te desesperes, hombre.
    A parte: hoy abría que darle un premio de la crítica a Juan Marsé, jurado del Planeta, por sus palabras sobre la obra gandora. Eso sí que fue una digresión como Dios manda.

    Agustín fernández mallo — 16-10-2005 21:52:58

  34. Era desesperación retórica. Pero hasta en lo de Marsé discrepamos, Agustín: después de tantos años en el jurado, después de tanta complicidad con ese concepto chato de cultura que es el planetario, dimite o calla, no te hagas el enfant terrible. Pero bueno. Acabo de leer la crítica de Vicente a Vila-Matas y ese tipo de ejercicios, al cabo, te devuelven la fe.

    Jordi C. — 17-10-2005 09:20:46

  35. Saliéndome un poco del tema... ¿dónde se puede leer esa crítica a Vila-Matas?

    Horacio — 17-10-2005 10:47:50

  36. En el mismo blog, Horacio. Ahora es la primera entrada cuando lo abres.

    vicente luis mora — 17-10-2005 11:19:04


  37. Pongo este poema titulado Qué Malos Son Nuestros Poetas:

    Qué malos son, qué malos son.
    Qué malos son nuestros poetas.
    Sólo hay que leer las cartas
    Que Guillén mandó a Salinas
    O escuchar a Gil de Biedma
    Leído por Carod-Rovira
    Para verlo.

    Qué malos son, qué malos son.
    Qué malos son nuestros poetas.

    Sólo hay que mirar las fotos,
    Están en las hemerotecas.
    Dámaso Alonso en El Pardo
    Y Luis Cernuda en Acapulco.
    Los que se hicieron ricos,
    Los que murieron pobres,
    Enfermos, en el exilio,
    Leopoldo y sus tres hijos,
    Todos ellos.

    Qué malos son, qué malos son.
    Qué malos son nuestros poetas.

    Preguntadle a la viuda de Alberti.
    Si pudiera hablar Zenobia.
    Si estuviera vivo el bendito
    Padre de Jorge Manrique.
    Si lo supiésemos todo sobre algunos,
    Tanta metáfora y tan poca vergüenza
    Todos ellos.

    Qué malos son, qué malos son.
    Qué malos son nuestros poetas.


    Quevedo el putero y Góngora el lameculos,
    Garcilaso el usurero y Rosalía la ludópata,
    El maricón de Lorca y Bécquer, que era
    Un poco mariquita también,
    Ferrater el desgraciado,
    Gimferrer el pervertido,
    Los hermanos Machado,
    (El drogadicto y el maltratador),
    San Juan de la Cruz
    Y Santa Teresa de Jesús

    Qué malos son…
    (M. Martínez, G. Segarra, E. Alarcón)
    Manolo: voz, teclados, guitarra acústica, coros. Genís: teclados,voz. Eduard: bajo eléctrico

    Este poema-canción, a mi modo de ver genial e insólito en las letras españolas, pertenece al grupo de moda Astrud. Integrado por dos tipos que, digamos para despistados, no son en absoluto los clásicos descerebrados; se puede decir que son personas con una cultura notable, estudios, etc, y representativos de una cierta clase muy numerosa de jóvenes artistas; o sea, esa clase de niños que no asustarían a ni a una mamá. Y sin embargo, eso es lo que piensan. Y como ellos, lo pude constatar en el último concierto que les vi, muchísima más gente.
    Este poema ha sido celebrado por la crítica por su irreverencia hacia una clase poética ciertamente anquilosada y plagada de dogmas, de la misma manera que en aquellos años 80 en los que la posmodernidad hacía acto de presencia en la cultura española (menos en la poesía, claro) los textos de los visionarios, entre otros, Kaka de Luxe, escandalizaban a la más rancia progresía manada de la Transición.

    Quería poner este poema, no para provocar, en absoluto, sino para proponerlo como ese poema que, si fuera yo quien redactase la nómina de poemas posmodernistas o posmodernos, pondría en primera fila y con letras bien grandes, y de paso para dar fe, y abundar aún más, en cómo nos ven los artistas de vanguardia contemporánea a los poetas. Un desastre, amigos, un desastre.

    Agustín fernández mallo — 17-10-2005 16:28:20

  38. Ahora, después de tantas intervenciones, creo que entiendo mejor lo que propone Vicente con esta antología, y me doy cuenta de que no se trata tanto de descubrir un nuevo territorio inexplorado, sino de redefinir un paisaje existente. Si es así, entonces las repetidas protestas de muchos de nosotros tal vez resultan impertinentes. Pero, en todo caso, sigo sin entender: ¿en qué sentido no es la propuesta poética de Eduardo Moga en “Las horas y los labios” una continuación de la estética iniciada por nuestras vanguardias históricas y, por tanto, “continuadora de lo moderno”?
    Tal vez ya podáis deducir por qué no había intervenido antes: No lo tengo nada claro y temo no iluminar demasiado el tema con mi comentario. Aunque se nos desespere Jordi C., me parece necesario un replanteamiento de la cuestión. ¿Se es “posmodernista” por incluir vocabulario del ámbito de la publicidad en los poemas, por realizar una poesía urbana, por incluir vídeo en los recitales, por hacer del lenguaje el centro de la reflexión poética? No sé, tal vez el término “posmodernismo” no sea el adecuado para denominar el mapa cuyo esbozo ha sido trazado por Vicente y ello, no porque en España no tengamos propuestas poéticas acordes con los tiempos que corren, sino simplemente por ser demasiado equívoco.
    El tema que planteas, Agustín, es de otra índole e iría más por la búsqueda de algo que consideras necesario y que no encuentras en nuestra poesía (o que, al menos, consideras que no es aún un territorio reconocido como tal). Dices que la poesía no evoluciona a la par con las artes plásticas en nuestro país, pero esto no es del todo cierto. Algo más recientes que la colaboración de Picaso y Alberti, es la de Tàpies y Valente (“Comunicaciones sobre el muro” es de finales de los setenta, si mal no recuerdo) y ésta no es meramente anecdótica, sino que representa una tradición del arte y la poesía españolas (de regustillo místico-heideggeriano) que tiene también su vertiente musical en la obra de Mauricio Sotelo y José María Sánchez Verdú. Pero sobre todo, como mencionaba en comentarios pasados, no podemos olvidar la vertiente iniciada por zaj y el grupo N.O que, herederos de Duchamp vía Cage, creo que algo tienen que ver con tu propuesta postpoética, Agustín. Y, por cierto, recién leído tu comentario ¡son mucho más divertidos e interesantes que Astrud!

    (Quiero darte las gracias por tu confianza, Vicente, no dudes de que te mantendré informada cuando vean la luz alguno de mis poemarios y, si estás interesado en conocer mi trabajo, te puedo hacer llegar más textos. De momento, por si os puede interesar, está a puntito de aparecer una antología de poemas del antimoderno modernista Karl Kraus en Pre-Textos que he traducido y prologado).

    Sandra Santana — 17-10-2005 16:41:58

  39. Jordi C. no está más desesperado que la noche de su cumpleaños en que Eloy Fernández Porta le presentó a Sandra Santana, en pleno debate del post- de Eloy, en que Jordi C. fue ninguneado por sus propuestas sobre narrativa o sobre poesía argentina que no venían a cuento... Quizá vendría a cuento que esos poemas de zaj y N.O. entraran en este blog como propuestas para la antología, como lo hizo la cancioncilla de Astrud. Os parece?

    Jordi C. — 17-10-2005 17:51:41

  40. Sandra, me alegra leerte de nuevo. Sólo dos observaciones:
    1)Es que esa colaboración Tapies-Valente, queda muy lejana en el tiempo y en los hechos que han ocurrido en ese tiempo. En 30 años ¡Han pasado tantas cosas, y en progresión aritmética! Podría haber puesto en mi post esa referencia Valente-Tapies y para mí el contenido no habría cambiado en absoluto (y te lo dice un fanático valentiano como yo). Precisamente esa tradición que tan bien calificas de "místico-heideggeriana" de la cual, ya te digo ahora, he bebido toda mi vida, está más finiquitada que la copla. Yo vuelvo a ella siempre que lo veo necesario, pero para reelaborarla, sino, es puro manierismo. Es precisamente lo que decía el otro día del cambio de una "metafísica del pincel" por una "metafísica del pixel".
    De la misma manera, veo pasada y ya un tanto estéril toda la poética de la otra capilla literaria española, la experiencialista. Hay que romperse los cuernos para buscar otras formas de expresar y anticipar mediante la palabra lo vislumbrado, como hicieron en su día, tal como tu citas, Duchamp, Cage, el grupo NO, etc. Si han quedado, es porque se se rompieron los cuernos para darle la vuela al pastel.

    2)Precisamente, hablando de Duchamp, como dije en un post que tú graciosamente nominaste de "pentalogía", o algo así, creo que es el verdadero proto-posmoderno, del cual bebemos todos, y el que más ha influido (que me perdonen el surealismo y el cubismo) en todo el arte a partir del los años 50 del siglo21 y lo que llevamos de 21. Es más, para que veas lo de acuerdo que estoy contigo, hace unos 5 o 4 años publiqué en Lateral un artículo (Ciencia Pagana, Ciencia Posmoderna: Reivindicación de cierto urinario), en el que no sólo apuntaba esto, sino que también podían verse ecos de él en las ciencias contemporáneas. Se puede estar de acuerdo o no, pero eso es otro cantar.
    Es precisamente ese Duchamp, ese Cage, esos N.O. lo que echo de menos hoy en poesía.

    Agustín fernández mallo — 17-10-2005 17:53:10

  41. querida Sandra, no es tanto tener una u otra característica (además, "hacer del lenguaje el centro de la reflexión poética", como tú dices, es para mí el núcleo de la experiencia moderna, no de la posmoderna) concreta, no de tener un factor o dos, sino más bien de qué modo cada poeta o artista construye una obra con una determinada galaxia de factores. Epstein o Guillermo de la Torre hablaban de los efectos de los medios de comunicación visuales en la poesía¡¡en los años 20 y 30 del siglo pasado!! Lamento no poder adelantar un ensayo mío que clarificaría mi postura (no el tema global), que será publicado a principios del 2006 en unas actas de la Universidad de Córdoba, pero publicar todo o parte antes sería una descortesía. Mientras vosotros seguís por aquí, añadiendo textos (me vale el poema de Astrud, aunque es bastante hipócrita, y muy injusto: ¿¿ha hecho alguien después lo que hizo Lorca?? Mostrádmelo!), yo sigo arriba tramando ejemplos, de cuya Weltansgschauung -perdón por la pedantería- creo que se deduce mi visión de lo que sea el posmodernismo.

    vicente luis mora — 17-10-2005 18:29:36

  42. Jordi, sobre la primera parte de tu post, nada que decir porque pertenece al ámbito privado y no la entiendo bien.
    Sobre la segunda: siguiendo y asumiendo el los criterios que parece querer seguir Vicente para su antología de poemas posmodernos o posmodernistas en España, poniéndonos en esas coordenadas, yo no incluiría en esa lista cosa alguna anterior, no ya como tú apuntaste en otro post, al año 76, sino a la década de los 80. Más que nada porque en algún punto hay que poner el corte, y entre el 75 y el 80 en este país aún andábamos en las cavernas "marxistas leninistas" versus "fascistas", que impedían tanto en la poesía como en todas las demás artes (salvo excepciones, claro) toda entrada a elementos disipantes que en otras partes del mundo civilizado ya estaban establecidas. (Algo así ha pasado en poesía, donde la caverna "místico-heideggeriana" versus "experiencialismo" no deja paso a otras vías no colesterolizadas).

    Agustín Fernández Mallo — 17-10-2005 18:54:33

  43. Me perdí del todo. Por primera vez, si no recuerdo mal, en 42 post., se habla de un criterio cronológico. Y creo que debe fijarlo Vicente. Estoy con él, por otro lado, sobre el nivel intelectual y ético de la cancioncilla. Además, entró el Maestro de Alemania y su discípulo Valente en el debate, con todos los problemas que eso conlleva, y creo que estamos mezclando demasiadas cosas. Buscaré esos artículos de Lateral que has comentado, Agustín, los leeré con sumo interés. Intentaré situarme. Mientras tanto, ojalá la antología prosiga. Y este debate se enfoque a lo que realmente importa: los textos.
    (Sobre el comentario personal, no lo es tanto como virtual: casualmente me presentaron a Sandra Santana el mismo día que descubrí este blog y traté, sin demasiado éxito, de participar en el debate que entonces había en marcha. Abundaron las bromas con Eloy y ella sobre el tema. Una tontería, en resumen)

    Jordi C. — 17-10-2005 19:10:18

  44. No nos perdamos. No puedo cerrar en 1980 el estudio de la posmodernidad porque ahí, Agustín, ¡es prácticamente donde comienza, tímidamente, la recepción de la posmodernidad en la poesía española! Los escasos ejemplos anteriores ("La muerte en Beverly Hills", 1968, de Gimferrer, o "Así se fundó Carnaby Street, 1970, de L. M. Panero, y habría que analizar y acotar) son aproximaciones a lo posmoderno, hechos desde una profunda e "integrada" perspectiva modernista, o moderna, si se prefiere. Es en los ochenta donde se dan los condicionamientos sociológicos para que pueda aparecer un asomo de posmodernidad en este país, y un principio de posmodernismo en la poesía. Y reitero, una vez más: la posmodernidad no es estrictamente una época, no es fechable, no podemos ponerle años concretos de comienzo y fin, no es esa su esencia. Bueno, yo sigo a lo mío, colgar poemas. Ahí va otro, de Ángel Petisme.

    vicente luis mora — 17-10-2005 19:49:02

  45. No, no, Vicente, es que supongo que me expresé mal. Quiero decir, obviamente, "a partir del 80", o sea del 80 en adelante, no hacia trás!!!. Cuando dije "punto de corte" me refería al "corte inferior", el límite inferior porque el límite superior está más o menos abierto.

    Jordi, ese articulo es antiguo, no sé si ahora lo sucribiría al 100%
    Saludos

    Agustín Fernández Mallo — 17-10-2005 20:01:06

  46. Mejor así: con un pequeño, incipiente corpus que comentar.
    Lo que yo veo en esos ejemplos, y el de Agustín es una excepción, por su carácter ofensivo, provocador e injusto, pero también original en el contexto de recepción, es que se trata de una incoporación de motivos propios de la posmodernidad o de la contemporaneidad del poeta, sin que ello conlleve una alteración de la sintaxis o la gramática de la poesía tradicional. Es decir, se cambia "heroína", "sidoso" o "walkman" por palabras más tradicionales. Algo así como cuando Neruda introdujo "calzoncillo" en "Walking around". Yo no veo un giro, sino una adaptación superficial. Por eso recomendaba algunos sonetos de la antología de Hiperión, donde la métrica y la forma también se someten a un cambio de paradigma. Por otro lado, fijaos que los ejemplos son muy recientes, habría que buscar otros anteriores. Y ver hasta qué punto el poema de Micó u otros de Benítez Reyes y compañía se diferencian tanto de ese posmodernismo epidérmico, meramente léxico, que detecto en los ejemplos seleccionados en los últimos añadidos de Vicente.

    Jordi C. — 17-10-2005 20:34:51

  47. Por partes, Jordi. No creo, desde luego, que Portela u otros tengan un posmodernismo meramente "léxico", como dices. El caso de Portela, en realidad, es un caso (como el de su buen amigo y en cierta forma seguido González Iglesias) un caso paradigmático de posmodernismo casi puro, donde están, además del léxico, el desapego existencial, la ironía frívola, el cruce de alta y baja cultura, la desideologización más absoluta, el kitsch parodiador (basta ver el poema que Portela dedica a Steffi Graff en el mismo libro, casi una olímpica pindárica), el examen del idioma como juego, la colusión icónica, la irrisión del yo, en fin... De todas formas, citas algo bastante interesante. Creo que era Carlos Edmundo de Ory (yo se lo he visto citado a Jaume Pont, en sus estudios sobre Postismo) quien decía que podía historiarse la evolución de la poesía española a través del uso del soneto. Así que tu cita de los sonetos es muy interesante, a ver si me hago con el libro de Munárriz de compilación, podría hacerse un estudio curioso. Prefiero estas aportaciones tuyas, Jordi, a las calificaciones. Vamos a intentar poner la pasión en la reflexión, y no en los adjetivos, seguro que progresamos más. Ánimo a todos, no me dejéis solo.

    vicente luis mora — 17-10-2005 21:41:09

  48. Vicente, no se trata de descalificar, sino de calificar. Fíjate en dos aspectos de tu último post: por un lado, te refieres a otros poemas del autor, que yo no conozco, porque estoy juzgando críticamente a partir de la pieza seleccionada (del texto, no de la trayectoria, no del autor); por el otro, los elementos que enumeras son temáticos, o de registro, no sobre estructura, métrica, sintaxis, etc., lo que yo trataba de resaltar como ingrediente necesario de una auténtica ruptura. Espero no haber parecido en ningún momento demasiado descalificador. Pido perdón si eso ha ocurrido.

    Jordi C. — 17-10-2005 22:08:00

  49. No pasa nada. Pero es que la estructura, la métrica y la sintaxis de un poema no son todo, Jordi. Una sextina puede ser utilizada por Aldana y por Gil de Biedma. Un soneto, por Garcilaso y Ory. Las variaciones métricas responden a una poética que es algo más que una "variación" de sílabas. La poética (esto es, la voluntad de ser barroco, romántico, moderno, vanguardista, posmoderno, etc) es lo que determina la variación estrófica, como el alma (o la inteligencia, mejor) determina al cuerpo. Tú haces anatomía, disección; yo soy médico. Estudio síntomas, y detecto pandemias. Tus análisis son instrumentos, que junto a muchos otros, sirven para hacer evaluaciones; no son la evaluación en sí. Es mi punto de vista. Pero repito: gracias por la pista de los sonetos. Por ahí podemos encontrar un punto de encuentro válido entre los dos. Pediré el libro, y te cuento. Un abrazo.

    vicente luis mora — 17-10-2005 22:41:23

  50. Primero, contesto a Jordi C. para que luego no diga que no le hacemos caso (y aquí pondría un guiño de esos que se hacen con paréntesis y punto y coma). En primer lugar, no sería muy pertinente introducir aquí poemas de Fernando Millán o José Luis Castillejo (zaj se funda en el 64 y N.O en el 68) pero, además, algunas de sus propuestas más interesantes, por estar en los márgenes entre lo literario y lo plástico, son difícilmente reproducibles. Ahora bien, Agustín, por aquel tiempo en el que supuestamente “andábamos en las cavernas” estos señores desarrollaron una actividad paralela al movimiento Fluxus y, hasta donde yo entiendo, nada tienen que envidiar a sus compañeros alemanes y norteamericanos. Conocieron a Cage por las mismas fechas que Vostel y Nam June Pike, pero lo que probablemente no había en España en aquel tiempo era una crítica y un público preparados para aquello. Ya no voy a insistir más en el tema del experimentalismo. La única razón que tengo para hacerlo es que me parece una corriente válida e injustamente olvidada en nuestro país (es más fácil encontrar bibliografía en alemán o inglés sobre poesía experimental española que en castellano).
    Respecto a tu comentario, Vicente, me gustará mucho leer ese ensayo cuando esté listo y, mientras, me alegra que esta discusión no haya paralizado tu antología. Respecto a lo de que la reflexión sobre el lenguaje (entendido como lo entiende el segundo Wittgenstein) no pueda ser una característica de cierto posmodernismo (pensaba en los “language”) no lo tengo tan claro. Pero ya que no es obvio, tendré que pensarlo mejor. Saludos a todos.

    Sandra Santana — 18-10-2005 12:33:48

  51. No digo que no pueda serlo en el posmodernismo, ojalá lo hubiera sido más; sostenía y sostengo que si la experiencia de la crisis del lenguaje (desde Mallarmé y Rimbaud) es esencial en un movimiento es, desde luego, en la Modernidad. Repito: amén de los "language poets", ojalá el posmodernismo se hubiera ocupado más del lenguaje y hubiera hecho de la experiencia de sus límites su propia experiencia.

    vicente luis mora — 18-10-2005 13:26:02

  52. Sandra, acabo de recordar un texto del novelista posmoderno William Gass que tenía apuntado a este respecto: "en la ficción sólo hay palabras, no hechos. Las palabras significan cosas; las vemos todos los días: hacemos el amor, compramos pan y volamos puentes. Pero el uso del lenguaje en la ficción no hace más que imitar el uso que de él hacemos en la vida" ("Fiction and the Figures of Life", New York, Knopf, 1970, p. 30). Compara la pobreza de este presupuesto con la voluntad modernista de "fundar" un lenguaje puramente poético, o puramente novelesco, y los estertores finales (y tan brillantes) en que se demostraba la imposibilidad de ese empeño: la lengua quebrada de Beckett, la "Carta a Lord Chandos" de Hoffmansthal, la búsqueda del silencio, la lengua de la tragedia de Celan, la ruptura del francés de Roussel... y tantísimos ejemplos que pueden ponerse.

    vicente luis mora — 18-10-2005 13:42:27

  53. La verdad, Sandra, es que a mí también me chirría un poco la reflexión sobre el lenguaje (a lo Valente, quiero decir), dentro de la posmodernidad. Estoy de acuerdo con AFM en que esas aventuras están ya liquidadas. Y en cuanto a los language, pienso que el 90% de sus investigaciones no llevan a ninguna parte (salvaría a Silliman, a Messerli, a Bernstein por supuesto, y a pocos más), pero el 10% restante constituye una puerta a un territorio inexplorado que merece la pena cruzar. Sin embargo, ahora casi me arrepiento de haberlos traído a la palestra, porque la poesía escrita en castellano y la anglosajona siguen caminos demasiado diferentes, y la posmodernidad de la que hablamos (o al menos de la que creo que deberíamos estar hablando), es la que está apareciendo en nuestro ámbito desde hace no tanto tiempo, y dentro de una evolución estética propia (ruptura con la poesía de la experiencia, revisitación de las vanguardias, revival novísimo, etc.). Desde ese punto de vista, se hacen evidentes dos cosas: una, que el retraso es considerable, y dos, que más que una antología, el proyecto de Vicente es una cartografía preliminar, una especie de acta de constitución.

    ¿De dónde son ustedes? ¿Se conocen? ¿Se van de cañas juntos?

    Horacio — 18-10-2005 13:42:42

  54. Para Sandra: No nos confundamos, puestos a elegir, me quedo con, de entre todos los movimientos del pasado, la experimentación de las vanguardias y sus estelas tipo Zaj o NO. Eso fijo. Es cierto que esta gente hacían cosas muy buenas, como tú dices, siempre hay gente, en toda época y por aislado que esté un país, que está al día de lo que ocurre por el mundo, pero en aquella época en España era algo mínimo, o lo suficientemente pequeño y mimético como para consolidarse, creo.
    Por otra parte, creo que estamos hablando de posmodernidad, no de derivaciones de las vanguardias históricas, como de hecho son Zaj y NO. En esa misma época, por aquí andaban gestándose los Novísmos, Gimferrer, el Panero de atar, Montalbán, etc, y precisamente por eso yo llevo manteniendo en este blog, en contra de Vicente, que estos poetas, dejando a parte sus evoluciones posteriores, en aquel momento son más bien neovanguardistas, pero no posmodernos.

    Respecto al asunto interesante que debaten Sandra y Vicente sobre si la reflexión acerca del propio lenguaje en el poema es una característica del posmodernismo poético o por el contrario lo es de las vanguardias, yo creo que ambos tiene razón: en efecto, las vanguardias hacen estallar el lenguaje en su seno, cuestionándolo y utilizándolo como arma para violentar tanto al “sucio burgués” como a los poetas “correctos” y a la poesía misma. Pero también tiene razón Sandra en que el lenguaje como juego, entendido como el 2º Wittgenstein, es una característica muy posmoderna que tiene su origen en el arte conceptual (posmodermo o no) cuando se vale de la frase del mismo Witty, “el significado es el uso”, introduciendo así el relativismo en la filosofía de la obra. Es decir, que las vanguardias utilizan la ruptura de los modos del lenguaje como arma, y la posmodernidad como juego hedonista. Es una diferencia de talante, no intrínseca a la materialidad del poema o la obra en general; de ahí el famoso título “La Condición Posmoderna” y no “La Filosofía Posmoderna”, o “ El Corpus Posmoderno”, o “El Sistema Posmoderno” . Esta es para mí, y para todo el mundo, creo, una diferencia (la de su actitud respecto al uso de la ruptura del lenguaje) capital entre ambas corrientes, que debería servirnos como un criterio más a la hora de separar los poemas posmodernos de los de no lo son.

    Para Horacio: Soy coruñés, hace muchos años que vivo en Palma de Mallorca, y jamás les he visto la cara a ninguno de mis compañeros blogueros.

    Agustín Fernández Mallo — 18-10-2005 14:25:46

  55. Resumen del artículo de Quintín Racionero, titulado “No después sino distinto (en torno a un debate sobre ciencia moderna y postmoderna)”, publicado en el número 21 (1999) de Revista de Filosofía.

    Aquí está el anunciado resumen del filósofo Quintín Racionero, donde explora las posibilidades de un entendimiento ahistórico de la Posmodernidad. Sé que es largo, pero el artículo completo, que incluía una segunda parte, tiene la friolera de 86 páginas, que me he molestado en resumir hasta estas seis. Hay que entender que el artículo surge a un debate que tuvo lugar en la Fundación March sobre ciencia posmoderna, donde Racionero se opuso a las teorías de Sánchez Ron y Javier Echeverría. Espero que valga para reflexionar. Hay que tener en cuenta que Racionero utiliza el concepto foucaltiano de episteme, al que se refiere en algún momento de este modo: “Foucault llama a estos sistemas de comprensión (al menos, en sus primeras obras) epistemes, entendiendo por tales los tipos de discursos posibles que devienen dominantes. En este sentido se ha hecho notar con frecuencia (…) que su descripción no se aparta en exceso de lo que Kuhn llama paradigmas, si bien el criterio que utiliza Foucault para reconocer las epistemes no es, como en Kuhn, el de las convicciones que incorporan, sino, al revés, el de los valores que rechazan”.

    RESUMEN:

    “Naturalmente, no he dibujado este cuadro introductorio para aplicárselo a mis querido colegas José Manuel Sánchez Ron y Javier Echeverría ni tampoco -menos aún- para llevar sus reflexiones epistemológicas a los parámetros de una próxima o lejana, en todo caso genérica analogía con el arte. Sin embargo, mi objeción de fondo es que, a pesar de sus obvias diferencias (sobre las que haré luego algunos comentarios), las tesis que ambos sostienen comparten un rasgo común, que como mejor se percibe es seguramente en el contexto de esa analogía. Tal objeción es, a saber, que uno y otro hacen un uso temporal del concepto de postmodernidad, que intuitivamente lo asimila a un cambio de época o, al menos, a un presunto estado de cosas devenido después o al término de una modernidad, respecto de la cual la hipótesis en discusión es, a mayor abundamiento, si se ha de darse o no por acabada. (…)En cuanto a Echeverría parece estar en condiciones de responder abiertamente a esta pregunta, puesto que ya en su tesis I señala que hablar de ciencia postmoderna implica referirse a un «tipo de ciencia ... que es posterior en el tiempo (a la ciencia moderna)». Usado así, este concepto es, sin embargo, erróneo y no se acredita en ninguna de las fuentes generalmente identificadas con la filosofía postmoderna, todas las cuales coinciden sensu stricto en el propósito de impugnar las configuraciones de la historia que se basan en la idea de sucesión o de linealidad temporal. (…), si el examen de la postmodernidad se lleva a cabo desde cualesquiera hipótesis continuistas de orden histórico, no habrá medio de rehuir el que las críticas postmodernas a la modernidad terminen integrándose en las redes hermenéuticas del propio paradigma moderno, reduciendo su impacto al esquema dialéctico de un conflicto de la modernidad consigo misma. (…), lo que importa comprender es que la postmodernidad constituye una noción no histórica, sino polémica. Y que, por ello mismo, interviene en la estructura del tiempo -en este caso, obviamente, de nuestro tiempo- a título de abrir un espacio de provisión de tesis o de argumentaciones que, en la medida en que cuestionan un amplio conjunto de seguridades preexistentes, hacen ineludible el debate sobre las mismas. Esta dimensión controversial, agonística, que la postmodernidad propone es lo que con mayor energía subraya el célebre texto de Lyotard La condition postmoderne (1979), cuyo mismo título se ajusta ya de antemano al propósito de deshacer el malentendido de la interpretación histórica. Se trata de describir una condición: no una época, sino una actitud, una sensibilidad, un talante. (…) lo que resulta claro es que la postmodernidad no puede presentarse como un tiempo que sigue a la modernidad, sino como una filosofía que se presenta como la conciencia de lo moderno y, en este sentido, como una impugnación de la modernidad. (…)El rechazo a considerar la postmodernidad de acuerdo a categorías temporales hunde sus raíces, como es obvio, en la crítica de Foucault a la idea tradicional de la historia, entendida ésta como una sucesión cronológica de hechos, que se despliegan conforme a principios inmanentes de orden y cuyo conjunto está dotado de sentido. (…)lo que de hecho concluye Foucault, es que no existe la historia, sino series múltiples (a veces consecutivas, a veces superpuestas) de discursos acerca de lo legítimo y en contra de lo prohibido, cada una de las cuales aspira a identificarse con la historia puesto que de todas maneras cumple el rol de generar una topología de sus propias reconstrucciones y proyecciones en el tiempo. (…)tampoco hay por qué tomarse el asunto dramáticamente o preocuparse más allá de lo imprescindible: como quiera que la continuidad histórica siempre reestablece las correlaciones de sentido, al final será posible concluir con Anthony Giddens en The consequences of Modernity (1993) que la postmodernidad sólo constituye una «globalización» del proyecto moderno «hacia afuera de los límites culturales de occidente»; o, si esto parece llevar las cosas demasiado lejos, razonar con Oswald Maquard en Nach der Moderne (1986) que, en todo caso, la postmodernidad no es sino «intramodernidad», puesto que en rigor no hace sino poner al descubierto las tensiones dialécticas de la modernidad consigo misma. (…). Ser «postmoderno», sentirse en una actitud o de una condición «postmoderna», significa rechazar esa respuesta afirmativa; decir de ella que es incoherente e imposible; practicar, en resumen, un modelo distinto de cultura.

    Esta otra cultura es, bien entendido, cualquier cosa menos nueva. Ni constituye un producto de nuestra situación, ni descarta tampoco, como si se tratase de un paquete único, la historia entera de la filosofía. (…) la postmodernidad no practica ningún furor iconoclasta. Como ha explicado certeramente Wolfang Welsch, en Unsere postmoderne Moderne (1989) -bien que con la escasa receptividad de que en este punto es ya costumbre-, la postmodernidad implica también a este respecto un giro, una drástica rectificación de la historiografía, que permite rescatar a pensadores, a secuencias, a tradiciones enteras de la reflexión filosófica, que ni pueden ser interpretadas en el marco de las epistemes en cada momento dominantes ni reducidas tampoco a episodios, a puntos nodales de la continuidad histórica de la filosofía. (…)la postmodernidad involucra una noción polémica, porque no busca introducir una nueva representación histórica, sino precisamente rechazar este género de representaciones (empezando por la que se atribuye la modernidad misma), a fin de hacer posible una liberación de la reflexión. Nada hay aquí más lejos, como se ve, de esas versiones interesadas y fanáticas, que se obstinan en reducir el pensamiento postmoderno a una suerte de anything goes, de errático esteticismo y talante irracionalista. Frente a tales versiones, a las que también dedicaré luego algunas palabras, se impone decir, por el contrario, que, al vaciar de toda semántica el ahora, el modo que reconstruye la etimología de lo moderno, la postmodernidad no hace sino reponer el locus de la reflexión, porque le devuelve su valor de pliegue, de retirada, no ya respecto de cualesquiera contenidos, sino también respecto de los mismos relatos que los organizan, haciendo así que unos y otros caigan por igual en la esfera de sus atribuciones. (…)lo que importa comprender es que con ello se libera a su vez de su propio relato a la historia misma del pensamiento. Basta con aceptar que el lugar de la reflexión no es temporal (sin que ello signifique que esté fuera de toda condición), que es, por tanto, esencialmente simbólico y transitivo, para que ésta, la historia del pensamiento, se muestre, no como el proceso de sedimentación de la verdad que el concepto fija y la voluntad anima, sino como la memoria del conjunto de juegos lingüístico-pragmáticos (de teorías, prácticas y producciones) en los que la realidad se efectúa, plural, contingentemente, bajo las circunstancias concretas de la autocompresión humana. (…)En La condition postmoderne Lyotard formula esta idea argumentando que, bajo el requisito de una tal apertura, todos nuestros conceptos representativos y valorativos pueden ser modernos sólo si ya de suyo son postmodernos. Entendido de este modo, lo postmoderno no es, en consecuencia, lo moderno en estado póstumo, sino en estado naciente; y este estado es constante. Pero aún me parece más luminoso el análisis que el mismo autor lleva a cabo en una entrevista de diciembre de 1986, que condujo con mano maestra Teresa Oñate. El texto que quiero subrayar dice así: «Que el término "postmodernidad" sea un falso nombre (o un pseudónimo) resulta evidente en cuanto se tiene en cuenta que no puede significar "lo que viene después de la modernidad", pues la palabra "moderno" significa justamente "ahora", y "después de ahora" continúa siendo "ahora". No es el final de una cosa y el principio de otra. Eso sería absurdo. Yo diría que se trata de algo que siempre ha estado en la modernidad como su melancolía. La postmodernidad es una dimensión permanente anamnésica. Los modernos, es decir, los occidentales desde hace veinte siglos, han sido fundamentalmente los pensadores del concepto y de la voluntad. Pero en la modernidad vive siempre una contracorriente que dice: "¡Un momento, parad, estáis olvidando demasiadas cosas con vuestros conceptos y voluntades. Pensáis que sois racionales y, sin embargo, sois profundamente irracionales. Tenemos que intentar recordar lo que fue olvidado en la fundación de la modernidad y éste es un buen momento para hacerlo. En realidad, siempre es un buen momento para ello, de todas formas».

    Cuando los pensadores postmodernos rechazan la cultura vigente, cuando, por emplear la fórmula de Vattimo, afirman que «el nuestro no es ya el tiempo de la modernidad», a lo que se refieren, así pues, es a la situación necesariamente polémica en que nos sitúa este estado de olvido, de irracionalidad profunda, que promueven los marcos de comprensión y los códigos axiológicos en que de hecho vivimos. No se trata de que nuestro tiempo no sea moderno en el sentido de que tales marcos y códigos no resulten ya acreedores de ese modo de respeto incuestionable en que consiste su rol histórico propio. Se trata de que, viviendo ciertamente en ellos, se nos ofrecen ahora en una forma que obliga a tomar en cuenta la aparición de otras múltiples opciones, cuyo resultado sólo puede ser el debilitamiento de nuestros discursos sobre el mundo. Desde este punto de vista, y por recoger un hilo que antes dejé suelto, cabría concebir a la postmodernidad de acuerdo con lo que Kuhn define como un periodo de «ciencia anormal» (aunque extendiendo este concepto, según lo ha hecho Rorty, al marco íntegro de la producción de ideas, valores y patrones culturales), más bien que por referencia a las nociones de paradigma o de episteme. Pero el novum reside aquí en que, por primera vez, la realidad que esa definición menciona reclama ser concebida, no en los términos dinámicos de una situación transitoria, sino en los términos estructurales de una cultura ajustada a una ontología pluralista en sentido riguroso. La peculiar vivencia de insatisfacción, pluralismo y debilidad de los discursos en que vivimos es, en efecto, enteramente simultánea: requiere una comprensión en el plano sincrónico en que realmente se produce. Y esto es, en suma, lo decisivo: el que tenemos que acostumbrarnos a la emergencia de la pluralidad, no como estado provisorio de nuestro tiempo, sino como expresión de la estructura del mundo. Pero entonces, si se sigue este planteamiento, y aunque sólo sea a los efectos de promover un debate, no cabe sino concluir que cualquier interpretación historicista de la postmodernidad, tanto si se refiere al plano teórico de la quaestio juris como -más grave aún- si remite al plano pragmático de la quaestio facti, introduce un desenfoque radical en la comprensión adecuada de su significado, que alcanza a todas sus perspectivas y manifestaciones, y también, desde luego, a lo que podemos decir sobre la ciencia.

    Todo lo que he pretendido decir en estas páginas se reduce a esto sólo: la postmodernidad no atenta contra la investigación científica, sino contra el rol que, inconscientemente, hace de la ciencia un instrumento del poder; por lo tanto, la postmodernidad no es identificable con la representación histórica que produce el estado actual de las cosas, sino que presupone un modo de mirar que trastorna, que contradice esa representación.


    vicente luis mora — 19-10-2005 14:25:06

  56. Vicente he leído el extracto-resumen que tan amablemente has confeccionado. Sólo que ahora no recuerdo en qué otro post lo citaste y, por lo tanto, por qué lo pones (lo siento). Es un texto muy bien argumentado con el que "sentimentalmente" coincido. Hace poco, tal como, si no lo entendí mal, argumenta Quitín Racionero, decía yo en un post a colación de la diferencia entre la modernidad y posmodernidad (corto y pego):
    <<"Es una diferencia de talante, no intrínseca a la materialidad del poema o la obra en general; de ahí el famoso título “La Condición Posmoderna” y no “La Filosofía Posmoderna”, o “ El Corpus Posmoderno”, o “El Sistema Posmoderno” . Esta es para mí, y para todo el mundo, creo, una diferencia (la de su actitud respecto al uso de la ruptura del lenguaje) capital entre ambas corrientes, que debería servirnos como un criterio más a la hora de separar los poemas posmodernos de los de no lo son">>.

    Y de ahí que, en ocasiones, un poema escrito hace 50 años sea moderno, y exactamente el mismo escrito hoy pueda ser posmoderno. En el primero hay pretensión de verdad, el segundo de juego (ojo, por serio que pueda ser ese juego). Pero esta apreciación ya la enunció magistralmente Borges en múltiples ocasiones, implícita o explícitamente, en sus relatos..

    El último párrafo del artículo habla de la ciencia y la posmodernidad; también estoy de acuerdo, y es lo que más o menos traté de explicar en un artículo que cité el otro día "Ciencia Pagana, Ciencia Posmoderna: reivindicación de cierto urinario", que publiqué en Lateral hace unos 4 o 5 años (creo que fue julio-agosto o septiembre del 2001). Recuerdo que en aquella época leí varios artículos y ensayos sobre Ciencia Posmoderna de, precisamente, Sánchez Ron (por cierto, un muy buen físico e historiador de la ciencia) y de Echeverría, y, francamente, no me extraña que Quitín Racionero esté en desacuerdo con ellos: me parecieron muy pobres, llenos de tópicos, y superficiales.
    Me gustaría, no obstante, conocer los 86 folios del ensayo. Si me los puedes hacer llegar de alguna forma, te lo agradeceré mucho.

    Y creo que ahora ya me he desviado del tema que nos trae al blog.

    Agustín Fernández Mallo — 19-10-2005 17:00:13

  57. Ah, no, fue en junio de 2001, y el articulito de las narices se llama "Ciencia posmoderna, ciencia pagana: reivindicación de cierto urinario"

    Agustín Fernández Mallo — 19-10-2005 17:10:12

  58. De lo de Sánchez Ron estoy de acuerdo, es casi más un divulgador que otra cosa, pero no tanto en lo de Echeverría. "La revolución tecnocientífica" (FCE, 2003), me pareció un libro inteligente, y necesario. Es casi un clásico de los estudios CTS (Ciencia, tecnología y sociedad), y con independencia de la opinión de Racionero (que además no está dirigida, como él dice, a la Historia de la ciencia, sino a la epistemología de la Filosofía), es claro que la tecnociencia es hoy el paradigma vigente, dentro de la visión histórica de la Ciencia. Vigente no significa mejor, ni más apropiado: significa el que están utilizando las empresas multinacionales, los departamentos de I+D+I, la sociedad directora de Internet, el ICAAN, etc... Vamos, los que ostentan el dominio tecnológico. El estudio multidisciplinar de Echeverría me parece muy necesario para entender los grandes puntos de unión entre la ciencia, la tecnología y el poder político y económico. Las tesis de Racionero van por otro camino, siendo igualmente plausibles y necesarias.

    vicente luis mora — 19-10-2005 19:16:33

  59. Complementando la nueva visión de la ciencia (no de la historia de la ciencia) de Racionero, encuentro este interesante párrafo en un interesante libro de M. Carmen África Vidal ("Hacia una patafísica de la esperanza. Reflexiones sobre la novela posmoderna"; Universidad de Alicante, 1990, p. 39), partiendo del discurso bajtiano (o bakhtiniano) leído por Kristeva o De Man: "no se trata, pues de crear una ciencia en el sentido tradicional de la palabra, sino de llegar a una especie de ciencia de la división, de lo discontinuo; como la gramatología, una ciencia que se hace negativamente, que interroga y deshace los discursos metafísicos sin llegar nunca a formalizarse como ciencia".

    vicente luis mora — 20-10-2005 11:41:27

  60. Me alegro de que hayas colocado el extracto de Quintín. Creo que ubica -pese a su fragmentariedad- el debate filosófico en su justo lugar. He sido alumno y amigo tanto de Quintín como de Teresa Oñate y reconozco que ellos me colocaron teóricamente en el lugar adecuado. Todavía recuerdo a Teresa presentándonos a Heráclito como el filósofo del siglo XXI. En esa, como en otras tantas cosas, no se equivocaba. Efectivamente, la gran diferencia -creo que en definitiva se trata del único criterio válido- de un autor postmoderno respecto a otro que no lo es es apreciar en él ese vector de eternidad que hace que sin dejar de hablar de su tiempo, se reconozca al tiempo contemporáneo de todos los que han existido antes que él. La experiencia -en cuanto a escritura y también, naturalmente, en lo que concierne a la lectura- es de una apertura de miras que no deja indiferente y que equidista de cualquier esteticismo "debole" o del mero ejercicio museístico gadameriano.

    javier moreno — 22-10-2005 01:52:57

  61. En efecto, Javier, Teresa Oñate es, ineludiblemente, una referencia. Tiene una claridad mental prodigiosa, y sus libros son lecciones de cómo leer, y de cómo pensar, absorbiendo la tradición pero sin dejarse absorber por ella. Quintín y ella son, junto con Félix Duque, Manuel Barrios y algunos más, lo único que tenemos en este país para seguir adelante teóricamente.

    vicente luis mora — 22-10-2005 10:06:51

  62. Hola, Vicente.
    Quiero contactar contigo, por favor, escríbeme al correo eléctronico que me pide tu servidor.
    Gracias, J.C.

    Jordi C. — 26-10-2005 10:21:23

  63. Querido Jordi, no me has dejado ninguna dirección de correo. La mía es vicenteluismora@yahoo.es. Un saludo.

    vicente luis mora — 26-10-2005 10:44:04

  64. A modo de curiosidad, dos textos:
    1)
    En torno a su superficie, rodeamos
    el núcleo de plutonio
    desde treinta y dos puntos
    equidistantes.

    Los treinta y dos puntos son
    los centros de las veinte
    caras triangulares de un icosaedro
    intercaladas con las doce
    caras pentagonales de un dodecaedro.
    Texto perteneciente a la ópera Dr. Atomic, de John Adams, estrenada en San Francisco hace unos días, e inspirada en vida y obra de J. Robert Oppenheimer, padre de la bomba atómica.
    Una obra de claro tono moderno que sin duda podrían haber firmado cualesquiera de los futuristas de principios del Siglo 20, (en caso de haber existido en aquella época una bomba atómica, claro).

    2)
    yo quiero bañarme en
    mares de radio, con nubes de estroncio,
    cobalto y plutonio,
    ¿nuclear? ¡Sí, por supuesto!,
    ¿nuclear? ¡Sí, cómo no, como no!

    Texto perteneciente al single, ¿Nuclear? ¡Sí!
    De Aviador Dro (1981)
    Una obra que, por el contexto, sabemos que es claramente posmoderna, dado que ironiza con los clichés establecidos en aquella época de los 80, aún más o menos moderna, en España. Una obra totalmente diferente al ejemplo anterior.

    Pero si permutamos los dos textos, el resultado podría ser exactamente el mismo.
    De ahí aquello en lo que insistía hace poco: que “el significado es el uso”, y que el talante posmoderno de una obra no está únicamente en lo que dice sino en las intenciones de la misma. Por eso a veces es una cosa más contextual que en sí misma.
    Y si ese juego irónico alcanza a otras latitudes más esenciales para la poesía que la energía nuclear, como puede ser, por ejemplo, el propio lenguaje, el cuento aplicarse, para mí, sería el mismo. Creo que es algo a tener en cuenta a la hora de seleccionar posibles poemas posmodernos o posmodernistas.

    Agustín Fernández Mallo — 27-10-2005 19:42:33

  65. Discrepo. Hay que tener en cuenta la obra entera (el poema, la canción), en contexto (el libro, el disco), el contexto histórico y al autor. Así se sabrá si es posmoderno o posmodernista o no. Pero los ejemplos son interesantes. Hay una tematización de la bomba y la energía atómicas en la literatura del siglo XX que son muy sugerentes. Habría que ver si la poesía española se hizo eco.

    Jordi C. — 27-10-2005 20:08:02

  66. Hola Jordi.
    Pero es que creo que es lo mismo que lo que yo he dicho, ¿no? No entiendo muy bien por qué discrepas.
    Sobre lo que dices de la tematización literaria de la bomba y enegía atómicas, me interesa mucho. Yo en poesía española no conozco. Pero a ver si recuerdo alguno.

    Agustín Fernández Mallo — 27-10-2005 20:15:55

  67. Bueno, Jordi, estoy tonto, acabo de darme cuenta de que yo tengo un pequeño poema dedicado al glamour de las centrales nucleares en Joan Fontaine Odisea. Ahora no lo tengo a mano, y de memoria no lo sé ni de coña; ya lo podré.

    Agustín Fernández Mallo — 27-10-2005 20:46:16

  68. Lamento citarme, pero me añado, y de paso hago publicidad de mi nuevo libro:
    "amor / que de la misma forma que el mercurio / se enfría pronto al cesar el fuego // dolor / que de la misma forma que el plutonio / requiere cuando llega al rojo vivo / más de mil años para contraerse" (VLM, Construcción, Pre-Textos, 2005)

    vicente luis mora — 28-10-2005 09:29:20

  69. Bueno, ese verso es cojonudo. Aún más, me parece fuera de lo normal; especialmente el campo, la multiplicación metafórica, que abre la palabra "contraerse" en ese contexto.

    Agustín Fdez. Mallo — 29-10-2005 12:51:37

  70. No comprendo por qué han borrado mi mensaje de ayer. No insultaba a nadie. O por lo menos, ejercía mi derecho a criticar en un lenguaje pertinente. Como Vicente Luis Mora. Es una pena, ¡maldita censura!

    Sexto Empírico — 06-11-2005 13:07:49

  71. En un post puesto el miércoles de la pasada semana (buscar en los añadidos a "Doctor Pasavento") anunciaba que, debido a la presencia de comentaristas que basándose en sus seudónimos, más o menos filosóficos (me gustó tu Adversus Mathematicos, amigo Sexto), aprovechaban para hacer descalificaciones sin añadir nada de contenido literario o crítico, me reservaba el derecho de eliminar o tachar parcialmente comentarios que fueran únicamente denigratorios o palurdos, si no es la misma cosa. De ahí que se borrara el tuyo de ayer, así como el de hoy de un tal "Manolo". Llámalo censura, si quieres, pero te hago una pregunta: si tú mandas a "Cartas del Director" de un periódico un análisis matemático, una reseña de doce folios de una novedad literaria o una caja de vino, y no te los publican: ¿eso es censura, o es que tú has enviado un contenido equivocado a una sección equivocada? Si envías una carta al director correcta e inteligente, seguro (o casi) que te la publican. Si quieres aparecer aquí, deja algo que nos permita constatar tu elevadísima cultura y tu sagacidad crítica, ya que hasta hora no hemos podido verla en ninguno de tus comentarios. Y esto va para ti, y para todos los manolos y doctores que aparezcan. Es muy fácil insultar desde un seudónimo. Dad la cara. E ideas.

    vicente luis mora — 06-11-2005 13:32:18

  72. Amigos y lectores, acabo de flipar. Id a http://www.elsewhere.org/cgi-bin/postmodern/, y allí encontraréis... un generador de textos ensayísticos posmodernos, diseñado por ordenador. Bien, siempre defendí que la koiné terminológica (defendida por Vattiimo) era un producto subracional que acabaría generando submonstruos. Aquí los tenéis. Y si os falla la inspiración para un artículo presuntamente profundo sobre algo, no dudéis en acudir al generador...

    vicente luis mora — 08-11-2005 11:49:02

  73. Hostia, Vicente!!
    Cuando pensaba en el puto Mesías, estaba pensando en otra cosa. ¿Un generador de ensayos posmodernos?? jajajaja, Philip K. Dick estaría partiéndose de la risa.
    Abrazo

    Polizón — 08-11-2005 14:57:06

  74. A mí no me parece que Juan Antonio González Iglesias sea un poeta de la posmodernidad. Algunos de los poetas -en algún caso, pésimos- que nombras han llegado,sí, a la posmodernidad, pero sin pasar antes por la modernidad, y suenan a quincalla, sin más. Por otra parte, a partir de cierto nivel (Exceso de vida, Poema pleno de amor para Elena Ferrer y alguna joya más) las etiquetas se caen de un escritor como el pelo: irremediablemente.
    Saludos

    Christian Law — 20-11-2005 20:17:28

  75. Qué bueno el generador! Deberíamos hacer uno en castellano; lo rápido que se iban a escribir las tesis en Teoría de la Literatura...

    Mario Cuenca — 20-11-2005 20:42:44

  76. Atento lector, respeto tu opinión pero no la comparto. Te niego la mayor, y luego particularizo: hay autores fuera de etiquetas (en poesía española, Aguado, por citar un ejemplo), y autores muy fácilmente etiquetables: Eloy Sánchez Rosillo=elegíaco. Nunca ha hecho E. S. Rosillo un libro que lo desmienta, ni probablemente lo haga (ni quizá le haga falta). Pero si tuviera que elegir un sólo poeta español que para mí fuera el colmo de lo posmoderno, el súmum posmodernista, ese poeta es Juan Antonio González Iglesias. No hay nada malo en las etiquetas, si se escribe bien. No creo que al autor le importe. Espero que no te importe a ti. Bienvenido.

    vicente luis mora — 20-11-2005 20:43:51

  77. Una cosa es epatar con naves nodrizas, o pretenderlo, y otra hacer una poesía fundamentalmente ética, pero plena de energía como no se recordaba desde los poemas mayores de Alfonso Canales, que es, o así lo entiendo yo, la puerta de entrada a J. A González Iglesias, o una de las más visibles. Por cierto, los suyos, los de ambos, son los mejores encabalgamientos de nuestra poesía moderna. Muchos de los poetas a los que citas trabajan con la ficción y la máscara, y no sé si eso es posmoderno o susceptible de serlo, pero en todo caso los aleja fatalmente de JAGI, poeta realista, lo queramos o no, que utiliza la mitología moderna con fines igualmente éticos (horaciano en esto como en tantas cosas).
    Por otra parte, no entiendo bien ese afán de sistematizar que muestras en este caso. Eso le puede sentar bien a la literatura, pero no a la poesía, que pertenece a otro ámbito de la creación. Imagino que Alberto Tesán todavía se estará preguntando qué demonios hace él en La lógica de Orfeo, pero es lo que pasa cuando se juega a hacer centones, que dan a veces un mareo de cuidado.
    Y si te ocupas de los buenos poetas, y estoy seguro de que eso haces, sabrás, si vuelves la vista, que los mejores están siempre extrañamente solos, porque siempre lo estuvieron de hecho y porque además el resto se ha desvanecido. ¿Es hora de etiquetas? Yo creo que no, a menos que seas un lector compulsivo. En cuyo caso te ruego que no olvides que demasiada lectura es motivo de infelicidad.
    Un saludo.

    Christian Law — 20-11-2005 23:18:01

  78. Alberto Tesán ya mostró en el Mapa Poético 5 su extrañeza ante el hecho de ser antologado en "La lógica de Orfeo"... delante del propio Villena, que no salía de su asombro. Fue un momento curioso. Pero, volviendo al tema del etiquetado hay algo paradójico, como es renunciar a rúbricas estéticas y luego decir que los buenos son los que no caen en ninguna... para identificar a los buenos, por tanto, necesitaremos las etiquetas, ¿no? Por supuesto, esto es una boutade, amigo Christian. El fin de las etiquetas no es compartimentar a los poetas (ojo, tan estudiables y catalogables como cualquier otro escritor, no sé por qué íbamos a ser distintos), ni encajonarlos, ni encasillarlos en un adjetivo, sino aclarar el panorama. Estudiar tendencias. Buscar líneas de fuga. ¿De verdad, como lector de poesía, te apetece enfrentarte a un conglomerado de tres o cuatro mil libros al año, sin ningún criterio teórico de orientación? A mí no, y no soy el único, de modo que quienes queremos bogar con carta de navegación tenemos, espero que nos lo permitas, derecho a orientarnos y a que nos orienten. Y una cosa más: son los propios poetas los primeros que quieren ser etiquetados. Si tú aceptas formar parte de una antología de Villena, estás deseando ostentar cierta etiqueta. No nos engañemos. Si escribes poéticas, en cierta manera te estás poniendo un cartel con tu declaración de intenciones. Ciertos títulos, ciertas citas al principio, ciertas referencias... son otras tantas etiquetas. ¿Por qué iba esto a ser malo? Despeja confusiones. Hablas de realismo: seguro que a Pablo García Casado le encanta su -merecida- etiqueta de realista, y le gustaría que todos los lectores que se enfrentaran a sus libros lo supieran de antemano, para no buscar en sus poemarios cosas que no hay. Luis Muñoz se pone la etiqueta de simbolista desde los títulos baudelerianos de sus libros. No pasa nada, Christian, es sólo una elección. Y por cierto, hablando de González Iglesias: una colección de títulos que incluye "Olímpicas", "La hermosura del héroe", "Esto es mi cuerpo", "Más hermosura", ¿no demuestra la más clara vocación de ser etiquetado que se conoce en la poesía española contemporánea? Saludos.

    vicente luis mora — 21-11-2005 09:17:44

  79. como lector apasionado de Juan Antonio González iglesias, pienso que no hay más vocación en Juan Antonio González Iglesias en la de ser etiquetado, que la de Horacio al escribir sus amores o El arcipreste de Hita, Juan Ruiz, o como se quiera llamar al escribir el libro del buen amor.
    Como Christian Law afirma, la poesía de Juan Antonio González Iglesias es en en última instancia ética.Trabaja con unos materiales que son netamente humanos, y su tratamiento del homoerotismo, tiene en última instancia, vocación de responsabilidad con un acervo cultural, con una memoria histórica que no nos es ajena y que se ha querido soslayar como tabú a través de los siglos y las religiones.

    b — 22-11-2005 18:22:51

  80. Caramba, habláis como si yo tuviera algo en contra de González Iglesias, o de los homosexuales. Sólo he dicho que González Iglesias ha estado presente en todas las operaciones de etiquetado poético que se han ido haciendo en los últimos años, incluyendo la suya propia. Eso no es malo. También han estado ahí poetas de mi probado interés, como Álvaro García, Aurora Luque, Lorenzo Oliván o Eduardo García. Hay espacio para todos. Pero no intentemos engañarnos, ya somos mayorcitos.

    vicente luis mora — 22-11-2005 19:00:54

  81. ¿no demuestra la más clara vocación de ser etiquetado que se conoce en la poesía española contemporánea?.
    Respondía a esa pregunta ya que dudo que la presencia de un hecho tan antiguo como Platón pueda ser definido como etiqueta. Pero las disensiones siempre enriquecen. Vicente.

    b — 22-11-2005 19:32:36

  82. Ni por un momento se me ha ocurrido sugerir que tengas nada en contra de los homosexuales, Vicente. Hay que ser cuidadoso con lo que se escribe, por favor.
    Por lo demás, el amor en la poesía de JAGI está muy lejos de vicarías -léase ayuntamientos- y adopciones, y muy cerca, es verdad, de Platón, Alcibíades, etc. Y con esto no quiero decir nada más que lo que digo. (En esto, al menos, no es muy posmoderno.)
    Saludos.

    Christian Law — 23-11-2005 18:16:27

  83. Eso puede englobarse en una de las formas de lo posmoderno, el "kitsch" histórico-irónico, sobre todo por su combinación con otros materiales y por el uso conjunto de todo ello dentro en una estructura que lucha conscientemente contra su época, utilizando conglomerados conceptuales de otra, anterior en el tiempo. No soy el único que ha visto eso en González Iglesias. Hasta la desastrosa antología de Cano Ballesta lo vio. En realidad, eres la primera persona que conozco que discrepa. Deberías de escribir un artículo en alguna revista exponiendo y argumentando tu opinión, Christian. Sería muy interesante para hacer debate. El problema de todas estas cosas del posmodernismo es que se opina mucho, pero se escribe poco (me refiero a artículos o ensayos trabados), lo que hace más difícil superar los problemas.

    He colgado dos poemas más en la pequeña antología posmodernista, que me encantan: uno de Edgardo Dobry y otro de Manuel Peyrou. Saludos.

    vicente luis mora — 23-11-2005 18:58:35

  84. Cuelgo, por su posible interés en relación a la innegable posmodernidad de la obra de J. A. González Iglesias, este párrafo del pensador Isidoro Reguera, incluido en una reseña de la obra del filósofo Ignacio Gómez de Liaño, "Breviario de filosofía práctica": “Todas ellas menosprecian los esforzados experimentos conceptuales y metáforas epistemológicas de la posmodernidad —en busca, precisamente, de nuevo sujeto y sentido—, entre los que puede enmarcarse, sin duda, a pesar de sus referencias antiquísimas, el ánimo reflexivo de Gómez de Liaño, hijo inevitable de su tiempo” (Babelia nº 730, 19/11/2005. p. 12). Exactamente eso mismo es lo que le sucede a González Iglesias, también a pesar de sus referencias antiquísimas.

    vicente luis mora — 24-11-2005 12:43:42

  85. lo que se está discutiendo aquí no es la contemporaneidad de González Iglesias, sino aquello que propones como posmodernidad.Desde el principio este post surgio a partir del reto que te propuso Agustín Fernández Mallo sobre la posmodernidad de la poesía española.
    En cuanto a Isidoro Reguera, a pesar de la autoridad, permíteme disentir.Los hombres no son hijos de su tiempo.Los hombres son su tiempo.
    En cuanto a lo del kitsch, es muy discutible también su aplicación a la obra de Juan Antonio González Iglesias.No creo que en la obra de Juan Antonio González Iglesias haya una intención kitsch, o lo que es peor, podemos vernos arrastrados hacia el menos acertado término camp.Tu mismo subrayaste en otro post la dorsiana afirmación de que lo original es un retorno al origen. Tal vez, en ese intento de asimilación y de programación contemporánea esté el pulso que Juan Antonio González Iglesias lleva a cabo a lo largo de su obra. Olvidaste un título hermosísimo de Juan Antonio González Iglesias, en su nómina. Un ángulo me basta, por ejemplo.

    b — 24-11-2005 20:26:15

  86. No olvidé el título, sólo quería decir que con los otros bastaba para demostrar la voluntad de González Iglesias de etiquetarse (voluntad que no sólo no es mala, sino que tenemos, más o menos visible, todos los poetas). Veo que no vamos a llegar a un acuerdo respecto a González Iglesias. Se puede ser original y ser posmoderno, ¿cuál es el problema para ser las dos cosas a la vez? Pero cuando González Iglesias describe a un chico joven y hermoso haciendo "footing", y utiliza mientras tópicos, lenguajes y recursos de las olímpicas de Píndaro, a mí me parece que eso es un inequívoco kitsch histórico, y que tiene cierto propósito irónico. Eso es todo. Y aunque yo estoy convencido de que J.A.G.I. es posmoderno, y no estoy solo -ni mucho menos-, no tengo afán proselitista y no quiero convencerte, b. Y gracias por tu disensión, porque me obliga a repensar y afianzar mis argumentos.

    vicente luis mora — 25-11-2005 08:50:41

  87. EL FIN DE LATERAL
    Desgraciadamente, la revista Lateral, cierra sus puertas. Con ella desaparece uno de los pocos lugares en soporte papel y con gran difusión que ejercían con independencia esa cosa que damos en llamar, más o menos y casi siempre mal, Cultura. No está de moda ser políticamente incorrecto y dar cabida a escritores de todas las razas y opiniones. Una lástima.

    Se puede leer el último número, gratis, en la página:

    http://www.lateral-ed.es/

    en la que algunos vertemos opiniones sobre el estado de la poesía.

    Los que empezamos a publicar casi al mismo tiempo que dio comienzo Lateral sabemos lo mucho que ha hecho para que se gestara todo un movimiento rico y heterogeneo de poetas, novelistas y ensayistas, de ambos lados del Atlántico, que en otras páginas eran, por motivos diversos, rechazados. Hay mucho que agradecer a su director y fundador Mihály Dés, a su primer coordinador Jorge Zentner, y a tantos que han pasado y aún estan en su redacción.

    Agustín Fernández Mallo — 13-01-2006 17:51:17

  88. acabo de leer en el último número de lateral vuestras reinteresantes propuestas para una auténtica renovación poética.uniendo aquello y lo leído (no todo, que, afortunadamente, es mucho y yo acabo de descubriros)en este improvisado foro, con las reivindicaciones y prácticas de tantos autores marginados por el "canon" increíblemente putrefacto de la poesía española actual, os pregunto-sugiero: ¿no crees/creéis que ha llegado ya la hora de pasar a la acción, de dar al fin un golpe de timón definitivo al panorama actual? creo que hay sobradas razones, unos fuertes cimientos teóricos, y, el menos en algunos, suficientes "huevos" para ir a las barricadas. sí, vale, que ya pasó la época de las grandes revoluciones, que los putrefactos clasicistas tienen cosas buenas, que es una gilipollez hacer como si la poesía -o cualquier cosa- fuera tan importante y posible de mejorar en esencia pero...¿y lo bien que lo pasaríamos???
    p.d.: nos vemos en las barricadas ultralíricas!!!

    willyimagine — 20-01-2006 00:18:15

  89. Lo de las revoluciones es complicado, y no pocas veces acaban en campos de concentración siberianos o prostíbulos isleros. Yo prefiero una rápida reforma que deje espacio para todos. Pero claro, ahora que lo pienso, esto también sería revolucionario, comparado con lo que hemos tenido...

    vicente luis mora — 20-01-2006 08:18:57

  90. pero una revolución poética lo más terrible es "tan sólo" que acabe en campos de concentración de poder literario o prostíbulos académicos, así que no debemos preocuparnos tanto. tenemos la opción de que la reforma vaya progresando tan lenta y soterradamente que cuando sea visible ya esté anticuada, o intentar un asalto más feroz al canon actual. porque, como insinúas, una rápida reforma o es frustrada o es revolucionaria. quizá los novísimos fueron una operación publicitaria, pero bien sirvieron a renovar el panorama de aquellos años; está claro que toda revolución es injusta por radical pero, considerando que aquí nadie muere y que hay que recuperar el espíritu lúdico, una revolución poética me parece necesaria. otra poesía es posible.

    willyimagine — 22-01-2006 01:46:04

  91. En eso tengo que darte la razón. En las revoluciones literarias no hay sangre. Pero el problema es que tampoco es un tema lúdico, de modo que caminamos en un espinoso camino intermedio, de difícil solución... Poco a poco, Willy. En realidad, ya estamos haciendo el cambio. Hace diez o siete años, no se hablaba en El Cultural de esas cosas, ni había un espacio libre para opinar como éste. Saludos.

    vicente luis mora — 22-01-2006 09:47:34

  92. y yo que me quedé con la poesía de la experiencia y cosas así, después de leer este tipo de cosas me entran ganas de saquear librerías jeje, en fin... sigo pensando que ya no son posibles revoluciones literarias ni generacionales, aunque es un concepto muy extenso, me refiero a las mal llamadas generaciones, sólo hay voces más o menos dispersas, otra cosa es que surjan vínculos inevitables entre los distintos autores ¿son estos vínculos necesariamente aliados del estilo? yo creo que no, un ejemplo claro lo tenemos en la generación del 27, vemos cómo pasan los años y esta referencia poético-cultural permanece, sin embargo, los autores olvidados pesan y otros más laureados en épocas no muy lejanas pues hoy no nos dicen gran cosa, personalmente nunca entré en la poesía de Jorge Guillén por poner un caso; Luis Cernuda sin embargo me deslumbró desde el primer momento. Paradójicamente me viene a la cabeza el ejemplo del surrealismo, algo que aunque fue breve como tal en el tiempo supuso a mi juicio un descubrimiento, algo que permanecerá como idea siempre a pesar de tal o cual escritor, a veces es absurdo el nombre oficial de las cosas, creo que el mejor aliado del poeta es el silencio, y que los libros nacen sin esfuerzo en el sentido de que no se fuerza nada, las palabras acuden a uno y hay que saber cuidarlas, pulirlas, acariciarlas, hasta que puedan sentirse como algo consustancial a la persona que las elige para depositarlas en el poema.

    PEro ahora comprendo, o simplemente empiezo a percibir, que todos los vientos no son los que se ven y mucho menos soplan en la misma dirección; tal vez me marcó mucho García Montero en sí, no por el rollo manido y ya caduco de poesía de la experiencia, tb yo había leído muxo a Ángel González, un saludo, no sé que rumbo tomará mi nave, nos vemos pronto.

    pamies — 27-01-2006 01:31:41

  93. Me acerco a este rincón del blog después de seis meses de que haya quedado detenido ¿Me leerá alguien? ¿Qué pasa con lo vertido en internet cuando queda inmóvil? ¿Es equiparable a la cultura tradicional escrita? No sé, son mensajes en la botella varados en una playa de una isla abandonada, que no sólo desierta (perdonad, no recuerdo que no queda nadie ahí, el tono literario).
    Para pamies, no te preocupes por conocer poco de la poesía que todos manejan aquí con comodidad. A mí me pasa lo mismo. Demasiados clásicos. Estoy de acuerdo con Agustín: la mejor poesía está ahora en los anuncios publicitarios. ¿Materia para una tesis?

    antonio alcaide — 25-06-2006 10:06:42

  94. ¿Materia para una tesis, Antonio?, no, para 100 tesis.

    Resulta impresionante comprobar cómo la publicidad televisiva de primera línea son auténticos cortometrajes de 20 segundos (¿microrelatos? ¿micropoemas?). Resulta extraño y estimulante ver cómo esa publicidad es la resultante de la técnica de Cortazar en sus cuentos, de la música “indie” de los 90 que emanaba a su vez de la Velvet Underground, y de una forma de espiritualismo orientalizante que aboga por la planitud, por la transparencia del objeto, y, en general, por la simetría de cualquier objeto ante rotaciones tanto espaciales como simbólicas (orientalismo, a mi modo de ver, vacuo y vulgar, pero efectivo en términos de ficción).
    En el análisis de esto, quien da en el clavo casi siempre es Vicente Verdú. De entre los analistas populares o mediáticos (es decir, dejo aparte a teóricos académicos cuyo impacto en la sociedad es escaso, cuando no nulo), quizá, para mí, sea el más agudo por la sencillez y penetración de sus razonamientos. Diría aún más aún a riesgo de pillarme los dedos: de entre lo que conozco, quizá sea el pensador-comunicador de masas más instalado teóricamente en le Siglo 21; es decir, carente de prejuicios emanados de los Grandes Relatos; lo que lo convierte en un ejemplo de honestidad intelectual.

    Agustín Fernández Mallo — 25-06-2006 14:35:01

  95. La relación que yo veo entre poesía y publicidad televisiva, sin menoscabo de la que Agustín apunta-apuntas, viene dada por la extrema condensación de ambos géneros. Condensación de sentido/fondo y de estética/forma (si se me permite el viejo dualismo).

    Es irónico que para vender un audi o um bmw, dirigido a un telespectador o comprador que no lee poesía -ni siquiera posmoderna- se le envíe un mensaje tan cargado de simbolismo y literariedad. ¿No creéis que puede estar ocurriendo que los creadores/publicistas sean en realidad poetas/artistas ¿frustrados? y haya un desfase entre lo que ellos quieren hacer y lo que deberían. Supongo que no, el marketing tiene que tener esto estudiado. Algo así como: demósles estética también para consumirla. O has llegado tan alto que tu estatus ya no es sólo material, sino también simbólico. Saludos desde la falda de Sierra Nevada.

    antonio alcaide — 25-06-2006 15:20:04

  96. De acuerdo contigo en lo de la condensación.

    Pero los publicistas, de artistas frustrados, nada. Los buenos tiene un gran reconocimiento en su gremio (amén de grandes sumas de dinero, claro), aunque no entre el público, y bueno, supongo que eso debe de fastidiarles. ¿Por qué en los anuncios no hay títulos de crédito como en el cine, especificando los autores, guionistas, creativos, etc?. Supongo que por el mismo motivo que, hablando de la moda textil, no están de moda las marcas y su ostentación. De ahí que triunfen Zara o Ikea: el concepto de grandes equipos trabajando por un producto "de equipo", donde la autoría de ve disuelta en un grupo. También pasa con las artes plásticas, donde cada vez hay más artistas que formas "colectivos". Es una forma, supongo, de eliminar la visión romántica del creador como ser único e iluminado. Por otra parte, esos ejemplos de Zara o Ikea, como leí por ahí alguna vez, son la representación más palpable de lo que queda del sueño socialdemócrata: diseño de calidad en cuanto a diseño a precios económicos para todo el mundo.
    En fin, creo que todo esto también tiene que ver tangencialmente con la poética de la publicidad en cuanto a su extrañeza y género híbrido.

    Por lo demás, grandes cineastas hacen spots publicitarios, véase Victor Erice, por ejemplo.


    Agustín Fernández Mallo — 25-06-2006 16:20:13

  97. Hola. Toco en el grupo Astrud, que no somos "de moda" ni estamos "de moda" ni nada. Nuestra canción "Nuestros poetas" NO ES UN POEMA, y no debe figurar en ninguna antología, a no ser que figuren también otras formas artísticas que usen la palabra, como un monólogo de una película, o una frase en una obra de Beuys. Me parece raro que no os hayáis dado cuenta de que la canción es (1) una broma y (2) una crítica a los medios de comunicación, que recurren siempre a las biografías para hablar de los artistas. Es obvio que nuestra canción es una parodia de la prensa en general y de la prensa rosa en particular, basando todos los comentarios que vertimos sobre "nuestros poetas" en RUMORES, EXAGERACIONES, MENTIRAS y ASOCIACIONES, como si fuera un Salsa Rosa o un Aquí hay tomate, como si el Babelia lo escribieran los periodistas del corazón. Cada poeta que mencionamos sufre una calumnia, ya que es juzgado por insinuaciones (sólo hay que leer las cartas, si pudiera hablar, si estuviera vivo...), exageraciones (Alonso en El Pardo y Cernuda en Acapulco), asociaciones por terceros (Gil de Biedma leído por Carod-Rovira), rumores (Quevedo el putero), mentiras (la ludópata, el drogadicto y el maltratador), etc. Vamos, que la canción no es ni hipócrita ni injusta, ni es comparable a la obra de ningún poeta o colectivo lírico posmoderno. Gracias por su atención.

    Genís — 13-07-2006 12:14:29

  98. Se me olvidaba lo que más me importaba. Me parece repulsivo todo lo dicho últimamente sobre la publicidad. Es la lacra de nuestro tiempo: considerar arte los anuncios y artistas los publicistas. Lo que hacen es usar momentos, frases, imágenes, e incluso artistas, de la cultura que nos rodea para re-usarlos con el único objetivo de vender las más unidades posibles al mayor precio posible de un producto. El pastiche estético, ideológico y cultural más nefasto, al servicio del dinero. ¡Que nadie se confunda, por favor! Un "copy" no es un escritor, y un "creativo" no es un artista.

    Genís — 13-07-2006 12:22:41

  99. genís, voy a hablarte como si verdaderamente fueras genís:

    genís, a lo mejor son artistas en su casa. todos los trabajadores tienen muchas personitas en su interior. pero yo soy súper fan fatal y siempre te tendré en mi corazoncito de plástico.
    vuestra obra se reproduce y se distribuye. hacéis conciertos, cuya base es la de "public-itarse", mostrarse, exhibirse, en el sentido más etimológico de estos términos. vuestra obra es un pastiche, y vuestros símbolos tomados, intercambiados, mezclados, pertenecen a ese imaginario posmoderno del que tanto se habla aquí. con una voluntad manifiesta de programa creativo, porque poseen una tremenda coherencia engre sí y varios niveles de lectura, incluso participando en piezas de video-arte, etc.

    no te enfades por esto que te digo.
    yo he luchado mucho por ti, todos esos días en que los copys y creativos de la oficina me odiaban expresamente al pinchar tus temas.

    todo me parece una mierda menos lo vuestro.

    superwoobinda — 13-07-2006 18:51:40

  100. Querida amiga, sí que es Genís.

    vicente luis mora — 13-07-2006 19:52:39

  101. además,
    ¿hacemos una lista de los artistas y genios universales a sueldo en la historia?¿cómo se llama ese pintor de corte al que le encargaron el cuadro de una niña?¿hemos leído documentos de petición de obras donde se detallaba cada uno de los elementos que debían aparecer?¿sabemos que los pintores del siglo de oro, por ejemplo, tenía bancos de imágenes (unos cuadernillos por temas: flores, amorcillos, etc) tipo www.gettyimages.com?

    ¿no usáis vosotros en esa canción "momentos, frases, imágenes, e incluso artistas, de la cultura que nos rodea para re-usarlos", como consideras tan deleznable?.

    pero lo dicho, genís, a pesar de esa concepción purista de la creatividad, súper fan fatal. besos y besos.

    superwoobinda — 13-07-2006 20:32:33

  102. Superwoo, no sé por qué te das por aludida, cuando tú misma escribiste categóricamente en el post de Eduardo García que el branding, la publicidad, etc. no es arte. Creo que todos, incluida tú, y especialmente Sísifo K, tenemos claro que la publicidad utiliza técnicas tomadas del arte y que su similitud con el arte se acaba en el aspecto técnico de la producción de un “discurso estético”.
    Así es como yo entiendo el asunto, con independencia que lo que tengamos que hacer cada uno para sobrevivir.
    Al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.

    David M — 14-07-2006 08:53:34

  103. ¿¿"que lo qué" "que lo qué" "que lo qué"??

    "de lo que tengamos que hacer..." (Fe de erratas)

    Y de paso: por supuesto que la letra de una canción no es de ningún modo un poema. A no ser que haya sigo escrita con el doble fin de ser un letra y un poema al mismo tiempo, o sea, de "funcionar" tan bien sin como con, lo que sería una extravagancia.

    David M — 14-07-2006 09:09:36

  104. vale. vale.
    era just for fun.
    pero nunca seré tan categórica con qué es arte y qué no, y nunca me pondré tan pesada con ese asunto del dinero. y una cosa es afirmar eso como afirmábamos, y otra muy distinta calificarlo de "lacra", "deleznable" o "nefasto" desde una posición que no se presta a ello según mi punto de vista.

    no sólo tengo que pagar el alquiler, sino que vengo de acoquinar para ver a genís hoy en el summercase.

    superwoobinda — 14-07-2006 09:58:23

  105. Bueno, supongo que tengo que decir que coincido con Genís en su reacción ante la publicidad vendida como Arte.
    Intentaré expresarlo sintéticamente diciendo que se compare el producto de marketing llamado “la oreja de Van Gogh” con la obra de Vicent Van Gogh, y sobre todo, que se tenga en cuenta la, desde mi punto de vista, asquerosa y estúpida utilización del nombre un gran artista. Un artista, además, que es quizá el mayor paradigma del artista maltratado por la mediocre contemporaneidad pero, sobre todo, y encima, insultado y vejado por la caterva de filisteos con dinero que dirige nuestro mundo hoy.
    Pero nada es gratis.

    David M — 14-07-2006 11:34:22

  106. Parece el post en el que te respondía, Superwoobinda, no ha pasado el filtro. Lo que venía a decir es que estoy de acuerdo con Ginés cuando habla de la publicidad intentando ser arte, tanto en lo que dice como en la manera en que lo dice. Para ejemplificarlo comparaba a La Oreja de Van Gogh con Vincent Van Gogh, pero parece ser que los términos empleados (la verdad es que no lo sé porque no lo recuerdo exactamente) se salían del “marco legal”.
    Supongo que sí podré parafrasear a Baudelaire para decir que ese fenómeno de la publicidad intentando ser arte requeriría un profundo y general análisis de la estupidez insolente.

    (Si no es así, Vicente, disculpa y obvia este nuevo comentario. Saludos.)

    David M — 14-07-2006 14:36:08

  107. ¿O era un análisis de la "imbecilidad" insolente...? Sí, creo que así era y así debe ser.

    David M — 14-07-2006 14:43:50

  108. David, no es cuestión de filtro; es que, a veces, tardo en entrar al administrador para aprobar los comentarios. Uno no puede estar las 24 horas pendiente, supongo que lo entiendes. Ojalá pudiera. Un abrazo.

    vicente luis mora — 14-07-2006 20:20:41

  109. Vaya, tenía yo ganas de oír cómo sonaba un Astrud de verdad.

    >Hola. Toco en el grupo Astrud, que no somos "de moda" ni estamos "de >moda" ni nada. Nuestra canción "Nuestros poetas" NO ES UN POEMA,

    Tampoco es una canción. Es un anuncio de Coca-Cola (me explico)

    >Me parece raro que no os hayáis dado cuenta de que la canción es (1) >una broma y (2) una crítica a los medios de comunicación, que

    Bueno, Genís, no nos tomes por idiotas. Si la calidad de vuestras letras/música no rebasa un mínimo sensato, si se queda a medio camino entre el balbuceo, el encogimiento de hombros y el aplauso bobalicón, si no sois capaces de hacer música, no escurras el bulto diciendo que "oye, que se trataba de una broma". Yo no veo ninguna broma ni "crítica a los medios de comunicacion" alguna(que, por mucho Bourdieu que os hayáis metido para el cuerpo, es un lugar común bastante pobre) en "Que malos son nuestros poetas". Si en verdad es una broma, entonces "todo nos parece una mierda" ser algo asi como una reflexión escenificada acerca de la crisis del sujeto.

    Si cómo dice Agustín Fernández Mallo sois la vanguardia de la posmodernidad y los gafapasta vuestros apóstoles, yo propongo desde aquí que los SinDios y todos los perroflauta del mundo sean admitidos como revisionistas del anarco-sindicalismo. Porque, ya que estamos en la época del TODO VALE, por qué no. De no ser porque precisamente los "medios de comunicación" que atacáis, aka el Tentaciones y los 40P (porque no había fin de semana que como inesperados murciélagos no surgiérais de uno o de otro) os han dado cancha a la estela, y esto ha sido la tragedia cultural de la Transición, de todo el cutre-pop de los 80 y el tonti-pop de los 90. En este sentido sois lo mismo que Bustamante o la Oreja de Van Gogh pero en plan indie, rellenáis a vuestro modo el plato cultural español. Esto me recuerda a la dibujo de Miguel Brieva donde dos empresarios dudaban entre si exponer un cuadro en el que se leía: "Todo el arte es una mierda y los medios de comunicación basura", que era como rebelde y tal, o si hacer una exposición sobre niños africanos devorados por moscas.

    __Es obvio que nuestra canción es una parodia de la prensa en general

    Lo que es obvio es que el mensaje elude explícitamente tal crítica y por eso se presta a una diversidad de interpretaciones pero no de mensajes. ¿De qué os asustáis? Decir "ME KAGO EN LA PRENSA" tampoco suena mal. Pero claro el rollo performance y tal. Lo que es obvio es que sentencias como: "mezcla de canción protesta y fantasía pop, con castañuelas, coros angelicales, guitarra española y un estribillo que se repite dieciocho veces." explicando una canción, bueno chicos, os estáis haciendo un dinerillo haciendo lo que haríais en un botellón, no vayáis encima de Bob Dylanes.

    >como si fuera un Salsa Rosa o un Aquí hay tomate, como si el Babelia >lo escribieran los periodistas del corazón.

    Tanto el Babelia como el País de las tentaciones como el apartado de prensa internacional lo escriben periodistas del corazón. TODOS los periódicos, todos los días, tienen EXACTAMENTE el mismo número de páginas. ¿Siempre ocurren 54 páginas de noticias? (Ferlosio dixit). El periodismo terminará convirtiéndose en una operación de reciclaje.
    Periódicos en verano:

    -Alerta por calor en cuatro comunidades (que sorpresa y en verano)
    -Guías para combatir el calor (tú enseñale a tu abuela a pelar huevos)
    -Operación salida/Operación retorno: a ver si ganamos en muertos al año anterior.
    -Incendios.
    -Pretemporada: el Madrid ficha a otro más (y con Ronaldo vestido de torero en el Marca).

    ¿Cuál es la diferencia entre:
    -Lola Flores no pagaba sus impuestos.
    -Jose María Aznar no pagaba sus impuestos.
    ?
    ___
    Cada poeta que mencionamos sufre una calumnia, ya que es juzgado por insinuaciones (sólo hay que leer las cartas, si pudiera hablar, si estuviera vivo...), exageraciones (Alonso en El Pardo y Cernuda en Acapulco), asociaciones por terceros (Gil de Biedma leído por Carod-Rovira), rumores (Quevedo el putero), mentiras (la ludópata, el drogadicto y el maltratador), etc. Vamos, que la canción no es ni hipócrita ni injusta, ni es comparable a la obra de ningún poeta o colectivo lírico posmoderno. Gracias por su atención.
    ___

    Saludos.

    Pedro Gutierrez — 14-07-2006 21:35:28

  110. Queridos todos y querido Ginés,
    Artista procede de ars, habilidad, técnica, destreza, y se refiere en origen a los que elaboraban objetos útiles, los que fueran, mediante artes, las que fueran. Conocer los medios de edición de video, o el nº máximo de segundos hiperatención de un individuo, o los impactos sicológicos de la gama de colores, es una habilidad, una técnica, una ars moderna (que puede aprenderse), lo mismo que la destreza con el punzón y el conocimiento de los grados de madurez de la madera es una ars antigua (que también puede aprenderse). Desde esta perspectiva los publicistas serían artistas-tecnicos, en tanto que conocedores de una artes, habilidades, técnicas, las utilizan con un fin utilitarista.

    Para que se de el ARTE, tal cual yo lo entiendo, tiene que sumarse a esas habilidades, técnicas, destrezas, la Poiesis, a la que Platón, en el discurso de Diotima (referido por Sócrates en el Banquete), se refería como “ traer del no-ser al ser”. Es decir, el Artista re-crea, mediante destrezas, habilidades: “artes”, algo “nuevo” que sólo llega a él desde una Poiesis interior.

    Es evidente que si uno revisa el volumen de anuncios que se proyectan al año, hallará una gran parte que sean meros arte-factos, en tanto que son producto de la aplicación de técnicas con una función concreta, la de vender; y otros, que son obras de ARTE, en la medida en que la función comercial es sólo la excusa, el pretexto y el lenguaje, con que el que un Poietai transmite una idea, una sensación, una imagen, una obra nacida de la Poiesis, con la que comunica al sujeto pasivo un “algo” nacido de lo más profundo de su percepción, que pretende “adentrarse” en la propia percepción del que observa.

    Decir que los anuncios no son Arte es como decir que el cine, la literatura o la poesía no es Arte. En todas esas “artes”, hay una mayoría de obras que son utilitaristas y carecen de ese “algo profundo” que provoca estremecimiento en el que observa, y otras, que son puro y maravilloso ARTE, en tanto que, mediante todas las técnicas, artes, habilidades a su alcance, construyen un discurso capaz de producirnos un profundo estado de fascinación...

    Con respecto a eso de “al servicio del dinero”... ¿Hay algún artista que no lo esté o no haya intentado estarlo? Aún los que trabajan por libre, no sueñan con tener un hermoso ático aire casitaruralvictoriana en la cúspide de un enorme rascacielos? Porque eso, digo yo, que no creo en dios, se obtiene mediante el dinero, no? Lo pague un señor con corbata o lo paguen en pequeñas cuotas todos aquellos que compren tus discos.
    Es más, ¿Hay alguien que no esté al servicio del dinero?.... (Porque preséntenmelo que tengo unas plazas para trabajadores gratuitos de lo más interesantes. Horario flexible y jefe sonriente.)

    ¿Qué un creativo no es un artista? ...(roleo de ojos) ....Me abstendré de comentar esta frase...

    Un abrazo.

    P.D. A mi también me gusta su música señor Ginés.

    Sísifo k. — 14-07-2006 22:13:57

  111. No sé, David,
    eso de que la letra de una canción no es de ningún modo un poema.... En principio todas son poemas, en tanto que son pequeños discursos construidos sobre signos lingüisticos, con unos metros, ritmos y rimas marcados... blablabla.
    Supongo que quieres decir que no son buenos poemas, que no son Arte. Y en ese caso, habrá que discriminar entre canciones y canciones. Se me ocurren unas cuantas que son maravillosas obras poéticas. Aunque en el caso de la canción que comentas pues tienes toda la razón del mundo.

    Un abrazo

    Sísifo k. — 14-07-2006 22:17:47

  112. Disculpa, Vicente. Claro que lo entiendo. Gracias por tu amable aclaración.
    Un abrazo y buenas noches.

    David M — 14-07-2006 23:51:10

  113. DIOS ES UN DEEJAY Y APENAS BAILA
    SU PROPIA MÚSICA

    Carteles de los años veinte, versiones
    recién bajadas y distintos compañeros de piso.
    Comparten conciertos -Rufus Wainwright,
    Franz Ferdinand,
    La Habitación Roja- que, como una voluta de humo,
    ponen en marcha el desfile habitual
    de colores espontáneos, bien definidos.
    Los amigos preparan bebidas intensas
    con hierbas aromáticas y azúcar.

    Mirando postales y fotografías de ciudades
    hoy lejanas, celebran nacimientos, contratos por obra,
    amores canallas.

    No tienen corazón para decirle a sus padres
    que la guerra continúa y nuevamente
    están muy cerca de los que han perdido.

    Martín Rodríguez-Gaona — 15-07-2006 01:16:25

  114. 1. gracias sísifo, no lo habría sabido explicar mejor. se trata de técnicas. y de nuevo, se trata de dinero. pero que alguien me diga que su medio de intercambio diario social se basa en otro tipo de trueque. el trabajo nos salva a menudo de ser creadores palomacos.
    2. astrud sí que son unos buenos creadores, gusten o no. una vez más, se confirma que lo que se debe evaluar es la obra, no al artista y sus opiniones o modos de actuación. resulta difícil de explicar, pero digamos que el creador no justifica a la obra ni a la inversa.
    las tres canciones de astrud dedicadas al cambio, por mencionar otras aparte de las que aquí hemos hablado, son íntegras, sutiles, irónicas, espléndidas, arquitectónicas. tienen su grado de impertinencia. hablan de la gran renuncia posmoderna, la pelea amortiguada por la conformidad con la vida tal como es. mantienen su cupo de enigma y ambiguedad con sentido del humor inteligente.
    no, no son otro grupo pop, y no se parecen a la habitación roja, ni a la costa brava, ni a la casa azul.
    3. david, ¿de dónde sacamos que los grupos pop son publicidad?. no lo pillo. lo que es publicidad es la pieza sobre el oso blanco y el coche rojo. lo de la firma de la oreja es sólo un ejercicio de co-branding. pero vamos. la poesía no es música ni la música publicidad.
    un abrazo a todos.

    hang the dj.

    superwoobinda — 15-07-2006 14:18:39

  115. Con respecto a que la publicidad no es un arte. Me he tomado la molestia de traeros un ejemplo.
    No voy a hacer apologías. Me parece que no hace falta. La obra de este hombre habla solita.

    (Parece que esta noche la página está estable, vamos a ver si hay suerte y puedo enviarlos en orden.)

    Se trata de Michel Gondry, uno de los creadores de anuncios de televisión y videoclips más importantes de la década.
    Inició su carrera, a finales de los 80 y sus anuncios han sido enormemente influyentes, no solo en el mundo de la publicidad y el videoclip, sino en el propio cine. De hecho, acaba de desembarcar en el mundo de la comedia romántica como elefante en cacharrería.
    Probablemente muchas cosas cambiarán en el cine a raíz de la obra de este hombre.
    Os dejo tb un par de links a los trailers de las películas de Gondry.
    En los post sucesivos podéis ir viéndolos.
    En cada uno os cometo el anuncio o video o trailer, para que tengan acceso directo desde el post. No pondré muchos. Sólo algunos de los mas representativos. Si os gusta y queréis profundizar en este link hay una pagina muy completa y si no, a tirar de Youtube. Abrazos.

    http://www.director-file.com/gondry/

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:24:40

  116. Este es de los mas antiguos: LANCIA Y10

    http://www.submarinechannel.com/content/pause/musi...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:25:49

  117. Este seguro que lo recordais: LEVIS 501

    http://www.submarinechannel.com/content/pause/musi...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:27:04

  118. Igual que este: Una obra maestra.

    http://www.youtube.com/watch?v=Uj6G1C6c0uw&search=...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:34:46

  119. Este es favorito. Un video de 1997 que cambió la forma de hacer cine de acción ci-fi. Cuando lo veais sabreis a lo que me refiero. Fijaos en la bala y la botella.

    A alucinar en colores.

    SMIRNOFF

    http://www.submarinechannel.com/content/pause/musi...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:37:35

  120. Otro de mis favoritos. POLAROID

    http://www.submarinechannel.com/content/pause/musi...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:40:51

  121. Y un último anuncio anuncio.

    Fijaos qué maravilla.

    http://www.youtube.com/watch?v=WZYw3r3CuTI&mode=re...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:42:32

  122. Tocan un par de video clips. Pondré sólo dos para no cansaros:
    Un video realizado para una de sus colaboradoras habituales. La islandesa Bjork: BACHELORETTE. Dios este lo habré visto 50 veces. Se puede ser más genio que esto??


    http://www.youtube.com/watch?v=x5nNfbTS6N4&search=...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:45:24

  123. Otro video que demuestra la capacidad de renovación estética de este hombre: FELL IN LOVE WHITH A GIRL de los WHITE STRIPES

    http://www.youtube.com/watch?v=XRDi67G0Siw&search=...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:49:28

  124. Por casi último, un video-trailer de su primer largometraje: Eternal Sunshine of a Spotless Mind que algún youtubero ha montado sobre música de Beck.
    Por cierto, le dieron un oscar al mejor guión original por este trabajo.

    http://www.youtube.com/watch?v=7cShQZUGvNQ&search=...

    Sísifo k. — 16-07-2006 01:51:49

  125. Y por último dejo un link al trailer de su ultima película por el momento SCIENCE OF SLEEP. Esta no la he visto, (no se ha estrenado), pero en Youtube hay fragmentos que prometen una verdadera obra maestra.

    Abrazos

    http://www.youtube.com/watch?v=1SjlYOGG_AU&search=...


    Sísifo k. — 16-07-2006 01:57:04

  126. Sísifo, he estado viendo algunas cosas. Ese Gondry, del que había visto varios vídeos sin saber que eran suyos, es alucinante. Gracias por las pistas. Estoy deseando ver sus películas. Saludos.

    vicente luis mora — 16-07-2006 10:27:44

  127. Gondry en maravilloso. Yo lo conocí por por sus videos musicales. Luego ha sido tirar del hilo.

    Permíteme que cuelge otro de mis videos favoritos

    Abrazote, y gracias a ti por este espacio.


    http://www.youtube.com/watch?v=_RaTr93EsV4&search=...

    Sísifo k. — 16-07-2006 11:49:32

  128. Por cierto,
    la primera película de Gondry es poesía moderna, pero también es poesía clásica.
    “Eternal Sunshine Of The Spotless Mind” (Brillo eterno de la mente inmaculada) es un verso de un de un poema de Alexander Pope. Y cerca del final de la película Gondry nos cuela este minichip poético que es quizás de las más bellos instantes que nos ha ofrecido el cine de los últimos tiempos:

    “ How happy is the blameless vestal's lot!
    The world forgetting, by the world forgot.
    Eternal sunshine of the spotless mind!
    Each pray'r accepted, and each wish resign'd “

    Abrazos.

    P.D. En España le han puesto el ridículo titulo "Olvídate de Mí" en fin....

    http://www.youtube.com/watch?v=7phhsnQbNME&mode=re...

    Sísifo k. — 16-07-2006 12:02:30

  129. Perdonad que plantee las preguntas incómodas: realmente ¿la vida se reduce a comprar y vender, actuando cada cual como inteligente empresario de sí mismo, y nada más? ¿Nos resignamos al horizonte de mercantilización total, dándolo por bueno y procurando pasar el rato lo mejor posible? ¿Nos acomodamos como seres bidimensionales dentro de la pantalla plana? Sin discutir que haya gran arte en esos anuncios y videoclips --que lo hay-- ¿el gran arte al servicio de fines inicuos, como la venta de automóviles en un mundo de calentamiento climático a causa del "efecto invernadero", es comparable al que se propone otros fines? Y en el fondo, claro, la gran pregunta: ¿no creeis que existan criterios para valorar diferentes tipos de fines?

    Simpatizo con la vergüenza y el desconcierto de Genís. Son dos emociones muy humanas, y aquellos a quienes más bien nos da repelús el avizorable futuro "posthumano" pensamos que hay que cultivarlas.

    Jorge Riechmann — 16-07-2006 12:49:40

  130. Algunas (amistosas) correcciones y un par de comentarios:

    “Eternal sunshine” no es, repito, no es en absoluto la primera película del francés Michel Gondry, sino la segunda. La primera es otra joya totalmente desapercibida para el público incluso minoritario estrenada aquí hará tres años: “Human nature”, una delirante combinación del Kafka de “Informe a una academia” y las teorías de Darwin y la antropología humanista iluminadas por la mescalina o cualquier otro psicotropo de volátiles efectos conceptuales. Ambas excentricidades, amigos, las guionizó el genuino talento de Charlie Kauffman, que fue quien también, por cierto, ganó y recogió su Oscar (si es que alguno de vosotros da importancia todavía a este gremial premio de pacotilla). A quien tanto Gondry como Kauffman seguían casi al pie de la letra (y de la imagen) es a uno de los directores (Alain Resnais) que parecen haber sido olvidados en este país sin que pueda explicarse muy bien por qué: los parecidos entre “Eternal sunshine” y “Je t´aime, je t´aime”, la única incursión en la ciencia-ficción del maestro de “Marienbad”, son tantos que casi podría hablarse de un remake para desmemoriados (circunstancia nada extraña en una cinta que aborda, entre otras cosas, la memoria como escenario amoroso, o, más bien, las alteraciones y perversiones de la misma por uno de los amantes)…
    Gondry, como Chris Cunningham, que es el único que no se ha pasado todavía al cine, y Spike Jonze, el director de “Being John Malkovich” y “Adaptation”, también guionizadas por Kauffman y despreciadas por la crítica más estulta y ortodoxa, pertenecen a esa generación de artistas audiovisuales transgenéricos que atraviesan la publicidad, el videoclip (otra formato publicitario, no nos engañemos) y ahora el cine con la misma energía innovadora y radicalmente subversiva, con la diferencia de que en el cine parecerían poner en cuestión los valores estéticos a los que habrían debido subordinarse en los otros formatos…
    La pregunta es, como en parte se planteara Thomas Bernhard en “Maestros antiguos”, ¿por qué llamamos artistas con admiración, sin avergonzarnos de ello, a los pintores, músicos, dramaturgos, etc., que pusieron su talento en el pasado al servicio de causas tan innobles como la monarquía absoluta, el catolicismo contrarreformista, o el protestantismo puritano, entre otras, y están ahora en todos los museos, historias oficiales y demás, y tenemos prejuicios en reconocer el talento de quienes lo venden a los fines propagandísticos del sistema vía corporaciones y multinacionales? ¿Cuál es la diferencia? Y, por otra parte, ¿cómo deberíamos juzgar, puestos a hacerlo, el devenir de la música pop y rock? ¿Alguien puede creerse todavía que haya ahí alguna línea de fuga no programada por el sistema? ¿No habría que insistir, con cautela pero satisfechos, en que la literatura, de todas las artes, es la que menos se ha comprometido en este sentido? Quizá también porque, en cierto modo, es la que menos puede comprometerse, por su naturaleza intrínsecamente anti-espectacular, esto es, decididamente minoritaria, en el sentido de Deleuze y otros…

    Juan Francisco Ferré — 16-07-2006 15:52:44

  131. jorge
    ya sólo queda una actitud de ética personal. nuestro medio natural es éste. haz una lista de las cosas que usas en un día (hoy), desde que te levantas. dime si alguien te ha convencido para usarlas. dime si hay algún lavado de cerebro para el calzoncillocepillodientesradiohilodentalpanenrebanadas etc. no seamos ingenuos: la manera que ha tenido el ser humano para sobrevivir como raza ha sido la de el intercambio cultural y material entre sociedades. el intercambio. su propia capacidad creativa y de abstracción le ha llevado a sofisticar ese trueque. los procesos, los productos.
    por supuesto que hay que mantener una ética de consumo y una higiene mental. mantener un espacio donde crecer. no sé, son trucos viejos como el tao.
    lo que siempre intento exponer aquí, entre líneas de humor, es que es necesario un realismo mínimo: nuestro medio, como decía el señor ortega, ya no es el natural. muchos de nosotros no sobreviviríamos a una noche en la pedriza. no podemos echarnos al monte, comer raíces y hablar con los animalitos.
    hoy en día a la publicidad ya no le hace falta engañarte para que compres productos. intentan exponer la identidad de una marca, una abstracción y un conjunto de valores, para que los reciba el público objetivo que de todos modos iba a usar ese servicio: no te vendo el modelo x, te pregunto si te gusta conducir. a las marcas ya no las derrumba nadie, porque han sustituido al medio natural.
    por supuesto que hay que mantener la conciencia y ejercitar el espíritu, es un deber del ser humano.
    es obvio que no todos los fines son justificables. es que los fines del mismo capitalismo no lo son. pero estas teorías a lo marcuse que consisten en demonizar a los malos por vender los coches y no a quienes los compran son cuantos menos reductivas.
    yo, por ejemplo, no tengo coche.
    ni tele.

    pero tampoco me gusta el estilo de vida cubano, qué quieres. ni que me enmiende la plana una estrella del pop.

    superwoobinda — 16-07-2006 17:41:27

  132. ¿Es necesaria una antología postomodernista con tan poca representación? El término "representación" es irónico.

    Luisa Gilé — 16-07-2006 18:24:54

  133. Creo que para intentar hacer Arte de primera (el mejor spot no es no arte de tercera) lo más importante no es la técnica, sino la fe. Esto lo saben bien los músicos (de Rock, en sentido amplio); si no crees en lo que haces, apaga y vámonos. Puedes emplear “tres acordes”, como los Ramones, y hacer algo “real”, cuando otros que tienen un extraordinario dominio técnico de sus instrumentos pueden, como a menudo ocurre, hacer música “sin alma”, e incluso –a su pesar, se supone- quedar en el limbo del simulacro. Pero más allá de este aspecto de lo técnico, vuelvo a la cuestión de la fe. El problema del artista publicista no es su talento, sino el objeto de su “cantar”. Ese objeto es una mercancía; en última instancia es el dios dinero, lo que equivale a decir que no es nada o que es la nada. En mi opinión, el arte técnico que se pone al servicio de la publicidad, es un “arte” absolutamente nihilista por intrascendente; es que ni siquiera lo considero arte, ya os digo. La función de comunicar, además, está radicalmente menguada por el propio mensaje: “esta cosa es guay”. Es anti-humanista.
    Estoy de acuerdo con J.F. Ferré en que el videoclip es otro formato publicitario, pero aquí hago una salvedad: un videoclip es el anuncio de la obra de un artista, algo esencialmente digno y noble, algo que no es intrínsecamente mercancía (pantalón vaquero, por ejemplo), sino arte. Porque, no os equivoquéis, fue antes el huevo que la gallina; fue antes el Rock como arte que el Rock como mercancía; el Rock es una mercancía revolucionaria porque es arte. Tiene todo el derecho a ser vendido porque es genuino, verdadero, real. Lo criminal y lo suicida es lo que hacen ahora los listos del negocio, es decir, poner en el mercado un simulacro lo suficientemente mediocre como para ser vendido a un amplio espectro del público (espectro que coincide con la parte de la población a la que no le gusta la música) como música. Oreja de Van Gogh = Código Da Vinci.
    Yo no estoy en contra de la “comercialidad” del arte, ni mucho menos de que el artista gane dinero con su trabajo; estoy en contra de este peligroso e irresponsable, y en cualquier caso intolerable, mundo al revés, nefasto para la cultura, antinatural y suicida: nihilista.
    Esta gente merece ser azotada en la plaza pública.

    Saludos a todos.

    Seguiré pensando en esto (y también en lo de las letras de canciones y los poemas).

    Hasta luego.

    David M — 17-07-2006 09:20:39

  134. Por supuesto, David, que todo esto tiene relación con el nihilismo. En el mundo capitalista en que nos ha tocado vivir para bien y para mal, como insistía el imprescindible Marx, todo remite al nihilismo. Es inevitable. Ése es el problema de “Fight Club” (la película, no la novela), hoy por hoy la estética publicitaria es el estilo supremo del capitalismo y esta película homeopática evidencia a dónde podría conducir(nos) si se la manipula con un sentido terminal del estado de cosas. Por así decir, es la mejor versión que el capitalismo es capaz de dar de sí mismo (incluido su agenciamiento con el fascismo) coincidiendo al mismo tiempo con la escenificación de su deriva autodestructiva y trascendental voladura, del mismo modo que las “Ciento veinte jornadas de Sodoma” de Sade son la máxima representación de la sociedad aristocrática de la que surge esta obra excesiva y, simultáneamente, la puesta en escena de su violenta demolición (por esto Pasolini usaría esta novela como modelo narrativo a la hora de representar en “Saló” la fase terminal del régimen mussoliniano y, relacionada con ella, la incipiente barbarie de la sociedad de consumo).
    Necesitamos entender de una vez que las propias fuerzas del capitalismo (tecnológicas y humanas) son las que algún día, si esta desviación sigue siendo posible o pensable, le darán la vuelta al mundo. Como al final de “Blade Runner”, cuando el policía ha comprendido las reglas del juego y descubre que la lógica del capital corporativo conduce a que la diferencia entre el androide (esto es, el perfecto servidor del sistema) y el humano (esto es, el engorroso lastre biológico) sea cada vez más estrecha, sólo a partir de esa toma de conciencia en la que esa diferencia ontológica ya no importa tanto es cuando cabría soñar con la posibilidad de un más allá o un más acá de todo lo que estamos viviendo entre el estupor y la risa (Marx, otra vez). En este sentido, las formas de creación más comprometidas aparentemente con los valores o fines del sistema son particularmente sintomáticas y no deberíamos despreciarlas tanto sino aprender a entenderlas de otro modo menos lineal. La publicidad muestra de manera singular cuáles son los agenciamientos afectivos del mundo contemporáneo: los dispositivos íntimos que preservan su funcionamiento efectivo y también los que podrían transformarlo (a menudo son los mismos). Barthes, analizando precisamente lo que denominaba la excelencia del discurso publicitario, le atribuía como virtud el poder de “relacionar a su lector con la mayor cantidad de mundo posible” y ofrecernos una “representación hablada del mundo”, un “relato” sobre el mundo, en suma. Nos guste o no, el mundo que crea o construye la retórica publicitaria (o la televisión, o el cine, o Internet, o los videojuegos, etc., todos los medios ideológicamente diabolizados por un cierto tipo de discurso) es el nuestro en su totalidad, incluidas nuestras fantasías y deseos sobre nuestra posición individual en el mismo, representado (y en esto radica su extraordinario interés cultural) en el mismo estilo del sistema. Alguien tan poco sospechoso como Agamben ya había entendido la paradoja de nuestra condición contemporánea al expresar la posibilidad de una “comunidad venidera” para una “nueva humanidad” cuya vida se parecía más a un anuncio publicitario que a un gran relato humanista. Un esfuerzo más, como sugería el libertino marqués, para librarnos de la constipación del moralista que nos paraliza. El sistema es tan perverso que no puede sino excitarse con la idea de que su adversario más peligroso se disfrace de tal (de moralista consecuente). Forma parte de un cierto nivel del juego y, a ese nivel, el juego moral es su juego de rol favorito…

    Juan Francisco Ferré — 17-07-2006 14:26:34

  135. Estimado señor Riechman,
    Nadie ha dicho aquí que la vida se reduzca a comprar y vender. Pero como bien dice Superwoo, el intercambio es el origen de la construcción cultural humana. El intercambio y la acumulación. Nuestra sociedad se basa en una sofisticación de ese sistema. Las culturas que se niegan al intercambio y que no practican la acumulación, serán o no serán + felices, pero sus individuos se mueren del cólico miserere (o del mal de ojo).
    Lo triste es que el intercambio no llegue a todos en iwaldad de condiciones, pero esa es otra historia.
    Con respecto a al arte al servicio de fines inicuos. Los artistas comen. Sueñan y quieren cumplir sueños. Hagamos retrospectiva. En algún momento de la historia el arte no tuvo un fin? Sabe usted el hambre que pasó Mozart hasta colocarse en la corte? ¿Alguna forma de arte antiguo estuvo exenta de propaganda, mecenazgo, comercio, representación de poder? Porque si el que solicita (y financia) a un artista, es razón para deslegitimar la obra, no sé qué hacemos adorando la columna de Trajano, la pirámides de Egipto, o la capilla sixtina. Arte-dinero-poder-propaganda casi siempre han ido cogiditos de la mano.
    No digo que no sea un asunto para reflexionar. Pero para reflexionar en profundidad sobre el origen mismo del arte. Lo de hacer discursitos “no se confundan, es deleznable etc” me parecen poses easy-snob. Sobre todo, si proceden de un grupo-pop, que, como dice Super, usa su identidad como medio de publicitarse. Tiene estéticas definidísimas con las que incluirse y excluirse en según qué grupos pop-identity. Y sale en la tele. Discursito a través del trajecito. publicitarse. Es más, convertirse en public-victim, si me lo permite.

    Con respecto a los fines, no entiendo su postura. Qué fin tiene el arte?. Está claro que para el que crea, el arte es una necesidad. Una posibilidad de plenitud. La única posibilidad de plenitud. Pero una posibilidad de plenitud que no es tal sin el reconocimiento del grupo, o al menos la esperanza de reconocimiento del grupo.
    Y para el grupo? Qué es el arte? En la inmensa mayoría de los casos un bien de consumo. Un artículo de lujo que embellece la vida, un objeto numinoso que concentra en sí profundos instantes de placer estético (o de poder económico). Objetos que se compran se pagan y se venden.
    Es lo que hay.
    Con respecto al resto de su post, la verdad, no sé muy bien dónde vamos, pero tengo claro que somos donde vamos, y nuestra posibilidad de ser tal cual somos, es asumir dónde vamos. Y sólo desde esa coherencia, intentar cambiar algo. Pero no a base de discursitos pinkie-winkie. Inventando el plástico vegetal, por ejemplo. O el motor de agua. (O desmontando grandes mitos).
    También queda comprarse un tronco, una cabra y un taparrabos e irse de estilita. Pero le aseguro que también tiene sus inconvenientes. Somos 6000 millones. No habría cabras para todos.

    abrazos

    Sísifo k. — 17-07-2006 17:30:35

  136. Gracias por la corrección, Señor Ferré,
    Tiré de despensa en lugar de documentarme y mi despensa tiene pocas cosas aparte de unas arañas “come-come-tonterías” que están gordas como conejos. : )
    Jonkze es otro monstruo, y “ Being John Malkovich” otra “monstruosidad”. No he visto la segunda. Pero me pondré manos a la obra ya mismo.

    Con respecto a las leyes de embudo y el arte contemporáneo... Creo que no hay razones objetivas. Y la única, subjetiva, que se me ocurre es que es un discurso con buena prensa (y muy poco análisis). un discurso easy-snob.
    La literatura. No creo que sea más o menos esclava que otras artes. Se trata de un trabajo individual, y en tanto que individual, intervienen en la obra los intereses de un solo ser humano. Podrá salvarse del mercadeo y sus secuaces mientras todo lo que rodee a la obra esté controlado por ese individuo, y mientras no pretenda alcanzar al gran grupo. Porque cuando se pretende alcanzar al gran grupo, estamos jodidos. Recuerde que los intereses “se crean”.
    Editoriales, ferias, representantes, derechos, “cuidado lo que dices”, “cariñosas manos de dueño” que dice una amiga...: Prostitución. Y a más mercado, más prostitución. Seas un triunfito o un cantautor, seas una Planeta o un Ediciones Villarriabajo. Cada mercado tiene sus leyes. O la asumes o te largan. Un mercado mayoritario genera dividendos, y los euros son pequeños átomos de libertad. Un mercado minoritario (y una economía famélica), no sólo no garantiza la libertad, sino que muchas veces, convierte en esclavo.

    Como me gusta la segunda parte de su post 134. No sólo no diré nada. Lo cortaré y lo guardaré para relerlo y repensarlo. Niveles de juego.

    Abrazos

    PD. Otro renovador de la imagen que desembarcará en breve con algo que promete ser una joya es Linklater. Una adaptación de “A Scanner Darkly” de Philip k. Dick. “Waking Life” era un aborto de la luna, pero Linklater + Dick puede ser un aborto de gemelos solares.

    PPD. A cuento de transgéneros. Ha visto los nuevos cómic digitales para PSP?

    Sísifo k. — 17-07-2006 18:14:32

  137. David,
    Arte de primera? Arte de tercera?...
    No creo que la fe sirva para gran cosa. Sólo hay Arte si a la creatividad se suma el dominio de las artes respectivas al medio en que el artista pretende expresarse. El creador no sigue a su fe, obedece a su necesidad.
    Un spot es un medio y es un fin según la perspectiva del observador. Aunque, desde la perspectiva del que financia, 30 segundos sean una inversión, para el Artista, los 30 segundos son un lienzo en blanco. A lo arriba colgado me remito.
    El que un objeto sea Arte o no lo sea nunca depende del soporte. Depende de la creatividad (y de los medios) del autor.
    Está claro que los videoclips nacieron como spots publicitarios. Y que siguen cumpliendo una función de publicitar una obra musical. Pero hace mucho que dejaron de tener un fin mercantilista como prioridad absoluta y que se transformaron en un modo de expresión y de experimentación creativa para una gran cantidad de creadores.
    Pasaba lo mismo con las antiguas portadas de los vinilos. Su función era decir qué había en el disco. Quién cantaba y qué cantaba. Pero terminaron convirtiéndose en verdaderos espacios para el Arte.

    No entraré en lo del huevo y la gallina o lo del pantalón. Y el rock es un producto que se compra, se vende y se publicita. Desde su origen mismo. Y no es precisamente minoritario.
    Y en lo de intolerable, los azotados y las plazas públicas. Te has puesto un poco moralista, quizás. Pareces Ramoncín defendiendo a la SGAE. Deberías mirarte eso.

    No te enfades. Es broma. ;)

    Abrazos.

    Sísifo k. — 17-07-2006 18:48:54

  138. Les dejo un link:
    POESÍA ESPAÑOLA CONTEMPORÁNEA. Poéticas desde la postmodernidad.
    http://www.casaescritura.com/libro%20poesia%20cont...

    Tipo de incognito — 17-07-2006 18:51:54

  139. Estaba buscando un trailer de "A Scanner Darkly" y he visto que ya se ha estrenado en USA (7-7-2006). Dejo un link a una pagina en la que se pueden ver los primeros 24 minutos. En Youtube hay varios trailers. Alguien sabe cuándo se estrena en España? O ya se ha estrenado y yo sin enterarme?

    Abrazos.

    http://media.filmforce.ign.com/media/670/670907/vi...

    Sísifo k. — 17-07-2006 18:58:05

  140. Un poco sobre todo esto, y sobre lo que comentaba Superwoo sobre que la publicidad no pretende engañar a nadie, que el público sabe que consume productos y participa en el juego como parte más que activa, parte co-creadora, cómplice y necesaria, quería poneros otro ejemplo: El grupo musical Gorillaz.
    Vende millones de copias y que no existe.
    Nadie engaña a nadie. Cuando Damon Albarn and Jamie Hewlett formaron Gorillaz en el 98 conocían muy bien su mercado. Un mercado joven y deseoso de novedades. Los que compran sus discos y ven sus videos saben que los cuatro chicos Gorillaz no existen. Y los que van a sus conciertos saben que el señor que canta, está tras la pantalla que proyecta el dibujito. Pero el público no desea ver al señor que canta. No desea ver la realidad física. Para eso tienen los conciertos de Blur. Desean participar del sueño. Aplauden a 2D y no a Damon Albarn, no a su persona ni a su personalidad. Aplauden la originalidad, el sentido del humor y la iconoclastia de su creación. Aplauden sólo a su sueño. Corean la voz del sueño. Un sueño del que él es creador y partícipe, pero que sólo cobra realidad por interacción entre los dólares, los empresarios, los dibujantes, los músicos, los videoartistas, los publicistas, y por encima de todo, el público. Que recibe, aplaude, y ama ese sueño “hiperreal”, (dónde se nos habrá metido en señor Baudrilard?) sin más moralismos ni mas boberías.
    Sólo que quizás ese público sea un nuevo público. Capaz de la interacción artística a otros niveles. Y capaz de una concepción del arte mucho más amplia, más abstracta y menos ubicada en un espacio fisico-temporal determinados. Una generación verdaderamente post-histórica, eternamente adolescente, de educación virtual, gran capacidad de abstracción y profundo sentimiento trágico, que desea ahogarse en la catarsis del sueño.

    Es esto Arte o no es Arte?

    Abrazos

    http://www.youtube.com/watch?v=2wdJyDS5hHM&search=...

    http://www.youtube.com/watch?v=9-bwcMxlySk&mode=re...

    Sísifo k. — 17-07-2006 21:03:25

  141. (Vicente, quizás esto no tenga mucho que ver con poesía post-moderna, pero creo que sí tiene mucho que ver con la Poiesis en la contemporaneidad.)

    Les copio la información Wikipedia sobre el grupo.
    Mi favorito (y seguramente el de Alaska) es el vocalista (por lo de estar clínicamente muerto).



    Miembros de Gorillaz.

    Murdoc Niccals
    Murdoc Niccals, bajista del grupo, nació el 6 de Junio del 66. Es el más siniestro y satánico del grupo. Se le reconoce fácilmente por su larga y puntiaguda lengua, sus dientes amarillos y puntiagudos y su piel verdosa. Quiere ser como su padre, Jacob Niccals, que falleció cuando era un chiquillo.
    Su nombre completo es Murdoc Jacob Niccals.

    Historia de Murdoc
    Aprendió a tocar el bajo por su propia cuenta gracias a su padre, que por su décimo cumpleaños le regaló un bajo que desde siempre ha guardado con mucho cariño; y, al saber que tenía arte para la música, decidió montar un grupo. Buscó y buscó y mientras corría a gran velocidad por las calles de Londres con su "jeep", atropelló "accidentalmente" a Stuart Pot, que le dejó en estado vegetativo, y perdiendo uno de sus ojos y varios de sus dientes. Fueron a juicio y la condena de Murdoc fue cuidar a su nuevo "amigo" durante 3000 horas. Stuart no paraba de alabarle cada dos por tres, por lo que Murdoc le cogió manía ya desde un principio, y empezó a odiarle porque creía que era homosexual. Al odiarle tanto, le agredió más de una vez, consiguiendo que su condena aumentara en 3000 horas más. Stuart había perdido, en ese momento, dos dientes y los dos ojos (aunque puede ver sin sus ojos, aún no se ha explicado el por qué)
    Pronto se cansó de su vida y robó la caravana de su madre y fue a descubrir el mundo. Nunca más supo nada de su madre.
    Cuando Gorillaz se disolvió, Murdoc fue a Mexico a gastar su fortuna en chicas y en bebida. Allí encontró a su mascota, un cuervo que actualmente custodia la caravana. Fue encerrado, por escándalo público, y por presentarse como conejillo de Indias, salió de la cárcel y fue a Kong Studios
    Pensamientos
    Le encanta quemar gatos, conducir a toda velocidad, sembrar el caos y las Misas Satánicas. Se considera el Anticristo, pues lleva una cruz dorada que cuelga de su cuello. Bebe demasiado y fuma como un poseso. Le encanta las fiestas descontroladas y las orgías. Odia que la gente piense que 2D es el líder del grupo, odia las mariposas y los mariposones.

    2D
    El clínicamente muerto 2D es el vocalista de la banda musical y virtual Gorillaz. Su verdadero nombre es desconocido pero se especula que podía ser Stuart Tusspot (alias Stu-Pot). Nació en Londres el 23 de Marzo.
    Historia
    Stuart Tusspot era un despistado cajero, hasta que un día, su vida cambió por completo, al ser chocado sorpresivamente por Murdoc Nicalls. Como resultado Stu-Pot quedó en estado vegetal (supuestamente para siempre) y a la vez perdió un ojo. Murdoc quedó a su cuidado, o al menos eso pensaron los fiscales. Un día, Murdoc no pudo aguantar más y tomó a Stu-Pot, lo puso en el asiento de acompañante y se fue a dar un paseo por la ciudad. Entonces, Murdoc chocó otra vez, haciendo que Stu-Pot volara por los aires y cayendo brutalmente en el suelo, por lo que Stu-Pot perdió el ojo que le quedaba, pero volvió a la vida. ¿Por qué? Probablemente ni él ni Murdoc ni nadie lo saben.
    Stu-Pot fue renombrado 2D. Murdoc se dio cuenta que 2D tenía el aspecto ideal para un vocalista. Tenía una cara sin ojos, una cejas muy grandes y el pelo color azul. Además era un experto en el piano. Así que Murdoc lo hizo vocalista de su banda, que estaba recién comenzando.
    2D agradece a Murdoc, ya que piensa que "le salvó la vida", aunque técnicamente sí lo hizo, ya que sin Murdoc, no habría revivido.
    Mientras tocaba en Gorillaz, fue muy feliz, pues tenía a todas las chicas bajo sus pies, pero en el momento en que se separaron en el 2001, Stuart fue a trabajar a un parque de atracciones que tenía su tío, en los coches de choque, donde intentó llevar una vida más o menos normal, hasta que Noodle le mandó una carta pidiendo que regresara a Kong Studios, a su hogar, ya que tenía grandes proyectos para el que sería su siguiente disco: Demon Days.
    Se volvió más siniestro que nunca, su aspecto cambió, pues estaba mucho más delgado; había dejado la bebida y su corazón aún estaba triste desde que rompió con Rachel (ex-componente de S-Club7)
    Pensamientos
    En su cabeza, en él lugar donde debería haber un cerebro, hay un pedazo de papel arrugado. La gente piensa que es cool y enigmático, pero la verdad es que su mente está plagada de zombis, muertes, sangre, órganos, y cosas por el estilo. Es una buena persona, solo que no es muy inteligente. Pero tiene una voz preciosa. Su forma de vestir le gusta a la gente y su cabello azul también. También toca el teclado de una manera sorprendente
    Le encanta la tarde otoñal, estar en el parque, enamorarse, los gatitos, llamar a su madre antes y después de cada concierto, irse en medio de cada actuación.

    Russel Hobbs
    Russel Hobbs, batería del grupo. Nació en Nueva York, EE.UU. un 16 de Mayo.

    Historia
    Era un niño muy sociable. Su mejor amigo era Del, un chaval que le introdujo en el mundo del rap y del hip hop. En un tiroteo que presenció a la edad de 12 años, Russel vio cómo sus amigos murieron, entre ellos Del. Desde entonces, entró en un estado de shock. Y para colmo, el alma de Del le poseyó. Esto condujo a que se sometiera a muchas sesiones de exorcismo, sin conseguir que Del saliera de su cuerpo. He ahí el por qué de que tenga los ojos blancos. Sus padres, preocupados por el estado de salud de su hijo, se mudaron a Londres. Allí, Russel conoció a más amigos que compartían el mismo gusto por el rap y el hip hop que él. En medio de una actuación callejera, Murdoc le observó y decidió que se integrara en el grupo que estaba formando.
    Pensamientos
    Russel apoya la idea del Carpe Diem. Le encanta la comida, sobre todo la japonesa y las hamburguesas, y el rap y el hip hop. Tiene como mascota un cerdo, con el que hace experimentos raros, como poner tubos de escape y sustituir sus patas por ruedas.
    Su frase preferida es: "Peace and Love" (Paz y amor), seguramente por lo que presenció cuando era pequeño. Siempre defiende a 2D cuando Murdoc le amenaza con palizas.

    Noodle
    Es una niña que tiene 13 años de edad. Nació en Tokio, Japón. Es la guitarrista del grupo y la única figura femenina del grupo.
    Historia
    La historia de Noodle es bastante larga, por lo que intentaré resumirla. Noodle, cuando tenía 10 años, fue contratada por el Gobierno para transformarla en una terrible arma terrorista. Le enseñaron todo tipo de movimientos de artes marciales y para ello, la lavaron el cerebro. Su maestro, al ver el peligro que corría, la encerró en una caja de mensajería y la mandó a Londres para salvarla. Por equivocación, llegó a Kong Studios, la casa de Gorillaz, donde Murdoc y Russel la aceptaron como guitarrista. Se llama Noodle ya que sólo sabía decir Noodle, que significaba dos cosas: o tenía hambre y quería fideos (noodles) o les estaba llamando tontos en su cara. Al principio no aceptaron por eso, pero luego, al ver lo bien que tocaba la guitarra y que hacía artes marciales, decidieron acogerla.
    Durante su estancia, aprendió inglés. Fue la que juntó al grupo después de separarse, después de viajar a Japón para saber algo de su pasado. Cuando lo descubrió, huyó a Londres, pues sabía que la estaban buscando. Llamó al resto de componentes de Gorillaz y se refugió en Kong. Más adelante, después de rodar el primer single de Demon Days, Feel Good Inc, Noodle descubre que el gobierno japonés ha encontrado dónde vivía, por lo que huyó de Kong y en el camino, el gobierno la dispara y "muere." (La huída se relata en El Mañana, cuarto single de Gorillaz)
    Actualmente, no se sabe nada de Noodle, a excepción de que su habitación está totalmente destruida.
    Pensamientos
    Le encanta los Pokemon, la nintendo y los fideos. Practica artes marciales. Le encanta bailar en su habitación con la música a todo volumen, el Jpop, los cascos y los gorros.
    Odia que la invadan su cuarto. Ella es la creadora de la campaña "reject false icons", debido a que está totalmente en contra de las bandas estereotipadas ( falsos iconos de la musíca)

    Son o no son una delicia ?

    Abrazos

    PD: Un especial de la MTV en que los creadores hablan de su creación:

    http://www.youtube.com/watch?v=YauIr0p8-Z4&mode=re...

    http://www.youtube.com/watch?v=yjCOabhQqwQ&mode=re...

    Sísifo k. — 17-07-2006 21:35:18

  142. Queridos Superwoo, Sísifo, Ferré: por supuesto que, más allá de la ética personal (expresión que no deja de tener su oxímoron, puesto que ethos remite radicalmente a los otros), hay mucho más. Intercambio es una cosa, y producción de mercancías para la reproducción ampliada del capital es otra bastante distinta. Las peores prisiones son las que construimos para nosotros mismos, como se sabe desde La Boétie para acá. "Ingenuo" quiere decir etimológicamente "nacido libre". Claro que habría cabras o equivalentes para los 6.600 millones que somos: lo que no hay es espacio ecológico para 6.600 millones de turismos. No tengo vocación de cabrero ni de asceta cubano (con todos mis respetos, nada retóricos, para los cabreros y los ascetas cubanos). Y perdón por ser desagradablemente apodíctico, pero marcho a trabajar dentro de una hora.

    Jorge Riechmann — 18-07-2006 05:50:38

  143. Hola Sísifo. Tu reprimenda me está bien merecida y me alegra que venga de tu parte. Disculpad todos y todas por lo de los azotes en la plaza pública. Supongo que entre la ola de calor, las fechas, las manías personales, la lectura de la biografía de Baudelaire de Mario Campaña (¡Ah, el capítulo de las barricadas!) y otras cosas de mi cotidianeidad me he puesto demasiado voluptuoso, que no moralista, a no ser que aceptemos la máxima o la primera dimensión moral de la obra de arte consiste en no ser mala, no aburrir ni exasperar, sino hacer que los espíritus se eleven de gozo. En este sentido, dudo que alguna vez pueda albergar la tolerancia y la paz de espíritu suficiente como para soportar la exposición forzosa a determinados productos.

    Por lo demás, lo cierto es que me resulto absurdo al verme discutiendo si tal cosa es o no es arte, como si yo supiera lo que es el arte y como si no mantuviese de hecho una actitud abierta hacia esas formas audiovisuales y transgenéricas de las que está claro que tanto tú como Juan Francisco Ferré, a quien envío un saludo reverencial y agradezco que me dirija la palabra en este foro –aunque aún intento comprender todo lo que quiere decir en su post-, sabéis más que yo, que me encuentro más bien sumido en una especie de tensión amor-odio con respecto a ellas.

    Y, Sísifo, la verdad es que no soy muy fan de Blur, y el rollo de Gorilaz tampoco me ha atraído gran cosa.
    Está claro que sin la expansión imperial del mercado estadounidense, el Rock, uno se sus principales productos culturales, no se hubiera extendido asín. Pero insisto en que una cosa es que algo real, que procede directamente de la vida, se convierta en producto por una cuestión relacionada coyuntura histórica, y otra que una pandilla de listillos diseñe un simulacro de ese algo real y te lo inyecte impunemente entre ceja y ceja por mucho que tú seas consciente de lo que es. Esto último, además de una desfachatez, me parece algo necio y peligroso, y no sólo sucede en el ámbito del arte.

    Saludos y besos.

    David M — 18-07-2006 10:11:12

  144. Lo de los poemas y las letra de canciones es deuda:

    Si bien existen géneros fronterizos como la canción de autor, incluso en el género más fronterizo existe una clara separación, puesto que al escribir un poema el autor sabe que éste será leído (o escuchado, aunque el poema leído ya es otra cosa para mí), que el receptor verá unas letras, unas palabras, unos versos o unos párrafos dispuestos de una manera determinada sobre la página, que serán leídos en función de esa disposición y que contienen una serie de imágenes e ideas imbricadas de una determinada manera en el discurso, con un ritmo y una musicalidad concretas o con una ausencia de éstas. Es decir, lo escrito y la manera en que está relacionado con lo no escrito, con el mundo exterior al poema en sí, es lo único que constituye el poema y la única fuente de estímulos y sensaciones para el lector. Toda imagen, toda idea y, sobre todo, toda música están ya en el poema.
    Cuando el músico escribe la letra de una canción, casi siempre tras haber escrito la música o simultáneamente, sabe que la voz es un instrumento musical, el instrumento principal el Rock, sin duda, y que la letra de la canción será “recitada” por la voz en compañía del resto de los instrumentos. La experiencia se comunica a través de la música, de manera que tú puedes escuchar una canción en ingles si entender la letra un y entenderla, sentirla a la perfección. Lo importante es la música. La letra puede potenciar la música, pero su función no es ser un poema como tal.
    ¿No?

    David M — 18-07-2006 12:38:54

  145. Pero, vamos a ver, de todas formas, Sísifo, cuando dices que esos anuncios son arte, entiendo que te refieres al aspecto cinematográfico de los mismos, con lo cual estamos hablando de arte cinematográfico, de montaje, etc., no de que la publicidad sea un arte, sino de que unos tipos con talento para el cine se ponen al servicio de los creativos de una agencia y todos más o menos juntitos y revueltitos producen un mensaje acorde con las expectativas de los que ponen la pasta.
    ¿El periodismo es arte? ¿O el arte es la literatura?
    Luego, esos artistas de lo audiovisual, después de recaudar suficiente pasta, quizá hagan películas; es más, quizá han estado haciendo anuncios sólo para eso, para poder hacer películas u otras cosas –como un videoclip de un grupo que les gusta o, al menos, que no apesta o que no es un pantalón- después.
    El anuncio en sí, no deja de ser algo ingenioso en el mejor de los casos (algo que no está siquiera a la altura de la suela del zapato un buen chiste callejero) o una limpia y nítida emisión de un mensaje, un alarde técnico en cuanto a la comunicación exacta de un mensaje a un público.
    ¿Que la retórica publicitaria habla en el estilo del sistema, como dice J.F. Ferré y que en eso radica su extraordinario interés cultural?
    Desde luego que a mí me interesa la publicidad y la retórica publicitaria en ese sentido, el de la comprensión cabal del funcionamiento del llamado sistema.
    Pero una cosa es eso y otra que me guste el espectáculo.

    David M — 18-07-2006 16:59:19

  146. David, en tu pregunta del post 144 tú mismo te respondes.

    Es muy gracioso ¿y hasta incoherente? que sea yo quien defienda estas posturas teniendo en cuenta donde vivo y a qué me dedico (roleo de ojos). Pero bueno...

    Por partes.
    Comentas que un buen anuncio no está a la altura del zapato de un buen chiste callejero... ¿Qué se puede argumentar contra eso (aparte, claro, que el chiste es sólo una de las infinitas herramientas que maneja la publicidad)?

    Crees que Gondry o Jonkze llevaron el arte cinematográfico a los anuncios y a los clips? O más bien llevaron el arte publicitario a la gran pantalla? Porque yo creo que es bastante evidente.

    Crees que el-los, anuncio-s de la campaña “¿Te gusta conducir?” son cine?, son literatura? Qué son? Ése que a mí me fascina de autopistas entrelazándose, qué es?
    Porque yo lo tengo claro: Una obra de arte publicitario, en la que lo visual, lo auditivo y un “algo” que procede de la psique del autor, y apela a nuestra propia psique, se dan la mano. Y Tony Segarra no es un director de cine, ni dudo que quiera serlo.

    Crees que el único aspecto artístico de la publicidad es el cinematográfico?
    O quizás crees que el cine es el único arte audiovisual?

    En fin, sólo eran preguntas retóricas.

    Un abrazo

    Sísifo k. — 18-07-2006 18:50:49

  147. Lo que creo es que el Modo de Representación Institucional, como decía aquél (y no es broma, no recuerdo quién), no es ni ha sido el único modo del cine.

    David M — 18-07-2006 19:04:59

  148. Abrazo también.

    David M — 18-07-2006 19:06:26

  149. Como me avisó VLM por correo electrónico, el debate sobre publcidad, poiesis, arte y capitalismo está candente en este espacio del blog. Uno se va de vacaciones y os enzarzáis en una interesantísima discusión. Por cierto, de vacaciones contemplando arte Románico, un arte concebido como "publicidad" de un "producto": el mensaje cristiano, lo que es una obviedad y un lugar común. Sin embargo, yo, posmoderno del los inicios del siglo XXI ("posmoderno a mi pesar", que ya me gustaría vivir todavía en el mundo anterior a la muerte ideológica y de la historia), yo, decía, recibo, leo ese arte con unas coordenadas muy diferentes de aquellas sobre las que fue realizado. Quizá el maestro cantero que esculpía la piedra se pensaba más como creativo publicitario que como ARTISTA CON LETRAS DE MOLDE.

    He leído rapidamente vuestros posts y voy a tratar de resumir. Tendré que releerlos para asimilar mejor todo lo bueno, lo mejor y lo menos bueno que contienen.

    Estoy con Superwoobinda, Sísifo K y los defensores? del mestizaje del arte, artes y su carácter polivante y multifacial. Siempre ha sido así, aunque no hubiera cine o publicidad. Lo que pasa es que para los escritores, poetas -entre los que humildemente me incluyo- existe todavía un prejuicio de arte de toda la vida -el del libro de COU- y el resto. El arte de toda la vida lo contemplamos ahora descontextualizado, la piedra blanca de los templos griegos que antaño estuvieron horriblemente grafitteados, el arte romano sin la sangre de los que se dejaron la piel en el acueducto -un saludo para Jorge Riechmann- el Románico sin moralina, Sade sin su reacción contra una moral decadente -saludos aquí para Ferré-. Es un arte limpito como culito de niño después de cambiado. Pero es falso. El arte nace siempre manchado, de mercado, de ideología, de condicionantes sociales... y pretender lo contrario nos sitúa fuera de juego. Ningún arte es mejor ni peor, ni estética ni moralmente, debido a esos condicionantes -coordenadas- en los que surgió. Yo alucino con la estética de hombretones de la escultura staliniana o de la curiosamente parecida hitleriana y no comparte ninguno de las coordenadas desde las que fueron creadas. Otro ejemplo: Leni Riefensthal. ¿Le negamos la categoría de artista? Recuerdo aquí una discusión con uno de mis antiguos profesores, Luis García Montero, sobre si Oficio de Tinieblas 5 de Cela era poesía o novela. Novela, insistía él un poco escandalizado de que yo argumentara que era poesía. Está claro que Cela escribió allí un discurso transfronterizo y es el lector el que lo actualiza y lo coloca donde quiere -según el mundo personal desde el que lee-. Aquella discusión sobre los géneros se puede extrapolar a lo que es arte y lo que no es.

    Gracias eternas a Sísifo K y todos los links con los que he disfrutado mucho. Ya comentamos Agustín Fernández Mallo, Superwoobinda y yo mismo que la publicidad actual tiene poiesis, no sólo habilidades técnicas o ars -artes-. Juzgar por el fin, Riechmann, es válido desde un punto de vista moral, pero se queda corto desde un punto de vista estético o artístico. Si tuviera que filtrar todo el arte que me gusta debido a si se originó de forma ética aviado estaría. Mi mundo se me caería. Me recuerda esto al pan amasado por manos limpias del Lazarillo. Y ojo, que no comparo a Jorge ni a ninguno de este blog con el escudero. Pero el escrúpulo moral a la hora de comer, de alimentarse de arte o cultura...

    Lo que conocemos por arte cambia constantemente. No podemos salirnos de nuestro tiempo y verlo de forma intemporal y eterna, aunque Roma y el arte como totalidad lo sean. Van Gogh no se vendió -no fue comprado, mejor- pero ¿lo habría hecho?
    Divertida y lúcida la propuesta, estoy con Sísifo k, que hace Ferré en el post 134, sobre los niveles de juego. Hay que tener cuidado. Estar inevitablemente inmersos en el capitalismo, que hoy sólo parece contradictorio para unos pocos, y no querer participar de él nos lleva a verlo como un todo demoníaco del que la publicidad y cierto arte serían meros agentes del sistema. Me parece cuando menos reduccionista como apunta Superwoo citando a Marcuse (al que leía con fruición cuando era joven, más joven quiero decir, etimológicamente ingenuo como recuerda Jorge). Ahora Ferré me pone en guardia y Marcuse y la ortodoxia crítica al sistema son sólo un juego de rol, un nivel de juego del propio sistema creado para evitar otra crítica menos reductible. De todas formas, siempre he creído en la honestidad de los planteamientos éticos y, aunque nadie lo ha sugerido, me negaré siempre a ver en la voz honesta de Riechmann a un sutil agente del sistema.
    ¿Dónde estamos? Artísticamente en alguna frontera. El arte hoy se mueve entre una pesada tradición -pesada en el sentido literal de que pesa a la hora de escribir- y un horizonte fabricado a base de tentativas. Es un juego de perspectivas. Lo verán claro los que nos sucedan. Entenderán nuestros juegos transfronterizos con la publicidad, el cine, el videoclip, etc. Quedará lo bueno, como casi siempre, aunque mucho de lo bueno se pierda. El libro de COU tendrá un tema más para los creativos de publicidad, no sé quizá lo tenga ya y estoy anticuado, tendré que mirarlo. Parafraseando entonces a Cela sobre que novela era todo aquello que debajo del título tenía la palabra novela, arte será todo aquello que aparezcan en el libro de 2º de bachillerato nos guste o no.

    A estas alturas o bajuras estoy seguro de pocas inseguridades. Una es que todo es mercado, aunque se pueda tener una actitud vigilante como propone superwoobinda, que es nuestra adorable topo en el mundillo de la publicidad -os recuerdo que no tiene tele?, increíble, marginal, chic, fashion...-. Don´t worry, entre Jorge Riechmann y yo te la regalaremos para que no hagas trampa.
    Otra inseguridad de la que estoy seguro es que la ética y la estética se cruzan y se seguirán cruzando, pero que tienen caminos diferentes. Mi primera lectura de autores ideológicamente opuestos a mí creo recordar que fue estéticamente placentera. En otro orden de cosas, hay gente, como me pasó a mí, que lee los poemas de amor de Cernuda como heterosexuales y su lectura es válidad y jugosa. La lectura "correcta" te acerca a lo que quiso decir Cernuda, pero no anula las otras posibles. El arte está en quienes lo reciben, no en quienes lo lanzan y debe ser así.
    Y la última inseguridad. Lo difícil que es hacer arte ahora, ahora que tenemos herramientas críticas que desmontan nuestro más elevado concepto de arte. Un arte que recoja la tradición -como comenta VLM en el miniprefacio a su libro Construcción- y que vaya más allá (cito por el sentido, no literalmente), o más acá añadiría yo, a otro lugar, vamos, que este está muy alienadito.

    Para terminar jugando y parafraseando:

    Como aquí, donde existo, soy un poeta que firmaría ser un genial creativo a lo Gondry, debe haber un lugar donde no soy -mundo transreal o hiporreal- donde haya un creativo genial al que le gustaría ser un humilde poeta ni siquiera posmoderno tal que yo.
    Este pensamiento me reconforta.

    "[Los publicistas] a lo mejor son artistas en su casa. Todos los trabajadores tienen muchas personitas en su interior" superwoowinda dixit. Brindo por todos esos seres ¿escindidos o un poco esquizofrénicos? que quizás estén leyendo lo que es el arte mejor que otros encastillados en nuestra torre de marfil, blanco marfil del papel en blanco.

    antonio alcaide — 19-07-2006 09:17:39

  150. No quería, de verdad que no quería, pero leo el post de Tipo de Incógnito informándonos de un libro de Zelada y caigo en la ídem. No se lo pierdan, compañeros blogueros. No sólo la selección es descacharrante: opusianos, amigos del autor, raros y agotados, sino que -como siempre- la escritura de Zelada es un constante desafío. Esa contraportada donde él mismo dice que el libro es para "un publico hispano hablante en general"... Lo siento por los mudos, o por aquellos que no hablen en general.
    Vicente, dale un premio a Zelada.

    ramón carballo — 19-07-2006 09:49:22

  151. De nada, señor Alcaine,

    Dado que le han gustado los links le dejo un par de ellos a trailers de los nuevos comics digitales para PSP.

    METAL GEAR SOLID

    http://www.youtube.com/watch?v=p1d-YsMrFng&search=...

    SILENT HILL

    http://www.youtube.com/watch?v=7z1rFQTXQ-Q&mode=re...


    Abrazos

    Sísifo k. — 20-07-2006 00:12:13

  152. Me gustaría además dejarles un link a una obra maravillosa. Es un clip realizado por sistema de la rotoscopia y que estaba incluido en la película "Dame un poco de Amor" de Jose Maria Forqué 1968 (creo). Toda la película es un clip sicodélico, pero este fragmento es una obra tan maravillosa e innovadora que parece hacha anteayer.

    Espero que les guste. (tarda un poco en cargarse, pero es que le puse 20 mb, si no es imposible verla con un minimo de calidad a pantalla completa).

    UNO POCO DE AMOR

    http://www.youtube.com/watch?v=tbvHJdXrYmU

    PD mañana les dejo otra versión comic-clip-musical de la misma película (si a Vicente no le parece excesivo, que hasta a mí empieza a parecérmelo)

    Abrazos

    Sísifo k. — 20-07-2006 01:15:12

  153. Estimados tertulianos, parece que algún agente del sistema intenta bloquear nuestro peligroso flujo comunicativo imposibilitando temporalmente el acceso a la página de Vicente con falsas excusas tipo “no se puede acceder a la página”, “ocurrió un error inesperado”, etc. O es eso, o la página tiene un flujo de transferencia -lo que es decir, una cantidad de visitas- que supera la tasa de transferencia establecida.
    En cualquier caso, la existencia de un foro como este, que hace desaparecer algunas distancias técnicamente insalvables en el mundo real, es una auténtica bendición para el intercambio de ideas, algo que a su vez debería ser bueno para el negocio.
    Creo que entre todos, y más allá de nuestras más o menos firmes u ocasionales posturas, estamos hablando de cosas que deben ser habladas.
    Sin embargo, como ha escrito Germán Sierra en su luminoso texto Cervantes reloaded, las nuevas tecnologías causan adicción, y este blog en concreto está empezando a ser demasiado para mis venas en estas últimas fechas del año laboral para mí, que tengo vacaciones en agosto. Así que voy a empezar a quitarme desde hoy para que cuando me plante en la playa el 1 de agosto no parezca un Quijote.
    Gracias a Vicente y a todos vosotros.
    Me llevo ideas, lecturas (también de anuncios) y sobre todo agradecimiento.
    Puede que nos encontremos en la vuelta al cole.
    Saludos y besos.

    David M — 20-07-2006 09:50:11

  154. No sé qué leche pasa, pero el portal tiene numerosos problemas, sobre todo en fin de semana. Supongo que la gente tiene más tiempo para postear, y el sistema se satura. Un abrazo a todos y mis disculpas.

    vicente luis mora — 20-07-2006 11:44:50

  155. He colgado un comentario en el apartado "Presentación en Madrid". Os aviso, por si alguien quiere verlo, porque creo que ese apartado ya está fuera de uso y es aquí donde se habla ahora. Bueno, espero que salga.
    Saludos.
    JLP

    José Luis Piquero — 20-07-2006 23:44:16

  156. ferré, alcaide, sundance kid, jorge, vicente, todostodos (menos melaza-zelada). me he estado quitando, así que he pasado unos días sin ordenador para reflexionar. me ha parecido muy interesante tu post, antonio (espera el contrataque y no me envíes una tele, por favor).
    he vuelto a leer todo esto, y me choca la intuición de algunos (vicente, jorge) con respecto a las tendencias posmodernas. señalabais que es un movimiento pasajero que no constaría como un período destacable en la historia de la literatura. me sorprende tantísimo.
    decidme por favor si los procesos de percepción y de creación no ha pasado acaso a acercarse a este esquema que guardo de mis apuntes del 2001, de las clases de keith battarbee; no sé localizar más fuentes:

    http://photos1.blogger.com/blogger/7486/1411/1600/...

    ¿creéis realmente que hay alguna vía de vuelta a la columna de la derecha como proceso mental y no limitado al arte?
    besos

    superwoobinda — 21-07-2006 01:02:02

  157. David,
    Un abrazo fuerte, y sé malo estas vacaciones. "ars longa vita brevis".
    la juventud se nos escapa antes de que llegar a comprenderla.
    Sabes? creo que la adicción al medio virtual está muy ralacionada con cierto sentimiento antropológico de grupo. Así que, amigo, al borde de la hoguera te esperaremos, emocionados y expectantes (parezco lina morgan), a que nos cuentes cuántas quimeras y maravillosas aventuras nos deparen tus excursiones de caza.

    Vicente, no tiene arreglo lo de la pagina? Los fieles ya le vamos pillando los horarios, pero los recién llegados podrían pensar que la has retirado.

    Abrazos

    Sísifo k. — 21-07-2006 01:27:44

  158. ¡Ah...! Vuelvo a caer en la droga una última vez más, como debe ser. ¿Serán las hojas de la cabecera del blog? ¿De qué son esas hojas? Parecen fruto de alguna mutación...
    Ya me contarás lo del sentimiento antropológico de grupo y el medio virtual.
    Seré sumamente maléfico estas vacaciones. Maléfico hasta que me brote la sangre de las cuencas oculares.
    Espero que nadie se tome los “ataques” de DM como algo personal.
    Voy a pensar si me pondré tanga o bermudas para la playa.
    Un abrazo.

    David M — 21-07-2006 09:55:15

  159. Aviso a navegantes: el administrador se va de viaje hoy y no podrá autorizar comentarios hasta mañana por la tarde. Lo digo por sospechas infundadas de censura y otras chorradas que de vez en cuando se estilan. Abrazos a todos.

    vicente luis mora — 21-07-2006 14:18:43

  160. Querido Antonio (anotación 149), "todo es mercado" es una frase de la misma especie que "extra ecclesia nulla salus". Pues no señor. Fuera de la iglesia hay muchas cosas. Quizá no la salvación (que no es lo que estamos buscando), pero en cualquier caso muchas cosas interesantes. Y si dejamos de buscar fuera, no las encontraremos, claro está. Un abrazo

    Jorge Riechmann — 22-07-2006 18:48:56

  161. Touché, Jorge. Con esto de tener siempre una actitud irónica y de distanciamiento me traiciono a veces. La prueba de que debe de haber algo fuera del mercado es que estamos aquí, en un blog de literatura, donde de forma completamente gratuita -aunque algún malpensado dirá que no desinteresada- compartimos ideas. Y, comparada con otros niveles de mercado, la poesía debe de ser una vieja tienda de ultramarinos. Gracias por mantener esa postura tan ausente de ambigüedad, aunque parezcas algunas veces el Pepito Grillo del blog. De todas formas, pensé que ibas a atacar lo que comenté sobre arte y ética. Creo que podríamos ponernos de acuerdo sobre algunas bases para entendernos y acercarnos a un concepto de arte no tan distante. Son necesarios esos puentes en estos tiempos de bombardeo cultural y del otro (perdón por la referencia política).
    Por lo demás me avergüenzo un poco de que a estas alturas de mi vida me tengan que recordar lo que yo pensaba desde siempre. Un saludo.

    antonio alcaide — 22-07-2006 20:24:42

  162. Mi muy querida Superwoo,
    Más o menos sabes lo que pienso. No creo que en este pais haya una poesía vardaderamente postmoderna salvo por algún mínimo ejemplo. Creo que todo es apariencia. Moda. Cliché. No creo haya postmodernidad sino más bien Pop-modernidad.
    de cualquier modo no importa demasiado.
    El tiempo no pasa por los grandes. Rilke cada vez es más moderno y más grande. Cuando leo cosas buenas me importa muy poco lo modernas o arcaicas que sean. Que en un poema aparezcan las palabras, mp3, píxel y supercalifragilisticoespialidoso no lo vuelve más o menos postmoderno (aunque eso de supercaliblablabla si qu tiene algo postmoderno, oye ;)) . Y aunque lo fuera, tampoco lo haría más o menos bueno. Y eso, creo, es lo que de verdad importa.
    No quiero repetirme.
    Abrazos

    Sísifo k. — 22-07-2006 20:31:13

  163. Ética y estética, vida y arte: no tengo la menor duda de que los primeros términos de la pareja van (y deben ir) por delante de los segundos. Y no obstante, hay situaciones en las que --a veces tácticamente, otras por higiene, y otras incluso por razones morales-- puede ser necesario acentuar los segundos términos de la pareja. Si me permitís citar un breve poema mío de hace veinte años:


    CONSEJOS PARA EXTRANJEROS

    En la ciudad donde no puedas
    decir la verdad,
    decirla.
    En la ciudad donde puedas
    decir la verdad, trabajar
    para convertirla en mentira.

    Jorge Riechmann — 24-07-2006 16:13:37

  164. Contestando al post anterior, ya que no puedo dejar de hacerlo. Aunque estamos un poco lejos del tema propuesto que se nos disculpe: la relajación del verano, ya se sabe. Y no puedo dejar de contestar porque llevo muchos años -alrededor de los quince- dándole vueltas a la tensión que genera creer que lo que afirma Jorge Riechmann es cierto y, sin embargo, escribir a la contra. Como la poesía ocupa ese lugar tan marginal en este sistema, el peligro de hacer poesía "escapista" es inversamente proporcional a su alejamiento de los centros de poder como el mismo Jorge nos recordaba hace unos días. De todas formas sigo admirando que haya gente que afirme lo que se dice en el post 163.

    Aunque me había prometido que, contra la extendida costumbre, no colgaría nada mío en este blog, se acerca demasiado al meollo de mis preocupaciones estéticas -y éticas- como para no "dialogar" con el poema de Jorge. Intentaré no volver a hacerlo. Aunque suscribo tu poema, escribo sin embargo:

    MARX

    Trabajo aquí
    y amo en otro lugar.

    Las calles atestadas
    logran siempre que mi esfuerzo
    llegue tarde a mi dicha.

    * * *

    (sin título)

    Si hacéis finalmente la revolución
    -no espero menos de vosotros-
    gustosamente os serviré de escombro
    del mundo decadente;
    porque la poesía,
    su prosaica poesía,
    fue mi ruina.

    * * *

    (Sin título)

    Hemos puesto la alegría de la ciudad
    por encima de una Jerusalén que no existe.
    Aunque de vez en cuando la lengua
    se nos pega al paladar
    y olvidamos la mano que escribe;
    sin embargo son dulces los baños
    en los ríos de Babilonia
    y hemos aprendido melodías extranjeras.

    De los árboles de Central Park
    cuelgan las viejas cítaras, sí,
    ahorcadas.

    Un saludo.


    antonio alcaide — 24-07-2006 20:05:46

  165. cada vez que leo esta conversación me figuro a la madonna blanca luchando contra la madonna negra, como si tuviésemos todos una mente de dos mentes, donde los contrarios juegan esgrima.
    entiendo prefectamente tu postura, jorge. podría encajarse (discúlpame si no) en el idealismo, en una voluntad de transformar la realidad para adaptarla a principios filosofóficos. probablemente nuestros valores sean semejantes, y es que, en la bastante maniquea mente humana es difícil no distinguir el bien y mal y desear aproximarse al primero. pero. yo reconozco la maldad intrínseca a la existencia. y la entiendo por tanto e intento aceptarla como un relato, aceptando tanto los éxitos como los fracasos que coronan al “héroe”, al humano. entiendo que sí, que las sociedades y las especies han evolucionado gracias a su capacidad de abstracción que les ha proporcionado una doble vía: el impulso de no sólo reunir para autoabastecerse o para intercambiar, sino como tú señalabas, acumular. el vértigo por el conflicto, en mi opinión, nos es propio. la naturaleza basa su equilibrio en una lucha de aptitudes, en nuestro caso por procesos psicológicos básicos. la otra vía de esa capacidad de abstracción sería el impulso artístico, que es el mayor milagro y el mayor don, y que hace al ser humano único.
    pero el hecho artístico no es un hecho aislado, sino mezclado en un tejido apretado y desordenado como conjunto que además genera ese tipo de actividad. puede ser más o menos independiente, pero nunca absolutamente. el artista es un observador que dramatiza y comprende la lucha de contrarios de la existencia, para sintetizarlo. consecuentemente, el grupo tradicionalmente se ha valido de esta cualidad. incluso si el artista era honrado con una posición suprema dentro del grupo, a veces conectada con la divinidad.
    desde mi punto de vista, la competencia de un humano no alcanza a la determinación y la aplicación de un único criterio de verdad, ni de eficiencia grupal, ni de justicia, ni de dicha, ni siquiera de belleza.
    el conocimiento, la formación en el saber de nuestra especie nos permiten “buenas actuaciones” con respecto a determinados actos de nuestra vida, pero jamás somos capaces de alcanzar el bien. podemos conocer, decidir, valorar, transformar. pero el mismo deseo de mejorar, de desarrollo, presume un no-desarrollo, una oposición entre pensamiento eficiente y pensamiento primitivo. un hermano menos valioso al que poder saquear.
    en nuestra vida todos seremos engañados por nuestras parejas, nos despedirán del trabajo, seremos incapaces de ayudar, olvidaremos a nuestros muertos, mentiremos mil veces más, intentaremos una mejor posición económica o de prestigio. porque como decía lorca, la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.
    en cuanto a la comunicación de las marcas, me lo tomo como un juego. no lo defiendo, pero antropológicamente veo que mantiene los relatos. entiendo que el argumento que proponen para dramatizar tiene fines de intercambio, pero armoniza y formula experiencias vitales. aún si se ocupa únicamente de la forma, proporcionan interpretaciones del mundo, tentativas. te doy la razón, representan instituciones de la sociedad con fines mercantiles, pero hoy en día aún tienen la función de presentar modelos, y reflejar los criterios de competencia de la sociedad (que repito, pertenecen a ella, no a los relatos.)
    y aún así, la belleza está en que seguimos estando sobre la tierra, y nos comunicamos, pese a todo.
    ¿sabes cuál es mi anuncio preferido? aquel del 98 de playstation, tan parecido al discurso de roy antes de morir.
    “Desde hace años llevo una doble vida/ de día trabajo, pero después/ mi corazón y mi adrenalina se disparan./ Al verme jamás pensarías/ que he dirigido ejércitos/ que he conquistado mundos./ Y aunque he sobrepasado los límites/ yo sí puedo decir/ que he vivido.”

    lo siento.

    superwoobinda — 24-07-2006 20:07:27

  166. No estamos lejos los que aquí nos comunicamos. Al contrario. Hay muchas cosas interesantes, como siempre, en tu post, superwoo. Aunque hayas llamado idealista -en el sentido filosófico, claro- a Jorge, que no sé como le sentará. Voy a sintetizar, que estoy liado con el bricolaje -una especie de trabajo físico para burgueses, burgueses pobres (si no hay oxímoron)- y no me dejáis.

    En el arte, en el impulso artístico, ya que te pones biologicista, caben muchas cosas: posturas éticas y evasivas, intermedias, al servicio del estado de cosas, etc. Y ya dejamos claro que el valor artístico no dependía de esa "materialidad" del arte. Cuando Jorge acentúa la parte ética o transformadora lo hace como opción personal válida. La contraria también lo es desde un punto de vista estrictamente estético. Ahora bien, estoy más cerca de alguien que tiene una idea opuesta a la mía en arte que de alguien para el que el arte no significa nada, como Gandhi estaba más cerca del violento que del cobarde. Neruda escribió "pero deber y amor son mis dos manos". En Jorge sus dos manos van estrechadas. En mí se echan frecuentemente un pulso.

    Sobre el pesimismo de superwoo en relación con la vida, espero que sea un pesimismo estratégico, no existencial. Aunque el arte no nos hará mejores -no hay que ser ingenuos- tiene sus momentos...

    El anuncio de la play se parece a las últimas palabras de Roy de forma consciente. Todo lo que Roy había visto iba a morir con él, como lágrimas en la lluvia. Sólo el arte nos sobrevive, de ahí su carácter sagrado, - no divino-, como diría Jorge:

    Roy, el padre de Manrique, las tahitianas de Gauguin...





    antonio alcaide — 24-07-2006 21:21:56

  167. oh. por supuesto.
    es estratégico. soy una fatalista-optimista. comprendo y aprehendo el mundo, o lo intento, en su desviación.
    pero aún así, me gusta mucho cómo es y creo en la armonía, en la creación. en deber y amor luchando por y contra uno mismo.

    y a lo mejor ayer me puse un poco seria, como marlon brando en el planeta helado, hablando mentalmente a un bebé supermán que aún no se ha convertido en kent, deseoso de advertirle de cómo es el planeta tierra.
    :-)

    superwoobinda — 25-07-2006 11:04:53

  168. Tal como dice superwoo:

    "en nuestra vida todos seremos engañados por nuestras parejas, nos despedirán del trabajo, seremos incapaces de ayudar, olvidaremos a nuestros muertos, mentiremos mil veces más, intentaremos una mejor posición económica o de prestigio..."

    Estoy de acuerdo con Superwwobinda, sí; pero supongo que -en una vida que merezca ese nombre- también habrá ocasiones en que mantendremos nuestras lealtades, sabotearemos al negrero que nos ha despedido, experimentaremos la potencia y el júbilo de la fraternidad, reconoceremos las deudas para con todos los que nos precedieron, diremos la verdad aun a costa de eso que el Otro afirma que es nuestro interés, nos preguntaremos si mejorar nuestra "posición" tiene algo que ver con lo económico, nos cuestionaremos qué clase de idiotez es eso del "prestigio"...

    No sé. La vida es variada. Tiene de todo ¿no?

    Saludos.

    ángel zapata — 25-07-2006 12:44:59

  169. Pero yo también suscribo esos tres poemas (anotación 164), querido Antonio. No me achaquéis una "monolitez" que no es mía, como tampoco la condición de buscador de paraísos. Como mi amigo Paco Fernández Buey suele recordar cogido del bracete de mícer Nicolás Maquiavelo, un gran pensador republicano: nos las vemos y nos las deseamos simplemente tratando de evitar el infierno. Mi horizonte es ése.

    Hablando de infiernos, querida Superwoo (anotación 165): el meollo quizá esté en lo de "un hermano menos valioso al que poder saquear". ¿Estamos condenados a ese tipo de depredación, o podemos concebir, y hasta encontrar ejemplillos históricos parciales, de órdenes sociales no fundados sobre el canibalismo? Yo estoy convencido de lo segundo.

    Muy de acuerdo con Zapata en 168. Y ya en confianza, voy a contaros lo siguiente. Hace un par de meses se me apareció un personaje llamado Wrongo con quien de entrada no supe qué hacer. Después, hará algo más de un mes, inicié de forma bastante eruptiva un largo poema alrededor de este sujeto. Una parte de sus andanzas se mezcla con las vuestras: quiero decir que algunos de los debates del blog realimentan versos de RENGO WRONGO. Disculpadme si hace falta, cada uno elabora estas cosas como puede. Voy a copiar, en la siguiente anotación, el fragmento del poema donde aparecéis (provisionalmente, se trata de un borrador) algunos de los contertulios del blog. Si alguien se siente molesto, decídmelo y consideraré la eliminación.

    Abrazos

    Jorge Riechmann — 25-07-2006 20:52:19

  170. 2
    ¿quién es Wrongo?




    Wrongo hizo la mili
    con el soldado Schweik

    aprendió a montar en bicicleta
    con Alfred Jarry

    y fue iniciado
    en el más salvaje erotismo
    por Emily Dickinson

    Con tal colección de antecedentes
    no debería sorprender
    que sus capacidades de adaptación social
    dejen que desear




    Ha llegado el momento
    --estimaron Fiodor Dostoievski y Gabriel Celaya--
    de tirarles una botella a la cabeza

    Pero en vez de eso
    cogieron la botella
    y se sirvieron una copa*
    dispuestos a urdir una alegría provisional

    Wrongo no anhelaba
    sino que le dejasen sentarse
    a aquella mesa jovial y grasienta




    Wrongo no desdeñaba ligar
    con Baudrillard.
    Solían compartir alcoholes fuertes.
    Ninguno de los dos soportaba al otro,
    eran inseparables.
    Donde uno no se despegaba de la ginebra
    el otro no admitía más culto que el chinchón seco.
    Si B razonaba sobre posmodernidad y ketchup
    W replicaba con humanismo y buen tinto
    dando un rodeo a través del síndrome
    del restaurante chino.*
    Si uno bromeaba con sus apellidos World Business
    el otro replicaba a base de Bicentennial Workers.
    Baudrillard y Wrongo estaban convencidos
    de que cuestiones indecidibles y malentendidos indescifrables
    constituían el fundamento más sólido
    para las buenas amistades




    Wrongo viajaba en globo por todo el Globo
    y al poeta y radiólogo Fernández Mallo
    mandaba una postal desde cada aeródromo
    con el mismo lema siempre: ¡manda carallo!




    Wrongo era de aquellos
    incapaz de ser miembro de una cofradía
    que lo aceptase como miembro

    Consecuentemente
    había fundado con sus semejantes una cofradía
    para el estudio de la teoría de conjuntos
    y para la práctica de las alucinaciones




    ¿Recuerdan
    a aquel famoso cojo de nuestra celebrada Transición,
    el Cojo Manteca?

    Su rastro se pierde
    después de aquellas movidas protestas de estudiantes
    en la segunda mitad de los ochenta

    Pocos saben que Wrongo estudió con él
    taichí
    en un monasterio cenetista

    y que ambos fueron los responsables
    de los inexplicables paranormales exorcismos
    que sacudieron el Valle de los Caídos
    el último día de 1999

    Fue aquella proeza metempsicótica lo que logró evitar in extremis
    el fin del mundo por el “efecto 2000”




    Wrongo tomaba el vermú
    con Superwoo

    En el origen del vínculo
    de nuevo un malentendido:
    ella le dijo que se dedicaba al branding**
    y él entendió que le daba al brandy.
    Cuando se dieron cuenta del error
    ya era tarde para cambiar la música

    Así que cada domingo por la mañana
    abordaban peliagudas cuestiones teóricas:
    ¿hay más poiesis paleohelénica en el tabanco de los guardianes de marca
    o en las destilerías jerezanas?
    ¿Se conservan datos de las pruebas de alcoholemia
    practicadas a Empédocles?
    Si la realidad real ha muerto
    ¿durante cuánto tiempo le siguen creciendo las uñas y el pelo?
    Y al realista ingenuo que llevamos dentro todos
    ¿bastará con castigarle con las orejas de burro
    en el rincón sarnoso de la clase
    o será menester considerar soluciones quirúrgicas?

    Al cabo de no mucho los superiores de ella –sector privado,
    notoriamente tacaños en I+D+i—
    cortaron los fondos de su investigación.
    La calidad de muchas raciones de calamares
    en diversas terrazas
    quedó por elucidar

    Las chicas posmodernas son complicadas,
    cibereros y teletánatos suelen quedar en nada




    Wrongo nunca le rechazaba un anís
    al músico Genís.
    Los dos pedían chinchón seco
    en memoria de Pepe Hierro.
    Un día de juerga y otro y al tercer día
    los derrumbaba una insaciable melancolía.
    Qué malos son nuestros poetas cantaban a dúo
    (pero los dos sabían
    que la poesía
    no tiene historia sólo tiene futuro).
    Y entonces llegaba
    inevitable la pálida madrugada
    de las preguntas lerdas:
    ¿cómo escribimos poemas de izquierdas
    sin que se note tanto que son tales
    y nos expulsen de los 40 Principales?
    ¿Cómo se conjuga Brecht
    con el buen jerez
    de forma que entre líneas se mantenga
    suficiente brasa y lumbre para nuestra hoguera?
    Y sobre ella acababan inclinados
    calentándose las manos
    como hermanos deshauciados




    Wrongo bailaba bachata
    con Ángel Zapata.
    A los dos les gustaban los limericks
    y los Quaderni della carcere de Antonio Gramsci.
    Compartían algunas perversiones políticas
    y ciertas (pero menos) desviaciones psicoanalíticas.
    Bailando y conspirando transcurría el día:
    de la taberna salían por separado
    temiendo de sus amigos los halagos
    y los aplausos de la policía

    Jorge Riechmann — 25-07-2006 20:55:03

  171. es maravilloso.

    tú ganas en todo.

    superwoobinda — 25-07-2006 21:16:17

  172. Caramba, Jorge, qué sorpresa. Y yo que pensaba que a ti te faltaba, como afirmabas, "esa pasión por inventar vidas que debe ser consustancial a los narradores: ellos sabrán" ("Resistencia de materiales", Montesinos, 2006, pgs. 107-108.

    Iban Zaldua — 25-07-2006 21:51:39

  173. Por cierto, que en una entrevista que le hicimos al poeta vasco Koldo Izagirre en nuestra revista de literatura en euskara Volgako Batelariak, le remitíamos a esta larga entrada de este blog (que yo he seguido con mucho interés) al preguntarle sobre la diferencia que pudiera haber entre canción y poema (porque Izagirre acaba de publicar un libro, “Teilatuko lizarra”, donde reúne principalmente canciones). Esto es lo que nos contestó, en una traducción rápida, sucia y aproximada (nota: con la palabra “bertsos” me refiero al producto del “versolarismo”, la poesía oral repentista en euskara, que sigue viva hoy en día). Bueno, esta es la respuesta de Izagirre:

    “¿Y cuál es la diferencia entre una serie de ‘bertsos’ y un poema? ¿El ‘Amerikako Pampetan’ [‘En las Pampas de América’] de Otaño no es acaso poesía, por ser ‘bertso’, y ‘Kristo gurutzean’ [‘Cristo en la cruz’] de Satarka poesía, porque no es ‘bertso’? Eso son criterios formalistas, dejadez. Lo mismo ocurre con la diferenciación poema/canción. Podríamos sorprendernos mucho… Elytis no quería que musicaran sus poemas, decía que no estaban hechos para la música, hasta que cedió a la insistencia de Angelique Ionatos. ¡Y mira por dónde los jóvenes de mañana conocerán como canciones unos poemas que en ningún caso habían nacido como canciones! De todas formas, hay canciones y canciones, algunas canciones son cantatas, casi entran en el género operístico… En general, un texto para canción tiene que ser aprehensible, tiene que entenderse al escucharlo, aunque el sentido oculto no se cace a la primera”.

    Por cierto que, en relación con esto, a la posterior pregunta que le hacíamos a Izagirre sobre la postmodernidad, respondió, entre otras cosas, con un tentativo pero sugerente: “Pero la postmodernidad, a fin de cuentas, ¿no es nihilismo burgués?”

    (para el que entienda el vascuence -os pido perdón por la autopropaganda- aquí tenéis la entrevista completa: http://www.eibar.org/blogak/volga/85 )

    No voy a seguir por ahí, pero sí me gustaría plantear, modestamente, y en relación a algunas de las cuestiones que (me parece) han menudeado en esta extensa “Pequeña antología postmodernista”, una serie de preguntas, que quizá ya se hayan contestado antes, no digo que no, pero para las que aún no tengo respuestas muy claras:

    -Comparto en gran medida la visión del mundo y sobre todo de la economía política que (creo) tienen Jorge Riechmann y Angel Zapata: creo que hay que usar sin rodeos la palabra “capitalismo” y dejarse de eufemismos como “intercambio” o “economía de mercado”. Ahora bien, ¿hasta que punto puede escapar la literatura (y, en general, la producción artística) de la fagocitosis a la que es sometida por nuestro sistema económico? Tengo que reconocer que no soy muy optimista sobre ese punto (me acuerdo de algunos ejemplos que proporcionaban los muy “socialdemócratas” J. Heath y A. Potter en su libro “Rebelarse vende”).

    -Por otra parte, la distinción entre “alto” y “bajo”, “popular” y “culto”, o como queramos llamar a todo eso… ¿ha dejado definitivamente de tener sentido? Porque a mí me da la impresión de que entre escribir “La montaña mágica” y componer “Love Me Do” (o incluso “Tomorrow Never Knows”) sigue habiendo diferencias apreciables.

    -Ahora bien, incluso manteniendo dicha distinción (cosa que desconozco si es posible, o ni siquiera buena), ¿tenemos la obligación de apuntarnos siempre a “La montaña mágica”? ¿No podemos disfrutar, aunque sea por unos momentos (e incluso con un poco de cargo de conciencia), no digo ya de “Tomorrow Never Knows”, sino de la hiperconsumista “Hung up” de Madonna? Y lo que es peor, desde el punto de vista de la creación: ¿tenemos siempre que escribir, o componer, o pintar (etc.) cosas sublimes? ¿Está mal que nos dejemos atrapar, de vez en cuando, por lo leve, lo fatuo y lo superficial?

    En fin, eso era, poco más o menos. Os pido disculpas por la extensión del mensaje. Un saludo cordial.

    Iban Zaldua — 25-07-2006 23:02:39

  174. Todavía resuenan por aquí mis carcajadas. Creo recordar una cita que encabezaba aquel libro de teoría de la ciencia ¿Qué es esa cosa llamada ciencia? de un tal Chalmers. Citaba a Durrell, el de El cuarteto de Alejandría: "Como todos los adolescentes me proponía ser un genio; afortunadamente intervino la risa".

    Me dan un poco de envidia los personajes del blog que aparecen. Me río por adelantado cuando lo publiques y dentro de unos años, un aspirante a doctor se vuelva loco en su tesis con Wrongo, Baudrillard el hiperrreal y superwoo la del branding. Pobrecito.

    Hablando de tesis, seguro que hay algunas sobre poiesis paleohelénica. Cada vez me alegro más de estar aquí, en este ámbito mágico-tecnológico -llegué a la informática ya crecidito y me sigo sorprendiendo-.

    Superwoo comparaba el blog al género epistolar hace unos días. A mí me recuerda, después de leer al menos "monolítico" Jorge, a las chorradas, intensos debates y masturbaciones mentales y artísticas de la Residencia de Estudiantes y nuestros enfants terribles del 27. Luego cada uno reelaboraba los materiales y así El perro andaluz, los retablos de Lorca... Wrongo sería un "putrefacto" en terminología del 27.

    Ha sido el mejor placer de este largo, caluroso y trabajado día. Gracias.

    antonio alcaide — 25-07-2006 23:13:16

  175. Bueno, Iban, nunca sabe uno lo que se va a encontrar. De todas formas esto es sólo invención a medias, yo siempre he copiado mucho del natural. En cierto sentido un poeta, antes que otras cosas, es un rerportero de la vida. Un abrazo

    Jorge Riechmann — 25-07-2006 23:36:47

  176. (Toma ciencia)

    W. G. Sebald, en Del natural (Anagrama, 2004), sobre el biólogo Georg Wilhelm Steller:

    Pasa un verano entero inclinado
    sobre el montón de cartas, mientras que la desatendida mujer
    del naturalista se sienta enroscada
    tras él y, con su aleta hendida,
    le acaricia el glande,
    que le palpita como el corazón.
    Steller siente que la ciencia
    se contrae hasta no ser más que un punto
    ligeramente doloroso”


    Saludos a todos.

    vicente luis mora — 26-07-2006 00:15:35

  177. Contestando o intentándolo al menos a Iban y su comentario 173. Las tradicionales diferencias entre elevado/sublime y ligero/superficial se difuminan. Es signo de los tiempos: el que escribía o componía antes lo hacía dentro de un estrecho corredor que lo unía a la tradición anterior del mismo género (soporte o formato diríamos ahora). Hoy en día hay una simultaneidad de estímulos e influencias de lo más variado. Son materiales que el artista, el poeta, tiene a su disposición para dislocarlos, unirlos... De todas formas esto no anula a la tradición que hay que conocer y cultivar. Hará falta tiempo y distancia -perspectiva- para separar lo bueno de lo no tan bueno. Para nosotros no es fácil: miles de poetas, uno en cada manzana, críticos, ensayistas, revistas, plaquettes, premios, suplementos culturales, el maravilloso blog de VLM. Os recuerdo la disección de una librería que hacía Italo Calvino en Si una noche de invierno un viajero: los libros que siempre dices que has leído, pero que no lo has hecho, los libros que ya es hora de que leas, los libros que de ninguna manera leerás en tu vida, etc. Pues eso sólo con los libros. Demasiada cantidad cultural. Y encima viene Vicente y nos mete en este jaleo del blog lleno de referencias, citas, críticos, editores de revistas, poetas, estudiantes.

    Y ahora vamos a colgar algún poema para seguiros la corriente que parecéis todos -incluyo a tipo de incógnito- locos poéticos peligrosos.

    Me gusta aquel de Iván Tubau que termina "Prohibid/ la música y el mar y los atardeceres: / dan placer. Pero no os va a ser tan sencillo. Os dejo la visio smaragdina de Cirlot (que será muy del gusto de VLM) en penitencia por mis "comentarios ordenados" y cargantes alusiones a la tradición poética española.

    Maresmer
    maresmel vad
    valma resdar
    mares delmer

    Deser verdal
    vernal damer
    adler es mar
    verden lervad

    Maresmer ver
    desmeral dar
    dar
    ver
    verd
    verd smerald

    (Podía haber sido peor. Sus famosas permutaciones sobre Inger: Inger, Ingre, Inerg...) El año que viene voy a hacer que los de la ESO se las aprendan, como nuevos reyes godos.

    Un abrazo.

    antonio alcaide — 26-07-2006 00:55:32

  178. Antonio, lo has clavado: Cirlot y su Bronwyn, entre otros textos, son una preocupación constante; no un modelo, pero sí un ejemplo. Saludos.

    vicente luis mora — 26-07-2006 08:16:18

  179. No sé si estás de acuerdo conmigo, Vicente, pero Los poemas de Vikram Babu, Las Vidas Ejemplares , El Plagio de Bosternag, y Joan Fontaine Odisea son cuatro libros editados en España que, creo, están dentro de eso que ustedes los críticos llaman "poesía posmodernista".

    David M Rivera — 26-07-2006 11:26:13

  180. Respuesta a Riechmann.

    Una belleza tu poema, mon cher Riechmann, sincopado de humor, de encanto y de vivacidad.
    Lo cierto es que soy más de salsa que de bachata (y que me siento, a días, más de Ulianov que de Gramsci)… pero me rindo a esa forma superior de verdad que sólo os es dado expresar a los poetas.
    Un abrazo bien fuerte.



    Respuesta a Zaldua.

    En relación a tu primera pregunta, mon cher Zaldua, comparto tu pesimismo respecto a las posibilidades de supervivencia de la literatura, dentro de las condiciones impuestas por la contrarrevolución neoliberal que estamos sufriendo en las tres últimas décadas. Pero el auténtico problema, creo yo, consiste precisamente en aceptar esas mismas condiciones, en plegarse a ellas como a un dato de la meteorología: en el hecho —nauseabundo en general y patético en muchos casos concretos— de que los propios artistas aceptemos jugar en el terreno que el Amo capitalista nos quiere imponer, y —por supuesto— siguiendo sus reglas.
    La situación incita al más fundado pesimismo, qué duda cabe. Y aun así no me resisto a transcribirte unas palabras que he leído esta misma mañana, debidas al surrealista René Crevel:

    “El pecado no es la desesperación, sino la resistencia a la desesperación. El pecado no consiste en ese grito espontáneo, sino en el silencio aceptado, cómplice de las más viejas cobardías. ¿Y qué castigo sería demasiado cruel para el arribista encarnizado en creer que todo sucede para bien en el mejor de los mundos? Por lo demás, ni siquiera se trata ya de nuestra felicidad, sino de una cierta sensación de integridad que parece apta para hacernos sentir, de vez en cuando, el orgullo de estar vivos”.

    Como sabes de sobra, no estamos aún demasiado lejos del tiempo en que los escritores hablaban así: como sujetos libres. Hoy hay, en cambio, demasiados presuntos escritores que están entre el perrillo de “La voz de su amo” y el botones Sacarino. Pero también por eso pienso que la “fagocitosis” a la que te refieres en tu post no es terrible. De un modo u otro, el arte siempre la ha sufrido. Lo humano crea y se crea porque niega y se niega… Y eso el Poder no lo ha favorecido nunca, ni falta que hace. El problema, ya digo, no es la voracidad del Capital —esto no es nuevo, no sabría cogernos por sorpresa—, sino el hecho inaudito de que los artistas nos estemos dejando comer, como dulces gacelas.
    Y sin embargo, fíjate, yo me inclino a pensar que un buen día reaccionaremos. Soy —ya lo ves— un optimista histórico… Más que nada porque en los últimos años el pesimismo entre morcillón y “chic” de que hace gala la clase media parece referido únicamente a cualquier proyecto de emancipación social, mientras que nadie pestañea cuando se trata de creer gilipolleces como que vamos a vivir cien años, que el cambio climático no va a tener las consecuencias que predicen los ecologistas ebrios de Apocalipsis, que ya no existen “clases sociales” (con perdón), que explotar a los demás es un derecho, y que no está lejos el día en que, gracias a la benevolencia de nuestros amos capitalistas, todos seremos guapos, ricos, famosos, o al menos nos podremos comprar un adosado allá por Rivas-Vaciamadrid, con vistas al vertedero.
    Desesperémonos a fondo y de verdad, Zaldua.
    Pero no perdamos de vista que el compromiso con nuestro deseo es el último oasis habitable, entre el despotismo del deseo del Amo y el desierto creciente de lo Real.
    Un abrazo, mon cher.

    ángel zapata — 26-07-2006 18:30:48

  181. (Para David M Rivera): pues no estoy del todo de acuerdo, creo que en la obra de Aguado hay libros más posmodernos que ese (aunque él, en sí, es un caso ejemplar de posmodernismo). Sí coincido con El plagio de Boosternag. No he leído Las vidas ejemplares (si te refieres a Vidas improbables, de Felipez Reyes, sí estoy de acuerdo), y respecto a Joan Fontaine Odisea tiene una problemática caracterización posmoderna. Su autor, el bueno de Agustín Fernández Mallo, no lo considera posmoderno, y es cierto que hay motivos para dudarlo; es una cuestión difícil. Un saludo.

    vicente luis mora — 26-07-2006 19:48:33

  182. Después de una opípara cena a base de mendrugos y menudos - judías, carne y cerveza(s); más soso no se puede- leo ahora el comentario sobre la descacharrante, así la llama el afinado comentarista Ramón, antología del poeta Leo Zelada. Yo guardé silencio porque no se considera uno nada, acaso insuficiente lector y granujilla desesperado, pero la verdad es que la antología me pareció en algunos casos un poco, y perdonen por si me equivoco y por si la expresión es demasiado agresiva o improcedente, floja. Por eso me alegro que ramón carballo haya decidido gritarlo sin sordinas, eso de que la antología es descacharrante. No sé si ustedes pensarán lo mismo.

    PS: Me doy cuenta que Leo zelada, el poeta, escribe por aquí. Si el docto y admirado --sin retranca, con toda mi verdad se lo digo-- joven, pero ya muy señor, Mora decide eliminar este mensaje lo entenderé, y si no y decide eliminar esta última apostilla también lo entenderé. Y si ni lo uno ni lo otro, también, aunque parezca mentira, lo entenderé.

    Tipo de incognito — 27-07-2006 21:49:43

  183. Querido -y comprensivo- Tipo, el tal Leo escribe por aquí, sí, pero quizá pronto deje de hacerlo, porque si el administrador de la página, que es quien se pega el curro, no se dedica al autobombo, tiene poco sentido que permita a otros (sobre todo, si son tan discutibles) que se sirvan de la página para darse publicidad. Más aún si la autoloa es, prácticamente, el objeto único de su presencia. Una cosa es tender un elegante y discreto link hacia la página propia (como hace usted hacia la -curiosa, siga- suya), algo perfectamente comprensible y habitual en la blogosfera, y otro apuntarse aquí menciones, dudosas medallas y dirigirse altavoces. Este blog se creó con la intención precisa de ser lo contrario de la propaganda. Así que al señor Zelada, a no ser que dé un giro de 180º en su actitud, le quedan aquí dos telediarios. No le llore. Nadie lo hará, me temo, si no vuelve. Saludos.

    vicente luis mora — 27-07-2006 22:19:56

  184. Buon luogo, congratulazioni, il mio amico!

    Pompini — 12-12-2006 06:42:38

  185. ¿postmodernidad?: 'es verdad, Laura, amor, pero la telenovela es el relato por excelencia de nuestra época. Muchos escritores de los considerados cultos empiezan a referirse a ella con respeto y confiesan la envidia que les proporcionan sus autores. La posmodernidad, que es la época que nos ha tocado vivir, se caracteriza precisamente por el desprestigio de los grandes relatos. Nadie, excepto los investigadores, lee hoy las novelas que históricamente se han considerado más importantes.'

    [Págna 141, Juan Jose Millás, Laura y Julio]

    valerio — 26-12-2006 21:15:40

  186. puede que no resulte tan sencillo
    ¿podría la telenovela ser considerada una metáfora poscolonial? los estereotipos personificados en la telenovela sostienen cierto poscolonialismo y cierto imperialismo. "rebelde way", por ejemplo, mantiene una visión colonial en que unos adolescentes latinoamericanos juegan inverosímilmente a taquillas como en una serie u.s.americana, entre "friends" y "al salir de clase". vuelve a las metáforas que el colonialismo usó y que proclamaban al coolonizador como superior, poderoso y benévolo, mientras que los nativos son desviados y primitivos. u.s.a trae "luz" y "civilización" a la barbarie. trae cheerleaders a las luchas de pollos. da modelos donde hay confusión. los "nativos" hijos de padres pudientes son marcados con escudos en su solapa y salvados de su ignorancia étnica, absorbidos en el proceso de bolonia: tienen la oportunidad de pasar por "racialmente superiores". américa del sur puede usar este medio (una de sus exportaciones a los media globales) no sólo para que se le comprenda, o para explicarse ante el mundo, sino para legitimarse ante los excolonos o los imperialistas. pero en realidad, la construcción de su discurso y su contenido replica más bien a estos. la telenovela no problematiza la metáfora colonial sino que la refuerza. básicamante y generalizando a lo bestia, la telenovela se basa en esquemas de los grandes relatos. más bien, parece que construye y representa la civilización occidental.

    pistas de vuelta:
    Jaina C. Sanga, Salman Rushdie´s Postcolonial Metaphors. Migration, Translation, Hybridity, Blasphemy and Globalization. Greenwood Press, London 2001.
    Patrick Brantlinger, Rule of Darkness, Cornell University Press, 1990.

    m díaz villarías — 27-12-2006 01:32:19

  187. Amén del inteligente apunte de Mercedes, es obvio el desconocimiento de Millás, tan buen práctico como ralo teórico, de lo que significa "grandes relatos" según la definición de Lyotard. Una gran novela no es (no tiene por qué ser) un gran relato moderno, seguramente porque los grandes relatos modernos son los que incluyen, por absorción, a las grandes novelas tipo Middelmarch o Der Mann ohne Eigenschaften. Y de todas formas, lo posmoderno no ha negado la posibilidad de los grandes relatos: Sloterdijk lo está intentando, creo que con buen tino: lo avisó explícitamente en En el mismo barco y lo está llevando a la práctica con Esferas. Que el relato pueda no ser del gusto de todos no significa que no exista.

    vicente luis mora — 27-12-2006 09:13:26

  188. Otras pistas de vuelta ya muy conocidas: The Location of Culture (1994), de Homi K Bhabha. Todo lo discutible que se quiera, pero sí una reflexión sobre el 'relato' colonial de la cultura reciente. Y bien es cierto que parece que no cambia casi nada excepto la velocidad de los acontecimientos. Un saludo

    carlos maiques — 27-12-2006 14:54:54

  189. Interesante el comentario de Mercedes, e interesante cómo la propuesta de antología deriva en la telenovela (vía mención del término "posmoderno" en un periódico masivo). Desconozco si teleseries como "Los Serrano" o "Aída" se programan fuera, pero dudaría mucho en atribuirles la representatividad de una sociedad tan compleja como la española. Sin embargo, lo que me gustaría matizar es que, dentro de esta lógica poscolonial, todo depende de quién te compre y qué es lo que te quieran comprar. "Rebelde way" no da una imagen de América Latina, da una imagen de lo que en España y en otros lugares se quiere entender por América Latina. Exáctamente lo mismo sucede con el 90 % de lo que se publica en novela. Hay muchas telenovelas que nunca se exhibiran fuera de estos países, que son mucho más críticas o ambiciosas, formal y discursivamente (como las brasileñas clásicas de la red O Globo "El bien amado", "Tieta", etc., o las que actualmente tocan el desborde popular que, desde Europa, apenas sirve para análisis sorprendidos y voluntariosos sobre Hugo Chávez o Evo Morales).

    Ahora bien: en América Latina, el colonialismo es una dimensión de nuestra identidad. Son las contradicciones propias, y muchas veces dolorosas, del sincretismo, del mestizaje. Algo que heredamos y que aprendimos de España. Y esto se puede llevar sin complejos y hasta con gloria: allí está nuestro afrancesado y común Rubén Darío.

    Martín Rodríguez-Gaona — 30-12-2006 13:29:29

  190. Quizá la sociedad española no es tan compleja, Martín, en realidad. Y yo me tomaría Los Serrano y Aída como teleseries, no como telenovelas. Las telenovelas son Dickens, narrativas seriadas de tipo victoriano: personajes grotescos en un espacio limitado con un hilo narrativo que evoluciona en el tiempo. Las teleseries están diseñadas en monodosis. Digamos que la telenovela ha sido reactualizada estos últimos años gracias a Lost, Six Feet Under, los Soprano, Prison Break: nuevas adaptaciones -en clave moderna- de los Grandes Relatos. Lost, desde su mismo nombre, nos arrastra a través de personajes simbólicos: un exparalítico llamado John Locke representando la Fe, un exconvicto que lee Of Mice and Men llamado Sawyer en el papel de Voluntad, un médico Hombre de Ciencias, una Guapa Chica Mala que se debate entre el hombre de armas Sawyer y el hombre de ciencia Jack, un gordo loco que sueña con una serie numérica, etc, encerrados en una isla desierta y unidos/divididos por una Misión entre la utopía soviética y el milenarismo.
    El eje es avanzar a través del enfoque individual rollo Great Expectations, mediante flashbacks sucesivos de cada uno construyendo una perfecta trama Propp: un joven que cambia para ser un gran “algo” en “algún sitio”, dificultades, traumas paternales, prueba, un poquito de Freud y misteriosos benefactores-malefactores. Eso es una telenovela, cuando buscas un desarrollo y un final.
    Aída, sin embargo, funciona como vodevil: sal gruesa. Una serie que a menos que hayas nacido después de los setenta te cuesta mucho tomarte con sentido del humor, con lo que nos ha costado comprar a los españolitos el sueño de Euroamericanos, con tanto Médico de Familia y esas cosas.
    La lucha de los significados a través de estos productos es significativa. Para mí la diferencia entre unas telenovelas y otras, como apuntas, es si luchan contra el lenguaje, si nadan en contra de algún discurso. En contra de un discurso perfecto, preexistente, impuesto. O si por el contrario, quieren, más que venderse como dices, comprar un sueño imperialista o poscolonial. Pro o contra un código. El código que “traduce” y tiene la legimitidad de “significar”. Six Feet Under sería un buen ejemplo: aunque no sea poscolonial, representa qué ocurre después de la muerte que inicia cada capítulo. Es el punto de partida de unas identidades (Nate, Brenda, Claire…) que como grupo son “periféricos”, “outsiders”. Son enterradores tras la muerte del cabeza de familia. Son homosexuales, enfermos, artistas, maniaco depresivos, menopáusicos, y sobre todo normales. Y sin embargo, una casa aburrida. Tienen el sueño previo ya muerto. No pueden soñar con un lenguaje común (un modelo, una raza, una etnia, una lengua), pero lo intentan. Nunca fueron felices antes de que murieran todos esos personajes. Tampoco. Nunca vivieron en la armonía de la legitimidad de un jardín de cultura, como decía Adrienne Rich. Parecen más bien vivir para destapar los mitos centrales de la sociedad imperialista.

    Visto así, el colonialismo es una dimensión de todas las identidades.
    Como expresaría Ginsberg quizá: todos somos un poquito mezclados.

    Un saludo.

    m díaz villarías — 04-01-2007 23:49:34

  191. De acuerdo en casi todo, m. Pero creo que si la relación entre la telenovela y la narrativa romántica es innegable, no son del todo identificables. La telenovela implica hipertrofia del desarrollo, antes que la persecución de un fin. Por eso un actor puede sustituir a otro representando al mismo personaje o, en Los días de nuestra vida, la parodia que en Friends (también culebronística) hacen de la telenovela, un actor puede representar a un personaje "resucitado". Lo que me recuerda a un formato tanto o más culebronístico: los comics. Jean Grey (Famke Janssen, la bellísima pelirroja de la película) murió, pero resucitó como Phoenix, volvió a morir, y Cíclope se casó con Madelyne Pryor, que resultó ser un clon de Grey, que en realidad no había muerto, porque Phoenix no era Grey, sino otro clon. Entonces Pryor muere dejando a Cíclope con Phoenix y con un crío al que tienen que renunciar para enviarlo al futuro, del que vuelve hecho un Terminator cualquiera. Cíclope empieza a tener sexo telepático con Emma Frost, una ex-villana, y Grey vuelve a morir, lo que desencadena un futuro apocalíptico, así que cuando vuelve a resucitar, cambia el pasado (de modo que no ha podido volver a resucitar, supongo). Después se reencarna en una joven mutante y vuelve a morir. No la he leído, pero me consta que se está publicando la serie limitada Phoenix: Warsong, lo que quiere decir que toca resurrección. Y lo que te rondaré. Porque es la hipertrofia del desarrollo la clave de la telenovela. El final supone su fracaso, inevitable en la medida que la tensión sexual y las vueltas de tuerca no pueden, en rigor, perpetuarse. Un saludo, CVG.

    Carlos VG — 05-01-2007 14:23:44

  192. Uff mil veces prefiero a Astrud antes que a Elena Medel. De aquí a Lima ...

    A — 06-01-2007 00:14:16

  193. He colgado este comentario a pesar de su mezquindad, para que no se piense que hay censura (la hay, pero previo apercibimiento para el caso concreto, cosa que aquí no ha habido, hasta ahora). En este blog las cosas no funcionan así, hay que argumentar las ideas, hay que ganarse la razón. Es muy ruin liquidar la obra de alguien, sea quien sea, con una comparación peyorativa. Muy ruin y muy fácil: da la exacta medida moral de quien lleva a cabo valoraciones o más bien ventosidades de ese tipo. De éstas, ni una más. Este no es tu blog, querido/a "A"; ojalá te tomaras -escribiendo o posteando- la mitad de molestias que Medel se ha tomado en su último libro. Haznos el favor de perderte por otros rincones del ciberespacio a tu medida.

    vicente luis mora — 06-01-2007 10:38:49

  194. 1. Sé que no hay censura en este diario.
    2. No he tratado de liquidar la obra de Elena Medel. Sólo he escrito que prefiero a Astrud, un grupo de música pop basado en letras desconcertantes, a Elena Medel, una poeta joven.
    3. Por esas mismas razones, creo que el nivel de exigencia de un grupo pop no puede ser equiparable al de una creación poética, mucho menos desde los presupuestos creativos de los que parte un grupo como Astrud.
    4. Repito, no he tratado de liquidar, denostar, o echar mierda sobre la obra de la joven escritora cordobesa, sino exlusivamente hacer un juicio en función de lo que se le puede pedir a un grupo de música pop con unas líneas muy marcadas y por otro lado, lo que se le puede pedir a un poeta.
    5. Te pido disculpas por es que este comentario haya aparecido en tu espacio y las consecuencias que eso mismo haya podido o pueda derivarte.
    6. He escrito en este espacio bastantes veces, siempre desde el respeto hacia otros, y seguiré haciendolo en esos mismos parametros. Siento que mi frase llevara un matiz que no fue el que quise darle, ni que se entendiera.
    Sólo eso, reiterar mis disculpas hacia ti y hacia aquellas personas que hayan podido verse afectadas por el mensaje.

    A' — 06-01-2007 20:38:02

  195. También es cierto lo que dices, Carlos, pero vale tanto para Great Expectations como para Lost: no se puede prolongar la tensión indefinidamente. Porque la narrativa tiende a la homogeneización de una situación. Y ese proceso de homogeneización en el que identidades distintas se combinan, colisionan y se complementan, es la narrativa misma. Ese proceso, y no su final, es el producto. Los problemas que señalas pueden ser transferibles a la narrativa escrita: llega un punto en que la cosa tiene que acabar, pero si por demanda (que es de lo que va el rollo) debe continuar el show hay que ser muy bueno para crear fragmentos válidos por sí mismos y válidos en el conjunto, manejar muy bien los clímax/anticlímax, defenderse con los falsos finales.
    Lo de los diversos intérpretes para un personaje también es curioso, no sería necesario si el personaje mismo no fuera necesario. Como tú dices, si un superhéroe es bueno bueno, no puede estarse muerto mucho tiempo, no está en su naturaleza.
    Pero ya te digo, me pierdo en el mundo Marvel, porque más allá del plano “las máscaras del héroe” me cuesta (y es una carencia personal) ver una representación de la realidad, aunque sí me parece interesante todo ese asunto de la hibridez de los héroes y cómo cuestionan esa visión sincrética de mundo en la que el concepto de identidad es fijo.

    Que era, creo recordar, de lo que empezamos hablando.
    Un saludo.

    m díaz villarías — 06-01-2007 22:07:00

  196. Para A: viendo tu respuesta, me arrepiento ahora del tono utilizado en la mía. Te pido disculpas, lo mejor es que lo dejemos correr, y ya está. Saludos.

    vicente luis mora — 06-01-2007 23:30:39

  197. Fue todo un malentendido. Entiendo tu reacción, perfectamente. Saludos.

    A''' — 07-01-2007 12:39:27

  198. Acabo de descubrir la obra de García Casado y es maravillosa, Vicente. En el Mapa de América tiene cada poema espectacular, en PADRE parece beber del lenguaje de, por ejemplo, Raymond Carver pero urde una serie de referencias (visuales, cinéfilas, etc..) que lo hacen irresistible. Un virtuoso a la hora de componer su lenguaje, no me extraña que lo reivindique.

    Me desharía en adjetivos pero aparte de la superlativa mapa de América ¿qué me recomienda?

    Alvy Singer — 07-01-2007 13:43:51

  199. Te recomiendo, Alvy, Las afueras, su primer libro, y el poemario de García Casado que aparecerá este año en DVD, que es simplemente espectacular. Sí, la huella de Carver es clara en la obra de Pablo, pero su mundo personal ya ha trascendido las referencias de su maestro. Saludos.

    vicente luis mora — 07-01-2007 13:55:47


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